Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Así es como se negocia

miércoles, 3 de abril de 2013

Vivimos negociando, la negociación es una de las principales actividades en nuestra vida en sociedad. Negociamos con nuestra familia, empleadores, empleados, profesores, alumnos. Y una de las negociaciones más interesantes es la que se produce entre los trabajadores asalariados y el empresario que les paga.

Pongamos un modelo sencillo, donde el trabajador pretende obtener el máximo sueldo con los máximos beneficios adicionales a cambio del mínimo de trabajo. El empleador por su parte pretenderá obtener el máximo de trabajo a cambio del mínimo de salario y beneficios. Si en este punto alguien ve un problema moral, o piensa que alguna de las partes está actuando bien y la otra mal, mejor que deje de leer y ocupe su tiempo en otra parte, porque no va a entender nada de lo que viene.

Claro que dirán que este es un ejemplo absurdo, porque en la vida real todos están dispuestos a trabajar lo necesario cambio de un sueldo razonable, así como los buenos empresarios darán con gusto una cantidad de trabajo acotada y pagarán por el un salario digno.  Si usted. cree esto también es recomendable que se mande a cambiar, porque "lo necesario" o los sueldos "razonables" o "dignos" simplemente no existen, tampoco va a entender nada, así es que no pierda el tiempo en seguir leyendo.

Porque en el fondo en un proceso de negociación de sueldos y beneficios cualquiera de las partes aceptaría feliz trabajar bien pagado por no hacer nada, o tener trabajadores a los que no haya necesidad de pagarles. Y si creen que eso no existe en la vida real se equivocan: existe mucha gente -en la política por poner solo un ejemplo- que es bien pagada sin tener ni una obligación a cambio, y también hay otros que obtienen mano de obra a los que no les pagan ni uno, como las ONG ambientalistas, animalistas o lo que sea que obtienen abundante mano de obra esclava, sacrificada y voluntaria que trabajan felices por bolitas de dulce.

Pero vamos al grano y veamos los trabajos normales. Nuestro modelo limpio, donde trabajadores y empresarios pretenden maximizar su utilidad es perfectamente razonable y concuerda con la realidad, lo normal es que nadie trabaja o da trabajo porque es buena persona, sino porque lo necesita, el trabajo es una mercancía que el asalariado vende y el empresario compra ambos por necesidad e interés propio.

Una idea fundamental, que aparece incluso en La Riqueza de las Naciones (busqué la cita exacta inutilmnte, pero la recuerdo bien) es que el empresario está en una posición muy ventajosa al momento de negociar salarios porque normalmente existen menos puestos de trabajo disponibles que personas capaces de ocuparlos, el empresario entonces cuenta con la ventaja de la escasez y puede negociar mejores condiciones.

Pero esto es cierto solo en una economía deprimida, un país pobre por ejemplo, porque en las economías prósperas ocurre lo contrario: hay mucho empleo y lo que escasea son los trabajadores. En este caso son los trabajdores -incluso los de menor calificación- los que están en posición de ventaja, no los empresarios, los salarios suben e incluso se deben importar trabajadores de otros países para los trabajos que los locales no quieren. ¿No lo creen? Vengan a Arica y vean el Terminal Internacional, donde los peruanos esperan que los vayan a buscar para distintos trabajos en los que ningún chileno se interesa, por US$ 30 diarios, cash: trabajo hecho, trabajo pagado.

Todo esto aún dentro del modelo limpio. Pero que pasa en realidad: aparecen los políticos que necesitan votos y prometen "ayudar" a los trabajadores a mejorar sus términos de negociación. Esta ayuda consiste principalmente en leyes laborales para dificultar el despido y otras para aumentar (por la fuerza) el poder de negociación: sindicalización obligatoria, huelgas a costo cero, negociación por áreas y cosas por el estilo.

