Estaba viendo como por fin se ha comenzado a controlar la espantosa casa de putas —perdonen el francés pero no encontré mejor forma de describirlo— en que se había convertido el Barrio Meiggs.
El alcalde Mario Desbordes se va a llevar todos los aplausos y con razón, porque fue el primero que decidió tomar el toro por las astas y emprender una cruzada en un barrio donde se habían establecido todas las mafias: venezolanos, colombianos, chinos y hasta mafias de carabineros, lamentablemente.
Desbordes fue carabinero, aunque conozco gente que lo conoció en el servicio y tiene pésima impresión de él, en este asunto ha sabido moverse y parece que la pelea se está ganando, pese al pesimismo inicial de todos, que aseguraban "los van a sacar hoy y volverán mañana".
Pero no, parece que ya van camino a expulsarlos. Ha sido difícil, se ha gastado una cantidad enorme de recursos pero creo que vale la pena porque puede sentar un precedente: en Chile no funciona eso de desobedecer la ley y las buenas costumbres delante de todos.
En cierto modo es la presión social lo que está ganando. Desde Bachelet se empezó a instalar la idea que la muchedumbre tenía el derecho o privilegio de saltarse las leyes, siempre que el número fuese lo suficientemente grande.
La primera vez que se vio eso fue con los saqueos después del terremoto de 2010. Ese fue un punto de quiebre que fue envalentonando progresivamente a la chusma. Además rompió un tabú no escrito muy arraigado en nuestra mentalidad: "en Chile no pasan esas cosas".
Bueno, esas cosas pasaron, se toleraron y crecieron, llegando a su peor momento en octubre de 2019 cuando Sebastián Piñera titubeó al reprimir a los saqueadores mientras políticos, fiscales, jueces y la prensa se encargaron de defender al lumpen a brazo partido.
A Piñera le tiritó la pera, y eso tuvo efectos mucho más allá de los saqueos y la violencia callejera en 2019 y 2020; tuvo un efecto corrosivo explicado por la Teoría de las Ventanas Rotas, algo de lo que he escrito muchas veces antes por acá mismo.
Lo que está pasando en Meiggs es algo importante y nos debe dejar lecciones. Desbordes aparece como el superhéroe en el asunto, pero él es solo una parte del éxito; el delegado presidencial ha aportado de manera igual de decidida y muestra que en Chile todavía hay situaciones donde todos terminamos remando para el mismo lado.
La verdad es que el orden público se sostiene de un hilo sumamente delgado. Si se juntan unos 10.000 violentistas con hondas, bombas molotov y armas, dispuestos a saquear, destruir e incendiar, será muy difícil para cualquier fuerza del orden detenerlos.
Esto es algo que vimos para el terremoto de 2010 y en la violencia callejera de octubre de 2019. La muchedumbre se apoderó del territorio y la policía tuvo que retroceder y a veces hasta retirarse, porque las autoridades no se atrevieron a usar la fuerza letal y matar a unos cuantos violentistas.
Porque esa es la única manera que existe de enfrentar un motín violento: dispararles, herir y matar a unos cuantos, no con perdigones ni menos balines de goma, con munición de plomo. Así es como se ha hecho siempre.
Me parece que una sola vez en la historia hubo saqueos después de un terremoto; eso fue en Valparaíso el año 1906, cuando el almirante Gómez Carreño fue nombrado jefe de plaza y ordenó fusilamientos sumarios en el acto a quienes sorprendieran saqueando. Se estima que hubo entre 100 y 150 muertos y los saqueos se detuvieron rápidamente.
También hubo una protesta violenta con gran número de manifestantes en el año 1949 en Santiago, similar al llamado "estallido" de octubre de 2019. El presidente González Videla sacó tropas militares a la calle con sus Mauser cargados. Según Gemini "hubo entre 11 y 30 muertos, cientos de heridos y más de 1.000 detenidos".
