Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Pamela Jiles es mi candidata

martes, 20 de octubre de 2009


Que el mercado es más eficiente asignando los recursos y que la planificación económica centralizada no funciona son cosas que -a nivel académico al menos- desde hace tiempo ya ni se discuten, cuando yo era un chiquillo se enseñaban los dos grandes sistemas económicos: el capitalismo de libre mercado y el socialismo centralmente planificado, este último ya desapareció de los programas de economía en el mundo civilizado, ni siquiera en China Comunista o en Cuba toman en serio a la economía planificada.

Sin embargo, cosa curiosa, a nivel político y de opinión pública el socialismo sigue siendo popular: basta mirar el caso de Chile donde para ganar votos los tres candidatos principales tienen -con uno que otro matiz- un programa social demócrata más o menos copiado de los estados de bienestar europeos. Esto a pesar que en la misma Europa las políticas de bienestar muestran un agotamiento evidente, especialmente en los países del rango medio bajo de desarrollo: es solo cuestión de ver la actual situación económica en España.

Por el contrario, los ejemplos de países que crecen cuando se extreman las políticas de libre mercado son muy claros: vean la explosiva riqueza de Hong Kong que fue durante décadas el lugar de mayor libertad económica del mundo. Para que hablar de la actual riqueza relativa de Chile, se podrá criticar al Gobierno Militar por muchas cosas, pero los que vivimos en los setentas tendríamos que estar dementes para negar el salto cuántico económico que dió nuestro país, y habría que ser fantásticamente ciego para atribuír todo ese enriquecimiento a alguna macro política aplicada después que volvió la democracia.

En fin, si teoría y práctica han mostrado que el socialismo no funciona para generar riqueza y a la larga los empobrece a todos por igual, si todos los socialismos reales desaparecieron y las social democracias van en piquero para abajo desde hace años ¿que explica que el socialismo siga siendo popular entre la gente común y corriente? Creo que es una buena pregunta y como ex convencido del socialismo, puedo aventurar algunas explicaciones, aquí voy:

1. Simpatía por los más débiles y antipatía con los poderosos: la gente común identifica al socialismo con los débiles y al libre mercado con los poderosos, no es para nada racional, porque todo socialismo al implementarse termina en camarillas de poderosos con una clientela mendicante (v.gr. La Granja de los Animales) . Pero igual persiste una identificación emocional, retórica, alimentada por sentimientos atruistas o simple envidia del que fracasa y busca a un poderoso para echarle la culpa. Muchos políticos, jesuítas, revolucionarios y grupos similares han aprovechado, cultivado y posicionado en la mente la idea que el socialismo es bondadoso y el libre mercado es malvado, obviamente para capitalizarla en sus propios intereses.

2. Búsqueda de la seguridad: para funcionar bien en el libre mercado se necesita iniciativa individual, tomar riesgos, decidir en situaciones de incertidumbre y aceptar la idea que podemos fracasar. Todo eso choca a la mayoría de la gente común y corriente que desean mínimo esfuerzo, tienen aversión al riesgo, prefieren que otros decidan por ellos y la idea de fracasar los menoscaba personalmente debido a sus propias inseguridades. Si bien el socialismo le ofrece una ilusión de seguridad (una seguridad retórica o de muy corto plazo) esta oferta es suficiente para atraer a la mayoría de las personas.

3. Cohecho: desde los antiguos griegos -y seguro que mucho antes- los tribunos del pueblo se hacían elegir usando generosamente el cohecho. Algunos como Julio César se endeudaron y gastaron fortunas que después en el poder recuperaban con creces. Eso mismo se sigue usando bajo diferentes formas. Cuando Leonardo Farkas regalaba propinas de 10 lucas se convirtió en un héroe popular en Chile, desde que dejó de dar propinas ya nadie más habla de él ni de la loca idea de que fuese candidato a presidente. El cohecho tiene varias formas pero la principal -y la que más valida las políticas socialistas- es el estado redistribuidor de la riqueza.

