En el último día del gobierno del presidente Gabriel Boric, ese que cantaba:
Esta no es una canción es un insulto radical
como quisiéramos mear en un casco militar
también podríamos quemar una bandera de Renovación Nacional
ver tirado en un basural uno que otro puto general
Hipócritas
La hipocresía es una característica más o menos normal en los seres humanos, pero creo que esta vez se excedieron. Veía como los lectores de la tele presentaban la noticia con la cara iluminada y una sonrisa de oreja a oreja ¡que manera de acomodarse estos miserables!
Pero bueno, el tiempo se ha encargado de poner las cosas en su lugar y mejor pensemos que a partir de mañana todo el progerío comenzará a volver a su condición de pobres y tristes, creo que Kast puede tener razón y todo va a salir bien esta vez. Al menos eso espero.
Manuel Baquedano González (1823-1897)
Pese a que Chile está lleno de plazas, monumentos y cosas por el estilo en su honor, debe ser uno de los generales menos comprendidos de nuestra historia, tal vez por el hecho que nunca fue muy popular, excepto después que ganó todas las batallas en que le tocó estar al mando.
La guerra paralela en la prensa y los generales de sillón
La Guerra del Pacífico en Chile no solo mostró lo mejor de lo nuestro sino también las peores mezquindades, ambiciones desatadas, afán de figuración, incompetencias y otros comportamientos bien vergonzosos, porque tuvo la particularidad que se peleó en plena democracia.
Incluso hubo elecciones de presidente antes de terminar la guerra, que se llevaron en perfecto orden y tranquilidad, lo que habla bien del comportamiento de la gente en esa época. Pero no todos fueron comportamientos patrióticos y altruistas, porque la guerra y las FFAA estuvieron muy contaminadas por la política.
Política, favoritos, guerras por la popularidad
En paralelo con la guerra real, se produjo otra guerra en los periódicos y peleada confortablemente desde Santiago por los agitadores políticos, muchos tuvieron un comportamiento miserable buscando ventajas personales o bien para sus protegidos.
Activistas como Bilbao, Vicuña Mackenna, los Matta, Gallo y otros que se dedicaron a atornillar al revés y criticarlo todo. Los políticos tenían sus generales favoritos y un ejército de "corresponsales de guerra" dedicados mayormente a desinformar y elevar la popularidad de sus clientes.
Un pobre tonto
Baquedano no encajaba para nada en esto. Tenía grandes dificultades para expresarse, además de ser tartamudo su lenguaje era casi telegráfico, le hacían muchas bromas por eso y muchos lo consideraban un pobre tonto, incluso lo decían abiertamente.
En la escuela primaria fue compañero con Aníbal Pinto, que para la Guerra era el presidente y de Patricio Lynch que fue quien ocupó la Gobernación durante la ocupación chilena de Lima. Era muy seco y prácticamente no tenía amigos, apegado al extremo a la ordenanza.
Conoció las balas desde niño
Su historia militar parte a los 15 años, cuando se arranca de la casa y se enrola en el Ejército para la campaña Perú contra la Confederación liderada por Santa Cruz, A los 16 años obtuvo el grado de subteniente.
Participó en las dos guerras civiles defendiendo al gobierno de Manuel Montt, pidió su baja pero no se la aceptaron, entonces pidió que lo mandaran a Arauco, cerca de donde tenía su fundo. En la guerra de "pacificación" contra los araucanos aprendió tácticas que después le servirían muchísimo.
Nadie lo cotizaba
Bueno, al estallar la Guerra del Pacífico, nadie lo tenía en mucha estima. En el Desembarco de Pisagua lo dejaron a cargo de cuidar el agua, cosa que hizo sin reclamar una palabra. El Ejército estaba entonces al mando del general Erasmo Escala.
Un comandante popular y bien conectado
Bajo el mando de Escala el Ejército era un completo desastre porque era un general demagogo, con abiertas ambiciones políticas y partido propio de seguidores con gente muy bien conectada. Escala repartía privilegios a las tropas a destajo y desautorizaba a los mandos, con lo que la moral estaba por el suelo.
P.L.R.
Como Erasmo Escala estaba conectado con gente muy poderosa en Santiago, se sentía intocable, desafiaba a cada rato al ministro de guerra en campaña Rafael Sotomayor y amenazaba con renunciar. Pero la situación se hizo tan mala que el presidente Pînto le aceptó su última renuncia con elástico.
Sotomayor y Pinto tenían buena opinión de Baquedano y pensaban que él podría recuperar la moral en el Ejército que estaba muy corrompida, y lo nombraron comandante en jefe. El escándalo en la opinión pública fue mayúsculo, en la prensa decían abiertamente que con ese nombramiento la guerra estaba perdida.
¿Sería tan así?
