
Anoche hicimos un pequeño ágape para celebrar que por fin terminamos la investigación de mercado que nos habían encargado, lo sacamos en menos de un mes y creo que quedó bastante buena, el martes será la presentación en el ministerio así es que ahí se va a saber definitivamente que tal nos fue.
Hicimos tres kilos de lomo vetado en grandes rollos, primero a la parrilla y luego para el horno de barro, dos costillares de chancho, la mitad ahumados y la otra mitad en el horno, pechugas de pollo ahumadas, papas a la huancaína (con queso blanco, ácido, quedaron exquisitas), ensalada chilena y choclos. Para amenizar el asunto cervezas: Brahma Bock, Porter y Escudo, unos vinos Tarapacá, ex Zavala y una gran jarra de maracuya sour, ¡ah! para el bajativo un ron Abuelo que yo ni probé. Todo bien rico, éramos pocos asi es que comimos hasta reventar y sobró de todo, como debe ser siempre en esas ocasiones, "que no se note pobreza".
En los cerros que rodean la parcela estaban celebrando las Cruces de Mayo con música, fuegos artificiales y fiesta, como describe el doctor Aguirre:
A principios del mes de mayo, las laderas de nuestros valles suelen verse adornadas al anochecer por una serpenteante fila de antorchas que asciende hasta cierto lugar. Mientras la mayoría de los chilenos citadinos se preguntan lo que puede estar sucediendo, valle adentro han transcurrido días de intensa actividad religiosa y social, de origen ancestral.
Cada parcela o caserío que se precie, mantiene durante todo el año una cruz a no mucha altura en la ladera aledaña (foto). El 3 de mayo, para celebrar la cosecha, el encargado (alférez, cargo anual elegido por los concurrentes al término de las celebraciones) y su séquito, suben a bajar la cruz y durante más o menos una semana se dedican a restaurarla, pintarla de verde, adornarla con flores, frutas artificiales, aves y telas vistosas de fuertes colores, como los que usan los altares de los templos católicos. Finalmente, el último día, el alférez prepara una gran fiesta invitando al lugar a sus principales relaciones, algunos de los cuales (hermanos, por ejemplo), vendrán de Oruro o de La Paz nada más que para asistir al evento.
El artículo completo de donde tomé este fragmento se llama Sincretismo Religioso y
pueden leerlo Aquí. Es muy interesante como la antigua creencia de que los cerros eran dioses (los Apus) se camufló con esto de la cruz de mayo, en todo el norte de Chile está lleno de cerros que se llaman "la Cruz". Nos contaba don Fernando, antiguo cuidador de parcelas en el valle e invitado permanente con su señora en todos nuestros asados, que a algunas cruces las castigan, y no las suben hasta junio.
Lo que pasa es que el Alferez, paga todos los gastos de la fiesta a cambio de recibir buena suerte, buenas cosechas, etc. cuando esto no ocurre la cruz se queda castigada por un mes abajo del cerro. Claro que a veces la cruz se toma su venganza como le pasó a un alferez que la castigó en los años 70 y a los pocos días apareció asesinado, hay que andarse con cuidado con las cruces de mayo.
La religión andina es muy divertida porque no hay lucha entre el bien y el mal, ambos son buenos, la diosa del cielo y la tierra (pachamama) pelea contra el dios subterraneo que cuida las riquezas mineras y que trae la prosperidad a las personas, pero los dos son venerados igual. Al dios subterraneo lo llaman "el tío" y normalmente lo representa el ekeko, engominado y sonriente, con sus bigotes finos y sonrisa permanente esperando su cigarrillo, cargado con sus riquezas en miniatura.
El ekeko corresponde un poco al Satanás de los cristianos, pero no es malo aunque si muy vengativo: jamás perdona ni olvida una ofensa. Es el dios de los mineros y en las enormes galerías que perforan el Cerro Rico de Potosí -el yacimiento más rico que jamás ha existido- siempre hay una imagen de "el tío" en el fondo del socavón, al que le ponen cigarrillos y le piden favores.
Es curioso como todas las religiones se parecen aunque se desarrollen de distinta manera, la antigua religión andina tiene varias similitides con la china, con un principio masculino y femenino, el ying y el yang, los opuestos complementarios y todo eso. Es como si todos quisiéramos creer en las mismas cosas.
En fin, es domingo -día del Señor- y no hay que trabajar demasiado, mejor no escribo más, hasta mañana.
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