El viejo buque petrolero MT Sauri de la llamada "flota fantasma" de Rusia, lleva dos meses y medio fondeado a la gira en la bahía de Arica. Es un buque sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea, que si se atreve a andar por algún territorio "no amistoso", lo embargan y chao.
Hasta unos días atrás lo podía ver desde mi ventana, ahora se corrió más hacia el sur y lo tapa un cerro, por eso no pude poner una foto propia. Se trata de un barco muy antiguo, construído el 2003 y está cerca del fin de su vida útil, cosa común en todos los buques de la flota fantasma, son barcos para sacrificarlos en cualquier momento.
A estos buques se les ha acusado de evadir el tope de precios fijado por USA y la UE, usar banderas de conveniencia -el que está en Arica va con bandera de Camerún- trasvasijar combustible en alta mar para evadir el bloqueo y cosas por el estilo.
Las sanciones son de dos clases. Los países que desean castigar a Rusia donde llegan estos barcos a descargar, simplemente los dejan dando vueltas en el puerto sin recibir el permiso, como es el caso del Sauri en Arica. Pero también se exponen a castigos peores, pueden ser abordados militarmente en alta mar y confiscados con toda su carga, eso explica por qué se usan buques muy viejos, que ya están listos para el desguace.
El caso que tenemos hoy en Arica con el Sauri, está lleno de detalles fascinantes y complicados porque se enmarcan en problemas que Bolivia viene arrastrando desde hace muchos años, específicamente desde comienzos del gobierno de Evo Morales.
La fascinante historia del oleoducto
Como les he contado acá mismo, Bolivia era exportador de petróleo, que lo mandaba hasta Arica por el oleoducto que se inauguró en 1961, Bolivia nos vendía importantes volúmenes de petróleo, que bajaba por gravedad desde casi 5.000 metros a 0 en apenas unos 200 kilómetros más o menos.
Con esa enorme gradiente bastaba la gravedad para bajar el petróleo. En realidad el oleoducto tenía estaciones de frenado, para impedir que la presión reventara la tubería por la velocidad que alcanzaba la masa de petróleo.
A mediados de los años 90 la producción petrolera de Bolivia empezó a caer por falta de exploración, mantenciones y mala gestión, fueron los años de agitación política y la guerra del gas que llevo a Morales al poder.
Al asumir Evo Morales en 2006, hizo una especie de "nacionalización" que en el fondo significaba cobrar regalías leoninas a los operadores, eso terminó por matar la producción petrolera de Bolivia. El flujo regular de petróleo se cortó y el oleoducto casi quedó sin uso.
Pero no totalmente, porque entre el 2000 y 2010 Bolivia enviaba muy esporádicamente petróleo reconstituido (Recon) una mezcla sobrante de hidrocarburos livianos y excedentes de refinería que a Bolivia le convenía "descartar" y vender al exterior.
Hace años, medio en broma medio en serio, yo escribí acá mismo que el oleoducto bien lo podría estar usando el gobierno de morales para enviar droga, dentro de las bolas de limpieza que lo recorren en las tareas de mantenimiento. De ser así ese hubiese sido el uso más lucrativo de su historia.
La cosa es que el oleoducto ha estado prácticamente sin uso desde que se dejó de mandar Recon a mediados de los 2000. En Arica existen tres instalaciones bolivianas con grandes estanques, uno está en la caleta Quiane, a sur de la costanera, otra en la Avenida Azolas que está sin uso desde hace décadas y los estanques de Sica Sica al norte de la ciudad, a los pies del Cerro Chuño.
Los barcos que llegan con petróleo se conectan a unas boyas con bocatoma y a través de un tubo submarino descargan en los estanques de Quiane, esta es una faena lenta porque el tubo permite un caudal limitado de combustible.
Desde allí van por un tubería subterránea que cruza toda la ciudad hasta los estanques de Sica-Sica, a los pies del Cerro Chuño, donde son cargados por la "flota fantasma" de camiones hacia Bolivia, en promedio el tráfico son entre 80 y 110 camiones diarios, con alrededor de 35.000 litros de combustible cada uno.
Eso provoca innumerables problemas para nuestra región, de partida mató definitivamente el turismo extranjero hacia el Altiplano, porque la carretera 11-CH se convirtió en una de las más peligrosas de Chile. Una de las pocas cosas útiles que he escrito en mi vida fue un artículo sobre esto para la Revista de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile.
Bueno, la verdad es que fue mi coautor don Ian Thomson el que llevó todo el peso de los números, pero despertamos mucho interés con eso y el artículo se sigue descargando y usando hasta el día de hoy. Para que decir que les recomiendo le den un vistazo.
Mi opinión personal: raya para la suma
Hay muchas cosas más que podría colocar sobre este fascinante tema, como por ejemplo por qué se necesita una flota gigantesca de camiones para llevar el combustible en lugar de mandarlo hacia arriba por el oleoducto, pero ya me estoy extendiendo demasiado.
Lo que quería poner era mi opinión sobre el problema que ha creado la llegada del petrolero Sauri a nuestras costas que, si les dejan descargar, seguramente el descerebrado de Donald Trump lo va a tomar como una ofensa personal.
Mi opinión es la siguiente: estoy convencido que el Gobierno de Chile debería dejar de hacer tinterilladas y cuchufletas para obstaculizar la descarga, Bolivia tiene todo el derecho del mundo a conseguir ese petróleo y más si les llega con un gran descuento.
Tenemos otra razón muy poderosa para dejar de poner problemas: es el Tratado de Paz y Amistad firmado con Bolivia en 1904 que les asegura el más completo libre tránsito. Bolivia ha abusado y extendido al absurdo los alcances de ese "libre tránsito" y Chile siempre lo ha aceptado.
Sería ridículo que ahora no cumplamos por darle el gusto a intereses de otros países, "la caridad bien entendida, empieza por casa" si queremos poner límites al libre tránsito, que sea en beneficio nuestro y no por miedo a la reacción de otros países.
Otro punto importante es que Chile no tiene absolutamente nada que ver con las sanciones, no ha adherido a ellas, es decir no son asunto nuestro, no tenemos ninguna razón -en este caso- para plegarnos a ellas o facilitarlas.
Y ojo, que yo soy el primero en encontrar que el Gobierno Ruso y Putin son entes abominables, miserables y me alego de todo lo malo que les pase, se lo merecen, eso y mucho más.
Pero no en este caso específico, porque es un baile donde no tenemos por qué meternos.
Porque Bolivia necesita desesperadamente ese combustible. Por culpa del maldito y corrupto gobierno de Evo Morales están a las puerta de tener una crisis humanitaria, la mayoría de la gente allá ni se da cuenta, son demasiado estúpidos para entenderlo, pero el daño que hicieron Morales y el MAS a Bolivia es gigantesco.
Así es que esa es mi opinión. Si estuviese en mi mano, que venga toda la flota fantasma y descargue todo el petróleo que quiera, es un asunto entre Bolivia y Rusia, Chile no tiene nada que ver en esto.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
"Send me a postcard, drop me a line
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me
When I'm sixty-four"