Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El fetiche de las instituciones

viernes, 19 de octubre de 2012

El curso de Economía del Desarrollo se está poniendo muy bueno. No solo las lecciones sino los comentarios porque lo siguen personas que trabajan e investigan directamente en asuntos de desarrollo. Muchos economistas y gente interesante están siguiendo el curso.

La primera lección era algo así como "por qué algunos países son más desarrollados que otros" y entre las explicaciones se daba una que es casi estándar entre los economistas pero a mi no me convence mucho: es la que dice que el desarrollo es más o menos proporcional a la calidad de las instituciones. Recuerdo que en el libro Camino de Servidumbre, del que escribí este resumen, Hayek hablaba algo de eso y decía:

"Nada distingue con más claridad las condiciones de un país libre de las que rigen en un país bajo un gobierno arbitrario que la observancia, en aquél, de los grandes principios conocidos bajo la expresión Estado de Derecho. Despojada de todo su tecnicismo, significa que el Estado está sometido en todas sus acciones a normas fijas y conocidas de antemano; normas que permiten a cada uno prever con suficiente certidumbre cómo usará la autoridad en cada circunstancia sus poderes coercitivos, y disponer los propios asuntos individuales sobre la base de este conocimiento".

Leyendo los comentarios y lecciones del curso creo que encontré algo dudoso en este argumento de Hayek  y es lo que llamaría "el fetiche de las instituciones". Hayek dice que lo esencial del estado de derecho es que existan normas fijas y conocidas de antemano, bueno, esa es una ventaja formal, es condición necesaria pero no suficiente.

Porque en ese sentido en la Alemania Nazi y en la Ex URSS existía el estado de derecho y el imperio de la ley, las normas eran fijas y bien conocidas: si eres judiío bajo los nazis te vas al campo de concentración o a la cámara de gas, si eres contrarevolucionario en la URSS te vas al Gulag. El imperio de la ley puede ser excelente y las instituciones muy sólidas, así y todo el gobierno puede ser muy malo.

Las leyes son formas y sirven hasta cierto punto. Una gran ventaja de Chile sobre Perú por ejemplo es que pese a ser menos competitivo y más pobre en recursos Chile tiene mucha más seguridad jurídica. Eso es bueno pero no es suficiente, la otra mitad es la fundamental: las leyes deben ser buenas. Hay gobiernos como el de Bolivia hoy, donde las leyes son malas y además están sujetas al capricho del gobernante, ese debe ser el peor escenario posible.

¿A que me refiero cuando hablo de "buenas" leyes? Eso suena a un juicio de valor como esos que decía Platon "lo bueno es lo que me conviene" o "esta bien hacer el mal a nuestros enemigos, que son los malos". Trataré de salir un poco del subjetivismo de la palabra "bueno" y buscar algo que deje contentos a todos, o, a las perdidas, a  mucha gente.

Primero hay que recordar que son las leyes y por que existen. Las leyes son básicamente prohibiciones y existen para que vivir en sociedad, como personas libres, nos resulte conveniente. Son prohibiciones que aseguran que podamos vivir sin miedo a que alguien con más fuerza abuse de nosotros. Muchas veces es preferible vivir aislado antes que sujeto a abusos. Por eso la gente acepta las leyes, que son fundamentalmente represivas, todas.

Las leyes son básicamente un mal, necesario pero un mal porque no nos permiten hacer lo que se nos antoje. ¿Que leyes son buenas entonces? Yo creo -primero que todo- las mínimas y las de aplicación general. Toda ley especial lleva un sello de abuso. Las únicas leyes que se justifican -creo yo- son las que nos aseguran que podremos usar al máximo nuestra libertad individual.

Ese concepto choca con la idea que tiene la mayoría de las personas sobre las leyes, que las ven como normas destinadas a beneficiarlos específicamente, incluso a costa de perjudicar a otros. La llamada "justicia social" no es otra cosa que usar el poder represivo del estado para obtener algo que se quita a otros usando la fuerza, es la legalización del robo a través de un tercero. Toda ley es represiva pero algunas son necesarias y otras no.

