Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

¡Copien. copien, copien!

domingo, 19 de agosto de 2012

Hoy pude comprobar que era cierto eso de que lo más difícil de los cursos online es la evaluación. Cuando yo he hecho clases la evaluación siempre se me ha complicado, como yo me tomo en serio el asunto me preocupo siempre que mis clases sean muy buenas y la evaluación muy exacta. Por eso nunca he aceptado hacer clases de algo que no domino muy bien, solo enseño cosas que entiendo perfectamente y me gustan. Lo que explica por que casi nunca hago clases.

Volviendo a lo de la evaluación online, cuando hay cursos con decenas o cientos de miles de alumnos, las pruebas de selección múltiple funcionan bien, pero es imposible que los profesores evalúen cada uno de los ensayos. Para eso inventaron el sistema de "peer asessments" donde los alumnos deben evaluar los ensayos de tres o más de sus compañeros. Entonces el trabajo de cada uno tiene a lo menos tres evaluaciones y la nota es el promedio de esas tres evaluaciones.

Y aquí se produce el problema clásico de la democracia: entre los cientos de miles de evaluadores se encuentra una buena cantidad de alumnos que son trolls, ignorantes, descriteriados, etc. que, ungidos como "evaluadores" se convierten en feroces y exigentes críticos capaces de cortar un pelo en cuatro partes para satisfacer su debilitado ego.

Y así, uno de los más frecuentes problemas que han aparecido son las acusaciones de "plagio académico" porque algunos estudiantes presentan copias textuales de artículos de Wikipedia o de otras fuentes. Me gustaría hacer algunas reflexiones sobre esto de las acusaciones de plagio porque me parece que es un tema interesante.

La esencia del delito de plagio es la de apropiarse del trabajo académico o creativo de otra persona para hacerlo pasar como propio. Algo que parece tan claro, está lleno de matices y problemas como por ejemplo ¿copiar es plagio? En mi opinión copiar, por si solo no configura un plagio, incluso si no se menciona la fuente, cuando lo que se copia es de público o extendido conocimiento. Para que exista plagio debe haber engaño, apropiación y ocultamiento.

Hoy vivimos en una sociedad de la información y el conocimiento es más colectivo que nunca antes en la historia. Recuerdo cuando estudiaba a fines de los setentas, se consideraba trampa usar una calculadora en las pruebas. Cuando salieron las primeras calculadoras con texto también se prohibía sacarlas en las pruebas porque los alumnos podían escribir lo que se suponía deberían saber de memoria,

Si yo estudiara física hoy, seguramente podría encontrar solucionarios con todos los ejercicios resueltos de los Shaum, Resnick, Reitz-Milford y demás libros de donde los profesores sacan los ejercicios para las pruebas y los podría cargar en un smartphone para la prueba. Si ingreso unos 300 o 500 ejercicios resueltos y clasificados, sería muy probable que encuentre el mismo o uno muy parecido en la prueba, al final todos sabemos los libros que usa el profesor. También podría hacer un buen negocio vendiendo estos solucionarios digitales, tal como los que comprábamos mimeografiados en Tacna en los ochentas.

Igualmente ridículo es acusar de "plagio" cuando un alumno copia algo de Wikipedia para su respuesta -conozco una profesora que se dedica a chequear eso a sus alumnos- ¡está rancia! no entiende nada sobre enseñar ni para donde va el conocimiento. Cuando uno enseña, lo que trata de hacer es entrenar a sus alumnos para que sepan desenvolverse en el mundo real y en el mundo real la copia es parte natural del trabajo.

Si yo pido un ensayo a mis alumnos, lo evaluo por lo bien que responde a mis preguntas, me da lo mismo si lo copió de Wikipedia o del blog de Tomás Bradanovic, a menos que se trate de un ensayo de escritura creativa o de investigación origimal, es irrelevante quien lo redactó, lo relevante es si el contenido es bueno y pertinente, si lo es, resulta que el alumno entendió bien mi requerimiento y fue capaz de buscar, encontrar y presentar una buena respuesta.

Cuando yo hago clases les digo a mis alumnos ¿quieren llegar a ser expertos en esto? ¿saben como podrian lograrlo? copien, copien, copien. ¿Como aprendí yo a programar? copiando; ¿y como aprendí a hacer proyectos de inversión? obviamente copiando otros proyectos. Y así he aprendido todo lo que se: a redactar, a dibujar y muchas otras cosas que mejor no menciono. El primer paso para aprender es copiar algo que se admira, hasta llegar a hacerlo igual de bien que el modelo. El segundo paso después de copiar es mejorar al modelo.

Pero la mayoría de los profesores estúpidamente no se dan cuenta de algo tan obvio: que no es la originalidad de un genio, sino la capacidad para hacer un buen producto lo que tiene valor, si eso se recoge de otro lado y se copia tanto mejor, porque no hay mejor muestra de inteligencia que seguir el camino del mejor resultado con el menor esfuerzo.

¿Y como lo hago para evaluar, si no uso el método más cómodo y usado por los instructores que es obligar a los alumnos a memorizar y resolver problemas ficticios complicados? Como ya dije, la evaluación es lo que más me complica pero con el tiempo he llegado a usar un método cada vez más subjetivo. Evalúo cosas como la voluntad de cumplir, el entusiasmo, por supuesto el esfuerzo y los productos finales. A mitad del curso ya tengo una idea general de quienes tienen que aprobar y quienes no, las pruebas formales son solo un pretexto. Al fin y al cabo así es como evalúan a las personas en el mundo real del trabajo.

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11 Comments:

Blogger Nervio said...

yo reprobe unas lolitas por plagio

contestaron lo que no les pregunte, que hicieron, se consiguieron las tareas del año pasado y aplicaron copy paste sin leerlas.

Se merecían unos buenos chicotazos, pero no por copionas, por tontas. Como esos métodos están prohibidos por las leyes, reglamentos y mi señora... les puse un uno en el ramo. Así, la injusticia con unas fue ejemplo para muchos.

19 de agosto de 2012, 00:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah yo las habría reprobado igual pero no por plagio sino por no saber lo que copiaron. Me revienta la gente aprovechadora y los que se quieren pasar de listos pensando que por cumplir con los requisitos formales van a aprobar.

Yo en la primera clase les doy "el sermon" donde aclaro las condiciones para aprobar: no necesitan ser inteligentes porque mi curso es para personas normales, deben cumplir con todos los trabajos y tener al final una buena idea general de lo que se trató el curso, con eso todos pueden aprobar.

Si les va mal en una o dos pruebas generalmente les doy oportunidad para que se recuperen. No me gusta eso de jugarse todo el ramo en un examen, pero si llego a la conclusión de que son vacunas, aprovechadores o no están dispuestos a cumplir entonces no hay manera que puedan aprobar, aunque presenten las mejores pruebas del mundo me las areglo para reprobarlos.

Creo que hay dos maneras distintas de evaluar, cada una con sus pro y sus contra. Una es la objetiva donde los que cumplen con todos los requisitos formales y estandarizados aprueban y la otra es la subjetiva, donde los que -en mi opinión caprichosa- cumplen con lo que yo espero que sepa después de terminado el ramo aprueban.

Yo prefiero el segundo método porque -aunque puede ser más "injusto" y arbitrario- se parece mucho más a como se evalúa a las personas en el mundo real del trabajo. A los trabajadores generalmente se les califica rapidamente entre los que "sirven o no sirven", bueno, excepto en el servicio público ;D

19 de agosto de 2012, 08:48

 
Anonymous Renato Aguirre bianchi said...

Como siempre, tocaste un tema muy importante: el de la evaluación. Poco antes y al inicio de la forzada Reforma Universitaria de los años '60 yo fui el alumno Delegado a la Facultad, o sea el que tenía voz y voto en el Consejo de Profesores, que incluía sólo a algunas decenas de Profesores Titulares de Cátedra. Mi caballito de batalla era la evaluación, tanto de los alumnos como de los docentes y hasta conseguimos a un prestigiado experto extranjero para que compartiera sus conocimientos con ese grupito no más. Fue un gran aporte que no sirvió para nada pues se continuó con lo de que un 6,5 vale más que un 6 y que cualquiera diseñara una prueba de multiple choice sin respetar a toda la sabiduría, prudencia, buen juicio, adecuada formulación de las preguntas, etc.

Es un tema complejísimo. Pues en los tiempo de la PAA, cuando quería pasar un mal rato respondía lo referente al Mundo Andino contenido en los facsímiles que repartía La Estrella: pues nunca conseguí más de un 70% de aciertos, porque las opciones estaban mal o maliciosamente diseñadas o "la respuesta correcta" no era tal. Y hoy simplemente rechazo leer, por ejemplo, las preguntas del ítem de Comprensión Lectora de la PSU porque me va muy mal, tal vez por el pecado de haber usado intensamente mi intelecto por demasiados años y tener en consecuencia una visión mucho más amplia que los alumnos preuniversitarios.

Todo eso para agradecerle al Cielo que aprobé con méritos al Bachillerato de entonces con lo que ya tenía, sin calentar materia. Buena parte del Bachillerato requería una respuesta escrita con fundamentos y no meras rígidas opciones. Claro que eso también tenía un defecto: dependía de la calidad del evaluador y no hay ni jamás habrá uno estándard.

En definitiva, la evaluación, de la modalidad que sea (Bachillerato, PAA, PSU y escolar), es territorio ignoto y consecuentemente no le encuentro ninguna gracia a la glorificación del "mejor puntaje de Arica" o de donde sea.

Veo con pena como estudian hoy los jóvenes "excelentes alumnos" que conozco: memorizan lo que "magister dixit" hasta la última coma y si piden que los pruebes, recitan el tema sin cambiar una palabra que sea, como si estuvieran recitando una poesía.

Y ni hablar de la evaluación de los docentes. Olvidándome de todas mis buenas notas (nunca tomé apuntes en la Universidad) y de los Profesores de prestigio, algunos de los últimos resaltan inolvidablemente por gestiones similares a las que adoptas tú. Y de aquellos compañeros de Medicina con promedios vecinos al 7, nunca más se supo, a la vez que algunos otros más comunes y corrientes, siendo ya profesionales con algunos años de ejercicios, contribuyeron fuertemente a cambiarle para bien la cara de la Medicina chilensis. Y eso me lleva a algo que no hace mucho escribí en alguna parte de mi FB o algún blog: "Is there order in variety?" (refiriéndome a la entropía). Pues no hay manera de ponerle un punto aparte definitivo a todos estos temas. No tengo soluciones, salvo que "al pié del amo engorda el caballo". Auto aprendizaje y el aporte de un adecuado instructor es la única manera de evaluar a un estudiante como deficiente, mediocre, común o excepcional... ¡No más escalas numéricas!. Bueno, es una utopía, pero vaya si he visto lo bien que eso funciona...

19 de agosto de 2012, 17:49

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Y bueno, no puedo dejar de ser latoso. El tema de evaluación de los escolares es simplemente HORROROSO en Chile y no me referiré a la tristemente diseñada PSU. Lo que es dramático es el NEM, la puntuación que se obtiene de 1° a 4° medio. Niños de unos 14 años entran a un rígidamente absurdo sistema de puntaje final (NEM) que para nada considera la generosidad o austeridad con que cada liceo o colegio otorga las notas y menos la de cada profesor. Uno mismo y el ámbito en que vive puede cambiar mucho desde los 14 a los 18 años, pero lo que ya obtuvo al principio es irreversible.

Y la obtención del puntaje es simplemente una tremenda imbecilidad. Todos los puntajes parciales de los 10-13 ramos se promedian, pero lo horrible es el puntaje de cada nota: un 6 vale 620 puntos y un 6,5, 700. En la práctica es imposible diferenciar racionalmente a un 6 de un 6,5, pero lo más absurdo es que un 6,1 vale 640, un 6,3 vale 680 y así sucesivamente. ¿Existe algún humano capacitado para diferenciar con los decimales de una escala de 1 a 7 el conocimiento de un alumno?. Pero así de estúpido es el sistema.

El drama del NEM es que es irreversible y no existe la opción por mejorar lo que pasó años antes vía un nuevo intento. Y bueno, en la obtención del Puntaje Ponderado que es el que se utiliza para optar a una carrera universitaria, el NEM tiene un peso inmenso, entre un 20 y 40% según la Universidad. Y no los voy a enredar con lo de la PSU.

Lo absurdo del NEM es la escala de 1 a 7, lo horroroso es que no considera las variaciones entre diferentes escuelas y profesores y lo absolutamente horrendo es que se valoren fuertemente ¡hasta las décimas!.

Es que Chile está simplemente loco en lo que respecta a este tema. ¡Por Dios Santo, no creo ser capaz de diferenciar la calidad de de un alumno que obtiene un 5 del que obtiene un 6, sea cual fuera mi criterio de evaluación, pero eso implica una irreversible diferencia de ¡106 puntos!.

Y sigamos llorando: mi esposa es una prestigiada y admirada profesora de biología con un Post-Grado de Orientadora Profesional presencial de 3 años, con práctica de 6 meses y defensa de título (hoy se puede conseguir ese nivel con sólo 1 año no presencial, 3 meses de práctica y un mero examen por correo). Ella calcula "a ojo" que sólo un 80% de sus colegas entienden todo este lío de ponderaciones, un 50% de ellos se lo explican a los pobres alumnos y un 20% a sus colegas no orientadores...

Y ahora sí que me corto las venas: Chile ha vivido y sigue viviendo una dramáticamente agresiva, destructiva y politizada cuasi-revolución exigiendo "mejoras" en la Educación y todo lo demás que hemos escuchado, pero nunca, ni ella ni yo, hemos visto aparecer la imbecilidad de las normas de evaluación en el tapete...

Si alguien se interesa por ahondar en el tema, mi esposa está dispuesta a describirlo detalladamente en un documento. Gracias por la paciencia de quienes consiguieron leer todo esto...

19 de agosto de 2012, 18:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Doc, claro que es complicadísimo el tema de la evaluación si uno se toma en serio lo de enseñar. a mi me complica mucho.

El método fácil que usan casi todos los profesores se llama reglamento: los que cumplen con las formalidades aprueban y los que no para afuera, hacer algunas pruebas de ingenio para demostrar que no valen nada al lado del profesor y etc. etc. El problema es que los ingeniosos no siempre son buenos profesionales. En fin, es un gran lío.

El tema es muy complejo, las pruebas de comprensión de lectura son artificiosas y enredadas, no me extraña que salgan esas cosas de "el 80% de los chilenos co comprende lo que lee" cuando en realidad la noticia debería ser "el 80% de los redactores de pruebas de comprensión de lectura no saben redactar". En general casi todas las pruebas solo miden ingenio y memoria.

En USA el sistema es con letras A, B, C, D, E, tal vez sea un poco mejor. Lo que si estoy seguro es que con las nuevas tecnologías los criterios de evaluación deben cambiar, cada vez tiene menos importancia la memoria, incluso la originalidad y cada vez es más importante saber encontrar y ordenar la mucha información que hay disponible.

Para que hablamos de las notas de educación media y sus puntajes equivalentes ¡es una locura! y todo esto porque nbo se puede estandarizar a las personas, se trata de hacer impersonal y objetivo algo que es completamente personal y subjetivo como es la capacidad intelectual de una persona. ¿Como pretenden estandarizar eso?

En muchas universidades extarnjeras para ingresar se pide un ensayo y recomendaciones, un ensayo dice mucho más sobre una persona que una prueba estandarizada peoro no hay como revisar decenas de miles. En fin, es un problema que no se me ocurre comopuede ser enfrentado, el sistema global es una perquería pero creo que a nivel mcro algo se puede hacer con honradez y buena fe.

19 de agosto de 2012, 19:03

 
Blogger Nervio said...

Una forma de evaluar es con problemas (tareas) les das la tarea a principio del ramo, les das los libros "orientas la lectura" con preguntas en clase, sobre el material a leer. Y la prueba se relaciona con la operatoria de la tarea.

Lo bueno es que asi aprenden mas porque aprenden solos, y tu solo eres una guia de donde y como aprender.

Lo malo es que "el profe es un flojo no tiene idea por eso no hace clases" y te evaluan mal.

Si el que te evalua a ti es criterioso, njo pasa nada, pues ve que los crios aprenden mejor

si es un mamon, cagaste y debes volver a recitar un texto.

19 de agosto de 2012, 19:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Para estar bien con el sistema hay que seguir el reglamento al pie de la letra, por eso yo hago clases tarde, mal y nunca ;D

19 de agosto de 2012, 19:29

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Me gustó lo que expuso Nervio. Eso lo viví con asombro cuando a los 15 años fui a estudiar a los EEUU. Era lo que hacía Mr. Tudisco, inolvidable profesor de Historia (norte)Americana. Era un tipo muy normal y equilibrado pero lamentablemente adelantado para la época que se vivía en USA en 1961. Y no siéndolo, la tristemente célebre House of Antiamerican Activities lo había tenido por las cuerdas acusándolo de ser "comunista", simplemente por ser diferente y mejor. Con el mismo estilo pero con mejor suerte en lo personal, enseñaba mi profesor de biología y otr@s. Volví a Chile presuntuosamente tratando de que mis rígidos profesores del Internado Nacional Barros Arana, donde hube de cumplir un período final de 6 meses, entendieran que yo iba a definir mi propio modus operandis para aprender. Sorpresivamente la mayoría me toleró benignamente, pero un maldito de apellido Arriagada, enemigo político de mi padre, casi me destruyó y no lo consiguió porque le pedimos protección al Ministerio de Educación. La moraleja es que, hasta hoy, los alumnos "atípicos" son una plaga para muchos profesores. Y peor aún si consiguen ser eficientes sensu Mr. Tudisco...

19 de agosto de 2012, 20:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Un alumno atípico es una amenaza, igual que un profesor atípico. Son enemigos públicos peligrosos, gente que hay que aniquilar.

19 de agosto de 2012, 21:37

 
Anonymous Sigfridus said...

¿Cuál es la diferencia entre buscar información en Wikipedia y buscar un libro en una biblioteca? yo tampoco entiendo tanta aversión del profesorado a la enciclopedia virtual.

20 de agosto de 2012, 19:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es una tontera de viejas y viejos rancios, nosotros los jóvenes sabemos para donde va la micro ;d

20 de agosto de 2012, 22:09

 

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