Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"


En un divertido video Camila Vallejo y Karol Cariola hablan de "derribar" tres mitos del marxismo, ostentando su ignorancia y superficialidad ideológica. En verdad no las culpo por no haber leído "El Capital" ni otros escritos fundamentales de Marx, porque son tan farragosos que, si alguna vez le dieron un vistazo, no es raro que no hayan entendido ni jota. Como este humirde servidor, se pegó la lata de leer completo y varias veces, por lo menos el Libro 1 de El Capital, trataré, con mi mejor ánimo pedagógico, de explicarles las varias cosas que no entienden del asunto, tutti attenti, porque aquí voy:

El Marxismo utópico
Primero que nada hay que entender que lo que escribió Karl Marx en El Capital se conoce, desde los primeros años de la Unión Soviética como "el marxismo utópico", utopía entendida como "representación de una civilización ideal, fantástica, imaginaria e irrealizable, paralela o alternativa al mundo actual". ¿Por qué se le conoce como utópico? Porque en los primeros años de la Revolución Rusa, Lenin intentó implementar las ideas de Marx, partiendo por igualar todos los salarios, de los dirigentes y el más humilde obrero, dando una gran cantidad de servicios básicos gratuitos para todos, repartiendo alimentos, etc. El resultado del primer Plan Quinquenal, como era previsible fue una catástrofe tal, que dejó a Rusia en la hambruna y al borde del colapso.

A partir de ese momento Lenin decide que el marxismo es una utopía y que la única salvación para el país sería un capitalismo de estado con planificación centralizada, una idea completamente distinta a la marxista utópica que definía como metas

1.- Eliminar la división del trabajo
2.- Que el trabajo pase a ser una fuente de gozo y felicidad, en ningún caso un sacrificio
3.- Incrementar la productividad
4.- Un desarrollo completo del individuo
5.- Todos los productos creados de manera cooperativa fluirían abundantemente

Todo eso queda en la utopía y a partir de entonces el partido comunista deja de ser marxista en la práctica y adapta el marxismo-leninismo, que de Marx solo conserva la retórica y las buenas intenciones, pero en la realidad ni se acerca a las ideas que Marx describió en El Capital. Así, los "mitos derribados" a los que se refieren Vallejo y Cariola no son otra cosa que la retórica marxista mezclada con la práctica leninista, veamos los supuestos mitos:

Mito Nº1 Marx no estaba en contra de la propiedad privada
"En el comunismo no estará permitido tener auto, casa o propiedad privada alguna". Eso es falso -asegura Cariola- Marx planteó abolir la propiedad privada, pero de los medios de producción, para que ninguna persona se pudiese apropiar del trabajo de otros.

La idea de Marx era mucho más sofisticada que eso, aunque el reconocía teóricamente la legitimidad de la propiedad “personalmente adquirida, fruto del trabajo propio, esa propiedad que forma la base de toda la libertad, actividad e independencia individual”, agregaba que esa propiedad no podía ser fruto de un salario. Los salarios para Marx no podían crear propiedad, porque el salario “lo que crea es capital, es decir la propiedad que explota al trabajo asalariado y que no puede acrecentarse sino a condición de producir nuevo trabajo asalariado para volver a explotarlo".

En otras palabras ¿puede existir la propiedad privada en un mundo comunista? Si, siempre que no provenga de un salario ni de la explotación del trabajo de otros ¿Qué clase de propiedad sería lícita entonces? Solo la de los que producen artesanalmente e intercambian el producto de sus manos con otros similares. En otras palabras Marx estaba en contra de toda propiedad privada, excepto de la absolutamente necesaria para la subsistencia de cada cual, porque la acumulación implicaba capital y este explotación de trabajo ajeno. Para todos los efectos prácticos, Marx estaba en contra de la propiedad privada, tal como cualquiera de nosotros la entiende.

Mito Nº2 Marx no estaba en contra de la posesión de bienes "suntuarios" ni de los lujos
"Proletarios del mundo... los comunistas no pueden tener celulares ¡¡menos si es iPhone!!". Eso también es falso -asegura Vallejo- no es que Marx estuviera en contra de la tecnología, lo que decía es que la tecnología tiene que servir para todos y no solamente para los que pudieran pagar por ella, como pasa por ejemplo con la Wifi. 