Las leyes necesarias -creo yo- son las que se aplican a todos por igual y no están dirigidas para beneficiar ni perjudicar a un grupo específico a costa de los demás. Esas son yo diría las "leyes buenas". El punto es que la sociedad está repleta de grupos de interés que tratan de usar la fuerza del estado para que les consiga lo que ellos no pueden robar por si mismos, y esto incluye a la justicia social de la izquierda como a los abusos legales que benefician a los ricos, son dos caras de la misma moneda. La mejor ley es la que no existe.

4 Comments:

Anonymous JMS said...

Una precisión: la ley prohibe, permite u obliga, según la idea del legislador... Una buena cantidad son restrictivas (no matar) pero hay muchas que son permisivas (todo chileno tiene derecho a usar las playas y similares) u obligan (pague impuestos).

Y ojo, no hay nada más peligroso que la ausencia de leyes... puede parecer lindo al principio, pero rápidamente unos pocos empiezan a abusar del resto... Las leyes, de alguna manera, algo los controlan...

Salute!

18 de octubre de 2012, 22:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah pero en lo esencial son todas prohibiciones, no hay ninguna diferencia esencial entre prohibir y obligar y cuando la ley "permite" simplemente está diciendo que el que trate de impedir lo que la ley permite será castigado. Toda ley es de naturaleza represiva por definición, porque el estado usa su aparato represivo para obligar a todos a cumplirla.

Claro que nos han enseñado desde chicos que el respeto a la ley es algo poco menos que sacrosanto y que es gravísimo que no hayan leyes, pero ni lo uno ni lo otro.

Para volver al ejemplo de los nazis, muchos fueron juzgados simplemente por haber respetado y aplicado las leyes raciales, las leyes por si mismas no tiene ningún mérito ni virtud, son simplemente una manera conveniente de organizarnos (cuando son buenas).

Hay muchos lugares y sociedades pequeñas donde las leyes no son necesarias y se funciona muy bien solo por acuerdos de mutua conveniencia. No tener leyes no es sinónimo de caos o inseguridad y en realidad la mayor parte de lo que hacemos todos los días no tiene nada que ver con las leyes. En
esta entrada
aparece un ejemplo muy bonito de como se gobernaban los piratas, supuestamente los tipos más malos, peligrosos y traicioneros, sin embargo convivían lo más bien por mutuos acuerdos.

Hay muchos ejemplos de lugares donde no existe ley ni policía pero tampoco hay una ley de la selva, la ley de la selva rara vez dura mucho en comunidades pequeñas, en grupos grandes si es mucho más común y allí si que algunas leyes son un mal necesario.

18 de octubre de 2012, 22:57

 
Blogger Ulschmidt said...

Quizás el "porqué algunos sean más desarrollados que otros" no es un gran misterio sino lo más esperable - como su ley del 20%. Y las razones puedan ser infinitas, tantas que no vale plantearse el problema desde el lado del "porqué no todos son" sino del cómo hago yo desde mi circunstancia

19 de octubre de 2012, 14:01

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sin duda Ulschmidt, pero yo creo que se pueden sacar muy buenas conclusiones negativas comparando el desarrollo desigual de los países. Probablemente es poco o nada lo que pueden hacer los gobiernos para crear riqueza, en eso son en buen aparte juguetes de la suerte, pero si pueden influir enormemente en crear miseria.

La cración de miseria es muchísimo más causal y fácil de analizar que la creación de riqueza. Países como Haití, Corea del Norte y la propia bolivia -entre tantos otros- son ejemplos de como las políticas de gobierno pueden arruinar a las personas.

Y creo que esto tiene una explicación lógica: el empobrecimiento es mucho más elástico, responde mucho más rápido a las decisiones de gobierno que el enriquecimiento.

Las políticas que podrían crear prosperidad empiezan a mostrar efectos a cinco, diez o más años en que necesitan ser sostenidas, mientras que las que causan empobrecimiento muestran los efectos de un año a otro. Porque la destrucción de riqueza es mucho más fácil que su creación por la misma razón que es más fácil desarmar que armar cualquier aparato complejo.

19 de octubre de 2012, 14:19

 

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