Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

21 de Mayo 1879

sábado, 23 de mayo de 2015


No me gusta la guerra
Aunque no me gusta la guerra tampoco soy pacifista. La guerra es un producto de la civilización, desde que empezamos a ser civilizados encauzamos nuestra violencia de manera racional en guerras. Mucha gente piensa que las guerras son irracionales y muestran falta de civilización cuando es todo lo contrario, encauzan nuestro natural violento de la manera más civilizada que existe. La guerra se diferencia de una pelea de borrachos o de hinchas del fútbol en que tiene un propósito racional, puede ser correcto o equivocado, eso solo se sabe después como con la mayoría de las decisiones difíciles.

Muy pocos animales hacen guerras
Solo unos pocos animales tienen comportamientos similares a la guerra humana, uno de estos son las colonias de hormigas, que tienen un grado de socialización y adaptación evolutiva muy superior al de los seres humanos. Solo un dato para ubicarnos: las hormigas han existido desde hace más o menos setenta millones de años, el hombre lleva apenas unos dos millones y no es muy seguro que dure los 58 millones que nos faltan para igualar a las hormigas. La mayoría de los demás animales solo son violentos por miedo, apetitos u otros motivos egocéntricos.

La guerra canaliza la violencia
Pero volvamos a la guerra, que consiste en encauzar la violencia natural con propósitos comunitarios. A diferencia entre una pelea entre borrachos o un marido celoso que persigue a su rival, los que participan en una guerra no tienen motivaciones personales inmediatas, sino motivaciones y afecto hacia su grupo. Así es como la guerra ha evolucionado, en la historia arcaica se basaba en héroes y gerreros individuales que peleaban uno a uno, pero a medida que pasaba el tiempo fue cambiando hacia una actividad donde el héroe es colectivo, como la frase de Nelson "Inglaterra espera que cada hombre cumpla con su deber" o algo así.

La guerra tiene muchas cosas buenas
Desde luego es un gran impulso para la economía, no solo de los países que las ganan. Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial fueron mucho más prosperos de lo que fueron nunca antes, para que hablar de los países que ganan una guerra y adquieren cierta clase de botín económico, la guerra es un incentivo a trabajar más y a sacrificarse, una paz o una prosperidad prolongada siempre es seguida por decadencia, porque las personas se ponen cómodas y miedosas, gatos gordos que no cazan ratones.

Otra ventaja de la guerra es que se acelera el desarrollo de nuevas tecnologías, muchos adelantos se habrían retrasado siglos de no ser por las urgencias de la guerra, el mejor ejemplo es la energía nuclear, que trajo ventajas en tiempos de paz, hay miles más: radar; aviación; desarrollo logístico; ciencias puras y aplicadas etc.

La tercera ventaja es tal vez la más importante: da un sentido de cohesión a la sociedad, que se siente unida ante una amenaza común, se apoya en las derrotas y se enorgullece colectivamente despues de ganar. A nivel individual también se generan afectos y camaradería por el peligro compartido. Es un asunto lleno de contradicciones.

Que pasaría en un mundo sin guerras
Varios años atrás -creo que fue en los noventas- leí un entretenido estudio atribuído a la Corporación Rand, donde especulaba sobre las consecuencias de un mundo donde la guerra no existiera. Estudiaban diversos escenarios y los más probables eran que la violencia natural de las personas se fragmentara, descomponiendo internamente a las sociedades con más crímenes, comportamientos depredadores y micro conflictos regionales o de tipo tribal. Lo que se veía muy improbable era un estado de paz indefinida, cosa que va contra la experiencia histórica y la naturaleza humana.

¿Y que me dió con la guerra?
Este largo preámbulo es porque quería poner algo sobre el Combate Naval de Iquique, pero en contexto, para no repetir los clichés de siempre. La Guerra del Pacífico fue la segunda guerra moderna en la historia del mundo -la primera fue la Guerra Civil de los Estados Unidos- y tuvo características muy nuevas para la época.

La primera innovación fue el uso masivo de tecnología: ametralladoras, torpedos, minas explosivas, rifles de repetición, barcos más rápidos, con más blindaje, armamento y muchas otras innovaciones técnicas. Sobre todo fue la guerra de las calderas de vapor, donde los productos de la Revolución Industrial jugaron por primera vez un rol determinante.

Otra característica única fue que se terminaron los combates individuales, reemplazados por líneas que se enfrentaban o flanqueaban, llegando al cuerpo a cuerpo solo cuando el enemigo estaba derrotado. Leyendo el excelente libro "Seis Años de Vacaciones", los relatos de batallas consistían en arrastrarse disparando hasta que el enemigo se quebraba y desbandaba, casi no había cabida para los grandes héroes individuales excepto en los combates muy desiguales, como el Naval de Iquique y la Toma del Morro.

Otra cosa nueva fue la importancia de la organización y la logística, Chile ganó la guerra por logística, a pesar que muchos mandos fueron pésimos, como Erasmo Escala, Williams Rebolledo, incluso el propio Bulnes que no era ninguna lumbrera, la tropa también era violenta pero indisciplinada, es increíble las quejas que escribían los que estaban en el frente peleando.

Sin embargo tuvieron a Rafael Sotomayor (mi tío bisabuelo cuarto) que fue un genio de la organización, además de José Francisco Vergara, un tremendo estratega. El desembarco de Pisagua fue la primera operación anfibia en gran escala de la historia y desde la Batalla de Dolores que siguió al desembarco, Chile tuvo buena parte de la guerra ganada, gracias a una mejor organización y mayor unidad en el mando.

En esta guerra de masas, tecnología y logística hubo espacio para cuatro grandes héroes personales que fueron Prat, Carrera Pinto (mi tío bisabuelo sexto), Grau y Bolognesi  los cuatro se sacrificaron y presentaron pelea sabiendo que iban a morir. Mucha gente ignorante de estas cosas dice que es absurdo "celebrar las derrotas", no saben lo que dicen porque el componente moral, la determinación y el ánimo son mucho más importante que la capacidad de destruir. Estados Unidos militarmente iba ganando lejos la Guerra de Vietnam, pero fueron derrotados en su voluntad de lucha.

¿Que habría pasado si Prat y Condell, enfrentados a la enorme superioridad de los dos buques más poderosos de la Escuadra Peruana se hubiesen rendido? nunca he leído esa pregunta hipotética pero es bueno hacerla para entender cuales fueron los motivos políticos para canonizar a Prat como el mayor héroe chileno de esa guerra. Si Prat se rendía habría sido un duro golpe a la moral y con dos buques menos más la Independencia operativa, el desembarco de Pisagua probablemente no habría sido factible. La suerte de la guerra probablemente se decidió en ese combate y en la Batalla de Dolores.

Inmediatamente después del combate, parece que Condell era mucho más popular que Prat, por haber encallado y hundido a uno de los buques más poderosos del Perú, pero desde entonces se produjo una especie de "beatificación heroica" de la figura de Prat, porque admiramos mucho más la bravura y el sacrificio -aunque parezca inútil- que la buena suerte en el combate. Sin contar que Prat se merecía sobradamente todos los honores, el fué el comandante y quien tomó cada una de las decisiones importantes. En cierto modo y sin proponérselo Prat fué uno de los principales artífices de la victoria chilena.

Los cuatro héroes Prat, Grau, Carrera Pinto y Bolognesi representan una de las cosas que me gustan de la guerra, la imagen de la Esmeralda embanderada a tope, hundiéndose mientras el grumete toca a degollina no puede dejar de entusiasmarme, es la euforia de la guerra. Los que murieron en el combate, 143 para ser exactos, tal vez tuvieron mejor muerte que muchos de los 57 sobrevivientes, mal que mal, mejor morir de unos tiros que enfermo y achacoso

10 Comments:

Blogger Jose Cornejo said...

El tema de la guerra va a existir siempre. Está en nuestra naturaleza combatir contra quien nos amenaza.

Lo del combate naval de iquique, en mi opinión fue una derrota con sabor a victoria. un golpe animico muy fuerte para las tropas chilenas y también infundir el terror en las tropas peruanas (Bolivia arrancó tirando el poto pa las moras tras la derrota de Calama, corríjame si me equivoco, gran gurú) al ver el arrojo de nuestra armada y tropas. Cierto periódico peruano, relató dicho arrojo y valentía catalogándolo como "heroísmo espartano".

En mi opinión personal, dicho efecto sicológico puede compararse con la Batalla de El Alamo en 1836, cuando las tropas secesionistas tejanas le dieron dura pelea a las tropas mejicanas de Santa Anna.

23 de mayo de 2015, 12:33

 
Anonymous pipiolo liberal said...

'La Guerra del Pacífico fue la segunda guerra moderna en la historia del mundo -la primera fue la Guerra Civil de los Estados Unidos"

y la de la triple alianza, momianovic? se la metio por el fundillo

23 de mayo de 2015, 15:43

 
Blogger Ulschmidt said...

