Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Era mejor el libro, para variar

miércoles, 27 de febrero de 2013



Tuve la oportunidad de leer la pequeña novela de Luigi Bertolini hace varios años, que se convirtió en uno de mis libros favoritos, la historia era limpia y maravillosamente bien escrita. Siempre leí críticas excelentes de la película de Vittorio de Sica que la ponían como una obra maestra del cine. Como soy admirador del neorealismo italiano, en verdad es el único cine que me gusta, pasé muchos años esperando verla hasta que hoy la encontré completa y subtitulada.

Que tremenda desilusión. La historia originalmente limpia y con un gran tono nostálgico fue transformada por de Sica en un melodrama familiar, que porquería más grande. En desagravio traté de buscar el libro para descargarlo de manera que puedan comparar, pero me encuentro con que la maldita película aparece por todas partes y la novela por ninguna. Que diablos, al menos tengo el párrafo con que termina el libro que es muy bueno, miren:

"No se trata más, en la vida, que de recuperar lo perdido. Se puede encontrar una o dos veces, como yo logré encontrar mi bicicleta. Pero vendrá la tercera vez y no encontraré nada: Así es la vida. Es una carrera hacia atrás, para perder o morir al final. ¡Una carrera hacia atrás desde la infancia!. Se sale del claustro materno y se llora el cómodo lecho perdido; el lactante tiene los ojos cerrados y busca, tienta, con su naricilla color pétalo de rosa, en el seno de su madre, la fuente de la vida, y más tarde, cuando empieza a andar, busca la mano del padre para que dirija sus primeros pasos. Se buscan demasiadas cosas antes de morir. Y yo buscaré un rostro amigo y encontraré únicamente el de Luciana, si lo encuentro, que sería para mis últimos sufrimientos ocmo morir con el sol ante mis ojos."

Que gran película hubiera hecho el maldito de Sica si hubiese sido fiel al libro.



En este excelente video el físico teórico Leonar Susskind habla sobre como recuerda a asu amigo Richard Feynmann. Como he dicho antes varias veces Feynmann está en el panteón de mis héroes personales junto con Pérez Rosales, mis parientes Rafael Sotomayor y Portales, Ramón Barros Luco y Silvio -Bunga Bunga- Berlusconi.

Feynmann era múltiple, además de ser el mejor físico de su época era un profesor apasionado, sus Feynmann Lectures on Physics que me acompañaron en mis años de universidad eran transcripciones de sus clases en vivo, extraordinarias. Sussking recuerda a su amigo con un ego gigantesco, una actitud de macho que lo hacía provocar y buscar las batallas intelectuales que adoraba, pero también era extremadamente curioso y cuenta como conversar con él lo hacia sentirse inteligente. Esa parece que es una característica de los buenos físicos, que sacan ideas interesantes de todo lo que escuchan porque por su curiosidad no descartan nada a priori.

Dice Susskind que el estilo científico de Feynmann concistía en buscar la respuesta más simple y elemental en cada problema, pensaba que si alguna teoría era complicada debía ser porque el fenómeno todavía no estaba entendido correctamente. Lo curioso es que una vez leí que el propio Feynmann decía que ese era un prejuicio y que no había ninguna razón para -entre varias explicaciones posibles- escoger la más simple, que la simplicidad era un criterio estético y no científico, sin embargo Feynmann siepre la buscaba, su explicación sobre el principio de acción mínima es una de las cosas más bonitas que he leído en cuestiones de ciencia.

En fin, gigante Richard Feynmann, que tenía una Chevy Van pintada con los diagramas de Feynmann y que en noches de juerga subía a unas striptiseras -a las que era muy aficionado- y armaba fiestas que pasaron a la historia.  Ese si que era un científico.

10 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Ah, sin duda. Recuerdo un artículo de Borges sobre "Rashomon" de Akira Kurosawa. Borges habla desde una admiración hacia Kurosawa y su obra sin embargo leyó el cuento antes. No puede dejar de opinar que el cuento dice mucho más que la película.
Yo, modestamente, comparo "Al Este del Edén" ee mi admirado Steinbeck con su celebrísima versión fílmica y diría que ésta última - que fue un éxito - apenas si tiene un 10% de la novela.
No se porqué es así, sin ponerse místico con la literatura ni nada de eso. Debe ser por todo lo que el lector le agrega: el libro sugiere y el lector completa con su imaginación. La película es restrictiva en eso. Como tengo un hijo que se está criando enteramente en el mundo aufiovisiual no puedo dejar de lamentar lo que se pierde con la mera lectura.

27 de febrero de 2013, 15:25

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Debe ser por eso que la mayoría de los autores reniegan de la versión fílmada, son dos medios completamente distintos.

Por ejemplo hay otras películas de esos años que son maravillosas, especialmente las de Ettore Scola que era guionista y director, pero si hubiesen sido novelas tendrían menos brillo que un zapato de gamuza. El cine es un lenguaje muy diferente, me acuerdo cuando Juan Carlos Onganes (el director-guionista de "La Gloria del Pacífico") me contaba el final de la película era de manera totalmente diferente a una historia escrita, hablaba con imagenes, cuadros, movimientos más que argumento.

