Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

O eres un genio o tu papá tiene plata

miércoles, 13 de marzo de 2013



Y seguimos con mi curso de VBA, es un chiste en términos de producción pero creo que los contenidos son útiles para alguien que necesite programar el Word o el Excel. Pensé que hacía falta una lección 0 que respondiera a la pregunta ¿y para que diablos me puede servir aprender el VBA? Entonces hice esta lección de prueba que muestra tres ejemplos de programas que muestran que clase de cosas se pueden hacer en una simple hoja de Excel o un documento de Word. Creo que la lección número 3 será como programar una carta-tipo o un formulario. Es sencillo de hacer, permite mostrar algunos trucos del VBA muy potentes y sobre todo es una aplicación my útil para abogados, notarios y todos los que trabajan haciendo formularios y cosas por el estilo.

En el grupo MOOCs en Español, creado por Alfredo Barriga se han formado discusiones muy interesantes sobre educación que es uno de mis temas favoritos en este Club de Ociosos, especialmente en torno a si los cursos online pueden ser la solución a los problemas de educación y temas por el estilo. Todas esas cosas me hacen pensar que tenemos un exceso de educación como nunca antes y con la palabra "exceso" me refiero a una gran cantidad de recursos y esfuerzos inútiles, botados a la basura de la manera más improductiva por esta manía en perseguir el "educacionismo".

¿Por que estudiamos? Dado que buena parte de los años de educación en Chile son obligatorios, lo que me parece monstruoso y que la mayoría de los políticos aplauden sin gastar un minuto en pensar en las consecuencias. Todos dicen lo mismo: que falta más educación y educación de mayor calidad, ambas afirmaciones, como se entienden popularmente me parecen muy dañinas para la felicidad y el futuro económico de las personas, porque nos estamos llenando de imbéciles que desbordan ilustración.

Pero volvamos a la pregunta importante ¿por que estudiamos? Resulta que la enorme mayoría de las personas estudia simplemente por ambición, porque sueñan que un diploma les permitirá adquirir riqueza monetaria o a lo menos una vida tranquila. Por eso estamos repletos de médicos, abogados e ingenieros -para que hablar de los profesores en todos los niveles- que odian lo que hacen. Por lo mismo abundan los intelectualmente mediocres, repetidores del lugar común de moda con cero capacidad para pensar de manera crítica. Ellos estudiaron porque alguien les dijo cuando chicos "estudia y serás alguien". ¿O sea que el que no estudia es nadie? Que estupidez más grande.

Porque resulta que muchísima gente que le va bastante bien en la vida no tiene las ganas ni la pacienbcia para encerrarse durante años escuchando cosas que probablemente no le interesan ni le gustan. ¿Cuantos de los que quieren ser alguien se están sacrificando solamente por la ambición de tener una buena situación económica? Lo chistoso es que a medida que pasa el tiempo, la educación se masifica y la carrera por el prestigio se convierte en una locura por quien vende el diploma más bonito, menos valor tienen los diplomas.

Solo tiene valor lo que es escaso. Mucha gente tonta se escandaliza con el negocio de la educación y no se dan cuenta que la educación es un negocio hasta la médula para todos: educadores y educandos. Esa idea de separar educación y negocio es la estupidez más grande, especialmente porque los mismos que se escandalizan con ella ven a la educación como "una llave" para ganar más dinero y ascender en la escala social. Un aviso para estos giles: Bill Gates, que entendió la tecnología como nadie a finales del siglo XX, lo que le permitió llegar a ser el hombre más millonario del mundo, abandonó la universidad. Igual que el genio del marketing que fue Steve Jobs, o en Chile don Jorge Yarur o Andrónico Lucsic, solo para nombrar unos pocos.

La educación formal cumplió su ciclo de vida y por eso están apareciendo nuevas formas, todo comenzó a podrirse cuando las personas empezaron a considerar su educación como un proyecto económico y que lo que invertían en ella les debía dar un retorno. Eso creó las burbujas y los negocios millonarios de las universidades que venden ilusión en forma de diplomas y gorritos divertidos. Tiempo atrás conocí a un amigo peruano que estudió en la Universidad de Oxford y me dijo "mira, allá se estudia porque eres un genio y encuentras algún millonario que te auspicie o simplemente por plata, gracias a Dios mi papá tiene plata". Nada más que agregar.