Regalar casas, servicios de salud, pensiones y toda clase de subsidios, no es para nada distinto al trigo, puerco y cerveza que se regalaba en el tiempo de los romanos y el efecto es el mismo: una lealtad temporal mientras el recuerdo del regalo está fresco y la progresiva creación de una clientela mendicante, que depende de los regalos del estado para vivir. Un buen gobierno no regala casa a nadie, ni planes de salud, ni pensiones ni subsidios, simplemente crea las condiciones para que la gente tenga un buen trabajo que les permita, con su propia plata pagarse todo eso como mejor prefieran. Por otra parte el estado nunca tendrá plata para suplir las necesidades de todos, pero basta con repartir privilegios a una minoría militante para que todos los demás vivan con la esperanza, en cada elección que esta vez si que les va a tocar a ellos.

Creo que esas son las principales razones por que el socialismo -que debería haber desaparecido de la política tal como desapareció de la teoría económica- todavía sea muy popular en el mundo, creo que son principalmente razones emocionales y de falta de educación. Y el resultado de esto es que todos nuestros candidatos a presidente tienen propuestas socialdemócratas, incluso Piñera que es doctorado en economía de Harvard, Frei que es ingeniero hidráulico y privatizó muchas empresas estatales cuando fue presidente, Ominami o Arrate, que como representantes de la izquierda caviar y conocen perfectamente lo mal que funciona el socialismo.

Sin embargo hay que embrujar a las masas, darles el pan y circo, trigo y cerveza que piden, vox populi vox dei. No hay solución, al menos en democracia. La única solución que veo es un gobierno de verdadera izquierda que agudize las contradicciones del sistema y nos lleve de nuevo a la situación de la Unidad Popular en los setentas. Y de allí a empezar todo de nuevo, por eso mi candidata es Pamela Jiles, que al menos prometió entrar en cutis a la Moneda si salía elegida. Es la única promesa de campaña que he escuchado que vale la pena. Hasta mañana.

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22 Comments:

Blogger Voy y vuelvo said...

yo creo que la cosa tiene que ver con mentalidad. Vivo a un par de horas de Canada y jamas he oido que el sistema esta haciendo agua, al igual que en los paises nordicos. Con el tiempo se regula y corrige, pero sigue funcionando y los canadienses tienen una cultura social increible. Pero hablarle de socialismo a un tercermundista produce 2 reacciones: una felicidad inocua al creer que el socialismo lo da todo gratis, o un panico terrible ya que el socialismo fue engendrado por el demonio. Asi como dice usted en su blog, el problema fueron los espanoles. Si nos hubieran colonizados los daneses, seriamos hasta rubios.

20 de octubre de 2009, 04:56

 
Blogger Miguel V. said...

Creo que antes de seguir pasando verguenzas con posts como este, deberias revisar las diferencias fundamentales entre las "social-democracias" europeas y los socialismos reales.

20 de octubre de 2009, 05:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Voy y vuelvo, Canadá es tan socialista como comunista es China: es una de las economías más libres del mundo pero ilustra bien tu punto porque comparte una característica única con Mexico: son los vecinos inmediatos de USA, la economía más grande del mundo. Se estima que es como el 80% de la economía de Canadá que depende de sus exportaciones a USA. Mexico tiene una situación similar y una economía tradicionalmente socialista y corrupta: resultados a la vista.

Miguel, ya tatita, cálmese, no se sulfure que hace mal para la cuchara.

20 de octubre de 2009, 07:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A propósito de los estados de bienestar, por una carta al director encontré este estudio

"How do Taxes Affect Investment and Productivity?: An Industry-Level Analysis of OECD Countries"

http://lysander.sourceoecd.org/vl=412880/cl=58/nw=1/rpsv/cgi-bin/wppdf?file=5kz7vwq7js26.pdf

Un estudio econométrico del efecto de los impuestos en la productividad. Aunque no tengo esa fe ciega en la econometría creo que es una explicación con números de algo intuitivamente claro: que los impuestos pasado cierto umbral distorsionan los precios y bajan la productividad en los países.

