Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Apuntes para economía del bienestar

jueves, 20 de agosto de 2015

1. La toma de decisiones del estado
El utilitarismo
Uno de los pilares de la economía del bienestar son las ideas de los utilitaristas ingleses, sintetizadas en la frase de Jeremy Betham "el mayor bien para el mayor número de personas". Parece una idea impecable por su sencillez y su justicia es más o menos obvia: dicho en forma más simple el estado debe buscar siempre el máximo bien del máximo de personas, esto es, de la mayoría.

Utilitarismo y democracia
En esta idea se fundamentan las democracias modernas: soberanía popular generada por el voto universal para elegir a los gobernantes. Se supone que debe gobernar quien represente a -o sea elegido por- la mayoría del pueblo. Esa es la legitimidad de los que ganan elecciones.

Pero el diablo está en los detalles. Si un gobernante es elegido con un 80% de los votos, se puede decir que es bastante legítimo. Incluso si comete atrocidades, robos o defrauda a sus electores, los que votaron por él no tienen mucho que quejarse: simplemente eligieron al equivocado. Pero la legitimidad no es constante absoluta, binaria, sino que tiene grados: alguien elegido con 80% tiene "más" legitimidad que otro al que lo eligieron solo con 60%.

Dos ejemplos en Chile
Pensemos por ejemplo que a alguien lo eligieron con el 51% (que fue más o menos el caso de Ricardo Lagos 51,31% contra Lavin 48,69% el año 2000). Su legitimidad estará bastante limitada. Es casi como ganar un partido de fútbol por secretaría o penales, pero bueno, alguien podría decir "esas eran las reglas y los que perdieron perdieron nomás, el bien de ese 51,31% es el que importa". Con ese argumento el ganador por estrechísimo márgen tendría legitimidad para favorecer a la estrechísima mayoría que lo llevó al poder.

Pero pongamos un caso más extremo, como la última elección que ganó Bachelet con alrededor de un 25% de los votantes, debido a que hubo una abstención cercana al 60%. En ese caso Betham y su utilitarismo se nos van al diablo porque una presidenta elegida así en ningún caso representará los intereses de "el mayor número de personas".

Solo funciona con grandes mayorías
El argumento utilitarista, que justifica las elecciones populares de los gobernantes, solo funciona con mayorías muy claras. También nos podemos preguntar ¿cual es el propósito de que mande un representante de la mayoría? Bueno, evitar que exista una minoría privilegiada que imponga sus propios intereses a la mayoría. Pero resulta que en el mundo moderno los resultados electorales son cada vez más estrechos y es muy raro que alguien gane por amplia mayoría. Además de eso existe una alta abstención, que es un grupo que no está representado.

Algunos se extrañan que Bachelet tenga un 70% de rechazo, pero si miramos los números con que fue electa, ella solo representa al 25% de los votantes y el 75% que no votó por ella se pueden considerar razonablemente opositores, al menos en los números gruesos, nadie parece haberse dado cuenta de eso.

Si una minoría llega al poder, necesariamente abusa
El último problema que remata la idea utilitarista es que cuando una minoría llega al poder -cumpliendo con la formalidad democrática- esta minoría, enfrentada a gobernar contra una mayoría opositora, tratará de consolidar su poder mediante abusos. En los gobiernos con legitimidad limitada el abuso de poder y los intentos por cambiar las reglas del juego, no son tanto expresiones de maldad como intentos de supervivencia. Aunque se tenga el poder formal, es muy difícil mantenerlo si no se cuenta con una mayoría clara que lo respalde.

No era tan perfecta la cosa
El utilitarismo entonces, que parece tan perfecto, solo sirve cuando existen mayorías amplias y claras. Como ese es caso raro en los estados modernos, tenemos las crisis políticas que vemos por todas partes: gobiernos sin legitimidad real (solo formal), que deben patear el tablero, hacer toda clase de cuchufletas y cambios de reglas del juego para mantenerse en el poder. Es decir, se convierte en la minoría privilegiada y abusiva que Betham quería evitar.

