En los años 50 y 60, Chile enfrentó un problema de vivienda gigantesco. El país era muy pobre y la infraestructura, en su mayoría, había sido construida en el siglo XIX; gran parte de las casas eran de adobe.
Mis primeros recuerdos son de la calle Gálvez y, más tarde, del barrio Recoleta. Todas las casas en las que viví esos años eran de adobe del siglo pasado. Resulta que el país sufrió, por esos mismos años, grandes terremotos e inundaciones que dejaron a cientos de miles de personas sin techo.
Entre esas familias estábamos mi mamá y yo. El gran terremoto de La Ligua —el más violento que recuerdo— no solo botó nuestra casa, sino las más de cien viviendas de fachada continua que se alineaban en la calle Juárez Larga. Hoy esa calle es la más fea de Chile.
Cayeron todas las casas como fichas de dominó. Y no solo en esa cuadra; en la mayoría de los barrios de clase media y baja de Santiago pasó lo mismo. De un día para otro, éramos decenas de miles de damnificados sin un lugar donde cobijarnos.
El origen de las "poblaciones callampa"
Pero había otro problema. La crisis del salitre en los años veinte había movilizado a decenas de miles de personas desde el norte hacia Santiago. Estos grupos se asentaron en las orillas de ríos y canales, como el Canal San Carlos, el Mapocho y el Zanjón de la Aguada.
Esa gente vivía en la extrema pobreza; algunos habitaban rucos y otros incluso cavernas excavadas en el Cerro Blanco. A estos asentamientos se les llamó "poblaciones callampa". La mayoría se dedicaba a la mendicidad, a la delincuencia o a trabajos miserables.
Con el terremoto de La Ligua, muchos de clase media baja quedamos en la calle. Sin embargo, no teníamos relación con la gente de las poblaciones callampa; existía un pequeño peldaño social que nos separaba del lumpen.
Organización política y tomas de terreno
Los habitantes de las poblaciones callampa venían de las salitreras y casi todos habían sido parte de sindicatos. Conservaban lazos con el Partido Comunista, el Partido Socialista, grupos anarquistas y, a partir de los sesenta, con el MIR.
Eran las bases de esos partidos, que obtenían de allí sus votos, pero también fueron quienes empezaron a organizar usurpaciones de terrenos. Así aparecieron las primeras grandes "tomas".
La toma de La Victoria, en 1957, fue la primera usurpación masiva a nivel iberoamericano, y a esa le siguieron muchas más. Eran ocupaciones ilegales muy bien organizadas por los partidos políticos.
Los comités de pobladores avanzaban de noche hacia terrenos agrícolas instalando sus rucos. En cada uno ponían una bandera chilena, pues se creía que, con ella, Carabineros no se atrevería a desalojarlos.
A veces funcionaba, pero muchas otras no. El "Grupo Móvil" de Carabineros los desalojaba por la fuerza, provocando el escándalo de los partidos de izquierda que estaban detrás de las usurpaciones.
La respuesta del gobierno: Operación Sitio
Por otra parte, el gobierno de Eduardo Frei Montalva enfrentaba la crisis de los damnificados por desastres naturales. El ministro de Vivienda, Modesto Collados, lanzó la "Operación Casa", que consistía en entregar sitios con casas prefabricadas.
Aunque la Cámara Chilena de la Construcción estaba muy satisfecha, la solución era inviable por su altísimo costo. Collados propuso entonces una "solución mínima": entregar sitios y fomentar la autoconstrucción.
La izquierda atacó violentamente esta idea, calificándola como "Operación Tiza", en referencia a los sitios vacíos marcados solo con tiza. Alegaban que era una propuesta indigna.
Frei Montalva había prometido 360.000 viviendas, pero con este plan apenas se construyeron unas 7.000. Tras la renuncia de Collados, el nuevo ministro, Juan Hamilton, intentó cumplir la promesa, dándose cuenta de que la única forma era mediante loteos con lo mínimo indispensable.