Hasta ahí nomás llegó la "revolución". Creo que son los únicos dos episodios de violencia callejera masiva donde la policía no bastó para reprimir con los medios tradicionales, es decir lumazos. No volvimos a ver algo parecido hasta muchos años después, durante Bachelet y Piñera.
Creo que estamos en un momento en que nuestra sociedad se pudrió de la tolerancia y de los discursos de derechos humanos: delincuentes peligrosos y violentistas pierden todos sus derechos humanos en el momento que amenazan la integridad física de las personas pacíficas.
Y creo que todos esperamos como un piso mínimo del gobierno que comenzará con Kast, que Chile vuelva a ser "como antes" y que la violencia callejera sea reprimida con una violencia mucho mayor de parte del Estado, una violencia legítima porque así lo queremos al menos un 60% de los chilenos.
Este es un asunto serio, un compromiso implícito del gobierno que entra y si no lo cumple lo va a pagar muy caro. Habrá que cambiar muchas cosas, leyes y criterios, apretar el cogote a jueces y fiscales, les guste o no, porque ese es el mandato con que están asumiendo.
Que vuelva a Chile el respeto cívico a las autoridades legítimas y a la gente pacífica, que se vuelva a respetar la propiedad y que todas las "incivilidades", como le dicen ahora, sean duramente castigadas, en el acto, no después en interminables pleitos de tribunales.
Creo que entre las razones por las que votamos por Kast, la principal es que muchos chilenos estamos podridos por esta falta de respeto generalizada que se ha venido imponiendo desde el primer gobierno de Bachelet; esperamos como mínimo que eso se cumpla y volvamos a ser "como antes".
Recuerdo el 2 de Abril de 1957 en Santiago. El Lumpen salió a las calles a protestar por el Alza de la locomoción. De pasada rompieron todas los faroles y las vitrinas. Robaron toda la mercadería. Los Carabineros combatían los disturbios a pura luma. El Presidente Ibáñez saco las FFAA a las calles y todo se calmó. Al otro día vi pasar al Cementerios, camiones del ejército escoltados por Jeep llenos de cajones de muertos. Se creó el Grupo Móvil de Carabineros con Guanaco y Lacrimógenas incluidas. Al año siguiente 1958 gano la derecha con Alessandri, Allende segundo. Piñera no saco los militares y gano la izquierda.
ResponderBorrarYp era muy chico el 57 así es que no lo recuerdo, pero Ibañez fue elegido justamente como reacción a la violencia callejera y la anarquía que existió por muchos años desde los años 20 y qué llegó al tope durante el gobierno de Gonzalez Videla, por eso la imagen de la escoba, que iba a barrer con los revoltosos.
BorrarLa historia no se repite pero rima. A la violencia revolucionaria del lumpen de nuevo hay que oponerle la violencia legítima del estado, es la única manera de controlarlo, Cuando eso no se hace viene la anarquía y la violencia incontrolada.
Recuerdo bien al Gtupo Movil y el guanaco, gran protagonista en las revueltas de los sesentas.
Aquí desde los disturbios del 2001 hasta que subió Milei nos acostumbraron una serie de organizaciónes "piqueteras" a paralizar la ciudad de Buenos Aires por cualquier tema, casi a diario, y para que se morigeren nada más sus caciques recibía fortunas en dinero de ayuda social que usaban mas o menos como se les ocurriera.
