El fuerte impuesto adicional a los cigarrillos muestra como a pesar de que llevamos más de 3o años aplicando políticas de libre mercado todavía hay personas, y lo que es peor, en puestos de autoridad, que mantienen su mentalidad los años sesenta y no logran entender cual es el papel de los impuestos en una sociedad que aspira a la libertad económica.
Utilizar los impuestos desincentivar conductas tiene dos
consecuencias inesperadas que a estas alturas deberían ser bien claras: por una parte alientan a la evasión de los impuestos en cualquiera de sus formas (contrabando en el caso de los cigarrillos) por otra parte representa una imposición de caracter moral en decisiones que son personales. Si fumar es legal el gobierno no tiene derecho a castigarlo vía impuestos adicionales, su única justificación es la fuerza y la soberanía de quien obliga a las demás personas a hacer lo que se le de en gana al administrador de turno.
Estos impuestos actúan como una multa sobre algo que no es falta ni delito, me cuesta imaginar algo más arbitrario que eso. Se dice que fumar tiene externalidades negativas sobre la salud pública ¿y cuantas otras cosas también la tienen? Casi cualquier cosa puede empeorarnos la salud: las grasas saturadas, el smog, el alcohol, hasta el agua en exceso puede ahogarnos ¿también habrá que castigar con un impuesto a las playas y piscinas?.
El problema fundamental es que pese a que llegó un presidente de derecha el gobierno sigue pensando como socialista y valora muy poco la libertad de elegir de las personas. Usar los impuestos como castigo y los subsidios como premio son cosas que siempre han resultado mal, a pesar de los argumentos de autoridad "estudios internacionales", "recomendaciones de la OMS" y cosas por el estilo, ni los impuestos sirven para desincentivar, ni los subsidios para incentivar.
No hay nada más castigado con impuestos en Chile que el alcohol, el tabaco y los combustibles, sin embargo no dejamos de tomar, fumar ni andar en auto, simplemente aguantamos el abuso callados, pagando como giles, o sea como buenos chilenos, muchos hasta lo aplauden. Para que hablar de subsidios e incentivos, Arica ha sido
catedral de los subsidios desde hace décadas y ninguna de las actividades subsidiada se ha desarrollado por si misma, como era el plan original. Más claro echarle agua, no me imagino como alguien pueda ser tan estúpido como para alegrarse porque suben los impuestos o tan ingenuo como para creer que el alza no le va a afectar tarde o temprano, pero en fin, vivimos en un mundo donde la gente no piensa mucho que digamos.
En un ratito más tengo clases de finanzas, un ramo bien entretenido pero tiene sus complicaciones, mañana tengo el examen y andan todos asustados ¿miedo yo? bah,
el que nada sabe nada teme. Mentira, porque he estudiado bastante. Lo que distingue las finanzas de la contabilidad es que lo contable es una foto de un momento determinado mientras que lo financiero tiene que ver con el pasado y el futuro.
Por ejemplo en contabilidad tenemos la utilidad, que son los ingresos por las ventas menos los costos de esas ventas (margen de explotación) menos los costos de administración y comercialización (utilidad neta operativa) menos los intereses, gastos financieros e impuestos (utilidad del ejercicio) ¿que más necesitamos saber? ¿no es suficiente saber si ganamos o perdimos y cuanto?, claro que no.
La utilidad contable es un dato importante pero incompleto, primero porque está sujeta a muchos supuestos previos que se hacen en la contabilidad, por ejemplo como se deprecian los activos. Por otra parte la utilidad de hoy no nos permite saber si la empresa tendrá las mismas utilidades en el futuro, la empresa no desaparece después de un ejercicio sino que es un flujo constante, por eso lo importante es saber cual es la posición hoy y como serán los flujos futuros.
Como nadie tiene la bola de cristal que permite ver el futuro, entonces las finanzas tratan de solucionar el asunto por medio de algunos supuestos. Desde el punto de vista financiero más importante que la utilidad es
el valor de la empresa que -además de las utilidades contables- considera las expectativas de futuro y el costo de oportunidad, o sea el retorno que para el inversionista considera que vale la pena invertir. El valor es una expectativa, una apreciación del futuro y la empresa está creando valor cuando el inversionista recibe más de lo que esperaba al invertir.
Por eso la medición del desempeño de las empresas, que antes se hacía según las utilidades del ejercicio ahora se tiende a hacer sobre el Valor Económico Agregado EVA. El valor de las empresas, como es una expectativa a futuro, se estima según el valor de la acción en la bolsa, o sea es más un consenso del mercado que un cálculo contable de cuantos activos tiene y cuanto gana. Por eso en la burbuja "punto com" a principios del 2000 habían tantas empresas con valor de bolsa muy alto que no producían ni un peso de ganancia, Google fue el más claro ejemplo, muchas de esas empresas fueron un tremendo fiasco de expectativas exageradas, mientras que otras pocas -como Google- incluso han superado las expectativas de mercado.
Hace algunos años se pensaba que solo con cálculos y modelos matemáticos se podía hacer predicciones exitosas, los avances de la física y algunas ramas de la ingeniería hicieron pensar que los modelos matemáticos eran la única manera seria de abordar los problemas, entonces los economistas con sus regresiones y programación lineal se reían de los administradores diciendo que eran cuenteros y poco serios.
Desde hace pocos años todo eso está cambiando porque los modelos matemáticos solo funcionan bien con problemas muy sencillos como los de física o ingeniería, pero son bastante inútiles en asuntos más complicados, por ejemplo donde influye mucho el azar o el comportamiento humano.
Por eso los brujos están de vuelta y las ciencias sociales con su tremenda imprecisión y subjetividad se han vuelto a hacer necesarias, lo malo es cuando a alguien de las ciencias sociales se le olvida que es un brujo nomás, impreciso, subjetivo y se encandila con las estadísticas o los modelos matemáticos, se cree el cuento que es un científico y empieza a formuar leyes con menos base que un trompo. A muchos economistas y sociologos les pasa, que se olvidan ligerito que correlacion no implica causalidad.
En fin,
viva la intuición y la brujería para cosas complicadas. Winston Churchill dijo una vez que para las decisiones menores el hacia una lista con los pros y los contra de cada alternativa, los pesaba y entonces decidía, pero para las decisiones importantes, de vida o muerte, simplemente le consultaba a sus tripas. Buena receta, hasta mañana.
Etiquetas: finanzas, impuestos