Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Que odiosos son los arquitectos

jueves, 18 de octubre de 2012


Eso, que odiosos son los arquitectos y que lindo sería el mundo si no existieran. Antes que me salten encima mis amigos Juan y 1/2 y el arquituerto Marco aclaro que no todos, ellos son amigos por lo tanto pertenecen al 10% de los que se salvan de mi antipatía. Pero hablemos del resto.

Estaba viendo anoche el popular programa City Tour con el simpático Federico Sanchez, que es muy divertido y agradable, menos cuando empieza a hablar sobre cosas de su profesión. Entonces muestra la ojota y se convierte en un pelmazo insoportable, charlatán, árbitro indiscutido del buen gusto, con pensamientos filosóficos dignos de Aristoteles y una autoridad de semidios en temas en los que todos deberíamos tener algo que decir, como por ejemplo los lugares donde vivimos ¿quien diablos se cree?.

El ego de muchos arquitectos es más denso que la atmósfera de Jupiter, e igualmente insoportable. Malditos yolandos montecinos que se dedican a criticar todo. Todo lo encuentran malo, excepto lo que se les ocurrió a ellos o alguno de sus amigos. En ese caso el trabajo de un flojo se transforma en genial pureza y arte desnudo de adornos. Herman Hesse describió muy bien esta manía crítica en su cuento El Reformador del Mundo, copio un par de párrafos a continuación:

"Tampoco sabía que poco fundamentados y concienzudos eran los juicios de Konengen, que exigían gran estilo a simples panoramas, suavidad tonal a cartones gigantescos, imponencia a simples hojas de estudio y grandeza natural a cuadros de caballete, de manera que lógicamente sus demandas eran siempre mayores que el arte de todos los capaces. Y no se preguntaba si realmente los trabajos del mismo Konengen eran tan poderosos que le dieran el derecho para tales exigencias"

"(...) Y al instante, como era su desgraciada costumbre, se enredó en una brillante construcción, que consistía en mera palabrería, parecida al techo de aquel campeón de esgrima de la fábula popular, debajo del cual todo el mundo se guarecía y no se mojaba, aunque no estuviera formado más que con el alocado revuelo circular de su espada"

La arquitectura se ha convertido con el tiempo en el arte del chamullo, ha sufrido una distorsión parecida a la del arte contemporáneo donde toda la profesión se reduce a elaborar explicaciones para vender las ideas propias y desacreditar las ajenas. Obsesionados con la necesidad de ser originales -a cualquier costo- venden sus ideas feas e inútiles. No hay peor desastre que cuando la arquitectura se empezó a convertir en "conceptual".

Pero en fin, si venden bien su cuento chiflado y encuentran un tonto que se los pague no hay problema, cada cual con su gusto. Pero donde la influencia de estos opinologos del Archicad se transforma en maligna es cuando les da por dictar normas en los espacios públicos. Los planos reguladores son la oportunidad perfecta para la expresión del ego deaforado y los ocultos deseos dictatoriales de algunos de estos caballeros.

Y antes que   mi amigo Sergio, diseñador del Plano Regulador de Renca, salte enfurecido a darme unas bofetadas virtuales aclaro que, no es el, son los otros. Bueno, supongo que no todos son tan pelmazos y abusivos pero si la mayoría. Mi amigo Sergio de ninguna manera, el es de los buenos.

Los arquitectos tienen un maletín de palabras fetiche que usan para adornar sus embustes "espacio público"; "comunidad"; "volumen"; "armonía"; "orgánico"; "eje"; "sistema". Deben ser unas 40 o 50 clichés que permiten infinitas permutaciones y combinaciones, pero siempre encontraremos esas palabras arregladas de distinta manera entre sus chamullos.

Yo tuve un tío lejano que era arquitecto pero bien humilde, aunque parezca un oximoron hay arquitectos humildes que entienden que su trabajo, igual que todos los demás, es vender un servicio que deje a la gente contenta tal como el que vende papas, hace sandwiches o hace cualquier otro trabajo. En fin, miren como un simple programa de la tele me puso de mal genio. El otro día un amigo arquitecto, cuando le dije que el proyecto del Parque Acuatico era una porquería, me contestó si yo era urbanista para opinar sobre eso. Dios me libre, sobran comentarios.

14 Comments:

Blogger Pablo said...