ResponderBorrarCesó en una semana. Ni siquiera tuvieron que repartir muchos gomazos. Cortaron todos los subsidios y sólo dejaron un dirigido a subsidiar la niñez o sus madres siempre y cuando los envíen a la escuela y los lleven a la sanidad pública. La policía los deja protestar por la vereda, con carteles, sin interrumpir a los otros transeúntes. Si corta una calle les bajan caña y los arrestan. Hubo muy pocas excepcionesn, volvió la tranquilidad. Uls
Ulschmidt, en Argentina los piqueteros abusaron tanto de la extorsión y fueron tan corruptos que se desprestigiaron completamla, no fue necesario usar la violencia porque la presión social contra esos mafiosos les hizo perder toda legitimidad. Es impresionante como perdieron el poder de chantaje social de la noche a la mañana
BorrarDesbordes "limpia" una cuadra y enreja los accesos. Poca gente entra a comprar al comercio establecido que queda cercado, imagino que finalmente la idea es abrir las rejas dejando guardias para que no ingresen productos para vender, al mismo tiempo han allanado las bodegas ubicadas en esos perimetro, que podian abastecerlos. . Los ambulantes, se corren cuadra a cuadra hacia el sur, acarreando a los compradores.
ResponderBorrarFinalmente parece una apuesta a que la disminucion de compradores por la dispersion haga menos atractivo instalar comercio callejero.... eso si hubo una proyeccion de resultados probables y no un mero activismo para la teve.
No recuerdo si lo he comentado esto: los chinos y una organizacion de ellos (digamos mafia o algo semejante) controlaba el sector, pero hace uno año o poco mas comenzo una migradcion de chinos y comenzaron a ocupar y controlar territorio organizaciones de venezolanos y colombianos, mucho mas violentas y dedicadas casi en exlusiva a extorcionar a los ilegales e incluso al comerco establecido. Lo chinos cuidaban a los compradores evitando, o casi, a otros delincuentes, hoy llego a ser un competo despelote. Sugiero ni asomarse al barrio.
No, la idea esa de "se corren para el lado" no es verdad o es algo que funciona a muy corto plazo si se extiende esa política correctamente.
BorrarLa clave es atacar al comercio ambulante y la herramienta es confiscarles la mercadería, una y otra vez, hasta que ya no sea negocio vender en la calle.
Y no solo en Meiggs sino en Cal y Canto y en todos los lugares donde aparezcan estos intentos de tomarse territorio.
Es lo que se hixo en Gamarra, en el barrio de La Victoria de Lima. Yo estuve allá hace unos 8 años y dicen que con esa política de confiscar se han hecho avances enormes.
Esa política es la que copió la Municipalidad de Santiago, leo en Gemini:
"El comercio ambulante en Gamarra se combatió desde 2019 mediante un plan integral de choque que incluyó el cerco perimetral con portones, control estricto de accesos por personal municipal y policial, y el uso de inteligencia artificial (cámaras) para erradicar la informalidad. Además, se impulsó la formalización ofreciendo locales accesibles dentro de edificios".
Fue buena idea copiar este plan porque La Victoria tiene muchas características parecidas a la Estación Central y Gamarra al barrio Meiggs
Wilson, por supuesto. La mafia corre a los otros mafiosos que quieren recaudar y a los ambulantes que no pueden pagar nada y hacen competencia desleal a los establecidos. A cambio cobran su tributo (bueno, también funciona como seguro contra incendios, rotura de cristales y pérdida de piezas dentales por choque con puños) . Un poco más y es el Estado mismo cobrando por solucionar problemas que en parte crea él mismo. Uls
BorrarEl gran problema del comercio ambulante es que como és masivo y no tiene connotaciones graves, es imposible meterlos a la cárcel.
BorrarLa única solución que queda es incautarles la mercadería una y otra y otra vez hasta que pierdan tanta plata que ya nos convenga salir a vender. Es algo parecido a lo que pasa con los grafiteros, si les borran tres o cuatro veces sus horribles garabatos ya se desaniman y dejan de gastar plata en spray y pinturas inútilemnte.
Es algo que funciona porque ataca directamente al incentivo: ganar plata o mostrar los sucios garabatos en la pared.
El otro día vi una publicación de un tonto indignado en Facebook reclamando por una foto donde aparecían empleados municipales desayunando con la mercadería incautada ¡Bien! ¡Muy bien! creo que se lo re merecen. Todo lo que se incaute, si es lícito debería ser repartido entre el personal que incauta y la policía que participa, eso si que sería incentivo.
