
Leí hace poco que según el índice "Big Mac" del Economist el yuan chino está depreciado en casi un 50% como muestra la ilustración, lo que ha llevado al rompimiento de una especie de "acuerdo de caballeros" de no manipular el tipo de cambio local para obtener ventajas en el comercio exterior, o al menos no tan groseramente como lo ha hecho China.
Cuando existía el patrón oro el asunto era mucho más sencillo, las monedas valían -más o menos- según cuantas reservas de oro tuviese el país y así los tipos de cambio eran automáticamente coordinados "como los barcos que suben o bajan al mismo tiempo con la marea" según explicaban los defensosres del antiguo sistema.
¿Por que se descartó el patrón oro? porque los países son soberanos y cuando están en problemas económicos no soportan la tentación de hacer trampa. Después de la gran depresión de los 30s todos comenzaron a abandonar el patron oro, Nixon eliminó la convertibilidad del dolar en 1971. Yo recuerdo que a principios de los sesentas los billetes chilenos todavía decían "convertibles en oro conforme a la ley", en algún momento dejaron de poner esa ingenua leyenda, no fuera a ser cosa que alguien se lo creyera.
Usar la soberanía para hacer trampa es algo antiquísimo, los antiguos emperadores mandaban limar los bordes de las monedas para sacarles un poco del metal precioso, o adulteraban un poquito las aleaciones, todavía algunas monedas tienen marcas o estrías en los cantos en recuerdo a esas cuchufletas. Muy pocos gobiernos han resistido la tentación de usar la moneda para conseguir algo a cambio de nada. Uno de esos recursos es manipular el tipo de cambio: la equivalencia entre moneda local y dólar.
Cuando los tramposos son pocos y/o muy poderosos el sistema igual funciona, los bancos y grandes corporaciones pueden robar hasta cierto punto y no pasa nada, pero cuando cualquier hijo de vecino empieza a robar impunemente la cosa se pone fea. USA ha hecho infinidad de malas prácticas monetarias que no han causado mucho daño al sistema económico, incluso a veces lo han estimulado, pero cuando se les pasa la mano y la delincuencia se democratiza, todo empieza a derrumbarse.
Es lo que pasó cuando entró China a la economía mundial, el sistema podía soportar algunos caballeros ladrones tipo
Arsenio Lupin, pero cuando llega un ladrón nuevo, que viene de la pobreza y no tiene temor la cosa se pone mucho más peligrosa, especialmente para países que tienen una gran clase media próspera, esos son los que más tienen que perder con una crisis global.
Cuando cae el valor del dólar en cualquier país es buen negocio importar y mal negocio exportar. Ahora, adivinen quienes son los grandes exportadores del mundo. Todo comenzó cuando China mantuvo el yuan depreciado por decreto durante muchos años. El dólar se defendió bien al principio, gracias a la innovación y las industrias basadas en patentes de enorme rentabilidad -software, semillas, medicamentos- Pero esas no son ventajas sostenibles en el tiempo porque es fácil copiarlas.Vino el atentado del World Trade Center más políticas fiscales irresponsables del gobierno de USA hasta que generaron la última crisis, de la que ha costado tanto salir.
Veía la discusión en la Cámara de Diputados de Chile con el presidente del Banco Central explicando como pensaban hacer frente a la caída del dólar y a la apreciación del peso, que tiene muy complicado a parte de nuestro sector exportador. Los parlamentarios de las provincias exportadoras se enredaban en letanías sobre el pelígro inminente de quiebras y el argumento favorito de los demagogos:
la pérdida de puestos de trabajo, exigiendo que las autoridades "intervengan".
Los exportadores de fruta, salmón, vino o lo que sea, venden en sus mercados donde los precios se transan en dólares. Los costos por otra parte (sueldos, insumos, etc.) los tienen mayoritariamente en pesos. Como el dólar ha caído muchísimo, se necesitan cada vez más dólares para comprar una Unidad de Fomento (que es el peso indexado a la inflación). O sea, reciben cada vez menos pesos por lo que venden.
Mientras China mantenga su moneda depreciada y Obama siga fomentando la depreciación del dólar con políticas expansivas, no hay como salir. El gobierno chino es irresponsable y corrupto, no tiene mucho que perder porque todavía es un país muy pobre en términos per cápita, seguirán jugando con fuego alegremente hasta quemarse. Total, durante Mao millones de personas se murieron de hambre, que le hace el agua al pescado. Son los que le tienen menos miedo a una crisis global.
En Chile tuvimos la experiencia de dólar barato, fijado en 39 pesos durante mucho tiempo en los ochentas, cuando finalmente reventó los efectos fueron terribles. Si no se hubiese sabido manejar esa crisis hoy seríamos un país tan pobre como Bolivia o Haití. La receta para Chile en este problema también fue sencilla, pero dolorosa: hay que reconocer que cuando un negocio pierde rentabilidad es hora de dedicarse a otra cosa.
Esto tiene que ver con la competitividad, y con lo que comentaba sobre las ciudades con alta industrialización pero con cesantía y pobreza: a la industria tradicional se le hace cada vez más dificil competir con el capitalismo de estado corrupto de China y solo un tonto insiste en competir donde no tiene ventajas. Hay que dejar que el mercado funcione y si una industria deja de ser competitiva debe cambiar o desaparecer. Cualquier intervencion estatal solo prolongará la agonía haciendo más dolorosa la muerte.
Si el dolar baja lo lógico es aprovecharlo para importar. Los exportadores tradicionales que vean como se aguantan o se frieguen. Claro que es una medida dolorosa pero es lo correcto, no hacer negocios donde se pierde plata. Claro que esto duele como el diablo y muy pocos políticos -que piensan en corto plazo- están dispuestos a aceptar los costos, pero es lo que se debe hacer.
Igual que antes de un gran terremoto, se está creando una tensión cada vez mayor, la solución debe ser un ajuste violento porque ninguno de los gobiernos está dispuesto a hacer -por las buenas- lo que tienen que hacer. Un alto funcionario chino dijo hace poco que la apreciación del yuan era inviable porque significaría el cierre de miles de empresas y la pérdida de millones de puestos de trabajo "lo que causaría una revolución social en China", hablaba igualito que nuestros parlamentarios que anunciaban la revolución social que vendría en el sur si quiebran las empresas exportadoras. Es el mismo sable con otra vaina.
El fin se acerca hermanos, ¡arrepentíos pecadores!, pero acá en Arica, donde no necesitamos casi nada para vivir una crisis apenas si nos afectaría, podemos tomar asiento y ver desde arriba como pasa el tsunami. Esa es la suerte del pobre.
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