También está lo que agrega el lector tal como dices, al ir leyendo en base a las sugestiones de lo escrito uno se va imaginando y enriqueciendo el relato, muchomás que lo obvio de una secuencia de imagenes. Yo vi la película "Al Este del Paraíso" pero no me acuerdo nada excepto una escena de James Dean (creo) en el techo de un tren, tengo pésima memoria visual y lo que veo se me olvida enseguida. De la novela en cambio me acuerdo bien.

Los jovenes creo que tienen mucha práctica literaria pese a todo el bombardeo audiovisual, en Internet está repleto de material escrito por jovenes, creo que fue una generación del apogeo de la tele en los ochentas que se criaron muy audiovisuales, pero con Internet han vuelto las palabras.

27 de febrero de 2013, 15:43

 
Blogger Ulschmidt said...

Bueno, Tomás, siguiendo con esto - que me interesa mucho - hago hincapié en mi benjamín de diez años a la fecha. Nunca lo ví abrir un libro propiamente dicho. Me asombra, sin embargo, su buena conjugación, las palabras que usa.
Y es un tipo que se la pasa frente a los video juegos en la PC doméstica y con la tele prendida al lado.
El otro día dijo algo así como " lo digo literalmente" y me dejó pasmado. No sé como un tipo de audiovisiuales puede captar el significado de "literalmente".
Si la cultura occidental está pasando y sobreviviendo pese al flujo aufiovisiaul - o gracia al mismo - no ´se muy bien como ocurre pero me alegro mucho.

27 de febrero de 2013, 16:06

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Creo que se puede hacer una analogía con nuestra generación. Yo me acuerdo que cuando chico me repetían que me iba a quedar tonto porque me devoraba las revistas de monitos, las famosas historietas mexicanas y pasaba metido en los flipper. Recuerdo que iba a los "juegos Diana" que eran un antro de traficantes, ladrones, homosexuales y todo eso, cuando me veían alla me acusaban con mi mamá a quien nunca le preocupó que se me fueran a "pegar malas costumbres", al contrario, lo echaba a la broma. Tampoco recuerdo que nunca me hayan obligado a leer nada como hacen hoy en las escuelas y las casas.

La cosa es que no me hice traficante, ni homosexual, ni ladron, ni asaltante pese a que pasaba metido con ellos. No se me pegaron las malas costumbres y en un momento dado, como a los 14-15 años me aficioné a leer, solo por divertirme: jamás pensé que me podría servir para algo.

Bueno, el Tomás Jr cuando chico odiaba los libros que le obligaban a leer en las escuela y creo que no leyó ni uno solo, hasta que una vez lo vi muy entretenido con "Róbinson Crusoe", a mi nunca me preocupó mayormente que leyera y si quería ser analfabeto bien por él, no es asunto mío. Pero con el tiempo he notado que él y sus amigos leen mucho y tienen la cultura de Internet, dicuten en foros y redactan para insultarse lo mejor posible. Al final es probable que les haya pasado como a mi que en un momento dado me aficioné a leer sin que nadie me dijera que era muy bueno o importante.

Yo creo que leer -por si solo- no es gran cosa, hay que aprender también a digerir lo que se lee. Conozco a un montón de gente que ha leído mucho y son -a mi modo de ver- unos perfectos idiotas, esos mejor que no hubiesen tomado un libro en su vida y seguramente serían mucho más útiles y agradables.

27 de febrero de 2013, 16:33

 
Blogger Marcos Lopez said...

Tienes un Feynman en cómic muy atractivo.
Me lo estoy leyendo y es muy entretenido.
Te lo recomiendo.
http://www.amazon.com/Feynman-Jim-Ottaviani/dp/1596432594/ref=wl_it_dp_o_pC_nS_nC?ie=UTF8&colid=1F0G2XNZNJTRZ&coliid=I2BZXF1UQH7PM9

28 de febrero de 2013, 10:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Feynmann en comic, jajaja que bueno!!! Seguramente le habría encantado la idea. Lo voy a buscar :D

28 de febrero de 2013, 15:33

 
Blogger Carla said...

Qué lastima, yo también hubiera querido encontrar una version online del libro. Pienso en general que justamante la diferencia en el lenguaje de expresión de literatura y cine hará que difícilmente encontremos una película que empate con el libro que la inspiró. El Nombre de la Rosa, el Club Dumas, son súper novelas, pero sus versiones en el cine... ahi nomás. Acá en Perú se hizo en los 80 una versión de La Ciudad y los Perros que fue el equivalente a un escupitajo a la monumental novela. Igual pasó con Pantaleón y las visitadoras...para el olvido y el desdén.

7 de marzo de 2013, 16:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo creo Carla que las mejores películas sonn las que solo se "inspiran" en el libro, pero no usan ni una sola línea de él.

Bueno, este es el caso de "Ladron de bicicletas" pero igual la encontré una porquería jaja.

Pero tengo un buen ejemplo: cuando ví la película "Cabaret" sabía que había visto esa historia, pero contada de manera muy diferente, en alguna parte. Y claro, se inspiró en el sensacional libro "Adiós a Berlin" de Christopher Ishirwood, cuando me enteré se juntaron todas las piezas. La película y el libro no tienen nada en común excepto lo esencial, que era la vida de Berlin cuando apareció el nazismo..

7 de marzo de 2013, 17:07

 
Blogger Carla said...

Muy de acuerdo. Más bien si x ahi te la encuentras en Internet, me avisas!

8 de marzo de 2013, 16:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, si lo encuentro te aviso altiro.

8 de marzo de 2013, 17:57

 

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