Creo que es mas complicado, Un detalle es que los que migraron luego de la accion policial, disminuyeron sus stock a la vista: el resto en tiendas en la calle que si tienen permiso o en comercios establecidos que son amistosos, por negocio o por obligacion. Otro asunto es que hoy Meiggs se trata de 20 cuadras (entre Molina a Exposicion y Alameda a Toesca), y creciendo... las intervenidas son solo como el 20 % y eso con una cantidad de personal y medios materiales gigante, a lo que debe sumarse el costo humano/politico brutal (mujeres embarazadas/con guaguas, preguntando si deben robar en lugar de trabajar, funcionarios que deben estar agrupados como un ejercito de ocupacion (hay que verlos, una docena en cada acceso, cuidandose de ser agredidos y para evitar que alguno de ellos reciba un misil en la forma de una oferta si "sapea los operativos buen amigo"), luego esta la tv mostrando lo mas doloroso y escandaloso de lo que vaya ocurriendo, como es su pega y finalmente la proxima eleccion; solo si se logra que la opinion publica siga pidiendo que limpien Meiggs los politicos apoyaran las acciones, si no volveran a prometer permisos de instalacion callejera, como la alcalde anterior, y vuelta a empezar.
ResponderBorrarEn situaciones de mafias instaladas o limpian masiva y prestamente, eso es bukele, o es inutil, y al final se pudren los limpiadores. En situaciones de inicio si funciona subirles los costos a los delincuentes o "inciviles" como los llaman ahora
Hoy no se podría frenar una protesta a tiros, pero seguramente tampoco sería tan mal visto como lo habría sido hace unos años pese a los escándalos que haga la ONU con DDHH.
ResponderBorrarSiempre se ha podido, incluso en USA y los países europeos muere gente en protestas violentas, es solo cuestión de cunato apoyo se le da a los policías que están actuando en defensa propia.
BorrarPara tomar medidas así, no basta con tener pantalones: también se necesita apoyo, y Piñera no lo tenía cuando se inició el estallido, y menos aún después. Recordemos que estuvieron a punto de destituirlo por una acusación constitucional.
ResponderBorrarAsí, si hubiese dado la orden de disparar, y suponiendo que Carabineros -después de todos los platos rotos que han pagado ellos y ex militares- le hubiesen hecho caso, habría(n) tenido que enfrentar no sólo los plañidos izquierdistas, sino también las causas de la “fiscalía anti Carabineros”, y muy probablemente resoluciones en contra de parte de tribunales, investigaciones del INDH, ataques en el Congreso, etc.
El mundo actual, de teléfonos con cámara, internet y redes sociales, es muy diferente al que enfrentaron Gómez Carreño, Ibáñez y hasta Pinochet. ¿Se puede? Yo creo que sí, con esas salvedades.
Quién sabe: quizás si Piñera se hubiese atrevido, en cambio, habría recibido el respaldo y respeto que siempre quiso y nunca tuvo, pero la historia dijo otra cosa.
Saludos,
El Triministro.
CLaro que no son cosas que se puede llegar y hacerlas, primero hay que mejorar leyes, apretar clavijas a jueces y fiscales, colocar en la opinión pública la idea del que sale a la calle con molotov o piedras correriesgo cierto de recibir un balazo en defensa propia, es una cadena de cosas que Piñera nunca se atrevió a hacer y sufrió las consecuencias.
BorrarTomar el poder y ejercerlo es un proceso mujo más completo de "ponerse los pantalones" como la gente cree ingenuamente, claro que antes de empezar el proceso es indispensable ponerse los pantalones y estar dispuesto a afrontar los costos
Bueno: claramente, nunca se puso los pantalones. Ni para lo uno, ni para lo otro, ni para casi nada en realidad.
BorrarSaludos,
El Triministro.