Reviso a cada rato mi correo de respaldo en Hotmail, donde supuestamente me deberían llegar los códigos para volver a tener control de mi cuenta de Google. Por mientras me aferro a una cuenta abierta que tengo desde ayer sin apagar el equipo, porque al momento que lo apago, pierdo la línea y me cocino.
Cómo no recordar que el año 2022 un sujeto de San Petersburgo llamado Vladimir Lebedev-Schmidthof, ingeniero de sistemas, se apoderó de mi clave de Twitter usando un keylogger que había plantado en mi equipo, lo que terminó definitivamente con mi participación allí.
En verdad no me afectó nada la suplantación en Twitter porque ya estaba podrido con el ambiente tóxico y estúpido de ese espacio, pero una cosa muy distinta sería perder el control de mi cuenta de Google. Aunque tengo respaldos de todo, si pierdo el acceso este Templo del Ocio pasará a mejor vida.
En estos momentos no me puedo equivocar, pero como soy muy distraído y me cuesta mucho concentrarme, estoy pendiente de no cerrar la única ventana que me mantiene con acceso a mi cuenta y de paso me permite publicar esta entrada.
Cuando reciba los códigos me pondré a buscar qué fue lo que pasó y quién fue el maldito que me robó las credenciales. Con Twitter me costó muy poco encontrarlo: aquí lo tienen, y pese a que borró muchos de sus datos en la web todavía aparece en GitHub.
Igual voy a encontrar a los que fueron esta vez, ya tengo algunas pistas de tráfico raro de IPs de Pakistán, India y Colombia; cuando tenga acceso completo a mi sitio de seguridad en Google espero identificar la IP específica y de allí tirar el hilo.
Es complicado lo de perder el control de la cuenta de Google. Como recomendación, yo creo que todos debieran habilitar la validación en dos pasos, ingresar un número válido de celular que esté funcionando siempre y un correo de emergencia para recibir los códigos en estos casos.
De no ser por la ayuda de Gemini seguro que hubiese perdido mi cuenta. El proceso de protección no es para principiantes y no cuesta nada que alguien nos robe la contraseña y la cambie, como lo hicieron conmigo, cerrándonos todo contacto y dejando todo nuestro contenido de Google a disposición del malandra.
¿Cómo he podido evitarlo? Gracias a que recibí una notificación a tiempo de que alguien había pedido un takeout, es decir, una descarga completa de todo lo que tengo en Google. Todavía tenía una sesión abierta, así es que impedí esa descarga y empecé a hacer los pasos para obtener los códigos.
Nunca podemos estar seguros con ninguna cosa que pase por internet o por teléfonos celulares. Todas las cuentas están sujetas a vulnerabilidades; todo lo que coloquemos en un mail o en WhatsApp puede ser leído y eventualmente usado en nuestra contra en un juicio.
Yo fui perito judicial en sistemas de computación durante seis años y sé lo fácil que es irse a la cárcel por un informe pericial equivocado o malintencionado. Los jueces creen a ojos cerrados en los peritos, por eso resultaron sentencias escandalosas como las del Caso Huracán y muchas otras.
Cada vez más cosas pasan por internet y comunicaciones que pensamos son privadas están accesibles y son conocidas de manera rutinaria. Hay que cuidar con alfileres cada palabra que se dice por teléfono, que se escribe por WhatsApp o por mail.
Muchos piensan "yo no soy importante, ¿quién me va a espiar a mí?". Bueno, muchos que pensaron así hoy están presos por delitos reales o inventados por un mal informe pericial. Ojo con eso y, sobre todo, atenti con resguardarse si les roban las contraseñas. No cuesta nada robarlas.
En fin, no escribiré nada que me distraiga por hoy, hasta que recupere los códigos. Mañana espero estar más tranquilo. Hoy trataré de mantenerme enfocado y no cagarla. Hasta mañana.
P,D. este será el procedimiento cuando reciba las claves y recupere el acceso
Verificación de Dispositivos Activos
Ve directamente a: myaccount.google.com/device-activity
Revisa la lista. Si ves algún dispositivo sospechoso (especialmente de las ubicaciones que mencionaste: Pakistán, India o Colombia), selecciónalo y haz clic en Cerrar sesión o Salir.
Cambio de Contraseña (Si aún te lo permite)
Ve a: myaccount.google.com/signinoptions/password
Si logras cambiarla ahora, se cerrarán automáticamente todas las sesiones en otros equipos que no sean el tuyo.
Verificación del Correo de Recuperación
Entra en: myaccount.google.com/recovery/email
Asegúrate de que tu cuenta de Hotmail sea la única que aparece allí. Si el "malandra" alcanzó a poner un correo propio, bórralo de inmediato y vuelve a poner el tuyo.
Configuración de Verificación en Dos Pasos (2FA)
Ve a: myaccount.google.com/signinoptions/two-step-verification
Si ya está activa, verifica que el número de teléfono sea el tuyo.
Clave: Descarga los Códigos de Respaldo (son 10 códigos de un solo uso). Imprímelos o anótalos en un papel físico. Eso te da entrada total aunque no te llegue el SMS o el correo de Hotmail.
Revisión de Aplicaciones con Acceso
Revisa en: myaccount.google.com/permissions
Borra cualquier aplicación o sitio web que no reconozcas, ya que por ahí podrían haber robado el token de acceso sin necesidad de la contraseña.
Cancelar Solicitudes de Datos (Takeout)
Ve a: takeout.google.com
Revisa si hay alguna exportación en curso o programada y cancélala de inmediato.