Entonces pasamos a un modelo sucio donde una de las partes tiene la ayuda discrecional del gobierno, que tiene la fuerza necesaria para hacer cumplir las leyes sean buenas o malas. Dependiendo de cuanta sea la ayuda estatal, puede llegar el momento en que el negocio no resulte conveniente para el empresario (no hablo de rentabilidad sino de conveniencia, un asunto más amplio que incluye las preferencias subjetivas). En ese caso el empresario tiene la opción de cerrar o bajar su producción, incluso hasta exigir algún subsidio del estado en compensación.

En el fondo el asunto no es diferencie de la fijación de precios para cualquier otra cosa: existe un precio de mercado fijado por la negociación libre entre las partes interesadas y la fijación de precios con intervención del estado. En economía no existen los milagros y -si no hay creación de riqueza- lo que Pedro no paga lo pagará Juan. Si los sueldos se fijan por cualquier otro mecanismo que no sea la libre negociación empiezan a aparecer las consecuencias inesperadas. Salarios son costos y los costos no los paga el empresario sino los clientes, si los salarios suben por una fijación arbitraria o por ley, subirán los costos y por lo mismo los precios. Los productos son menos competitivos y la empresa pierde mercado.

La gente ignorante cree que los mayores costos los paga el empresario con sus utilidades, eso no ocurre nunca porque el empresario tiene un retorno esperado de su inversión y obviamente eso es lo último que sacrificaría, simplemente sube los precios aunque pierda competitividad. Ese es el drama de Europa hoy y de los copiones chilenos mañana.

Cuando en Chile se liberaron los precios del pan, los alimentos, medicinas y demás productos de primera necesidad, la gente pensó que el ministro se había vuelto loco ¡si el gobierno no fija los precios los comerciantes cobrarán lo que quieran! pensaban espantados, sobre todo la gente de la derecha tradicional e ignorante. El tiempo se encargó de mostrar que la libertad de precios terminó por enriquecer al país y bajar el costo relativo de las cosas. Los precios fijados eran un beneficio nominal, nunca fueron un beneficio real.

Y con el precio del trabajo pasa exactamente lo mismo, porque el trabajo está sujeto a la ley de oferta y demanda igual que el pan o los medicamentos, solo que nunca se atrevieron a liberarlo, dejando su fijación completamente libre, al acuerdo entre asalariado y empleador. Por el contrario, han ido creando multitudes de leyes para "proteger" al trabajador que lo único que hacen es hundirlo, creando toda clase de efectos indeseables: los contratos simulados, el trabajo informal y sobre todo la menor creación de riqueza.

Todas estas "protecciones" han resultado un salvavidas de plomo para los pobres, porque han terminado impidiendo la creación de valor, que es la única fuente verdadera de riqueza. Países como Bolivia, el más pobre de América del Sur, están repletos de leyes para proteger a los trabajadores, y tienen más pobres que ningún otro.

Los trabajadores asalariados, ignorantes de economía elemental, se ponen felices cuando los políticos hacen menos costosas las huelgas, pensando que con más poder de presión tendrán mejores sueldos, sin darse cuenta que al no tener costos, las huelgas serán automáticamente más frecuentes y no solo frenarán la creación de nuevos puestos de trabajo sino que a mediano plazo las empresas irán cerrando o contrayéndose.

¿Y quienes ganan con todo esto? ¡los señores políticos pues! haciendo cholitos a los trabajadores logran llegar al nirvana, al sueño de todo asalariado: ganar mucha plata sin obligación de hacer nada ¿que otra cosa es lo que han hecho Ruiz-Esquide, Navarro o cualquiera de los demás "honorables"? Vivir como príncipes arruinando el futuro de los pobres, de los hijos y nietos creando un país que pierde competitividad y produce cada día menos valor.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sueldo minimo, un temon. Yo pienso que los parlamentarios solo piensan en su sueldo maximo, y sus reajustes, total todos buscamos maximizar nuestros beneficios.
Aca una interesante tesis sobre el tema en Chile.
http://www.economia.puc.cl/docs/tesis_promero.pdf

slds. Antonio Varas

3 de abril de 2013, 01:31

 
Blogger Ulschmidt said...