Mi experiencia en Población Santiago
Volvió a decantar la idea de la "Operación Sitio", criticada por la izquierda como "Operación Media-agua" y por la derecha como indigna. Mientras tanto, los damnificados de 1967 seguíamos sin casa y estábamos dispuestos a recibir lo que fuera.
En 1967, pasaron maquinaria pesada sobre un terreno agrícola cerca de Pedro Aguirre Cerda y lotearon terrenos de 9 por 18 metros, con una media-agua y un pozo séptico, pero sin electricidad.
El primer año fue espantoso. Las lluvias convirtieron la población en un pantano de barro. Cocinábamos con kerosene y había un solo pilón de agua por cuadra. Ir a buscar agua era el gran acontecimiento social del día.
Al segundo año, las cosas mejoraron: urbanizaron, pavimentaron y construyeron casas de asbesto y volcanita. Para nosotros, comparadas con la media-agua, eran un palacio. La felicidad fue inmensa. ¿Valió la pena el sacrificio? ¡Claro que sí!
Raya para la suma
Hace poco vi en Google Earth mi antigua casa; todavía está en pie después de 68 años. El gobierno de Frei entregó finalmente 80.000 de las 360.000 casas prometidas. El resto de las poblaciones se consolidaron por esfuerzo propio.
Lamentablemente, muchas de esas tomas organizadas por la izquierda, como La Victoria o La Legua, terminaron convertidas en núcleos de lumpen y delincuencia. Se les prometió "dignidad" a través de la usurpación, pero muchos quedaron perpetuados en la pobreza.
Algo que se menciona poco es que las familias de la Operación Sitio tuvimos que defender nuestros sitios con palos contra los "comités" políticos que intentaban tomárselos de noche. Fue una batalla olvidada.
Años más tarde, en 1980, vivimos un proceso similar con la "Población 11 de Septiembre", una especie de Operación Sitio mejorada. El programa de casetas sanitarias de los años 80 finalmente erradicó las poblaciones callampa de Chile.
Creo que una "Operación Sitio 3.0" es la única solución real al problema de los campamentos hoy en día. Le dedicaré más entradas a explicar por qué veo aquí la única solución real y viable a la crisis actual, que se parece muchísimo a la de los años 60.





Casi siempre en estas tomas o invasiones hay políticos detrás buscando rédito. Los "dirigentes vecinales" siempre responden a algún partido. Si de verdad les interesa a los politicastros solucionar estos temas, pues permitan que la oferta crezca. Al menos crwo que en ese lado, el latinoamericano se adapta mejor a diferentes tipos de vivienda. No tiene esa mentalidad tan maric0n4 de los yankees o europeos
ResponderBorrarAnticaviar
Si Anticaviar, claro que ahora en Chile las "tomas" que les llaman campamentos, han cambiado, ya no están los políticos detrás de su organización sino que son inmigrantes ilegales los que las organizan y dirigen, muchas veces gente del crímen organizado.
BorrarEn estas tomas New Age se ve mucha más plata, buenos autos, buenos materiales de construcción y no es raro ver en medio de la toma una lujosa mansión bien fortificada que funciona como hub distribuidor de la droga
La mejor tierra agrícola del mundo destruida por tomas.
ResponderBorrarModesto Collados fue un visionario, era ingeniero civil. También trabajó para el Gobierno Cívico Militar. La autoconstrucción es la mejor alternativa pero con edificios de 4 pisos para evitar extender la capa destructora del humus. Puede ser en las lomas de los cerros no agrícolas.
Este es un tremendo tema Don Tomás.
Partió muy bien el 2026!
Si Centurio, es un gran tema. He escuchado mucho ese argumento de "la mejor tierra agrícola del mundo", lo que puede cer verdad para producir vinos finos de altísimo valor agregado, para cualquier otro cultivo es un mito, sobra tierra en Chile para cultivos normales.
BorrarPienso por ejemplo en la Viña Cousiño Macul, que está metida dentro de la ciudad y tiene uno de los mejores terroir del mundo, cosa parecida con Concha y Toro, Santa Rita y Undurraga que están muy cerca de Santiago, una urbe con mucha presión por espacio urbano.
