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18 abril 2026

Refrito: los gobiernos locales

(Publicado originalmente el 17 de agosto de 2012)
He escrito varias veces sobre mi admiración a las reformas institucionales y económicas que se hicieron durante los militares: la liberación de precios; la baja de aranceles de importación; la autonomía del Banco Central; la Reforma de Pensiones; la Ley Minera; el Código de Aguas; la Ley Laboral fueron las principales y la mayoría muy exitosas.

Pero nada es perfecto, algunas reformas también fueron grandes errores. La Ley de Bancos en los setentas tuvo mucha responsabilidad en la crisis de mediados del 80, claro que después de eso la arreglaron y hasta ahora funciona bastante bien.

La reforma de los gobiernos locales resultó un fracaso que no se corrigió nunca y no aguantó bien el paso a la democracia, como pasó con las reformas anteriores. ¿Que pasó?. La idea original parecía buena: las municipalidades son las que están más cerca de la gente y mientras más recursos y atribuciones tengan más directo será el control de la gente sobre su propio destino.

La explicación del fracaso se puede resumir con esta gran frase de Churchill "si quieres desilusionarte de la democracia, conversa un rato con un votante". En teoría a mayor democracia más contenta estará la gente, pero otro gallo canta en la práctica.

La explicación es más o menos clara: primero que nada existe una abstención de cerca de la mitad de los que tienen derecho a voto, pues consideran que no vale la pena participar en las elecciones. La mitad, más o menos, piensan que ninguno de los candidatos merece ser electo.

De la otra mitad -los que votan- muchos piensan lo mismo pero venden su voto a cambio de la promesa de algún favor o premio personal. Otros votan por razones viscerales como simpatías o antipatías personales o porque un candidato "le tinca", como decía el slogan desafortunado que usó Fernando Flores en su campaña. Finalmente un grupo muy pequeño vota porque está de acuerdo con las ideas o el programa del candidato.

Entonces los políticos en campaña se dedican a comprar votos en efectivo o prometer beneficios cuando sean electos. Si se dan una vuelta por Pampa Nueva en Arica hay cientos de viejas activistas que consiguieron "viviendas sociales" para ellas y su familia a cambio de hacer campaña por Ivan Paredes. Fernando Flores tomó literalmente eso del "pan y circo" cuando fue candidato por Arica: contrató un circo y dio funciones gratis en todas las poblaciones. Claro que se le olvidó repartir el pan.

No se para que digo esto, que es algo que todos lo saben, mejor hablemos de algo más productivo. Vienen las elecciones municipales y en Arica tenemos como 9 candidatos a alcalde y cerca de 80 candidatos para los 10 puestos de concejales. Resulta que con el escándalo de corrupción que tuvimos hace poco, florecieron como nunca los salvadores y las reservas morales de la ciudad. Nunca había visto tanta vocación de servicio público.

Estuve leyendo el Manual del Concejal, donde aparece que los concejales ganan un sueldo mensual entre US$ 475 y US$ 950, leía también la opinión de Ariel Ulloa que decía que con ese sueldo un concejal se demoraría 12 años en pagar los gastos de su campaña. Tal vez sea un poco exagerado, dejémoslo en 6 años.

Si a mi me dijeran que postule a concejal contestaría que ni muerto, con esa plata, menos los descuentos de los cientos de parásitos y sableadores que persiguen a los concejales no me quedaría ni para pagar la micro... a menos que sea un ladrón o un coimero y ponga en venta mi voto para las muchas y millonarias licitaciones que se hacen cada año.

Como dato adicional y medio anecdótico, entre los candidatos que se presentaron este año en Arica hay un señor que lo rechazaron porque no tiene derecho a voto, pues había sido inabilitado a perpetuidad de ejercer cargo u oficio público en una condena por.... soborno ¿que tal?.

Pero sigo repitiendo las cosas que todos sabemos sin llegar al punto. Parece que me estoy poniendo viejo y gagá. A lo que quiero llegar es a lo siguiente ¿que hacer? Porque creo que no basta con quejarse y decir que estamos rodeados de ladrones y coimeros, llorar no solucionan nada y al contrario, distrae la atención para que los servidores públicos puedan seguir robando y coimeando.

Yo tengo la solución: primero que nada eliminar las corporaciones educacionales y los servicios municipales de salud. Son dos asuntos que no le competen a la municipalidad y no hay una sola ventaja en que sean servicios municipales. Solo sirven para robar y colocar a los amigotes, cero aporte. También eliminar las Direcciones de Desarrollo Comunitario, fuente de todas las injusticias, coimas y caja para las reelecciones indefinidas del alcalde.

Ah que lindo sería una municipalidad dedicada a recoger y manejar a basura, mantener las áreas verdes y ordenar los problemas del tránsito. Con una municipalidad así no harian maldita falta los concejales, menos el alcalde que podría ser sustituído con ventaja por un administrador municipal que podría ser despedido en cualquier momento.

¿Y quien manda, quien toma las grandes decisiones estratégicas? Bueno, para mantener todo limpio y ordenado no se necesita mucha estrategia, pero aún así sería necesario que vigilen al administrador. Para eso podría elegir perfectamente una Junta Directiva Comunal, ad honorem igual que lo fue la Junta de Adelanto, dedicada a controlar que se hagan las cosas bien y nadie se lleve la plata para su casa.

El modelo actual de los gobiernos locales es un completo y costoso fracaso, está totalmente agotado y solo se mantiene porque es fuente de dinero y poder para un pequeño y selecto club de delincuentes. Falta ahora que alguien rompa el nudo gordiano que nos está llevando a la ruina y tiene a todo el mundo descontento ¿como un grupo tan chico de sinverguenzas se puede burlar de nosotros impunemente, cada cuatro años? ¿Quien le pone el cascabel al gato?.

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