En los 90s los fabianos chilenos nos ponían como ejemplos a España, Francia e Italia de que los estados de bienestar si funcionaban, ahora han tenido que desplazarse a algunos países escandinavos. Lo más probable es que en un par de años tampoco estos ejemplos van a servir.

Yo ví en los 70 y 80s como se defendía a brazo partido la economía centralmente planificada, probablemente las ideas del estado de bienestar se van a desprestigiar de la misma manera después de otros años, solo hay que esperar y ver.

20 de octubre de 2009, 09:01

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Por otra parte estuve dando un vistazo a la carga impositiva en Canadá y no me pareció muy alta: un IVA cercano al 6%, impuestos a la renta alrededor del 14%. Claro que hay multitud de impuestos específicos pero la mayoría de ellos son retornables.

¿Como financian entonces un estado de bienestar y subsidios? yo creo que es cosa de mirar su territorio, ubicación y su población, es un país enorme con apenos unos 40 millones de personas (Mexico está sobre los 100 millones), justo al lado de USA, tiene todas las condiciones para ser un país rico, y los ricos pueden darse algunos lujos mientras no se llenan de gente...

20 de octubre de 2009, 09:29

 
Blogger Ulschmidt said...

Yo quisiera poder votar a alguien como la Cicciolina, alguna vez. Sería, probablemente, el político menos obsceno que me hubiese tocado...

20 de octubre de 2009, 13:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaja que gran verdad, la menos obscena de todos jaja!

20 de octubre de 2009, 13:47

 
Anonymous Anónimo said...

Inquietante...

...por decir lo menos. Esta información llegó a mi mail en calidad de cadena. Pero es un hecho al que vale la pena darle pelota.

Esta si que tiene patas ...!! la ministra de trabajo actual !!! !!!!!!!!!

DEBE SER EN OTRO PAÍS...

¡Qué vergüenza! cumple con el Slogan del Gobierno:

Por un Trabajo Decente

Hagan su propia analogía:

Claudia Serrano, ministra del trabajo. $ 5.000.000

Patricio Tapia, su cónyuge. Gte. Gral. de Correos. $ 7.500.000

Verónica Serrano, su hermana, Directora Nacional Arquitectura del MOP. $ 4.500.000

Alejandra Serrano, su hermana, Directora Centro Cultural Palacio La Moneda. $ 3.000.000

Víctor Serrano, su hermano, Director Operaciones Jardines Infantiles - Fundación Integra. $ 2.500.000

ENTRE TODOS MAS $ 25.000.000. NO ESTA MAL EL AGUINALDO FAMILIAR

¿Cómo QUE NO HAY PEGA ????

Los pitutos se dan en todos lados, pero no deja de ser chistoso que sea "ministra del trabajo" la primera pitutera del país...

Esta es la tonta Ministra del Trabajo que sugirió que los jóvenes no salieran a buscar trabajo para no aumentar la cesantía...

Y todavía sigue de Ministra. ¿Será que no quiere que sus parientes pierdan su "pituto"?

20 de octubre de 2009, 15:21

 
Anonymous Anónimo said...

Hablando de corrupción, hoy leia que en Argentina nos copiaron la brillante idea de comprar trenes chatarra españoles, seguramente a cambio de una generosa comisión para los familiares de los políticos involucrados, tal como fue acá. Con el respeto que todos mis amigos y familiares directos argentinos me merecen, jamás pensé que podríamos "exportar" este tipo de ideas, menos a ellos que nos llevan ventaja en este tipo de cosas al menos desde Perón. Seguramente de seguir estos sinverguenzas gobernando pronto tendremos hasta recetas para la cosa nostra y la camorra, inteligencia y creatividad chilena para el mundo. Y la Jiles no es más que otra socialista de la boca para afuera, que disfruta de los beneficios de tener familiares que trabajaron y tuvieron "empresas usureras".

