Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

David y sus rentas

sábado, 29 de junio de 2013


Antes que se me ocurriera mi grito de guerra, yo decía (medio en broma) que no me interesaba trabajar para ganar dinero, porque cualquier bruto se podía hacer millonario trabajando duro. Más que salario o ganancias lo que quería era una renta ricardiana.

A propósito, renta es una mala palabra para muchos economistas, especialmente los del desarrollo. El término rent seeker  (rentista) tiene una carga de reproche moral similar al que tenía usurero durante la edad media. Muchos consideran inútil, parasitario y contraproductivo vivir de las rentas, sin embargo David Ricardo fue un espléndido ejemplo del gentleman rentista, porque se retiró joven y millonario después de hacer una buena fortuna en la bolsa de valores.

Lo primero que hizo luego de retirarse fue tomar unas buenas vacaciones y se llevó un libro para no aburrirse. Resulta que ese libro fue La Riqueza de las Naciones de Adam Smith que le produjo una impresión tan fuerte que dedicó el resto de su vida a la economía. En esos años Ricardo estableció una abundante correspondencia con Malthus que era un prestigioso intelectual y mantuvieron interminables discusiones a través de los periódicos, que fueron muy productivas para el desarrollo del pensamiento económico.

Eran los años de guerra entre Francia e Inglaterra, Napoleon bloqueaba puertos y ciudades y los ingleses hacian lo mismo por lo que se empezaron a desarrollar sistemas proteccionistas con toda clase de aranceles e incentivos para los productores locales. Ricardo, como lector de Smith abogaba por el libre comercio. Inglaterra importaba grandes cantidades de cereal desde Rusia pero eso se restringió con los bloqueos.y eso dio origen a las corn Laws, que eran básicamente aranceles a los cereales importados. De allí parte el estudio de Ricardo sobre el precio de los cereales determinado por el costo del trabajo, del capital (maquinarias o medios para producir) y la renta de la tierra, es decir el rendimiento que tenía que dar la tierra a su propietario.

A partir de esas ideas Ricardo, estudiando la distribución de los ingresos, se encontró con la idea de los fisiocratas acerca de los rendimientos decrecientes en la agricultura, es decir agregar un poco más de tierra no agrega -proporcionalmente- más produccion sino que los rendimientos son cada vez menores. Mucho tiempo después estos rendimientos decrecientes serían el punto de partida de la revolución marginalista que superó muchos de los errores que tenía la economía clásica.

De este interés de Ricardo por la economía agrícola sale su famosa idea acerca de las rentas, que dice que la renta es el poder original e indestructible del suelo. Para Ricardo la producción agrícola tiene dos factores: uno es la tierra y el otro una combinación del trabajo y capital. Trabajo y capital van juntos porque uno no funciona sin el otro, el hombre por si solo, sin medios de capital (herramientas, máquinas) no es productivo. Ricardo consideraba la tierra como un recurso fijo e inamovible, mientras que el trabajo-capital es mucho más flexible. Basado en ese análisis de las rentas de la tierra, Ricardo afirmaba que el libre comercio favorecería al par trabajo-capital, mientras que los aranceles favorecían a los rentistas.

El concepto de las rentas ricardianas es muy usado hoy  por economistas que abogan por cobrar royalty a las empresas mineras ¿por que? porque su propósito es cobrar un impuesto que no se llame impuesto, es decir que sea independiente de las utilidades: cobrar impuestos existan o no utilidades. Para este impuesto que no es impuesto, aprovecharon el concepto de Ricardo sobre las rentas de la tierra que dice:

“La renta es aquella parte del producto de la tierra que se paga al terrateniente por el uso de las energías originarias e indestructibles del suelo. Se confunde a menudo con el interés y la utilidad del capital y, en lenguaje popular, dicho término se aplica a cualquier suma anualmente pagada por el agricultor a su terrateniente”.

En otras palabras los royalties no serían "impuestos" sino "regalías". La distinción es ociosa y su única uilidad es esconder el cobro de un nuevo impuesto, para establecerlo sin romper con otras leyes ya existentes. Es una cuchufleta que no toma en cuenta que los impuestos jamás salen del bolsillo de los accionistas sino de las utilidades que genera el negocio. Cuando los accionistas consideran que el retorno de sus inversiones no es suficiente sencillamente se retiran del negocio tratando de rescatar lo más que puedan de lo que habían invertido. Nadie trabaja para perder plata.

Algunos alegan sobre las rentas ricardianas como si fuesen una verdad revelada, curiosamente son a menudo los mismos que abominan de todas las demás ideas de Smith, Ricardo y demás economistas clásicos no marxistas, lo que hace estos alegatos bien sospechosos. En realidad esta era una opinión de Ricardo sobre algunas características especiales del suelo que hacían que el terrateniente tuviese una ventaja insuperable sobre un recurso fundamentalmente escaso. No creo que tenga hoy la misma importancia.

Igual me encanta el concepto de las rentas ricardianas, especialmente eso de que, por ser dueño de un pedazo de tierra, estoy facultado para recibir regalías eternamente sobre lo que produzca, sin necesidad de poner trabajo ni capital, es la solución ideal para cumplir mi sueño de vivir sin hacer nada.

Sin embargo el aporte más grande atribuido a David Ricardo -las ventajas comparativas- no fueron una idea de él sino de otro economista poco conocido llamado Robert Torrens y es uno de los dos conceptos fundamentales de la economía clásica que soportaron el paso del tiempo, el otro es la división del trabajo de Adam Smith. Ricardo escribió y publicitó tan ampliamente esto de las ventajas comparativas que la mayoría de la gente le atribuye ser el padre de esa poderosa idea. Ya ven, nadie sabe para quien trabaja.

