La temporada de amigos está en su apogeo, cuando menos lo esperaba hoy en la mañana me llamó uno de mis más queridos amigos Milton que fue mi compañero de primer año medio en Arica, 1969 y uno de mis amigos imprescindibles de esos años junto con Lincoln Averill y el Chino Wong. Ah que años aquellos, fue hace tanto tiempo que
los recuerdo en blanco y negro, Milton fue un amigo que me ayudó mucho en una época muy difícil y bueno, pasaron los años y cada uno cumplió su sueño, el siempre quiso viajar y vive en Canadá desde hace muchos años, ya es un canuk de tomo y lomo, pero no olvida sus raices de lazy town así es que cada tantos años se aparece por estos lados.
Que alegrón juntarnos, tantos años y somos los mismo a pesar que el envase está un poco más arrugado. Vino con su hijo que no habla español pero es muy piola, me hizo recordar al Tomás Jr. cuando tenía su edad, la cosa es que nos fuimos a las cuevas de Corazones, después me invitó a almorzar a La Picá del Muertito, pasamos por el Cementerio de San Miguel, el museo, después un rato a la playa y terminamos en la tarde con un café en el centro. Yo dejé botado todo lo que estaba haciendo porque lo primero es lo primero, al llegar a la casa de vuelta tenía una montaña de recados y reclamos, bah, tenía cosas mucho más importantes que hacer. Mañana posiblemente viaje a Tacna para ir a dejar a Tim, el sábado me juntaré con Miguel Piaggio ¡es temporada de amigos!
Me pregunta Roberto, mi amigo y regular de este Club de Ociosos mi opinión acerca de la energía en Chile, ¡hombre! es como que le pasen el micrófono a Bob Hope para que diga un chistecito, es un tema muy interesante y trataré de comentarlo en pocas palabras para no aburrir.
Lo primero es que se opina con mucha ignorancia, es común escuchar a personas decir "yo no entiendo mucho de esto pero me opongo" u otras que sin tener formación ni conocimientos técnicos de ninguna clase, repiten con fervor cosas que han leído o escuchado de otras personas o grupos sociales, políticos, etc. con que tienen afinidad. Esos son los más asertivos en sus opiniones porque hablan con alegre ignorancia, no necesitan saber de lo que están hablando y solo repiten ideas que les parecen razonables dichas por personas que les caen simpáticas. Así es como se forma la mayor parte de la opinión pública en nuestra dulce patria.
Segundo es que no se trata de un asunto fácil, sencillo ni mucho menos existen soluciones que no tengan malas consecuencias. Todas las soluciones posibles al problema de energía tienen malas consecuencias, algunas son más fáciles de mitigar que otras pero en todas hay dos caras y generalmente se muestra solo la cara buena de las que nos gustan y la mala de las que no nos gusta.
Tercero y es algo que hay que decir claramente de entrada, la energía solar fotovoltaica (fotoceldas) no tiene la más microscópica posibilidad para generar energía de manera práctica a niveles significativos. Es solo útil en lugares rurales, aislados y para sistemas de emergencia con bajo consumo. Los inconvenientes insolubles por el momento son tres: alto costo (al precio más bajo actual el costo es unos US$ 1.000 por KW) , el bajísimo rendimiento (necesita superficies enormes) y la variabilidad que las hace producir solo mientras hay luz. Esos tres factores combinados hacen que en la práctica esta energía queda descartada de cualquier proyecto práctico para producir electricidad de potencia.
Cuarto, otras energías no convencionales como la eólica, mareomotriz, geotérmica, biomasa, etc. son igualmente caras y solo pueden aportar una mínima fracción de lo que necesitamos, difícilmente más del 1-3% del total. La energía termosolar (calentar el agua con sol para que mueva una turbina) es la que parece más factible para alcanzar en el futuro una contribución de hasta el 10% de nuestras necesidades, no mucho más allá de eso, también tiene sus propios problemas similares a la energía fotovoltaica: los paneles termosolares se ensucian y hay que estar lavándolos de manera permanente, hay algunos experimentos para almacenar el calor por la noche en depósitos de nitrato, pero eso está todavía en una fase experimental. De todas las convencionales, la termosolar parece la única que podría entregar una contribución significativa. A nivel mundial, las energías no convencionales entregan mucho menos del 1% del total producido.
Quinto, nos guste o no, en los próximos 100 años nos vamos a tener que batir con generación convencional, a menos que se obtenga fusión nuclear en frio o algo por el estilo, no hay otra alternativa y los sueños de energías limpias son solo eso: sueños. Sería lindo tener energía sin contaminar ni quemar nada, tan lindo como alcanzar el movimiento perpetuo o vivir como millonario siendo pobre, tal vez no sea teóricamente imposible pero en la práctica es extremadamente improbable. Tan improbable como que algún día deje de salir el sol, así es que ni vale la pena que perdamos mucho tiempo pensando en eso. Querer no es poder, lamentablemente.
Sexto, ya que nos quedan solo las convencionales, en orden de costo la más barata es el carbón, luego las hidroeléctricas y después todas las demás. Lo importante en esto no son losprecios actuales, sino los precios que esperamos para -digamos-los próximos 100 años. Se supone que los combustibles fósiles se deberían ir agotando, cosa que todavía no empieza a ocurrir, pero es una posibilidad muy lógica, así sus precios empezarán a subir.
Séptimo, en el escenario de un encarecimiento progresivo de los combustibles fósiles nos quedan dos fuentes convencionales que no deberían subir de precio: las hidroeléctricas, que son baratísimas pero dependen de la geografía y el clima (en Antofagasta no habría como, por poner un ejemplo) y las plantas de fisión nuclear que tienen inversión inicial muy alta, requieren de mucha tecnología para operar en forma segura y producen residuos radioactivos, en cantidades relativamente pequeñas pero de muy larga vida.
Bueno, esas son las alternativas. En Chile tenemos potencial hidroeléctrico sin explotar pero está muy lejos de donde se consume la energía (en el extremo sur de Chile) así es que hay que hacer grandes inversiones en líneas de transmisión aparte de las obras civiles de las represas. ¿Por que no hacer centrales de paso en lugar de represas?, porque son muchísimo menos eficientes y lo que producirían no alcanzaría para llegar al norte que es donde se necesita la energía. O sea son represas o central nuclear.
En su defecto se siguen haciendo centrales a carbón siguiendo el pensamiento de Keynes que "en el largo plazo todos estaremos muertos", el carbón está lejos de agotarse y seguirá barato por un buen tiempo, la contaminación por otros 100 años seguramente será aceptable y ninguna de las catástrofes de los pitonisos del calentamiento global se producirán, esa es la razón por la que se siguen haciendo estas centrales, todavía el trade off es positivo.
Lo lógico, desde el punto de vista técnico, es explotar todo el potencial hidroeléctrico, ignorando a los chantajistas ambientales, si no se hacen las represas en Aysen se tendrán que seguir instalando centrales a carbón que son las únicas rentables que están quedando: represas o carbón, esas son las únicas alternativas viables. ¿Y por que ni menciono las centrales de fisión nuclear? porque tomarían a lo menos 15 años o mas para empezar a funcionar si la decisión se tomara mañana, cosa que sabemos que no va a ocurrir. Eso es -a mi modo de ver- la realidad: represas o carbón, todo lo demás es cuento y poesía. Yo prefiero las represas, hasta mañana.
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