A Baquedano le costaba un mundo hablar, pero Dublé Almeida recuerda así las palabras que dijo cuando asumió el mando:
« En la mesa, de una modestia espartana, todos los jefes guardaron una reserva casi exagerada. Al fin, el jeneral Baquedano se puso en pie y en su lenguaje incorrecto, repitiendo cada frase, dijo más o menos lo siguiente:
Compañeros, amigos: He tenido la honra de ser designado para mandar este noble y sufrido ejercito, y como militar tengo que obedecer las ordenes superiores. Se que yo nada valgo, pero se también que en este ejercito hay jefes de ilustración reconocida y de gran patriotismo; a todos los llamo a mi lado para servir a la patria, realizando la magna empresa encomendada a este ejercito. Yo los invito a ayudarme cada uno como pueda. Nada de disgustos entre vosotros; el fin común de la obra debe mantenemos unidos. Vida nueva, ¡olviden los males pasados; todos amigos; todos unidos por un mismo pensamiento; todos al lado del general en jefe para salvar a la patria. ¡Viva Chile!
La alegría y la confianza volvieron a todos los corazones y desde se instante todos los jefes tuvieron fe en el triunfo.»
Un genio que nunca fue reconocido
Baquedano no perdió ni una sola batalla mientras estuvo al mando, pese a que tuvo que atacar plazas muy fortificadas, ganó en Alto de Alianza (Tacna), Arica, Chorrillos y Miraflores.
Hasta el día de hoy se dice que mandaba multitudes de soldados al sacrificio atacando de frente, eso es lo que me dice Gemini, Wikipedia y demás crónicas que he leído.
Inventor de una nueva doctrina
Sin embargo un amigo que sabe de estas cosas, me hizo notar que no ganó por una superioridad enorme de fuerzas ni tampoco haciendo una carnicería de sus propias tropas. De hecho en cada batalla murieron muchos más enemigos que tropas propias.
Incluso el asalto al Morro de Arica fue una operación arriesgadísima y los chilenos que pelearon el asalto en el Morro no eran muchos más que los peruanos, solo participaron dos regimientos en el Morro y uno por abajo, los demás quedaron en reserva.
¿El que ataca siempre se sacrifica?
Siempre se ha dicho que el atacante contra una posición bien fortificada, debe tener doble o triple de bajas de los que defienden, en ninguna de las cuatro grandes batallas ocurrió esto, y la explicación que me dieron es que Baquedano inventó una doctrina de ataque frontal totalmente nueva, que no había sido usada antes.
El frente escalonado
Se basaba en una primera línea de tiradores desplegados en guerrillas, dedicados a hostigar a los defensores y no dejarlos asomar la cabeza de las trincheras. Muy dispersos y parapetados en accidentes del terreno.
Detrás venía el ataque frontal pero escalonado, donde no todos disparaban al mismo tiempo. Primero avanzaba una compañía disparando mientras las otras cargaban, dejando distancia entre soldado y soldado y agotada la carga, seguía la otra compañía, y luego la otra.
La clave era que el ataque una vez iniciado no debía detenerse por ningún motivo. Y si una compañía flaqueaba algunos metros detrás venía la reserva que tapaba el frente.
Está forma de ataque requería mucha coordinación y se ensayaba hasta el cansancio en las maniobras. no era en absoluto una moledora de carne.
Me comentaba mi amigo que este fue un invento práctico, que Baquedano sacó de su experiencia en la campaña de Arauco, nunca se había usado antes.
La leyenda
Después de esos éxitos apareció la leyenda y la propaganda, que decía que el soldado chileno era superior, más valiente, de mejor raza y por eso habían ganado en asaltos tan difíciles. Eso es pura propaganda chanta de la prensa, en todos los ejércitos hay valientes y cobardes, se gana con doctrina.
Muchos héroes peruanos y bolivianos resultaron arrollados por estos ataques porque -además de no tener tácticas eficaces para enfrentar estos ataques- tenían en promedio, rifles y municiones de menor calidad, que les impedían enfrentar a los Gras y Comblain chilenos.
Rafael Sotomayor, un genio de la logística, se había preocupado de estandarizar la infantería con Gras, Comblain y Winchester para la caballería, mientras que Perú no tenía modelos estándar y terminaron usando muchos modelos viejos y malos como el Chassepot.
O sea, la combinación entre armamento eficiente, estandarizado y una doctrina nueva y desconocida hasta la fecha, permitió a Baquedano ganar cada batalla pese a estar en las condiciones más difíciles. Desde entonces nadie volvió a decir que Baquedano era tonto. Aparecieron las plazas, estatuas y todo eso.
Se tentó con la política
Después vino la Guerra Civil de 1891, que fue mucho más mortífera que la Guerra del Pacífico y dividió profundamente a las Fuerzas Armadas. Baquedano al parecer tenía simpatías por Balmaceda, pero se mantuvo estrictamente neutral pese a que todos le rogaban que se pasara para su bando.
Luego del suicidio de Balmaceda quedó como presidente accidental. Sus últimos años los dedicó a reorganizar el Ejército formando el Estado Mayor y la Academia de Guerra, impulsada por los instructores prusianos.
Fue senador por Santiago y Colchagua. Y un último dato curioso: rechazó dos veces la candidatura a presidente y también el grado de capitán general, que le ofrecieron en 1901.
Ahí lo tienen señores, en una foto montando a su caballo "Diamante", igualito que en la estatua. ¡Para que aprendan a respetar, malditos lumpen!