En esos casos está muy bien que existan pero deberían pagar impuestos leoninos por operar en -o cerca- de áreas urbanizables. Es lo que hacen en la región de vinos en Francia, donde una parcelita tiene precios incalculables. Para cualquier viña nueva los precios del terreno deberían ser altísimos, sin embargo se cobran igual que cualquiera que quiera un lote para construir su casa.
Yo no veo gran frama en que se extienda el área urbana en Santiago, siempre y cuando el mercado opere libremente, la planificación urbana es siempre fuente de fracasos y abusos, véase Brasilia.
Las mejores ciudades del mundo como Londres, Roma, París, Lisboa y tantas más no fueron en absoluto planificadas
La libertad debe seguir estándares de urbanización.
BorrarEjemplos en Santiago:
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Hay muchísimo que hacer en la renovación y mejora de cada casa y barrio con la autoconstrucción asesorada con excelentes estándares de estructura y belleza armónica. (como por ejemplo los bosques naturales)
BorrarLago Rupanco
Centurio, cuando hablamos de "viviendas sociales" nos estamos refiriendo a lugares donde van a vivir los más pobres de los pobres, que con suerte juntan plata para comer y los gastos más básicos.
BorrarEl déficit habitacional del año pasado era de 491.804 viviendas a nivel nacional, representando un 7,5% de los hogares. De ellos, unos 300.000 deben ser de viviendas sociales.
Compartivamente es un déficit muy bajo si consideras que durante Frei Montalva el déficit era de 350.000 viviendas y habían menos de 7 millones de habitantes.
Es muy interesante revisar los números. Cuando empezó el Gobierno Militar y se hizo el "Mapa de la extrema pobreza", estaban en esta categoría 1.915.000 personas ¡el 21% de la población de Chile!
Durante Allende prácticamente no existió política pública de vivienda y el déficit era de 478.000 familias necesitadas de vivienda social.
El Gobierno Militar practicamente se extinguieron las poblaciones callampa, simplemente desaparecieron y la solución fue una mezcla de casetas sanitarias, viviendas básicas y viviendas sociales, más un sistema de subsidios para la clase media.
Yo creo que ante un déficit de más de medio millón de viviendas la única solución viable es repetir lo que hizo el Gobierno Militar: casetas sanitarias, urbanización masiva. viviendas básicas, viviendas sociales y sistema de subsidios para la clase media.
Interesante la historia de Modesto Collados: nacido en Argentina, fue el primer ministro de Vivienda en Chile, tras su creación por Frei Montalva en 1965 (y fue sucedido por Edmundo Pérez Zujovic, nada menos) pero también fue ministro de Obras Públicas del mismo gobierno.
ResponderBorrarNo contento con eso, fue nuevamente ministro de Vivienda, y también de Economía, de Pinochet. Puede que me equivoque, pero no recuerdo otro ministro de Frei que además lo haya sido de Pinochet.
Tema aparte, pero relacionado: hace algún tiempo, ante las alzas en las tasas de interés de los créditos hipotecarios, acompañadas de sobreoferta de viviendas (claro: como se hizo tan difícil acceder a financiamiento, se “descuadró” la oferta de la demanda), alguien propuso un subsidio estatal a esas tasas, para así reactivar el mercado inmobiliario.
Me puedo equivocar, pero me parece una pésima idea por varias razones. La principal: el mecanismo natural de ajuste ante un exceso de oferta es la caída en los precios, la que no se va a producir -o se retrasará- si el Estado subsidia las tasas hipotecarias, más encima pagando nosotros mismos. Es decir, se termina instalando el alto precio vía un subsidio que, pese a que está pensado para la demanda, en realidad “ayuda” a la oferta…
Nopes: IMHO, hay que dejar caer los precios y restaurar el equilibrio.
Saludos,
El Triministro.
Absolutamente de acuerdo, dejar que la oferta y la demanda funcionen tranquilas, meter subsidios para corregir las "imperfecciones" del mercado es la receta de los tontos, jamás funciona porque no resuelve ninguno de los problemas de fondo, al contrario, los empeora a la larga.