La verdad es que Marx no escribió prácticamente nada sobre la tecnología, pese a estar en plena Revolución Industrial se le conocen apenas dos fragmentos en los que se refiere a "las máquinas", uno es parte inédita del Tomo VI de El Capital (finalmente no se imprimió) y el segundo se conoció como Fragmento sobre las máquinas publicado como aportación a los Grundrisse. Marx jamás tuvo las opiniones que le atribuye Vallejo, eso de "tiene que servir para todos y no solamente para los que pudieran pagar por ella" es un cliché bacheletiano, inventado hace apenas un par de años atrás, varios siglos después de la muerte de Marx. En el fragmento de los Grundrisse habla más bien en contra de la tecnología, en estos términos "la técnica secuestra la capacidad total del trabajador, la reducción del tiempo de trabajo por la productividad es una abstracción marchita (...) convierten al obrero en un autómata dotado de vida. (...) el obrero se ha convertido en un componente vivo del taller".

Por otra parte de lo que si escribió mucho es sobre el fetichismo de las mercancías, y como en el sistema capitalista se ocupaban las mercancías para adormecer a los proletarios, alienarlos y que no se dieran cuenta que los estaban explotando. Marx propuso la eliminación de las mercancías, a través de la abolición del dinero. Las personas en una sociedad comunista solo podrían vivir con los bienes socialmente necesarios, es decir, aquellos que permitan su supervivencia. Ni soñar con iPhone, con autos de lujo ni con ninguna otra "mercancía" que alienara a las masas. Las dos cosas que Marx más odiaba eran las mercancías y el trabajo asalariado.

Mito Nº3 Marx no propiciaba la lucha de clases ni la división de la sociedad
"¡Compañeros! ¡Debemos dividir la sociedad! ¡Mañana mismo comienza la Lucha de Clases!. Adivina: esto también es súper falso -asegura Cariola- Marx no propone dividir la sociedad, de hecho, la lucha de clases no es una propuesta, lamentablemente es una triste realidad: una clase social, explota a la otra.

 A diferencia de las explicaciones anteriores que son simples ignorancias, esta es una mentira disfrazada de verdad. Es cierto que Marx no reclama haber inventado la lucha de clases "no me cabe el mérito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases", lo que pasa es que Marx utiliza como excusa la lucha de clases para llamar a la revolución violenta, que no solo divida a la sociedad, sino que termine en la Dictadura del Proletariado, es decir una clase aplastando a todas las demás.

La realidad del Marxismo Leninismo
Lo que pasa -algo que muy pocos comprenden- es que después de la debacle de los primeros años de la URSS, las ideas de Marx se guardaron bajo siete llaves y solo se siguió usando la retórica de "arriba los pobres del mundo" y estupideces por el estilo. En lugar de la abolición del capitalismo y de la explotación de clases, en la URSS se instaló un Capitalismo de Estado, dirigido por los jerarcas del Partido Comunista, quienes vivieron en el lujo asiático a costa de... la explotación de sus asalariados.

Ese es el leninismo, el estalinismo, nada más alejado de las ideas de Marx, que pudieron ser estúpidas, pero no fueron siniestras ni tan hipócritas como las de quienes tomaron posteriormente su nombre. Estos leninistas de la New Age como son Vallejo, Cariola y los demás, han crecido en la hipocresía de las escuelas de cuadros, son profesionales de la retórica penosamente ignorantes, ayunos de ideas poro repletos de consignas y frases hechas. Y como hablan bonito siempre encuentran a alguien más ignorante que ellos para que les crea.

14 Comments:

Blogger clalister said...

que quiere que le diga

7 de mayo de 2018, 23:17

 
Blogger Humberto Luebbert said...

Saludos desde el noreste de México Tomás. ¿Estarás de acuerdo con la tesis de que es el trabajo la fuente de riqueza, y su acumulación, el capital? A ver si interpreto bien a Marx. Y dos temas, el asunto de la tierra y la renta, por un lado, y el del capital financiero y la especulación por el otro.

8 de mayo de 2018, 01:26

 
Blogger hugo solo said...

Despues de la caida del muro comenzaron a salir por la Tv casos curiosos de la vida en la ex Urss como el de un empresario que fabricaba gaseosas y tenia ya no recuerdo si en la fabrica o en el sotano de su casa 15 millones de dolares en billetes y que no podia hacer nada con ellos.
Y sobre el Iphone y los smartphones sin irnos al puro comunismo tenemos en el blog de Maximo a un acerrimo enemigo de estos y de las tv de 60" y con lo bien que se ven las peliculas en casa tengo una Grundig HD de 55" no compre la de 60" en respeto y solidaridad con Maximo por dejarme comentar en su blog lo que vengo a decir que se puede ser neoliberal y estar en contra del progreso en otras palabras somos muy contradictorios.

