Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás



La gratuidad de la educación universitaria se discute mucho dentro del plano ideológico, sin embargo se habla poco de los aspectos económicos en términos de costos, beneficios privados y sociales, eso es lo que deseo exponer en esta entrada, así es que sin más tramite, aquí voy:

1. Escenario con sólo educación privada
Si los servicios de educación universitaria se ofrecen sólo de manera privada, sin intervención del estado, la provisión de estos tendrá un precio de acuerdo a los costos y la posición relativa de mercado, es decir la disposición a pagar de los alumnos o sus familias. La disposición de pago estará a su vez determinada por expectativas de consumo tales como curiosidad  intelectual, vocación, el placer de aprender, prestigio, etc. Además existen en los estudiantes expectativas  de inversión, por los futuros mayores ingresos como profesional. El costo en este caso es financiado completamente por la recaudación de aranceles y el filtro de ingreso será fundamentalmente la capacidad de pago de los alumnos.

2. Por qué entra el estado
El gobierno por su parte, podría estimar que la educación universitaria produce externalidades sociales positivas tales como mejores ciudadanos, prestigio país, igualdad de oportunidades, incremento de la productividad, distribución más pareja del ingreso, etc. que no son apropiadas por el alumno sino por la comunidad en general. En este escenario, podría decidir subvencionar a aquellos alumnos que deseando estudiar en la universidad no tienen los medios para hacerlo. El estado en este caso utilizaría recursos de los impuestos para cubrir una demanda insatisfecha.

En cuanto a la forma de entregar el subsidio, el estado tiene dos alternativas,: puede subsidiar a la oferta, entregando recursos a las universidades por cada alumno matriculado, o puede subsidiar a la demanda, entregando un voucher a los alumnos para que estudien donde ellos elijan.

Otra definición que debe tomar el gobierno es si los alumnos deberán pagar parte de los aranceles o si se establece un arancel cero y todo es pagado con impuestos. Como los recursos que dispone el gobierno –obtenidos de impuestos- son limitados, esto tiene dos consecuencias importantes (i) El ingreso de alumnos debe limitarse por la restricción presupuestaria, por lo que se necesita un mecanismo de selección, que puede ser académico, socioeconómico, étnico o cualquier otro de acuerdo a las políticas de gobierno y (ii) Existe un costo de oportunidad social porque lo que se gasta en el subsidio se está dejando de gastar en otras necesidades sociales. 

3. Como seleccionar
La selección académica o meritocratica podría considerarse injusta o divergente con políticas gubernamentales, debido a la correlación negativa observada entre pobreza y rendimiento escolar. Lo usual es que el factor socioeconómico se defina como el más gravitante, pues existe la teoría que la educación universitaria puede ser una poderosa herramienta en la superación de la pobreza, debido a los mayores retornos económicos que recibirían los egresados en el futuro.

La limitación de los cupos se puede resolver con pruebas académicas, sorteos, antecedentes de vulnerabilidad social o una combinación de las anteriores. Como se dijo antes, la educación universitaria es un bien de consumo, excluyente y con apropiación privada de parte importante de los beneficios futuros, pero también presenta externalidades sociales positivas como las ya mencionadas ¿hasta qué punto y bajo qué criterios debe subvencionar el estado? Esta es una pregunta que no tiene respuesta sencilla.

4. Una espiral de decadencia

Porque gran parte de los impuestos afectan por igual, tanto a los que reciben el subsidio y se apropiarán de beneficios privados como los que no recibirán ningún beneficio. Otra situación complicada aparece cuando coexisten universidades privadas sin subsidio junto con otras subsidiadas, pues los que pagan por la universidad privada además pagan impuestos, es decir pagan doble. También está el caso de quienes no van a la universidad pero financian con sus impuestos a los que si van. El subsidio estatal, como en otros casos, distorsiona los precios y produce una sobre demanda creciente  en la medida que crece el subsidio. Necesariamente bajará la calidad del servicio educativo y precariza las profesiones creando el conocido fenómeno de los "cesantes ilustrados", es decir personas sobre capacitadas sin empleo o con empleo bajo su nivel de formación. Esto lleva a una situación espiral de desequilibrio, permanente, que baja cada vez más el valor de la educación que es financiada con impuestos.