En general estoy de acuerdo con Ud. Hay una consecuencia práctica bastante conocida de las negociaciones colectivas que es la espiral precios-salarios. Es mas o menos así:
Si soy un empresario y negocio con mis trabajadores voy a pelear bastante y sufrir, quizás, huelgas.
Pero si soy un socio más de una cámara empresarial que está negociando un "acuerdo nacional" entre el colectivo de todas las empresas y el colectivo de todos los trabajadores entonces yo sé que mi competencia - todas las demás empresas - van a ver incrementado su costo igual al mio. Y seguro todos vamos a trasladarlo el costo a un tiempo, o perderemos competitividad todos juntos.
Entonces cedo más fácil porque tengo garantizado el reparto de la desventaja.
Luego aumentan las mercaderías y luego, multiplicado por todas las actividades nacionales, es inflación.
Si además el Gobierno imprime billetes alegremente, se convalida rápidamente.
Entonces el caso Pioneer no está tan mal porque no está afectando a todos los trabajadores rurales ni siquiera a todas las semilleras. Es una empresa líder, un caso testigo. Si los trabajadores se pasan de vuelta y provocan su cierre, traslado o reducción de actividades serán los primeros perjudicados. Si gana algo y luego paran a tiempo sus logros serán tomados como meta por otros sindicatos de empresas similares. Pioneer, si concede algo adicional con respecto al contrato standar, debería poder quedarse tranquilo por un buen tiempo con respecto a reclamos, debería tener personal conforme, debería poder elegir fácilmente personal porque es el que mejor paga en el rubro.
Nosotros no tenemos casi negociaciones empresa líder-sindicato de la empresa sino negociaciones nacionales entre sindicato nacional del rubro/ cámara nacional empresarial, que cuando son "homologados" por el Ninisterio de Trabajo pasan a ser de cumplimiento obligatorio por todas las empresas del rubro aún las no afiliadas a la cámara empresarial.
Parece una forma de discutir "sólo una vez" y "para todos igual" pero es un hermoso mecanismo de espiral inflacionario (que en nuestro caso convalida el gobierno, pero es otro tema)

3 de abril de 2013, 07:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Anónimo, yo creo que el sueldo mínimo es una fijación de precios común y corriente y sus efectos son los mismos que si el gobierno fija el precio del pan: aparecerán todos los efectos inesperados como por ejemplo que todo el "pan a precio legal" bajaría a un mínimo común denominador de calidad, que aparecería un mercado negro de pan especial, que donde hay pocas panaderías empezarían a producir "pan negro" (en términos legales, a mayor precio) etc. Los efectos de la fijación de precios son super conocidos y técnicamente no deberían haber dudas sobre eso, es solo un asunto político. Ahora me voy a ver el link, ¡gracias!

Ulschmidt, si, la negociación colectiva por sector y las huelgas a cero costo para el trabajador ensucian las negociaciones de una manera que es fácil de ver: el equivalente sería que se permitiera a los empresarios formar carteles que hicieran correr listas negras y que se pusieran de acuerdo para no pagar más de cierta cantidad para una actividad determinada, es exactamente lo mismo y causaría un gran escándalo si se permitiera.

El problema son las consecuencias inesperadas que aparecen en todas esas "ayudas al trabajador", la espiral de sueldos y salarios es una pero hay varias más como la pérdida de competitividad que produce cesantía y pobreza general çproblema en Europa) entre otras.

El caso de la semillera Pioneer no cae mucho en nada de esto, yo creo que está más relacionado a los dividendos políticos que ofrece mostrarse como "anti-semilleras" (en Perú pasa lo mismo con los "anti-mineras") que son muy jugosos. Además está la falta de visión de la empresa de no haber anticipado que esto es lo que viene, ellos pueden pagar sueldos altísimos y tener las mejores condiciones del universo, pero el problema no es ese y mientras no se den cuenta del problema que enfrentan estarán condenados en el mediano plazo.

3 de abril de 2013, 09:32

 

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