8 de mayo de 2018, 05:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Humberto, eso de que el trabajo es la fuente de toda riqueza es la Teoría Valor-Trabajo, un error enorme de todos los economistas clásicos. Alguien se puede matar cavando zanjas en el desierto y su trabajo no creará ninguna riqueza. La fuente verdadera de toda riqueza es la satisfacción psicológica, eso se sabe desde que se descubrió el marginalismo en economía, el trabajo en si no genera riqueza sino las satisfacciones quese producen. En otras palabras, se puede generar riqueza sin trabajo y viceversa. La especulación es la base de todas las empresas, sin especulación no existirían empresas y la especulación financiera es una de las más sofisticadas que existen, justamente porque la riqueza es satisfacción psicológica, la especulación es una de las formas en que se puede crear riqueza casi sin trabajar, hay muchas más (el arte por ejemplo).

Hugo, el tema del marxismo y el lujo es interesante. En el capitalismo, neoliberalismo, etc. no se hace cuestión moral de los lujos, son moralmente neutros así es que alguien muy capitalista puede ser austero hasta el extremo, no hay ninguna contradicción con eso, tampoco si es un derrochador que le encanta darse lujos carísimos.

En el marxismo en cambio si se hace cuestión moral de los lujos, por el carácter "fetichista" que Marx le atribuía a las mercancías. Las mercancías, para Marx eran los artículos sin "valor social" que servían al capitalismo para aturdir a los trabajadores y mantenerlos alienados. Hay un libro de Tomás Moilian (un gran lector del marxismo) que se llama "el consumo me consume" donde se explica muy bien esta postura marxista contra los lujos. De hecho el marxismo de Moulian y de muchos otros marxistas modernos se basa en eso, el carácter fetichista de las mercancías que producen la alienación de los trabajadores. La satisfacción personal en desmedro del "bien social" es una especie de pecado para un marxista consecuente.

8 de mayo de 2018, 07:06

 
Blogger Ulschmidt said...

Yo creo que Vallejos-Cariola no hablan de eso. Sintonizándome en psicoanalista - un oficio muy argentino - creo que hablan de sexualidad. No es de los Iphone o de la ropa bonita, sino de si las marxistas pueden mostrar las tetas. Es cierto que la izquierda ostenta un aire de "superados" con esos temas, pero son macanas. Los conciábulos marxistos-leninistos son clubes masculinos. Cada tanto hay una Rosa de Luxemburgo o Pasionaria, que sirven para el póster y la leyenda y no les dieron un cacho de poder real nunca. Y la ostentación de la belleza femenina está condenada como una frivolidad burguesa: los monjes medievales que condenaban a las féminas por tentar a los buenos varones se parecen más a los marxistas modernos que otra cosa.
Por eso Vallejos se pone unos lentes cuadrados grandes y se peina largo sobre los hombros, un estilo un poco hipi, para cultivar el necesario feísmo que la haga "seria" ante los obispos marxistos.

8 de mayo de 2018, 09:06

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si Ulschmidt, hay un tremendo puritanismo -cartuchismo decimos acá- entre los progres, es impresionante, parte del culto a la corrección política que se ha adueñado de la izquierda en los últimos años

8 de mayo de 2018, 09:30

 
Blogger Leus said...

Ah, buenísimo.

¿Hay alguna buena destilación de El Capital en sus componentes fundamentales? Recuerdo que leí un capítulo que se podía resumir en dos líneas, pero eran como 40 hojas. Una especie de resumen, pero ordenado y con referencias cruzadas al texto original (así como lo hacen con las diferentes ediciones de la Biblia)

8 de mayo de 2018, 10:55

 
Blogger Christian Pomar Rodríguez said...

Oye Tomás, solo una pequeña observación (que en realidad no es mía, si no de un amigo marxista que me la dijo cuando comentábamos tu columna): Lenin murió en 1924 y el primer plan quinquenal se produjo entre 1928-1932. Así las cosas, fue Stalin el que impulsó el mencionado plan al constatar el fracaso de la aplicación de las ideas marxistas por parte de Lenin.