Utilitarismo y bien común
Hace algunos años escribí acá mismo que el bien común tiene un significado fuerte y uno débil: el bien común fuerte lo que es bueno para todos sin ninguna excepción y el bien común débil es el bien de la mayoría de la población. El concepto utilitarista de "el mayor bien para el mayor número de personas" se refiere claramente al bien común débil.

Este concepto que identifica "lo legítimo" con "la mayoría" pierde mucha fuerza a medida que la mayoría es menos amplia, mucho más cuando se trata de una mayoría meramente formal, producto de fallas que tienen todos los sistemas de elección popular. Stuart Mill notó esta debilidad del utilitarismo, y debe haber sido de los primeros en decir que las mayorías podían ejercer una tiranía espantosa, cuando escribió:

La sociedad puede ejecutar, y ejecuta, sus propios decretos; y si dicta malos decretos, en vez de buenos, o si los dicta a propósito de cosas en las que no debería mezclarse, ejerce una tiranía social más formidable que muchas de las opresiones políticas, ya que, si bien de ordinario no tiene a su servicio penas tan graves, deja menos medios de escapar a ella, pues penetra mucho más en los detalles de la vida y llega a encadenar el alma.

La solución política
Pero existe la solución política -a lo Maquiavelo- que opera ampliamente en el mundo real y dice que el bien común no existe, sino que existen muchos bienes de grupos de interés particular, contrapuestos, que pelean por imponerse. Esta competencia normalmente usa o se respalda en el uso de la fuerza.

Cuando vemos estupefactos que 50.000 tipos marchando, destrozando, incendiando vehículos y propiedades puede imponer leyes que rechazan millones de personas que se quedan en la casa, o que los terroristas en Araucanía consiguen tierras, privilegios y parecen estar sobre la ley, no es otra cosa que la política a lo Maquiavelo en acción. Grupos que imponen sus intereses por la fuerza.

Aunque como decía un buen amigo que era juez "la vía de hecho es la más expedita" no es la única que se usa en esta lucha de grupos, existen muchas otras formas de imponer intereses por la fuerza, las huelgas por ejemplo, especialmente de los empleados públicos. El cohecho, abierto o encubierto, la fuerza de lamentira en las promesas de campaña, y en el últimolugar, muy abajo, el debate de las ideas y el convencimiento con razones o mentiras.

Eso es lo primero que hay que tener en cuenta para entender la economía de bienestar: como funciona la toma de decisiones del estado.

P.D. tal vez algún día -antes de estirar definitivamente la pata- tenga la oportunidad de ir a la Universidad Central de Londres, sacarme una foto al lado del Auto-Icon done está la momia de don Jeremy Betham, para agregarla a mis fotos con las personas que admiro.

8 Comments:

Anonymous Wilson said...

La democracia sana,es decir un sistema donde casi todos estamos mas o menos quietos sin intenciones de reales de alzarnos, es aquella donde la mayoria respeta los derechos de la minoria, no por buena gente (la mayoria nunca lo es),sino porque la estructura del poder no le permite abusar.
Como el diablo esta en la operatoria, yo creo que hay que considerar el concepto de masa critica, es decir cantidad de gente a favor y en contra e importancia del asunto, para cada grupo.
Habra asuntos donde una mayoria relativa sea suficiente, otros exigiran mitad mas uno y otros, mas esenciales, mayorias mas amplias.
Justamente el tema que los Asamblea Constituyente pretende baypasear. Bastaria con proponer votacion sobre el uso publico del trasero de la esposa del sr. Atria, para que lo veamos recular en sus leseras y exigir quorum especialisimos en este caso.
Por mi parte propondria de utilidad democraticamente publica el de la sta.Vallejos ;-)
El cuento,en mi opinion,es que asi funciona la cosa, y si bien, constitucional y legalmente, puede adoptarse una decision, si esta no considera la masa critica, sera tenida por ilegitima y a la larga provocara que un sector se insubordine. Por ejemplo el gobierno de Allende, no cae por no tener la mitad mas uno, sino porque sus acciones requerian una mayoria imposible, luego o asaltaba el poder o era derrocado. En otro orden de cosas, los seudo juicios contra los milicos, son posibles por el clima de opinion mayoritario de castigar las violaciones a los DDHH, si hubiese presion publica mayoritaria por otro "pronunciamiento", los mismos jueces, cambiarian sus votos sin ni darse cuenta. Todo depende de cuanta gente este a un lado o al otro y la fuerza de sus convicciones.