Esta espiral es proporcional al aumento de subsidios del estado y la precarización crece a la par con el mayor acceso. Si los alumnos que se matriculan se dieran cuenta de la externalidad negativa general que produce la sobre demanda no estarían tan entusiasmados con la gratuidad. Aquí ocurre el dilema de "tragedia de los comunes", la educación es un bien que claramente entrega retornos privados, si tiene costo cero para el beneficiario y está disponible para todos, la demanda crece hasta que el bien se agota o se deteriora a un punto tal que a los usuarios deja de interesarles.

Claro que el agotamiento es una posibilidad teórica a la que rara vez se llega, más común es  que las universidades publicas alcancen un nivel importante de desprestigio y mucha gente prefiera estudiar en las privadas y pagar todo el arancel antes que ir gratis a una pública, que se supone de peor calidad, aún cuando esto signifique pagar doble como ya vimos antes, la solución de las personas que perciben estar pagando impuestos para financiar apropiaciones y beneficios privados de otros es evadir el pago de impuestos, en todo lo que les sea posible. La recaudación tributaria está ligada a la percepción del buen uso de los tributos.

5. Conclusiones
El análisis microeconómico del financiamiento universitario también se puede hacer usando las curvas de oferta y demanda para cada una de las situaciones con modelos de equilibrio de mercado, pero como yo  no creo que ese sea un método adecuado, preferí  hacerlo exponiendo la cadena de causas y efectos usando palabras, al final se llega a lo mismo. En todo caso en el trabajo del profesor Horacio Piffano de la Universidad Nacional de La Plata aparece todo esto analizado con las respectivas curvas, de allí saqué buena parte de las ideas para esta entrada.

En términos de eficiencia y maximización del bien social (la mayor cantidad de beneficios para el mayor número de beneficiarios) la mejor solución sería un subsidio estrictamente meritocrático, basado en rendimiento académico. Para eliminar la injusticia de subsidiar a los ricos, se podría usar algún mecanismo excluyente para los que tienen ingresos suficientes para pagar por si mismos. Todas las demás soluciones son socialmente ineficientes, es decir favorecen de manera arbitraria a algunos  y el resultado es más caro para todos. Lo peor de las demás soluciones es que el sistema como un todo se precariza y la educación universitaria subvencionada o gratis cuesta más y vale menos a nivel individual así como social.

Todo esto es un análisis general, no se refiere a situaciones específicas –por ejemplo al caso chileno- que comentaré más adelante dentro de este mismo marco general.

8 Comments:

Blogger EDO said...

Ya no hay vuelta atras....los comunachos (como ya habia advertido antes sobre su peligrosidad) ya estan instalando en el colectivo que los productos y servicios proveidos por el estado son mejor y mas baratos ej vease farmacias comunales.

Si nos vamos al caso de las ues vemos que si dejamos en manos de privados la educacion sera el caldo de cultivo para la colusion en aranceles como hemos visto en el mercado universitario carreras sobre 6 palos anual...asi no hay beca que aguante. Creer que las ues van a cobrar aranceles segun costos es ser ingenuos...sobretodo si hay monopolios como son las ues publicas. La solucion es muy simple..achicar la demanda universitaria es decir reconocer que no todos pueden estudiar en la universidad (un cabro de 200 puntos no les lo mismo que uno de 800 ptos PSU)pero eso seria una cagadera para el gobierno y ues privadas y publicas muchas moririan de inanicion.

En mi opinion se viene fuerte el tema estatal en la educacion superior y alli seremos como Venezuela...ya vamos en esa direccion.

