Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Congelado en Arica

viernes, 25 de junio de 2010


En poco rato más empezará el partido de Chile en el mundial, lo van a ver los profesores y funcionarios de la Escuela de Negocios con un mini asado, pero yo jamás participo en celebraciones de oficina, no en Chile al menos. Ayer me invitaron mis alumnos del curso de modelamiento, creo que debí haber aceptado y demás me hubiera tomado unas cervezas con ellos pero ya dije que no. Anoche también me invitaron los fabulosos Prati a ver el partido en su casa, pero seguramente tampoco iré porque justo ahora a mi querida suegra la están enyesando y yo tengo que estar atenti al teléfono para pasarla a buscar. En fin, nada de fútbol por hoy, mejor disfrutaré que todos están ocupados viendo el partido para hacer mis propias cosas sin que nadie me moleste.

Amaneció con un frío de diablos, un día gris y antipático con 15 celcius, nublado, viento SE a 10 km/h: maldito invierno, tengo las manos congeladas, otra buena razón para no ir a la universidad, en verdad hoy no debí haberme levantado.

Que cosa más curiosa, todos se quejan de la cesantía en Arica y nosotros que necesitamos con urgencia secretaria joven para trabajar medio día en lo programas de diplomado, no hemos podido conseguir ni una. Me encuentro con que los liceos e Institutos Comerciales tienen prohibido conseguir trabajo de medio tiempo para sus alumnos a menos que sean "alumnos en práctica" las que tienen una serie de requisitos burocráticos y de disponibilidad, este fin de semana tendré que conseguir a alguien como sea.

El problema es que se necesita un perfil especial para trabajar en la universidad, tendrá que aprender una maraña de trámites burocráticos y nuestro Templo del Saber está lleno de parcelas de poder establecidas a firme por los funcionarios antiguos, que se sienten amenazados cuando ven a alguien nuevo y no les hace maldita gracia ayudar o enseñarle al recién llegado. Trabajar en cualquier parte ya es suficientemente malo, pero hacerlo en una institución estatal como es la universidad, si hay que manejarse dentro de la burocracia y las jerarquías, es una experiencia horrible, no se la deseo a nadie. Afortunadamente hay honrosas excepciones, como en todas partes, pero el sistema no alienta las conductas colaborativas ni mucho menos.

El problema de subalternos desubicados, que buscan ganar poder en la organización, exceden sus atribuciones y se comportan de manera impropia aparece siempre que hay un vacío de liderazgo a nivel de jefes, las organizaciones son -entre otras cosas- estructuras de poder y cuando se produce un vacío de poder en los niveles directivos todo hacia abajo se descompone, existen muchos estilos de dirigir pero el peor de todos es el que deja espacios para los vacíos de poder, porque ahí es cuando se genera el canibalismo y guerrillas internas.

Estuve hojeando el libro ¿Existe el método científico? de Ruy Pérez Tamayo. En general no me gusta leer filosofía porque la mayoría de los filósofos que he leído redactan muy mal, da la impresión que disfrutan oscureciendo ideas simples por medio de una redacción enrevesada.

Otra cosa que no me gusta de muchos escritos sobre filosofía es que son tan pretenciosos, recurren con abundancia y poca vergüenza a los argumentos de autoridad, declaran como evidentes opiniones imposibles de verificar, abusan del concepto de lo generalmente aceptado, en fin. Volviendo al libro creo que hablar de filosofía de la ciencia es muy pretencioso, mejor le hubiesen puesto filosofía sobre la ciencia.

La ciencia no necesita de una filosofía tal como no la necesitan la meteorología o la aeronaútica, con tanto avance científico y tecnológico se tiende a olvidar que la ciencia es solo un método para hacer predicciones relativamente exitosas. Claro que tiene sus bases en ideas filosóficas occidentales como el valor de la consistencia (las cosas consistentes serían "mejores" que las inconsistentes), pero el pensamiento verdaderamente científico no le da al requisito de consistencia más valor al de un alicate o cualquier otra herramienta: es algo que por ahora permite obtener más predicciones exitosas, no tiene valor de verdad ni nada de eso.

Pese a que muchos de los avances científicos más importantes han sido de otras culturas (árabes o hindúes en matemáticas por ejemplo) la ciencia es un producto profundamente occidental lo mismo que el requisito de consistencia y la aversión a las contradicciones en que se funda: si algo es contradictorio o inconsistente difícilmente puede ser considerado científico, de allí muchos -que entienden superficialmente la cosa- saltan a que no pude ser verdad o que tiene menor valor de verdad que algo sin contradicciones. Sin embargo la ciencia no asigna valores de verdad sino más bien de probablilidad, es más improbable que lluevan peces vivos que agua, esa clase de cosas dice la ciencia.

El libro muestra como aportes filosóficos importantes cosas que son más o menos sabidas en la ciencia desde hace rato como el falsismo, las verdades provisorias y todo eso, desde Galileo o tal vez antes están bien claras. Yo creo que ciencia y filosofía deben mantenerse bien alejadas por lo mismo que no conviene mezclar ciencia con religión, es un asunto muy parecido, mientras más separadas se mantengan mucho mjor para la ciencia y sus resultados, que son lo que supuestamente nos interesa.

Especialmente porque la ciencia en su nacimiento estaba combinada estrechamente con filosofía y religión, en la medida que se fue alejando de estas raíces sus predicciones crecieron en cantidad y calidad. La religión imponía la camisa de fuerza de los valores y creencias, la filosofía pone la camisa de fuerza del razonamiento lógico y la aversión a las contradicciones, ambos son frenos que el método científico no necesita, todo lo contrario, mientras menos frenos mejor, lo que importa son los resultados.