8 de mayo de 2018, 11:29

 
Blogger Frx said...

Una entrada muy instructiva la verdad. Creo que la parte de la propiedad privada explica muy bien por qué los comunistas tienen un fetiche tan grande con los indígenas. Muchas de sus ideas tienen más coherencia con una sociedad tribal donde todo lo hecho artesanalmente es muy importante.

8 de mayo de 2018, 12:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Leus, debe haber alguna especie de exegesis, pero considerando que son ideas que ya están bien superadas no tiene sentido gastar tiempo -por ejemplo- estudiando la plusvalía o el "trabajo congelado" i muchos otros conceptos que están desacreditados entre loe mismos estudiantes modernos del marxismo. Muchos de los escritos de MArx son como la cosmología de ptolomeo, no tiene caso leerla mucho más que como una curiosidad. Lo mejor es leer al menos el libro 1 completo, que permite hacerse una idea, los otros dos libros fueron póstumos y ni se sabe bien si los escribió Marx realmente o los escribió Engels. MArx al menos no los publicó.

Tengo compiladas varias entradas sobre el marxismo en http://tombradtematico.blogspot.cl/p/blog-page_6.html

Christian, tu amigo tiene razón, me confundí con los nombres porque los planes quinquenales fueron de Stalin a partir de los años 20. Lenin tuvo su primer plan económico apensas tomaron el poder y fue el desastre que comentaba, duró uno o dos años, en las entradas de la historia de la URSS debo haberlo colocado. Después de ese desastre, Lenin creo la "Nueva Política Económica" que es el giro donde se abandona el marxismo y se adopta el Capitalismo de Estado. https://es.wikipedia.org/wiki/Nueva_Pol%C3%ADtica_Econ%C3%B3mica

Frx, Asó es, MArx tenía una especie de admiración por la economía medioeval, con siervos de gleba y un señor feudal -en general benevolente- que se apoyaban entre ellos. Economía basada en el intercambio y todo eso, por lo mismo tenía recelo hacia las máquinas y odio al trabajo asalariado y a la división del trabajo. su utopía en buena parte parecen inspirda en la Edad Media

8 de mayo de 2018, 13:45

 
Blogger Frx said...

Lo cual hace más gracioso que traten a los demás de medievales. Creen que cambiando los rótulos ya son algo distinto cuando en realidad son lo mismo.

8 de mayo de 2018, 13:55

 
Blogger Jose Cornejo said...

Excelente columna la de hoy... un bitchslap a ambas bitches!

8 de mayo de 2018, 16:18

 
Blogger Ulschmidt said...

... el trabajo medieval, con el artesano principal o "maestre", jefe de taller, y los ayudantes o aprendices que vivían bajo el techo del maestre y compartían el pan y cobraban el "justo precio" que era el necesario para mantenerlos a todos.
Vivían como ratas, hay que aclarar, y si los mercaderes de Oriente traían lo mismo a mejor precio se fundían igual que ahora.
Tal como describe Weber, un día un capitalista citadino aparece por la aldea, hace trato con algunos artesanos libres o campesinos con habilidad, les deja materia prima - telas, cueros, botones, tablas, maderas, etc.. - quizás algunas herramientas y vuelve a las semanas a buscar el producto terminado, y paga con billetes.
Mucho más lindo que el "maestre".
Pero en una etapa posterior el capitalista compra un galpón, y unas máquinas, y lleva algunos campesinos a trabajar a la ciudad. Y ya no reparte trabajo libre.
En una etapa posterior, todos los artesanos libres son superados por el maquinismo, salen de competencia, y se amontonan frente a las fábricas a rogar que el capitalismo los explote por unas monedas. El capitalista consiguió un ejército de mano de obra siempre sobreabundante, al que se le puede imponer cualquier sueldo, y saturó el mercado de mercadería barata, que sacó de competencia a los artesanos libres y los "maestres", arruinó el mundo por su ambición.
Siempre es así: un mundo plácido y equilibrado, sin mayores tensiones ni competencias, arruinado por unos codiciosos. El detalle es que no es cierto.

8 de mayo de 2018, 17:02

 
Anonymous Wilson said...

Las dos pensadoras son razonablemente atractivas, sugiero Asamblea Constituyente que las declare de utilidad publica ocupables por sorteo diario. Viva la propiedad publica de las compañeras. :-)

8 de mayo de 2018, 21:31

 

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