8 de noviembre de 2015, 23:00

 
Anonymous Wilson said...

Reemplazar un sistema de precios por una subvencion produce muchas mas preguntas, como las que planteas, que soluciones: ¿becamos a estudiantes de swahili? ¿tambien swahili de la baja edad media? y si les va mal y repiten uno de los ramos, ¿segunda oportunidad? ¿tercera? ¿pueden cambiarse de carrera? ¿una vez, dos,...,n? ¿como calificar los Ues "serias"? ¿con que indicadores se las califica? ¿quienes seran, los reyes de la coima, que calificaran? ¿como evitarque aun las Ues santificadas regalen las promociones, etc y recontra etc.
En mi opinion finalmente solo se resolvera como un asunto de poder relativo entre las Ues y la presion que puedan hacer y dentro de ellas la torta se repartira de igual manera, todo convenientemente adobado con largas peroratas sobre las profundas razones consideradas en la repartija, con un fondo de musica celestial para consumo de ingenuos.

8 de noviembre de 2015, 23:59

 
Blogger Arica Chiral said...

Edo, esos son cosas de ideología y política de las que escribí antes. Esta entrada es principalmente sobre los aspectos económicos.

Wilson, claro que aparecen muchos problemas con las subvenciones como los que dices y otros más. Tu apuestas por una resolución política pero yo creo que eso ya se está agotando. Es lo que se ha aplicado en Chile por varios años, desde 1990 para ser exactos. Las soluciones políticas tienen la característica que se agotan porque el poder siempre tiende a desgastarse, especialmente cuando se aplican políticas que van contra las realidades económicas, se pueden sostener a la fuerza políticas agotadas (el caso de Venezuela, que más claro, antes Mussolini o Hitler) pero llega el momento en que se derrumban. En largo plazo yo creo que la economía siempre se impone.

9 de noviembre de 2015, 00:08

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

UPS, me equivoqué de browser y salí con la cuenta Arica Chiral del gran Tito Torres, sorry...

9 de noviembre de 2015, 00:14

 
Blogger Jose Cornejo said...

Hace unos dias discutía con mi hermano, respecto a este tema. a el le parecía bien que hubiese gratuidad en la educacion superior. me explicó una charla de mono, como venida de un mal sueño, hablando de los beneficios "que entrega dicha medida", pero ¿quien la paga?

¿como que quien la paga? EL ESTADO...
¿y quien financia al Estado? quiso mandarse un discurso barato, casi similar al de la propaganda de la RT, pero despues que le expliqué el asunto, cayó en cuenta de que en el fondo el estado es financiado por todos nosotros, vía impuestos.

En mi opinion personal, el que quiera educarse, que se eduque, pero con cargo a su bolsillo. yo nica le financio la educacion a un futuro cesante ilustrado o a un eterno estudiante.

9 de noviembre de 2015, 11:17

 
Blogger Ulschmidt said...

Así que Piffano, haciendo un paper desde la Universidad de la Plata - que es algo así como "la" universidad pública argentina - demuestra que la universidad estatal es mala ??? Ahh, es como una puñalada por la espalda para el sistema....

9 de noviembre de 2015, 13:32

 
Blogger Frx said...

Tantas aristas que tiene el tema, aunque estoy viendo una especie de concilio entre una postura estatal con una privada, lo cual sería interesante de ver, sobretodo porque al final de un modo u otro, la educación universitaria es una amalgama de perspectivas.

9 de noviembre de 2015, 13:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, es ue la economía en este caso es clarita, independiente de cualquier ideología o juicio de valor que se haga una universidad irrestricta es necesariamente mala en términos de bienestar (y para que hablar en términos financieros). Cuesta una fotuna y no cumple con sus objetivos, peor aún, empeora la situación inicial sin subsidio.

9 de noviembre de 2015, 13:44

 

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