BorrarSi, creo que Collados fue el único, aunque puede que Juan de Dios Carmona también haya sido ministro de ambos, no lo recuerdo bien en realidad.
Tal como dijo un contertulio unos comentarios más arriba, la operación sitio necesariamente debiera ser de edificaciones de altura, pero sin llegar a los blocks marginales de los 80 y 90 ni a los guetos verticales de 40 pisos como los de Estación Central, sino a una solución que se ha comenzado a ver acá más al sur donde en zonas de clase baja se ha optado por construir condominios de 4 pisos con la misma organización de un condominio de clase media o alta, donde a través del pago de gastos comunes el propietario sienta el compromiso de pagar a cambio de sentir que estará en un lugar que no se irá echando a perder.
ResponderBorrarLas viviendas sociales en altura -y en general en condominio- tienen un problema profundo e insuperable que tu mismo mencionas: los gastos comunes.
BorrarComo se trata de gente que con suerte consigue plata para comer, es imposible que paguen gastos comunes. Acá en Arica detrás de mi casa el gobierno ha regalado decenas de esos edificios que tienen problemas graves con los hidropack que no funcionan, alcantarillas tapadas que permean al suelo salino y terminan con socavones, quebrando las estcuctura.
En teoría densificar hacia arriba es ideal, pero en la práctica para viviendas sociales es una solución espantosamente mala.
Los pobres necesitan principalmente un buen terreno urbanizado, con el tiempo van construyendo y ampliando y terminan viviendo 2 o 3 familas por casa pero no provocan los problemas ni los gastos de los condominios.
Es cuestión de comparar los edificios Copeva y similares, que terminan convertidos en sucios gallineros llenos de malandras, con las casas autoconstruidas que se van ampliando y mejorando año tras año.
Los condominios baratos son muy adecuados para familias de clase media baja, con algún trabajo que les permita optar al subsidio y pagar gastos comunes, para vivir en comunidad es indispensable tener cierta cultura cívica.
Pero eso no funciona para los más pobres que necesitan lo básico para arreglarse por su cuenta y en la medida de sus pocos ingresos permitan mejorar.
Al final el mercado se ha ido encargando de solucionar eso, porque los beneficiarios de esos departamentos regalados los venden a la primera oportunidad que encuentran y así se van poblando de familias de clase media baja que son mucho más cívicas y terminan manteniendo y pagando gastos comunes.
BorrarLos gettos verticales no fueron mala idea porque han resultado indispensables para dar techo a miles de inmigrantes, que se las arreglan para pagar arriendo y gastos comunes.
Como tienen mucha menos ayuda social, los inmigrantes se portan de manera mucho más responsable a vivir bajo las normas de condominio en comparación con los indigentes chilenos.
El problema de esta idea, que en principio fue buena, es que fue horrorosamente ejecutada, en un lugar donde nunca se debió haber dado permisos de construcción. Alcaldes y direcciones de obras corruptísimos más promotores inmobiliarios coimeros y delincuentes se enriquecieron con esto.
Esos edificios debieron haber sido construidos en lugares con suficiente espacio para servicios, estacionamientos y áreas recreacionales, aunque fuese en extramuros del área urbana. La ubicación fue totalmente depredatoria.
"Como tienen mucha menos ayuda social, los inmigrantes se portan de manera mucho más responsable a vivir bajo las normas de condominio en comparación con los indigentes chilenos. "
BorrarDe todos modos, tanto indigentes locales como los llegados vienen con el ruco en la cabeza en vez del al revés.
No por lo menos en los inmigrantes que llegan de clase media y medio baja, esos arriendan buena parte de los gettos verticales y son gente que trabaja y se gana la vida.
BorrarHay otro grupo que son los que han llegado a las tomas, allí hay de todo pero muchos son lumpen. Las tomas de inmigrantes en todo caso son muy diferentes a los antiguos campamentos y poblaciones callampa. No son controladas por los políticos sino que muchas veces por grupos de crimen organizado y -como su nombre lo dice- son bastante organizados, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva