Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Macro para dummies

viernes, 11 de febrero de 2011

Crecimiento y desarrollo son dos cosas distintas aunque estrechamente ligadas. Según la burocracia del PNUD "el desarrollo es el fin mientras el crecimiento es un medio", pero si sacamos a un lado lo que no significa bienestar material podemos decir -para efectos prácticos- que los países que crecen mejoran su desarrollo y viceversa. La distinción del PNUD probablemente tiene relación con la ideología igualitaria de "mejorar" la distribución del ingreso.

El crecimiento y el empleo deben ser los dos objetivos más importantes que pretende lograr la macro economía, hay otros como el control de la inflación y la sustentabilidad que muchas veces se sacrifican por considerarse menos prioritarios.

La micro economía, que es descriptiva, trata de entender los problemas económicos de personas, empresas y en lo posible hacer buenas predicciones, la macro economía es mucho más normativa y trata de imponer ciertos valores, como desarrollo, bienestar, igualdad, etc. a los agentes económicos. Como es mucho más ideológica, se puede permitir errores y contradicciones con la realidad observada.

Hay dos familias de teorías sobre el crecimiento: las de raíz clásica dicen que el crecimiento se determina principalmente por la oferta, o sea que la producción determina el crecimiento: no puede haber exceso de producción porque todo lo que se produce se consume a algún precio (ley de Say). La teoría clásica tuvo una transformación revolucionaria con el marginalismo y la teoría del valor subjetivo, que la llevó a lo que se llama hoy economía neoclásica y es el mainstream del pensamiento económico desde los años 80.

La economía neoclásica también tiene leyes importantes de los rendimientos y utilidad marginal decrecientes, en cristiano esto significa que ningún sistema crece hasta el infinito y que en la medida que crece su rendimiento y las utilidades se van haciendo menores. Según esto a medida que los países se enriquecen su crecimiento va disminuyendo, mientras que los países pobres, en libertad económica, tienden a crecer más por lo que la economía global debería tender a un estado de equilibrio.

Esta situación de equilibrio global no está comprobada en la práctica, la teoría neoclásica dice que es por las deformaciones que limitan la libertad de los mercados -intervenciones estatales- mientras que los keynesianos y sus herederos dicen que es por un error estructural de la teoría neoclásica.

Por otra parte, la teoría keynesiana y sus derivadas afirman justo lo contrario: que es la demanda la que determina el crecimiento, que la ley de Say es un error y puede existir exceso de oferta. Desde su formulación inicial por Keynes en los años 40 estas ideas cayeron en descrédito en los 80s por los malos resultados de los países donde estas políticas se aplicaron.

Las leyes de Kaldor fueron una de las varias formas en que cambió el keynesianismo para adaptarse a las críticas. Kaldor postuló tres "leyes" que esencialmente negaban a la ley de los rendimientos decrecientes y los límites del crecimiento. Por el contrario postula que los países ricos tienden a enriquecerse cada vez más por efectos de la industrialización (ley de rendimientos crecientes), mientras que los países pobres al depender de exportaciones de materias primas tienden a empobrecerse cada día, en palabras simples Kaldor decía que los ricos tienden a crecer hasta el infinito y los pobres a empobrecerse cada día más.

Esta evolución del keynesianismo se encarnó en las políticas de sustitución de importaciones para fortalecer la industrialización local, ideadas por Raul Prebish y promovidas por la CEPAL, que estuvieron de moda en los años 60 y 70. Hasta el día de hoy la CEPAL produce papers defendiendo su modelo y alegando que dio buenos resultados... bueno, el papel aguanta todo.

Pero los neokeynesianos tienen un punto que pueden mostrar como evidencia: el equilibrio general no se ha cumplido en el mundo y hay países en Africa y otros lugares que son muy pobres y parecen empobrecer cada día más. La explicación neoclásica es que en esos países no opera la libertad de mercado y es precisamente la intervención estatal la que los mantiene pobres.

Esos son, más o menos los dos grandes sistemas desde que desapareció la economía marxista como teóricamente válida: neoliberales y neokeynesianos. Los neoliberales tienen la idea que -en el largo plazo- la macro economía no es otra cosa que el agregado de todas las micro economías, así es que los supuestos micro económicos también se cumplen para lo macro. Los neo keynesianos en cambio plantean que muchos supuestos micro económicos no son extensibles a lo macro y que los gobiernos, de alguna manera, pueden hacer milagros en cuanto a la creación de riqueza.

Mientras en Chile predomina la política neo liberal, en Argentina lo hace la neo keynesiana. Hay que tener en cuenta eso si, que en cuanto a micro economía parece que hay acuerdo y los principios, más o menos lo que puse en Economía no Es negocios, son aceptados por ambos grupos. Ni el keynesiano más furibundo niega la validez del marginalismo, el valor subjetivo o las curvas de demanda, la disputa es al pasar al nivel de políticas macro.

¿Oferta o demanda? un mismo problema visto desde los dos lados da soluciones completamente distintas, eso porque la macro economía es normativa y parte de valores que trata de imponer. Si nuestro valor más importante es la libertad nos acercamos desde la oferta. Si es la igualdad nos acercamos desde la demanda. Dependiendo de las circunstancias históricas los países se van para uno u otro lado.

Hoy el presidente de la reserva federal de USA, Ben Bernanke es un neokeynesiano. Antes fue el neoclásico Alan Greenspan. No se si habrá relación causa-efecto, pero cuando los países se empobrecen aparecen los keynesianos y cuando se enriquecen aparecen los clásicos, parece que es algo que se cumple tan seguido que merecería estar junto con varias otras dudosas "leyes" macroeconómicas. Hasta mañana.

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9 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

El keynessianismo era para las depresiones (creo, al menos nació en ese contexto). Ahora, con las economías sudamericanas galopando, es inútil como cenicero de moto. Chávez consigue que su país sea el único en deprimirse pese a vivir sobre un barril de oro y los Kirchner aquí consiguieron un 25% de inflación a cambio de quizás un punto mas de crecimiento económico porque la economia crece sola por el impuslo exportador de las materias primas. Lo hacen así porque representa una fuente de poder desde el Estado no porque haga falta ni porque hayan leído a Keynes - no deben haber leído ni a Condorito.

11 de febrero de 2011, 18:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, todavía se dice que la aplicación de políticas de Keynes por FDR sacó a USA de la gran depresión, pèro estudios posteriores (incluso de neokeynesianos como Galbraith) concluyen que fue la Segunda Guerra y no las políticas de FDR lo que levantó la economía.

Ben Bernanke, actual presidente de la Reserva Federal que también es neokeynessiano es de la idea que la economía se puede levantar por el lado de la demanda y no solo Obama estaba convencido de eso sino también George Bush Jr. Las recetas que han aplicado son una versión solo un poco más moderadas de las políticas de Roosevelt.

Pero lo que ellos sostienen va más allá de las crisis, dicen que el crecimiento de los países desarrollados se ha generado con políticas de gobierno para aumentar la demanda, sostienen que esa es la verdadera forma de generar crecimiento y ponen como ejemplos a países como Mexico, los "tigres asiaticos" y China.

Su idea base es que los rendimientos son crecientes: que "la plata llama a la plata" y que eso se logra con la industrialización, que hace a los ricos indefinidamente más ricos y los pobres más pobres.

Tal como indicas esa teoría se hace popular durante las depresiones porque tiene un buen efecto en el corto plazo. A nadie le gusta sacrificarse a cambio de un crecimiento más sólido. Lo malo es parece que que la cuenta se paga más tarde con inflación, desinversión y otros efectos indeseados.

Los neokeynesianos no se preocupan demasiado con la inflación porque la consideran una especie de Robin Hood que castiga solo a los que tienen plata, el problema es que los que tienen plata la usan para dar trabajo así es que si la plata pierde valor se pierden los trabajos y los pobres que en principio se vieron beneficiados empiezan a quedar sin empleo.

Lo de Chavez y Kirchner es -tal como mencionas- populismo, no tiene tanto que ver con teorías sino con mantenerse en el poder como sea, por eso sus ministros de hacienda aplican recetas de Keynes a destajo nomás. En el fondo su receta es sencilla: imprimir billetes mientras tratan de contener la inflación con decretos. Al único que le resultó esa receta -al menos durate un tiempo- fue a Hitler, claro que los campos de concentración y todo eso ayudaron un poco.

11 de febrero de 2011, 18:30

 
Blogger Ulschmidt said...

Bueno, Tomás, pero si Keynes dijo que para reactivar habia que poner unos tipos a cavar pozos y otros a taparlo - y pagarles a todos - la guerra, como ejercicio inútil pero costoso y de gran demanda de mano de obra, lo fue.
Yo sólo creí entender a Keynes en un libro de Galbrait donde el tipo dice que si la gente piensa que la plata va a valer más mañana, no consume, guarda. Y si todos guardan, claro, efectivamente mañana habrá recesión y bajarán los precios - y habrá sido cierto que convenía guardar la plata. Entonces ahí conviene que el Estado malgaste o gaste o imprima papel a granel y lo distribuya.
Ahora, dos cosas
1) Nadie hizo una teoría de las economías subalternas. Nuestros países soy muy chicos para reactivar una economía si la mundial está deprimida, y viceversa.
2) Ahora mismo pasa algo rarísimo. El Primer Mundo está deprimido y discutiendo si usar a Keynes o no - USA lo hizo, empapelaron el mundo, los europeos y japoneses no - y el mundo "emergente" está que vuela. La teoría de todo esto vaya a saber quien la escribe.

11 de febrero de 2011, 18:47

 
Blogger Ulschmidt said...

...las leyes de Kaldor, en tanto que universalización de lo que sólo son unos siglos de experiencia histórica, son otro caso de soberbia. Sólo sabemos que desde que los europeos se chocaron con América buscando Oriente han encontrado veta tras veta de materias primas y que usaron esos países además para venderles manufacturas.
Nadie sabe lo que pasa cuando no aparece la próxima colonia a conquistar, como no sea la Antartica o Marte. Los términos de intercambio se revirtieron hace una década o más, y sigue. Cuando encontrar otro poco de petróleo o conseguir que la misma hectárea produzca unos kilos más de trigo dependen de mucha inversión y tecnología, ¿adónde se va el cuentito de las materias primas como camino seguro a la pobreza?

11 de febrero de 2011, 18:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Excelente punto, la receta de Keynes para estimular la demanda era bien representada por la metáfora de enterrar basura y pagarle a miles de personas para que se pusieran a buscarla. Tal vez las políticas de FDR no resultaron pero la guerra si tuvo el efecto de reactivar la economía. en lo que no estoy para nada de acuerdo es en considerarlo un ejercicio inútil: haber ganado la guerra era la máxima utilidad para imponer la libertad económica, que fue lo que en definitiva levantó la economía.

No hay que olvidar que URSS también ganó la guerra y sin embargo algunas décadas más tarde su sitema se derrumbó. Eso mostraría -yo creo- que la verdadera fuente de crecimiento no fue el estímulo a la demanda, sino la imposición de la libertad económica, con el consiguiente estímulo a la oferta durante la posguerra (los años dorados de "la nueva economía").

Yo creo que lo que está pasando ahora muestra claito la ley de rendimientos decrecientes es la que opera en realidad, los países crecen más rápido cuando son pobres y se estancan cuando llegan a ricos, luego declinan. Es lo mismo que el ciclo de vida de los negocio que se ve en microeconomía, lo que mostraría que es cierto eso de que lo macro funciona parecido a lo micro.

Las teorías de la CEPAL y la industrialización fueron una estupidez que solo pudo ser inventada en América Latina, dudo que haya gente tan estúpida y poco rigurosa para pensar en otras partes. Iban contra las bases fundamentales del conocimiento económico: no respetaban las ventajas comparativas, los principios de eficiencia, productividad ¡nada! Fueron una aberración que fracasó y todavía en la CEPAL la defienden.

Ele ejemplo de las materias primas es excelente: durante décadas se enseñaba que era propio de economías de indios, que había que industrializar ¡si hasta hace un par de años nuestros "gurus" nos predicaban que la única forma de salir del subdesarrollo era que hicieramos copias del Silicon Valley!. Así es la ideología, que hacer...

11 de febrero de 2011, 19:51

 
Anonymous Claudio said...

Yo creo que, en lo fundamental, las economías crecen guiadas por la permanente búsqueda de rentabilidad. Nunca avanzará en otro sentido, al menos no en forma natural. Tal como señala Ulschmidt, hoy en día los países emergentes crecen más que los países desarrollados y esto es porque hoy día invertir en estos países es simplemente más rentable. Es más rentable producir los commodities desde los países emergentes porque china está comprando todo como loco.

A mí nunca me ha cuadrado esto de usar las curvas de oferta o de demanda como variables explicativas del crecimiento económico.

11 de febrero de 2011, 20:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah claro, no creo que nadie se atreva a decir que la el crecimiento va en contra de la rentabilidad, crecen los sectores que son rentables en un determinado momento, tal como en cualquier negocio micro.

La cosa es como surgen esos sectores rentables, yo coincido con Claudio si me dice que simplemente surgen de las circunstancias históricas y sociales. De ser así las políticas macroeconómicas estarían de mas, al menos en lo que se refiere a promover el crecimiento. Hagan lo que hagan los gobiernos serán otras fuerzas las que mandan.

Hong Kong por ejemplo no debe haber tenido ninguna política macroeconómica aparte de dejar que cada cual haga más o menos lo que se le de la gana, dentro de límites bien amplios. Y no les fue mal...

11 de febrero de 2011, 20:19

 
Anonymous Claudio said...

Efectivamente, creo que la rentabilidad, y por ende el crecimiento, depende de circunstancias históricas y sociales, incluyendo modas y conductas de consumo prácticamente impredecibles.

11 de febrero de 2011, 20:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah si, yo pienso lo mismo. La macro economía sirve más que nada para implementar las ideologías del gobierno de turno.

11 de febrero de 2011, 20:36

 

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