La Guerra de Triple Alianza no se si fue moderna, pero fue devastadora. Murieron casi medio millón de personas, de los cuales unos 300 000 eran paraguayos.
Es la peor guerra en las Américas después de la contienda civil estadounidense.
Setenta años después al Paraguay le tocó estar en la tercera guerra más devastadora de las Américas, la del Chaco, contra Bolivia, que básicamente ganó y costó unas cien mil vidas. Ni la primer gran derrota ni la segunda gran victoria cambiaron mucho al Paraguay, que ya era muy coherente internamente en su tipo racial y cultural hispano-guaraní - es mucho más coherente que la Argentina, por ejemplo - y siempre fue una nación bastante pobre.
Su ejército es heroico, lo demostró en dos terribles contiendas, pero esos mismos hombres han sido mensúes el resto de su vida, esclavos de los yerbatales.
Y sus generales fueron locos o déspotas o ambas cosas.
La producción de héroes, sospecho, es a posterior y para fines también posteriores. Casi todos los héroes argentinos son de la Independencia: el general tan eficaz como moderado en sus ambiciones, el soldado que se sacrifica por salvar al Gran Jefe, el negro que muere por no arriar la bandera, las "niñas de Ayohuma", que se arriesgan para curar los heridos al campo de batalla o el "tamborcito de Tacuarí" que pese a ser un niño marca el paso de los infantes con su tambor hasta que lo matan.
Llenados estos espacios y funciones - el líder genial pero justo, un ideal de fidelidad para los subalternos, un ejemplo de enfermería para las damas, etc.. - ya no hacen falta más y el resto de las guerras pasan sin producir héroes nuevos, o producen unos temporales que luego son vueltos a reemplazar por los originales. Esos infantes de Marina que alzaron la bandera en Iwo Jima, por ejemplo, ya se sabe que fueron un montaje fotográfico y la retina volverá a las batallas de Ticoonderoga y esas cosas, que además están pintadas al oleo y hermoseadas por el artista.

23 de mayo de 2015, 20:48

 
Anonymous Anónimo said...

Aqui Lo veo cada día en el colegio, lo del ser un guerrero esta incorporado en El ADN de los ingleses. Semper Fi compadre.

24 de mayo de 2015, 01:51

 
Anonymous José Miguel said...

En el muy entretenido libro Otros Tiempos de Senén Palacios disponible en Memoria Chilena ( http://www.memoriachilena.cl/602/w3-propertyvalue-128146.html ) se cuenta que pasó en Santiago (y probablemente en otras ciudades) para el 21 y 22 de mayo. Ahí puedes ver lo que pensaban cuando creían que Prat había hecho lo único que era lógico: rendir las naves al Perú. (la información de lo que realmente pasó, llegó la noche del 23) lectura interesante, con la perspectiva de un soldado "de a pie"...

Salute!

24 de mayo de 2015, 10:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Buena información Ulschmidt! esa guerra solo la conocía de nombre, es una historia muy interesante. Parece que es bien característico en algunos paises eso de ser bravos en la guerra pero mansos socialmente dentro del país como los paraguayos, con los aaalemanes es parecido. Los pueblos socialmente revoltosos son casi siempre malos para la guerra.

Semper Fi, si, los ingleses son rosqueros geneticos parece, pelean por gusto, en eso me recuerdan a la gente de Chiloé, taaal vez tenga que ver el clima con eso.

Monseñor, excelente dato, esos libros de época son un bocadillo. Lo voy a leer.

24 de mayo de 2015, 12:12

 
Blogger hugo solo said...

La guerra tiene muchas cosas buenas pero no por ese motivo se guerrea y las cosas malas todos los muertos la destruccion en general las matanzas masivas lease campos de concentracion millones de seres las violaciones masivas 800 mil alemanas violadas y la arquitectura se ha beneficiado de los bombardeos ? preguntale a los que fueron niños hijos de soldados alemanes y de noruegas como les fue cuando la guerra termino y las consecuencias hasta el dia de hoy y sobre Viet nam la retirada se debio sencillamente a motivos politicos es cosa de ver la diferencia de el numero de bajas y las cosas buenas hubiesen terminado por descubrirse no hacen falta millones de desfigurados y desmembrados o quemados para que la medicina se beneficiase etc etc.

24 de mayo de 2015, 13:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Buena parte de los "horrores" de la guerra vienen de nuestro horror a la muerte, una de las cosas más raras es como nos horroriza la idea de morirnos y nos entristece que los demás se mueran, siendo que eso es tal vez la única cosa del futuro que sabemos que va a pasar con total seguridad.

Las guerras tienen muchos costos y beneficios pero yo creo que los muertos no son un costo para nada, porque igual se van a morir en otras circunstancias. El miedo y el dolor así como los destrozos claro que son costos, pero no hay almuerzos gratis.

Como casi todo lo que coloco acá son asuntos de opinión, en mi opinión morirse en una guerra no es gran cosa y creo que las guerras de vez en cuando son el precio de vivir en civilización. De no haber guerras habrían cosas mucho peores porque encauzan la violencia que está en nuestra naturaleza.

24 de mayo de 2015, 13:30

 
Blogger hugo solo said...

Bueno para eso esta el futbol para paliar algo de esa violencia pero dudo que ninguna guerra se plantee el encauzar la violencia como motivo para iniciarla.

24 de mayo de 2015, 13:52

 
Blogger Ulschmidt said...

si señor ! el futbol es el gran encauzador de las violencias tribales !
El problema con los norteamericanos es que ellos tienen deportes para ellos solos - como ese futbol con cascos, y esa tontera con un palo y una pelota chica que sólo le transmitieron a los centroamericanos
Siempre son los campeones del Mundo porque son casi los únicos que juegan eso. Por eso siguen necesitando guerras para triunfar a nivel planetario.

24 de mayo de 2015, 18:09

 

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