Estoy leyendo un reportaje en una vieja revista "Que Pasa" de enero de 1984 llamado "El día en que Chile enloqueció" donde cuenta algunas historias poco conocidas del crack y la espectacular intervención de la banca el 13 de enero de 1982. Leo en el reportaje:

"Como (Rolf Luders, bi ministro de hacienda y economía recién nombrado) venía de uno de los grupos económicos más importantes del país -el BHC- conocía perfectamente la situación del endeudamiento, y pidió realizar un listado de los mayores deudores de cada banco (...) a raíz de esto se estimó que 2.500 millones de dólares no podrían ser cancelados. Con el fin de asegurarse que los cálculos eran correctos hizo venir a un representante del Banco Mundial que estudió concienzudamente la situación y entregó su veredicto: la pérdida irrecuperable será de 4.000 millones de dólares proyectada al mes de diciembre.

Se comenzó entonces a revisar diversas alternativas de solución, basadas , lógicamente en la premisa de que alguien tiene que pagar la cuenta. Que si pagan los dueños de los bancos, o estos junto con los depositantes fue una de las primeras alternativas discutidas. A ese momento se calculó que el capital total de la banca era de 1.1000 millones de dólares, lo que confirmaba que estaba quebrada. (...) la opción de dueños y depositantes presentaba un problema difícil de resolver: habría significado la quiebra total del sistema, con las pérdidas de la banca extranjera que podría reaccionar congelando las reservas que estaban depositadas en el exterior y suspendiendo el comercio exterior (...) Habría puesto además en peligro el nuevo sistema de las AFP, que tenían parte importante de sus ingresos (el 40%) en el sistema financiero.

Sin embargo, como se estimaba que era el camino más lógico y se contrataron 5 abogados constitucionalistas para que estudiaran la forma de hacer viable este camino, fórmula que no se encontró.

Vno entonces una tercera alternativa: que Moya pagara todo. A través de reinanciar a los clientes y absorver las pérdidas con recursos del Banco Central o el Fisco, lo que implicaba una nmensa carga tributaria para los trabajadores.

Con todo se presentaron las tres alternativas al Presidente Pinochet y se agregó una cuarta posibilidad, que no fue otra que la solución que se adoptó finalmente."

La llamada solución intermedia consistía en intervenir una parte del sistema financiero y liquidar otra parte, con lo que pagarían en parte los dueños de los bancos junto con una tremenda devaluación que en poco tiempo llegó a casi el 100%, los efectos de esa devaluación fueron violentísimos y en el año 1984 todavía se veía el futuro de la economía chilena con un enorme pesimismo. Mirado en la perspectiva del tiempo fue lo mejor que nos pudo haber pasado: se canjeó deuda por empresas quebradas, entraron capitales a montones y el sector productivo y financiero se modernizó de golpe. Depués de eso vino la era dorada de la economía chilena: 10 años de crecimiento sostnido a tasas sobre el 8%. Como dice el cuento chino ese "buena suerte, mala suerte ¿quien sabe?". Hasta mañana.

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2 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Cuantos temas ! Yo creía eso del metodo científico hasta que leí "Noticias del Planeta Tierra" una revisión histórica del caso Galileo. Pues bien ahí el historiador hace notar que para creer en la nueva física había que recurrir a una serie de abstracciones tales como bolas rodando por planos sin rozamiento y sin resistencia del aire, y en fin una serie de supuestos que no se parecían nada a los experimentos reales tal que una buena cuota de fe en las nuevas ideas hacia mucha falta. Luego, claro, todo se demostraría con creces, pero al principio no.

25 de junio de 2010, 23:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sobran los temas Ulschmidt jaja!

En verdad se ha mistificado el método científico cuando se trata de algo bien simple y práctico: juzgar las teorías según sus resultados, confrontándolas con lo que observamos. Ni las teorías buscan "la verdad" ni lo que observamos tiene valor de verdadero o falso, simplemente nos sirve o no para alguna aplicación práctica o para hacer un modelo explicativo.

Es interesante lo que mencionas de Galileo, yo leí el libro "Dos Nuevas Ciencias" justamente ese donde hace los experimentos imaginarios con bolas sobre planos inclinados y cosas por el estilo, cuando escribió ese libro las herramientas matemáticas disponibles eran super primitivas, todas las demostraciones eran solo con geometría y lógica y en todo el libro se usan mucho los experimentos imaginarios, donde se llevan las condiciones al extremo y se prueba si hay o no hay consistencia.

Hasta Einstein los experimentos imaginarios fueron una herramienta muy útil, pero creo que pasado cierto nivel, cuando empieza a aparecer la naturaleza probabilística de los fenómenos la prueba de consistencia va siendo más un freno que una ayuda.

Cuando se exige consistencia hay una ideología antigua detrás, que viene de Platon, de Tales de Mileto o quien sabe quien, es el dualismo de los opuestos excluyentes: calor o frio, bien o mal, dios o el diablo, donde uno tiene que dominar y excluir al otro para llegar a un estado estable. Como los opuestos no pueden convivir toda contradicción o inconsistencia debe ser falsa.

Se asume que no pueden existir las contradicciones, contradicción = error y eso funciona bastante bien en el mundo macro pero a niveles más chiquitos parece que ya no existe esa estabilidad de contrarios que se excluyen.

En todo caso el requisito de consistencia es un prejuicio qu no tendría por que ser considerado indispensable, probablemente tiene un alcance dentro del cual es muy útil, pero no debería ser visto como dogma sagrado ni nada de eso.

26 de junio de 2010, 08:14

 

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