Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El conde de la conquista

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Don Ismael Tocornal es el papá del chimbombo (bidón de plástico de 5 litros con vino) y del "cartonet" (tetra-pack de vino barato). Es el santo patrón de los estudiantes con mucha sed y poco presupuesto, creo que la mayoría de los chilenos alguna vez nos hemos embriagado con ese baratísimo vino, yo le debo varios momentos de felicidad desde mi juventud en Chiloé y otras tantas horribles resacas.

Leí su historia en el blog de Criss Salazar, en realidad la historia de los tres Tocornales, la calle y los vinos que llevan su nombre. Busqué en mi grueso árbol genealógico con la esperanza que fuésemos parientes pero nada, es uno de los pocos vinosos que no han sido antepasados míos. Que pena más grande, me consuela saber que don Melchor de Concha y Toro -su nombre lo lleva el mejor vino chileno- si es pariente aunque bastante lejano. Algo es algo.

Estuve buscando la historia de don Melchor en el entretenido libro El Conde de la Conquista de Jaime Eyzaguirre sobre la vida de Mateo de Toro y Zambrano, que se puede leer gracias al sitio Memoria Chilena, un maravilloso baúl de sorpresas para quienes nos gusta la historia.

A mi me interesan las historias antiguas más que nada por la chismografía y más todavía si hay algún pariente lejano. Permite conocer como se hacían las cosas en otros tiempos -en este caso durante la colonia- y siempre resulta que la forma de antes es muy parecida a la forma de ahora, muchas historias se repiten y solo cambian los personajes porque la naturaleza humana no ha cambiado casi nada desde los tiempos remotos.

El parentezco con don Mateo viene por mi abuela materna cuya línea familiar tengo bien documentada, es tío 5º abuelo tercero (sepa Moya que significa eso) y llegué a él buscando la historia de mi noveno abuelo Juan Bautista Ureta Ayala, que fue tesorero de Arica y fue padre de la abuela de Mateo. La historia de los Toro Zambrano es muy instructiva de como se hacían las fortunas y como se adquiría nobleza en esos años. Escribe Eyzaguirre citando un testimonio de la época

"Era Juan Bautista mancebo inmediato y de mediana estatura, moreno de rostro, que tenía una señal de herida encima de la oreja del lado izquierdo y que la muñeca del dedo meñique de la mano izquierda la tenía hundida de un golpe. Signos evidentes de que su temperamento no se perdía en los senos de la mansedumbre"

Carlos de Toro-Zambrano, hijo de Tomás que peleó destacadamente en la guerra de Arauco se casó con Jerónima de Ureta, hija de Juan Bautista y por ese lado viene el indirecto parentezco. Así mediante sucesivos matrimonios los Toro Zambrano y Ureta fueron adquiriendo fortuna, pero les faltaba nobleza, tenían antepasados buenos para la pelea pero ni un título y supongo que esa era una tarea pendiente para toda la familia.

Mateo de Toro y Zambrano era hombre de empresa, se destacó en los negocios desde joven cuando puso un puesto de telas en la Plaza de Armas de Santiago. Tenía además a su tío y padrino de bautismo Jose, obispo de Concepción, que después de muchas intrigas salió forrado y fortalecido para ayudar a su emprendedor sobrino. Otra carta de Mateo era su hermano que vivía en España bien colocado en un puesto de la corte. Finalmente aseguró su fortuna casándose con doña Nicolasa Valdés y Carrera. Así, a Mateo le llegaba ayuda por todos lados.

Tras la muerte de su padrino el obispo, Mateo heredó prácticamente todo y se convirtió en un hombre rico. Construyendo la Casa Colorada que es una de las muy pocas construcciones coloniales que quedan en Santiago. En los años sesenta -antes que llegara la fiebre del "patrimonio"- esa casa era una especie de feria que se arrendaba a pequeños negocios, yo me cortaba el pelo en una pequeña peluquería del segundo piso, en la segunda ventana a la izquierda, hoy es un maldito museo.


Pero su minuto de la suerte todavía estaba por llegar, en 1767 Carlos III ordena la expulsión de los jesuítas de todos sus dominios y sus enormes riquezas -residencias, colegios, haciendas- debieron ser liquidadas. Mateo fue nombrado parte de la comisión liquidadora y Eyzaguirre cuenta así su magistral movida:

"Llegó asi el mes de octubre de 1771 y la Junta temporalidades resolvió sacar a remate los bienes incautados realizando las licitaciones el día 11 con la gran estancia Rancagua, tasada en 72.865 pesos. Un número abundante se habia dado cita a las puertas del palacio de donde se realizaba la subasta, y todos se hacian lenguas en pronósticos y cálculos. AI fin comenzó el acto, efectuando postura don Miguel Rian, que desde la expulsión de los jeuitas arrendaba la hacienda. Se hizo, según la costumbre pregón de la propuesta de ochenta mil pesos pagaderos en 10 años y entonces don Mateo de Toro, que fomaba en la Junta de temporalidades, se alzó de su asiento y manifestó que se segregaba de ella,  pues deseaba participar en el remate, ofreciendo en seguida por la estancia la suma de ochenta mil pesos pagaderos en un año. Anunciada esta puja volvió a hacer oferta don Miguel Rian, esta vez en noventa mil  pesos en anualidades de diez mil. El pregonero repitió ambas posturas a grandes voces y como no hubo quien mejorara y se aproximaba la una de la tarde, la Junta ordenó citar a un nuevo y último llamado para el miércoles 16. En ese dia Toro-Zambrano ofreció noventa mil pagaderos en el término de nueve años y en el interés del 5% anual".