Andrés

20 de octubre de 2009, 15:24

 
Blogger Ulschmidt said...

..coimas por la compra, contratos con empresarios amigos para repararlas, subsidios para empresarios amigos que debían usarlas, etc... Es mas: creo que la corriente alternativa izquierda-derecha que privatiza ciertas cosas una década y vuelve a nacionalizarlas en la siguiente es para cobrar coimas y organizar negociados tanto cuando van de ida como de vuelta.

20 de octubre de 2009, 16:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo 1 las camarillas son inevitables en democracia, más en países que tenemos una "mala historia" como comentaba Voy y Vuelvo, hay unos muy pocos países en el mundo con verdadera tradición democrática, la mayoría de los demás tienen una historia vergonzosa: Alemania, Francia, España, Italia, para que hablamos de América Latina. El caso que comentas es uno entre muchos, parece que está en nuestro ADN.

Anónimo 2, lo de los trenes idem y en cuanto a malos políticos creo que es una de las varias cosas en que Argentina nos gana: un país de tremenda riqueza y capital humano, la mayoría de los argentinos que he conocido son gente de tremenda cultura, amgueros, buena persona, fue un placer estar en Bs Aires hace un par de años. Pero cuando van a votar parece que se vuelven locos jaja. Perón fregó al país por generaciones y eso mismo podrían hacer los actuales políticos -de izquierda y derecha- en Chile.

Ulschmidt, jaja muy cierto, se parece al negocio ese de reparar las carreteras con cemento débil, cosa de tener un negocio permanente reparándolas. Acá en Chile se usa mucho a propósito...

20 de octubre de 2009, 17:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo 1: más encima con esos sueldos se copan las becas para universidad y posgrados, a ellos, sus amigos y familiares. Como si no les bastara con el sueldo a los muy sanguijuelas.

20 de octubre de 2009, 17:18

 
Blogger Ulschmidt said...

Tomás, algo de eso hay. El sustrato de los politicos es notablemente mas corrupto que el resto de los ciudadanos, pero evidentemente el resto no metemos la nariz en el tema como se debiera y se lo dejamos a ellos.

20 de octubre de 2009, 17:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, también hay que tener en cuenta que cuando se llega a esos niveles de corrupción ya histórica la conducta racional consiste en comportarse de manera corrupta o apartarse del sistema, tratar de ser correcto es una locura.

Mariano Grondona escribió un ensayo extraordinario sobre eso hace muchos años, en la revista "Visión", se llamaba "en Argentina conviene no pagar el autobús" y analizaba el fenómeno de la corrupción sin hacer ninguna cuestión moral, simplemente como un asunto de conveniencia o inconveniencia, no se me olvidó nunca y pasados los años nunca más lo pude encontrar por más que lo he buscado. A pesar de que Grondona se las da de moralista a veces cuando escribe con la cabeza fría ha sacado ensayos memorables.

20 de octubre de 2009, 17:33

 
Blogger Ulschmidt said...

Creo haberle leído algo como eso a Grondona, si. En general aquí en un cuarto de siglo la gente rotó de partidos - peronistas, radicales, alianzas que contaban con unos u otros o con ambos - a veces optó por los "outsider" para barrer a los politicos tradicionales (como parecia ser Fujimori en su primer tramo, aquí gozó de ese efecto Menem mucho tiempo) y aún participó de movida pre-fascista en el 2001, pidiendo "que se vayan todos" (lo cual sólo suele preanunciar la llegada de un "hombre fuerte" que toma las riendas lo que felizmene no ocurrió). Es decir desde tratar de sacudir el sistema hasta fastidiarse completamente con él, pero nada. El carácter mafioso predomina y las clases politicas siempre cierran filas - anque simulen pelearse - y vuelven a montar su espectáculo engañabobos.
A veces pienso que nuestra única suerte sería parecernos a Italia. No que estemos ni cerca del nivel de vida italiano, claro que no, pero precisamente una sociedad donde el escándalo cunde, corrupcion hay, el Presidente es un payaso, la Maffia (la original y verdadera!) forma parte del poder, etc... y consiguen prosperar. Leí por ahí que la sociedad italiana avanza igual encapsulando a los politicos en ciertos temas y cosas y que estos son como parásitos razonables: dejan que el país prospere, no lo vampirizan demasiado, sólo para volverse ricos.
A esta altura, mas que el sueño bolivariano, me conformaría con eso.