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8 Comments:

Anonymous Kirill said...

La tierra, como cualquer otro activo puede generar renta. No veo ninguna conotacion mala en este. Mucha gente en este mundo vive de renta de su tierra. Aqui en Canada algunos prestan su tierra para las granjas, otras permiten colocar las bombas petroleas, otras ofrecen el espacio para guardar maquinaria etc.

La tierra, como cualquier otro activo (como camion, maquina cortadora, un barco) ofrece utilidad entonces tiene derecho de recompensa.

Otro ejemplo de renta es capital. Puesto que el capital tiene utilidad para algunos, ellos necesitan recompensar para utilizarlo. El capital es activo mucho mas versatil que la tierra.

Y para vivir sin trabajar hay muchas opciones. Aparte de tierra y capital puedes establecer una empresa rentable y poner la gente adecuada para manejarlo. Tu solamente recojes tu renta como el dueno.

A mi, yo tengo un plan mas facil y viable. Yo confio en ganar la loteria, como 10 millones de dollares. Es la renta sin tener nada. Y despues relajo...por fin...

28 de junio de 2013, 23:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Kirill, lo que entendía Ricardo por "rentas" es diferente a lo que entendemos nosotros, en esos años la economía era principalmente agrícola y poseer tierra era una especie de tesoro porque los productos de la tierra eran la base de la economía.

Ricardo escribió que habían tres grupos en la sociedad: "el propietario de la tierra, el dueño del capital necesario para su cultivo, y los trabajadores" entonces el producto de la tierra se dividía entre esas tres clases. El propietario recibía una renta que era como una "regalía" distinta de las rentas de capital (distinta por ejemplo de la renta que tiene la tierra en la actualidad como arriendo o cultivo propio, esas son utilidades). Es un concepto anticuado pero algunos economistas de izquierda todavía lo defienden con respecto a los recursos naturales, alegando que el dueño de ellos es el estado. En fin, es una tontera pero así lo entienden ellos.

Y creo que tu último plan -el de la lotería- es el mejor de todos, yo tengo el mismo plan pero como no tengo plata para comprar boleto cuando ando por la calle miro al suelo a ver si encuentro uno botado!! jaja, saluti!

29 de junio de 2013, 01:57

 
Anonymous Anónimo said...

Traspasado al eBook "Adam Smith para Dummies".

Ya lo leeré con atención, para ver si va antes o después de los anteriores posteos.

29 de junio de 2013, 10:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Tal vez podría ir al final, junto con una reseña de los que influenciaron y los que fueron influenciados por Adam Smith que tendría que escribir para que quede en contexto

29 de junio de 2013, 11:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A propósito lo que hace a las rentas ricardianas tan atractivas para los colectiistas es que asumen que todo lo que existe dentro de un territorio es en cierta medida propiedad del estado y nosotros lo usamos como préstamo o concesión graciosa del gobierno de turno.

Eso permite que en Chile por ejemplo las municipalidades nos cobren el impuesto territorial (contribuciones) que por ser un impuesto sobre el patrimonio en nuestro país resultan inconstitucionales. Eso permitió también cobrar royalty a las mineras, pese a que el estado les había firmado un contrato de intangibilidad tributaria cuando invirtieron.

En suma la idea de las rentas ricardianas sirve para usar la fuerza del estado y cobrar impuestos arbitrarios que de otro modo enfurecerían a la gente

29 de junio de 2013, 13:21

 
Anonymous Anónimo said...

Tomás:

Van varias páginas ya, en formato DinA6, si le pides extensión PDF, sin perjuicio que en un eBook para Kindle u otros similares eso no cuenta mucho ya que , de lo que se trata, es precisamente de poder modificar el tamaño de la letra en el lector de libros y que, no obstante eso, persista una especie de formato versátil, o líquido, capaz de mantenerse incluso la variación del tamaño de letra. UNa pantalla de Kindle es algo así como una página web ochentera en blanco, negro y tones de grises.

Lo que pasa es que me dí cuenta que tus comentarios (esas respuestas que nos das en el foro de cada posteo) aportan, en varios casos, mucho al tema. Entonces copié la gran parte de tus comentarios que no son "franca chunga" y que aportan a tu visión del tema.

Pero a esos comentarios hay que quitarles algunos trozos que personalizan tus respuestas, pero deja, como no hay apuro; lo hago yo, total ya estamos en esto y parece que la cosa te interesó, a tu estilo.

No me hago ilusiones que si te pido algo lo harás; tu no eres así, y uno, cuando entra a este blog está advertido desde el encabezado del mismo, en el sentido de que siempre harás lo que se te venga en gana y no algo que se te pida, por mucho que quieras hacerlo.

Saludos y sigue etiquetando lo que te parezca atiengente a l librito "Adam Smith para Dummies"

29 de junio de 2013, 14:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, igual que en las películas llega un punto donde el editor es el que manda así es que dejo las tijeras y la goma de pegar a tu entera discreción, puedes borrar o poner lo que te parezca mejor.
Voy a agregar algo sobre las influencias y creo que con eso quedamos liz taylor

29 de junio de 2013, 15:36

 
Anonymous Anónimo said...

Tu escribe y etiqueta "asmith".

Saludos.

30 de junio de 2013, 10:44

 

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