Luego de hacerse dueño de la hacienda, mover a su hermano en la corte de España y obtener el título de Conde de la Conquista fue pan comido. Díganme si no fue un tipo suertudo (además de hábil, claro), por eso es justo que yo me muera en la miseria, mis antepasados se gastaron toda la buena suerte de varias generaciones futuras.

11 Comments:

Blogger Maximo said...

Alguna relación tienen las dos viñas; según entiendo, la viña Toconal la compro en la década de los ’30, ’40 o algo así la Viña Concha y Toro. Y en ese fundo de Puente Alto se produce hoy el Marqués de Casa Concha u otro vino de esa categoría.

25 de diciembre de 2013, 23:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El literado de don Toco es un mito urbano en Chile, no tenía idea que pertenecía ahora a Concha y Toro.

Concha y Toro es hoy una de las viñas más importantes del mundo, su posicionamiento en el mercado inglés se estudia como caso de marketing, es la viña más poderosa de Chile. Tienes razón que los viñedos de vinos premium son de Puente Alto, no me había dado cuenta de ese detalle.

Ah Don Melchor, me dio sed...

25 de diciembre de 2013, 23:48

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Leo que don Melchor era hijo de la nieta de Mateo de Toro y Zambrano, se casó con Emiliana Subercaseaux y de ahi viene el Doña Emiliana

25 de diciembre de 2013, 23:51

 
Blogger hugo solo said...

WIkipedia
Not only the origins of Concha y Toro are connected to Chilean nobility and aristocracy. Nowadays the directory of the company is composed by the present Marquess of Casa Concha, a Chilean diplomat and ambassador.[4] In 1999, the company's president Alfonso Larraín Santa María claimed the title of Marquess of Larraín in Spain. Her mother, the current Marchioness, gave Larraín the power to claim the title.[5]

Vineyards and factories of Concha y Toro in Puente Alto, Santiago, are connected by roads with names such as Marqués de Casa Concha or Conde de la Conquista, noble titles connected to the history of the company.

26 de diciembre de 2013, 06:52

 
Blogger hugo solo said...

Tomas puedes comenzar un negocio de venta online de titulos nobiliarios
Duque del valle de la luna
Marques de chuquicamata
Conde de andacollo
y si las bolivianas utilizan el sombrero hongo que mejor que la falda escocesa para esta linea nobiliaria.

26 de diciembre de 2013, 06:58

 
Blogger Ulschmidt said...

Tocornal es un vino que también se vende acá, supongo que tienen una división mendocina.
Las jesuíticas posesiones eran casi infinitas. En Córdoba, a la vera de cualquier río, a veces encontré tranqueras con la marca de la Companía. El festín que se hicieron los hacendados locales con el reparto de sus bienes habrá sido fabuloso, desde Mexico para abajo.

26 de diciembre de 2013, 08:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hugo, tengo dos páginas de parientes de la familia Larraín y varios Santa María pero lamentablemente Alfonso Larraín no es pariente directo, sino hace rato le habría mandado un mail pidiendo que me regale una botella de Don Melchor.

Buena idea de vender títulos nobiliarios, podría reclamar el Conde de Chuchunco porque el marquesado de la Pica ya lo pidió Fernando Irarrazabal, me ganó el quien vive. Además son parientes por línea materna y los títulos se transmiten solo por línea del padre, hasta donde yo se, por mi papá tengo puros campesinos croatas medio muertos de hambre.

Es un buen negocio eso de vender títulos, en España cobran buena pasta por revalidarlos. Voy a hacer un escudo con un chincol y un jote flanqueando una botella de pisco, coronados con una tanga y una banda con el lema "A Sangre".

Ulschmidt, claro, con la expulsión de los jesuitas fue un enorme negocio comprar esas posecsiones, así empezaron la mayoría de nuestros supuestos "nobles"

26 de diciembre de 2013, 09:10

 
Blogger Ulschmidt said...

¿no es pariente de Juan José Feliciano Alejo Fernández Campero?
Es el único marqués - o noble en general - reconocido en la Argentina.
Era dueño de media Bolivia, la esquina noroeste de Argentina y seguro que un buen pedazo de Chile.
Era un oficial español pero una dama salteña lo convenció de cambiarse de bando. Atacó a los realistas por la espalda con sus indios de la Puna y garantizó la victoria en la Batalla de Salta.
Lo capturaron luego, lo torturaron en Lima y lo enviaron de vuelta a España, pero quedó tan mal de los tormentos que murió en el camino y lo enterraron en Jamaica.
En 2010 lo desenterraron y lo trajeron de vuelta a Jujuay. Según se dice tenía un tesoro escondido en su mansión en Yavi.

26 de diciembre de 2013, 16:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah no Ulschmidt, hay Fernadez pero ningún Fernandez Campero en la familia.

Que buena historia, eso de los millonarios que se mueren y -supuestamente- dejan un tesoro escondido es una constante en América Latina. Debe tener que ver con el sueño o la esperanza de hacrnos ricos sin trabajar, solo encontrando el tesoro :D

27 de diciembre de 2013, 20:48

 
Anonymous Anónimo said...

el vino del hombre del monoculo todos me los tomo con coca asi q para mi son idem

28 de diciembre de 2013, 00:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah me preguntaba a quien se parece don Toco, se me hacía cara conocida y ya se: es igual al Pato Iglesias Boroye, la chapa!!!

28 de diciembre de 2013, 00:12

 

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