20 de octubre de 2009, 17:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, en Argentina es notable la sobrevivencia de los partidos, peronista y radicales, pasan muchos líderes pero la máquina con el hombre del bombo permanece y siguen cosechando votos con el caudillo de turno.

En Chile los partidos son mucho más débiles, particularmente el Partido socialista y la Democracia Cristiana ya van por el ciclo de extinción, tal como les pasó a los otrora poderosos radicales. En Chile los partidos no han podido armar maquinarias realmente poderosas todavía, menos mal.

Un modelo italiano vendría muy bien con Argentina, ¡si está lleno de italianos!

20 de octubre de 2009, 18:21

 
Blogger Ernesto Piwonka Carrasco said...

No pues... cómo tan inculto... es al revés, como todo el mundo sabe: ¡en Italia está lleno de apellidos argentinos!

;-)


Saludos, EPC

21 de octubre de 2009, 14:26

 
Blogger Ulschmidt said...

Efectivamente don Pinkowa ! Estos tanos, además, nos copiaron la pizza y los tallarines...

21 de octubre de 2009, 20:38

 
Blogger Ulschmidt said...

Piwonka, perdón, quise decir Piwonka.

21 de octubre de 2009, 21:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Cualquier día de estos les van a copiar el obelisco!

Que falta de respeto, que atropello a la razón...

21 de octubre de 2009, 21:12

 
Anonymous Sigfridus said...

"[...] Esto a pesar que en la misma Europa las políticas de bienestar muestran un agotamiento evidente [...]". Oiga, hace rato que le escucho la misma canción y estos países siguen más o menos tan prósperos como siempre y con un sistema de seguridad social sólido. Para mi, el problema de que no tengamos un sistema social y político pasa por otros factores; cuando el ministro Velasco fue a Dinamarca a tantear el modelo laboral danés, se dió cuenta que son altamente flexibles en cuanto a cortar a alguien de su pega con un mínimo costo, pero el seguro de cesantía puede cubrir hasta un 90% del salario por cuatro años. Pero lo que hace imposible que este modelo sea implantado en Chile, es que los daneses tienen ya resueltos sus temas sociales desde fines del siglo XIX, en cambio acá todavía no nos podemos poner de acuerdo en ninguna lesera. Estamos sonados, la raza es la mala...

22 de octubre de 2009, 13:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Oye so perejil, tu puedes creer que los países europeos "siguen más o menos prósperos" así como puedes creer que existe el viejito pascuero o que a Allende lo asesinaron, si alguien quiere creer algo, lo cree.

Sin embargo están los molestos números: si consideras "próspero" tener tasas de cesantía de dos dígitos o cercanas (en España la cesantía es más alta que en chile!) tu concepto de prosperidad es bien sui gemneris.

Tratar de replicar "el modelo danés" es una estupidez tal que solo se le podría ocurrir a tipos de la concertación, es como si yo siendo alcalde de Arica tratara de colocar las políticas de Saint Tropez en nuestro desértico paraíso, solo a un tonto se le ocurriría algo así. Los países que permanecen económicamente competitivos en Europa son cada vez menos y simplemente se están comiendo el capital, algunos como España y Francia ya se comieron una buena parte y los demás van por la misma vía, la raza no tiene la menor relación con el asunto, si lees algo de historia verás que esas "razas" eran mucho más salvajes que nosotros hace muy poquito, apenas en los años 20.

22 de octubre de 2009, 14:09

 

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