20 de agosto de 2015, 10:30

 
Anonymous Anónimo said...

Sr. Copresidente:

Está claro que los gobiernos más legítimos del mundo son, actualmente, los de Cuba, Corea del Norte y China, donde sus dirigentes son elegidos con el 100% de los votos.

Eso sí que es democracia representativa.


Saludos,
El triministro.

20 de agosto de 2015, 12:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Wilson, todo lo que dices es muy bonito, me remito al comentario del Triministro.

Hemos sido alimentados con propaganda desde chiquititos sobre las maravillas de la democracia, cada vez que leo o escucho eso de "es el peor sistema a excepción de todos los demás" se me sale un... tic nervioso

La polítyica del mundo real la describió perfectamente Maquiavelo, son luchas de poder que usan la fuerza de una manera u otra, nada más.

20 de agosto de 2015, 13:04

 
Blogger pavezwellmann said...

Y en Brasil una mayoria no solo pide la salida de doña Dilma y de las izquierdas en el poder, sino que cada vez hay mas quienes piden el "pronunciamiento" de las fuerzas armadas. ("Y esas cosas nunca mas volverían a pasar", como dijo un iluso ex comandante del ejercito de Chile)
Voy a apostar por tus predicciones, Tomas.
He comprado bastantes dolares a ver si llegan a $ 1000,
Decidí esperar para adquirir propiedades en remate cuando esten a precio de huevo -de antes-
Y China ya esta aleteando...

Saludos

20 de agosto de 2015, 13:23

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, incluso gente que llega al poder con muchos votos al poco andar piden ser colgados en la plaza por los mismos que votaron por ellos. Si la política fuese entendida como lo que es nos evitaríamos un montón de discusiones y malos ratos. Incluso tal vez podríamos pensar en maneras más eficientes de elegir al que se queda con las llaves de la caja de fondos.

Cuando el dolar subió por primera vez en varios años desde los $ 400.- a mi me entró la tincada que no iba a ser una cosa temporal, ahí fue que empecé a juntar para el auto. Creo que hay señales que marcan tendencias y el gobierno de BAchelet ha sido una señal super potente de lo que viene

20 de agosto de 2015, 13:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Y es bien probable que cuando muchos piojos resucitados de la minería y el sector público se queden cesantes lo primero que van a hacer es tratar de liquidar sus casas para mantener el estilo de vida al que se acostumbraron... si es que no se las rematan antes. Con inflación empezarán a subir los dividendos en UF y será buen timpo para comprar.

Todavía recuerdo clarito los consejos de los hermanos Parisi cuando decían ¡compra, compra departamentos, endúdate, este ciclo viene para largo! Con razón han quebrado en casi todos los negocios que han intentado.... con ese olfato...

20 de agosto de 2015, 14:02

 
Blogger Jose Cornejo said...

Si bien el artículo está en inglés, es interesante que lo lean

http://freedomoutpost.com/2015/08/why-are-so-many-people-freaking-out-about-a-stock-market-crash-in-the-fall-of-2015/

20 de agosto de 2015, 15:51

 
Anonymous Renzo G. said...

Ese enfoque realista y poco romántico de Maquiavelo también lo sigue Max Weber, que no se dedica a tirarle flores al Estado y a la democracia como parece que creías. Al contrario, deja claro el laso oscuro de la política y de la democracia. Uno que va más lejos es Carl Schmitt, más lejos que Maquiavelo incluso porque ve la política como un antagonismo de amigos vs enemigos que se sublima en enfrentamientos como las guerras civiles por ejemplo.

20 de agosto de 2015, 18:29

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas