Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

La voz de los ochentas

miércoles, 8 de julio de 2009


Oh melancolía, que sentimiento más tristón y agradable acordarse de los buenos tiempos que ya pasaron. Tal vez por eso a tanta gente en Arica le gusta recordar los años ochenta, cuando éramos una ciudad casi igual de pobretona pero más limpia, ordenada y alegre. Los años del Cuchi-Cuchi, de los restaurantes en playa Chinchorro donde los argentinos, los chés, preparaban unos asados espectaculares, bah, pero eso ya fué en los noventas. Solo un par de veces fuí Donde Aliro también en Chinchorro, pero siempre que pasaba por ahí estaba Aliro Prat balanceandose en su hamaca al borde de la playa, uh tiempos aquellos, cuando en las tardes de verano volvían los ariqueños de las playas por la costanera: la Brava, Lisera, el Laucho, un desfile de vagos.

Muchas cosas de esos años desaparecieron, la costumbre de juntarse en la Isla del Alacran en las noches de fin de semana, se repletaba y todos tomaban sus cervezas tranquilos mientras Carabineros cuidaba la entrada. Como nada era clandestino no existían los flaites actuales con sus autos tuneados haciendo carreras, habían muchos menos accidentes. Pero tuvo que llegar la mano negra que movió los hilos con un coronel de Carabineros y todo se fue al diablo, primero mataron al Cuchi Chichi y después una persona innombrable arruinó las noches en la Isla, ahí se murieron los ochentas.

Casi siempre uno recuerda con cariño tiempos pasados, conversaba hace un rato con un amigo que la está pasando mal y le decía que después se va a acordar de los tiempos malos muerto de la risa, no me creyó mucho pero así pasa. Cuando veo a los estudiantes en la universidad o pienso en el Tomás Jr. dándose la vida del oso en Valparaíso, que envidia, ni sospechan que en el futuro recordarán esos años como los mejores de su vida. Como dice la canción, oh melancolía, me sobran los buenos recuerdos. Como escribió Manrique:

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Vienen las vacaciones de invierno, yo dejé de hacer clases y estoy de cabeza en el proyecto de educación técnica que el próximo lunes presentarán en Santiago, ya está prácticamente lista para presentación la segunda etapa y solo me faltan los detalles finales, vamos a ver, espero que todo salga bien.

Todo transcurre tranquilamente en aburrilandia, una mañana de invierno sin nada interesante que contar, aparte que ayer entró un gran gato la oficina ¿de donde habrá salido? la universidad siempre ha tenido un montón de mascotas entre perros y gatos que son cuidadas por los alumnos, desde los años del antiguo pensionado hasta ahora el número de perros ha crecido exponencialmente y ahora también son apadrinados por los guardias, viven felices en el Campus Saucache bien alimentados y queridos por todos, para las fiestas también les toca su ración de licor (al menos así era en mis años) así la alegría es compartida por todos. Yo veo casi todos los días al perro "Chocolate" en la portería, es muy socible y flojo, fiel reflejo de los estudiantes ariqueños a quienes representa.

Hoy tendré que hacer algunos trámites muy desagradables porque incluyen legalizar unos papeles en la notaría e ir al banco, dos cosas que odio casi tanto como hablar por teléfono, pero que diablos. Ah que triste es la vida del pobre, a la ducha y para el centro, hasta mañana.

4 Comments:

Blogger Lilian said...

Que lata lo de la Notaria! lo detesto tremendamente especialmente porque como ya lo hemos hablado es algo que se podria obviar. Con respecto a lo de la nostalgia, la comparto en el sitio de Facebook que creo Osvaldo Ossa. Alli todos colocan fotos desde su niñez hasta que todos crecimos y volamos del nido. Incluso, si te pones a ver las fotos con atencion, pareciera que todo era mas bello, incluyendo a la gente, y mas limpio, mejor vestidos... bueno, puede que sea que todos los ancionos dicen lo mismo jajajaja

9 de julio de 2009, 09:45

 
Blogger robert said...

Yo creo que todos añoramos nuestra juventud, sea donde sea y donde la hayamos pasado..antes en los 80 y 90, me acuerdo de mis noches en la sunset, saint georgette, el perro y el gato, el fascinador en los 80, el cuchi, las kermeses del San Marcos, las fiestas de los bomberos en magisterio, los aniversarios del santa ana y asi, suma y sigue...ahora las diversiones son otras, tal vez se trasladaron de punto, tal vez cambiaron los tiempos, pero para estos jovenes mas adelante todo habra cambiado...

Ahora ultimo, me di cuenta que disko que iba habian "n" cabros chikos y le comente a alguien textutal "uta la wa, ahora las diskos se llenan de pendejos, pucha que da rabia" y me contesto: "No es que las diskos se llenen de cabros chikos, soy tu que ya no esta en edad para ir a las diskos"...y en verdad, ahora me siento que fui relegado a asistor a una o dos diskos hechas exclusivamente para gente sobre 30....

Que vida...

9 de julio de 2009, 09:59

 
Blogger Ernesto Piwonka Carrasco said...

Como siempre, dando en el clavo, Sr. Copresidente... en mi caso, también soy un ser afecto a oleadas (o más bien tsunamis) nostálgicas, pese a que mi cabeza me dice que no tiene sentido tratar de vivir del pasado mientras el presente se te escurre entre los dedos como arena. Sin embargo, cuando viene la cosa... no hay caso. Aunque a mí al menos me pasa que no es tanto que piense que "todo tiempo pasado fue mejor", sino que más bien, involuntariamente, me dedico a proyectar los "qué hubiese pasado si...", cosas que ya no pueden suceder. Cosa muy rara, como para conversarla por horas con unas buenas chelas. Saludos, EPC.

9 de julio de 2009, 10:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Lilian, se me fue toda la mañana haciendo fila y esperando arg!

Robert, vieja será tu abuelita, yo soy un chiquillo aún, igual creo que objetivamente Arica está mucho más apagada ahora por las siguientes rzones:

1. Menos actividad en las playas en verano, antes lss playas eran verdaderos centros sociales donde todos se encontraban, el año pasado estuvieron muy fomes.

2. Fiestas universitarias más fomes, antes la fiesta mechona y aniversario ernn apoteósicas, ahora participan menos y son poco más que una tomatera improvisada

3. Limpieza y áreas verdes, antes la ciudd era más limpia y verde

4. La isla y el cuchi cuchi desaparecieron sn dejar sucesor, claro en la playa las machas pero es muy diferente, todos tienen que andar escondidos

Ernesto, ah la melancolía jaja, sin duda que todo tiempo pasado fue mejor y estos mequetrefes de hoy no se comparan con nosotros, la gente bien jaja, lo único malo es que cuando uno vive su época de oro -son varias a lo largo de la perra vida- casi nunca se da cuenta ni las disfruta, después con los años recién uno se da cuenta de lo bien que lo pasó. Salud por eso!

9 de julio de 2009, 12:35

 

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