Hola Tomas. Hoy estoy de acuerdo sólo un poco con lo que escribes hoy. Partamos con lo de acuerdo: en general los arquitectos son unos posers que creen estar por sobre el bien y el mal. ¿Te has dado cuenta que apenas un imberbe entra a la escuela de arquitectura cambia su letra, los planos los hacen con trazos a mano alzada y tiritones, cambian la ropa que usan y hasta el tono de voz?. Para que hablar de la mayoría de los arquitectos mayores "de buen nivel social", ya que no puede considerarse como tal si no andan en bicicleta y usan ropa y accesorios exclusivos de "un diseñador joven", claro que diseñados para personas 30 años menor.
Pero en lo que no estoy de acuerdo es en la supuesta cátedra que dicta Sanchez, ya que como fiel seguidor del programa lo he escuchado decir muchas veces que lo bello y lo feo son términos subjetivos (él nunca ha clasificado algo como feo), pero sí lo que hace siempre es mostrar cómo la ciudad (edificios, parques, calles, etc) puede considerar que nosotros somos parte de ella, y no simples obras utilitarias que no toman en cuenta un ambiente agradable. Ciudad más amigable le llaman los siuticos.....
Ah, esa postura por sobre los demás no es exclusiva de los arquitectos. ¿Has visto alguna vez una entrevista a algún actor que se cree "serio" porque después de hacerse rico con las telenovelas, las sale pelando y hace una obra de teatro?. Siempre la actitud es la misma, como aburridos con el entrevistador, con cara agria, echados en el asiento y como diciendo "¿cuando dejarán de preguntarme cosas pedestres a mi, que soy superior?...que aburrimiento"

18 de octubre de 2012, 11:55

 
Blogger Nervio said...

Como dijo andres hernando "el burocrata desconocido" ...

para ponerse huevon primero hay que ponerse sofisticado

18 de octubre de 2012, 12:35

 
Anonymous Wilson said...

Lo peor es cuando se las dan de urbanistas y planificadores de ciudades.
En Stgo los precios de los terrenos suben y suben como la espuma, mientras sobran decenas de miles de has., sin mas uso que malezas o alguna lechuga por ahi.
Claro que mis ex colegitas del agro tampoco lo hacen mal con su mito tonto de "las mejores tierras de Chile".
Una guinda personal: estoy viendo la venta de un terreno, y se pidieron 3 certificados de Informe Previo, *simultaneamente* , los lindos arquitectos de la muni entregaron 3 totalmente diferentes...

18 de octubre de 2012, 12:46

 
Anonymous Anónimo said...

En este chilito donde casi no hay tele que sea digna de mirar ya que hasta los leedores de noticias o entrevistadores, o no saben leer, o son tartamudos tituveadores del castellano, es una gran cosa que exista un programa como CityTour con Federico Sánchez, que como tu dices, es muy divertido y agradable. Lejos. este es uno de los mejores programas chilenos. No olvidemos a Comparini que es la yunta ideal para que esto funcione bien.
Es precisamente cuando habla de su profesión, o temas te arquitectura en general, cuando estimula intelectualmente al que mira su programa. No nos olvidemos que ES un programa sobre arquitectura, por lo tanto es por lógica "cultural" y entiendo que para algunos sea insoportable el despliegue de conocimiento sobre el tema que posee Sanchez. Hesse, aquí no tiene na que ver. Hay algunos que le critican hasta su manera de vestir, lo que no me extraña ya que aquí si uno no anda de plomo, negro u azul obscuro lo miran raro. Pa que hablar de jeans y polera. Y obvio que los arquitectos son diferentes a un empleado de banco, un electrónico, un abogado o un taxista. Los arquitectos son artistas y como tales carecen de las típicas pifias y complejos de muchos de nosotros. Obvio que deben haber algunos que sean pesados, pero tal vez va en sus genes... Para mi, Sánchez cuando mas se luce, es cuando habla de su profesión. Pero, como tu dices, cada cual con su gusto.

18 de octubre de 2012, 14:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Pablo, bueno, para mi la cantidad de estupideces por minuto que habla Sanchez cuando se refiere a asuntos de arquitectura es abismante. Sobre todo la pretensión de ser "profesionales" en cuanto al uso de los espacios públicos, esa es una atribución que se tomaron a la mala, con que ropa. Que se pongan a normar su propia casa, no lo que no es de ellos.

Nervio, además de posers jaja.

Wilson, efectivamente los urbanistas son una peste (menos Juan y 1/2 que es mi amigo jaja), con que ropa. Solo mira Brasilia, eso hace un arquitecto con poder.

Anónimo, creo que eso de los artistas es lo que más me irrita ¿de donde sacaron que los arquitectos eran "artistas"? artistas del chamullo puede ser, mucho más artista es un peluquero, lejos.

18 de octubre de 2012, 15:30

 
Anonymous Anónimo said...

Una vez vi un capitulo de City Tour sin Comparini y era malisimo. Creo que fue cuando Sánchez fue a París. Le faltó el partner como en un dúo de humoristas.
City tour es mas bien un programa humorístico ya que si no fuera asi seria una lata gigante.
PD: y los Arquitectos son una peste.

Atte: Constructor.

18 de octubre de 2012, 15:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja constructores vs arquitectos, calculistas contra diseñadores ¡y se me olvidaba mi pata el arquituerto Edgar! Ah ese es arquitecto de los buenos también.

Tienes razón que City Tour es un buen programa medio humorístico, también son entretenidas las historias , lo que me carga es cuando Sanchez se pone a pontificar. Eso me pasa por ver tele.

Igual no es tema de discusión es un chiste nomás, como decía Anónimo cada cual con su gusto.

18 de octubre de 2012, 16:48

 
Anonymous Anónimo said...

No vale la pena discutir por la TV.
Yo también lo dije por broma. Lo que sucede es que hay algunos personajes Arquitectos que son un poquito arrogantes respecto de su profesión, y hablan como todos unos "entendedores" del mundo usando palabras rebuscadas y bonitas que las hacen atractivas a la gente. Son un poquito charlatines, y creo que el defecto es que se creen algo asi como unos grandes creadores y diseñadores del mundo.
En todo caso yo quiero harto a los arquitectos.... ya que sin ellos no tendria pega...
Atte, Constructor

18 de octubre de 2012, 17:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja seguro, todo el asunto era solo para enfurecer a unos buenos amigos arquituertos que tengo, nada más. Si yo no hubiese sido tan tacaño le debería haber pagado a un arquituerto y no tendría el gallinero de casa en el que me gasté una fortuna para nada, ahora me doy cuenta del valor de un buen diseño. Claro que no habría contratado a Sanchez, ni loco ;D

18 de octubre de 2012, 17:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Con Federico Sanchez sin embargo me habría encantado tomarme unas cervezas, es de los tipos más simpáticos y entretenidos que he visto cuando no habla de su profesión

18 de octubre de 2012, 17:47

 
Anonymous Anónimo said...

Estoy de acuerdo con todo lo que dijiste.

Soy de los que piensa que el peor enemigo de un arquitecto es otro arquitecto, por los motivos y molestias que expresaste.

Estás en lo cierto; a la arquitectura le hacen falta TONELADAS de modestia, humildad y sentido común. Me incluyo.

Atte: Juan y Medio/Rengo

19 de octubre de 2012, 11:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Estimado Sergio,

Pensando en lo que escribiste, creo que en algún momento se empezó a formar una escuela del chamullo que ha enredado las cosas, parecido a lo que pasó con el "arte conceptual".

La arquitectura es indispensable (no lo sabré yo, mirando mi casa) pero eso no quiere decir que nos tengamos que tragar los cuentos -muchas veces tremendamente burdos- de tantos verseros que han salido en los últimos años.

Yo confío en el arquitecto que va a la obra y se mete a discutir con los albañiles y el ingeniero como parte de un grupo de trabajo común. Pero con los que no despegan su gordo trasero del escritorio y dictan decretos o ideas geniales amparados en el título, no gracias.

19 de octubre de 2012, 11:49

 
Blogger Leus said...

Sánchez es medio siútico pero toca temas de arquitectura (y más de planificación) que igual encuentro re wenos.

Y los arquitectos en general son odiosos, eso no es subjetivo.

Ah, por favor, es "oxímoro", no "oximoron".

19 de octubre de 2012, 17:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

EN LO PRINCIPAL: No
OTROSI: http://dexonline.ro/definitie/oximoron
http://es.wikipedia.org/wiki/Oxímoron
http://retorica.librodenotas.com/Recursos-estilisticos-semanticos/oximoron

19 de octubre de 2012, 21:27

 

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