6 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Las Escuelas de Negocio estan muy bien, y es un blanco lógico para los que el-papá-tiene-plata.
El problema ahí no son los Gates que abandonan la escuela porque ya tienen muy claro el negocio de su vida sino los hijos de los Gates, y de mucho otra gente que no es Gate pero hizo su cierta fortuna, o si la heredó supo al menos conservarla, y tienen que pregarar un grupo de hijos aturdidos para los rigores de la vida de negocios.
Es un dilema porque muchos son hijos del rigor y hombres prácticos y no saben usar la teoría pero a su vez se dan cuenta que sus hijos necesitarán otras herramientas y algo con qué sstituir el olfato que no herdaron.
Errónemante a veces mandan a sus hijos a estudiar algo "util" como abogacía o contabilidad o ingenieria cuando deben enviarlos a estudiar administración. Las universidades privadas captan esta necesidad mejor que las públicas pero nosotros aun no tenemos el exacto modelo de escuela de negocios.

13 de marzo de 2013, 08:28

 
Anonymous Anónimo said...

Existe otra idea de universidad, y que esta ligada al conocimiento: la academia como custodio y generador de conocimiento, no como expendio de "cartones profesionales". Ese lado de la universidad no se ve amenazado por los cursillos de Og Mandino ni la proliferacion de institutos la polar.
Los academicos que se dedican seria y gustosamente al arte, la ciencia, las humanidades o la fislosofia, en general no tienen la obsecion de forrarse de plata. De partida, un academico de esas universidades tiene un muy buen pasar. Asi, uno despreocuparse de las cuentas y dedicarse a lo suyo. Tambien de vez en cuando algun academico descubre como forrarse en plata, y lo hace. Pero la mayoria prefiere enfocarse en sus investigaciones.

13 de marzo de 2013, 15:56

 
Blogger EDO said...

Si pero el problema es que si no existiera universidad...entonces...¿quien seria medico? ¿Quien construiria los puentes y caminos que usamos? ¿quien fabricaria los nuevos productos tecnologicos que todos usamos?...

Claro a lo mejor en negocios...no se requiere conocimiento fino pero si en muchas actividades que realizamos hoy...a lo mejor el tomas esta descontento con los resultados que tuvo con su educacion...

13 de marzo de 2013, 18:22

 
Anonymous Anónimo said...

corrijo: obscesion

13 de marzo de 2013, 18:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, yo creo que hay mucho de ego entremedio. Tengo amigos muy exitosos, no solo en lo económico sino en otros campos que se averguenzan por no haber ido a la universidad y muchos quieren que su hijo vaya y consiga un título para que "sea alguien". Uno o dos no tienen ese complejo y conozco a otro que lo tiene al revés: como tiene mucha plata se complace en contratar a profesionales exitosos y los humilla permanentemente, estos por la plata generalmente aguantan hasta que el "analfabeto" como se llama a si mismo, se aburre del juego y los despide. Es todo cuestión de egos.

Y no hay nada que sustituya al olfato, intuición, inteligencia natural o como se llame a eso de anticipar cosas y pensar fuera de la caja, lo tienen o no lo tienen por igual profesionales y analfabetos. Los profesionales tenemos la desventaja de la cobardía (por eso estudiamos, para tener un ingreso seguro) y rara vez corremos los riesgos necesarios, por eso hay tanta gente sin estudios y con éxito muy sobre la media (económico, artístico, social o de cualquier otra clase).

El padre que obliga a su hijo a estudiar lo hace porque es ignorante y un poco tonto, no se da cuenta que la educación formal da muy poco aparte del pedazo de papel.

Y la muestra es sencilla, basta mirar como los profesionales y académicos se engrupen entre ellos diciendo que son "lo máximo", cuando la verdad es que en la academia la regla de Pareto se cumple de manera exagerada: tal vez un 10% (con suerte) genera el 90% del conocimiento valioso.

Y claro, el 90% restante de los ganapanes se cuelga de eso para presumir de little Einsteins. Pero eso solo se lo creen entre ellos, cualquier muchacho de 2do año de universidad que tenga un mínimo de claridad se da cuenta y se rie del cuento.

13 de marzo de 2013, 20:03

 
Anonymous Anónimo said...

"Y claro, el 90% restante de los ganapanes se cuelga de eso para presumir de little Einsteins. Pero eso solo se lo creen entre ellos, cualquier muchacho de 2do año de universidad que tenga un mínimo de claridad se da cuenta y se rie del cuento."

huele a resentimiento y rabia

13 de marzo de 2013, 20:52

 

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