Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Que bonitas son las finanzas

domingo, 30 de junio de 2013


Eso: que bonitas son las finanzas. La mayoría de la gente piensa que es un asunto de mera contabilidad, pero la cosa es mucho más entretenida, en realidad se trata del valor del dinero en el futuro y es una de las ramas más útiles y complicadas de la economía. A diferencia de las demás ramas, en finanzas podemos ver de manera rápida el éxito o fracaso de nuestras decisiones: un acierto financiero nos puede hacer ricos, un desastre financiero nos puede dejar en la ruina de un día para otro.

Todo parte de un principio simple: preferimos tener dinero ahora mismo. Entonces una misma suma de dinero en el futuro vale menos que hoy. Por eso los bancos nos pagan interés cuando les depositamos dinero para que lo guarden y por eso el banco nos cobra un interés cuando pedimos prestado. El interés es el precio del dinero en el futuro y mientras más alejado en el futuro mayor es el interés.

Bueno, esto es obvio y todo el mundo lo sabe, pero ¿han pensado por que preferimos el dinero hoy? ¿por que si alguien quiere guardar nuestro dinero nos tiene que pagar un precio? La razón es porque el futuro es incierto, nadie sabe con seguridad lo que puede pasar, fundamentalmente se paga por miedo a muchas cosas: a que el dinero tenga en el futuro menos poder de compra, a que perdamos la oportunidad de comprar algo por no tener el efectivo a mano, a que necesitemos para alguna urgencia o que el banco que nos guarda los ahorros se vaya a la quiebra, miles de cosas malas pueden pasar.

El miedo a lo incierto está en la base de los intereses, de los seguros y la mayoría de los servicios que nos dan los intermediarios financieros. Comentaba con un amigo sobre un curso de proyectos que está haciendo y le decía la conveniencia de que enseñara sobre esta incertidumbre, sobre el riesgo que enfrentan los proyectos y me decía que nada que ver, que se asumía "la mejor alternativa a igual riesgo". Eso me pareció una barbaridad "a igual riesgo" es una condición imposible porque lo incierto no se puede igualar, creo que es un gran error -por ejemplo- identificar riesgo con probabilidades son dos cosas bien distintas.

En una entrada anterior el profesor Sergio Zúñiga nos comentaba sobre la incertidumbre en los proyectos y su incorporación en la tasa de descuento, el asunto me quedó dando vueltas y volví a revisar los apuntes del excelente curso de finanzas que nos hizo Manuel Donoso en el MBA, después me puse a buscar en Internet. Mi duda era ¿como se determina la tasa de descuento? ¿existe algún cálculo matemático para cuantificar el riesgo?. Claro que hay cálculo, la tasa de descuento tiene dos partes y la primera es más o menos sencilla porque requiere asegurarse que se toma en cuenta el valor actual del dinero y que al menos existirá más rentabilidad que un mínimo muy seguro, por ejemplo un bono del gobierno a 10 años, eso es fácil.

Pero la tasa de descuento tiene una segunda componente que normalmente se enseña muy de pasada, es la Prima de Riesgo, o sea la estimación de las cosas buenas o malas que pueden pasarle al proyecto y que están fuera de nuestro control. Claro que hay métodos para "estimar" el riesgo, por ejemplo el CAPM para las acciones pero, tal como en una figura fractal, cada vez que vamos profundizando el asunto se repite un factor "Beta" que es el imponderable. Bueno, resulta que ese Beta es lo único que importa porque puede convertir en fracaso a un proyecto que tiene todo lo demás perfectamente calculado con resultado positivo.

Y esa es la diferencia entre empresario y economista: el empresario huele el Beta, mientras que el economista busca comprender los mecanismos que son previsibles, o sea lo que es relativamente irrelevante. El empresario es un jugador, pese a que los manuales dicen todo lo contrario, el empresario no toma riesgos calculados porque los riesgos son incalculables: riesgo no es lo mismo que probabilidad porque el verdadero riesgo se caracteriza por que no podemos calcular las probabilidades. Un riesgo o incertidumbre es un problema de conocimiento: por definición no podemos conocer el resultado. El empresario se mueve en el riesgo, el economista en las probabilidades, son dos cosas distintas.

Y todo esto a propósito de un Programa de Educación Financiera que abrió el FOSIS para la gente de más escasos recursos. Que idea más buena, me encantaría participar aunque recibimos las bases a última hora y probablemente quedaremos debajo de la mesa. Se trata de enseñarle a familias pobres a presupuestar, ahorrar y endeudarse. Yo tengo gran experiencia en eso porque he sido muy pobre y siempre he hecho presupuestos y he tomado buenas decisiones de endeudamiento, ahorro e inversión. Creo que es una idea extraordinaria, si yo salí -relativamente- de la pobreza es gracias a que siempre tuve muy claras las ideas sobre como manejar la plata, creo que no hay mejor conocimiento que pueda adquirir un pobre.

Mis felicitaciones a los que se les ocurrió la idea, ojalá no la implementen mal como pasa con casi todo lo que hace el gobierno. Ah, se me olvidaba contarles que me einscribí en el curso Introduction to Finances de Coursera con el profesor Gautam Kaul de la Universidad de Michigan, empieza en tres meses más, de allí les cuento que tal.

5 Comments:

Anonymous Kirill said...

La tasa de interes para los prestamos consta de dos componentes. El valor de dinero en el futuro plus el riesgo que tiene prestatario (el riesgo de morosidad).

El problema que tenemos hoy es que el gobierno interfiere en el mercado con sus garantias para garantizar el pago en caso de morosidad y quita el riesgo. Resulta que la tasa de interes no se basa de las fuerzas de mercado sino manipulaciones gobernamentales.

Este perjudica los pobres mas que todo. Les anima endeudadarse hasta los dientes puesto la tasa de interes artificial (baja) y los giles toman los prestamos para sentirse mas ricos que son.

El mejor consejo economico para la gente pobre es no tener la deuda nunca. Ahorra primero despues compra lo que necesitas. Si te atrapan las trampas gobernamentales de los prestamos asequibles, caes en la pobreza perpetua sin salir.

Y si quieres tener mas dinero... aumenta tu productividad para ganar mas. Prosperidad siempre proviene de aumento en productividad, no aumento de deuda. Es mi leccion para los pobres.

29 de junio de 2013, 23:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Kirill, una de las peores distorsiones que introducen los gobiernos es la distorsión de las tasas de interés por motivos políticos, es algo que allá en Norteamérica conocen bastante bien y las consecuencias las recibimos en todo el mundo: cuando USA se resfría a nosotros nos viene la pulmonía.

Creo lo mismo que tu respecto de la economía de los pobres: primero hay que preocuparse por tener un presupuesto y cumplirlo. Segundo tratar de aumentar los ingresos siendo más productivo. Tercero ponerse metas de ahorro y tratar de comprar todo al contado, ahorrando. Cuarto tratar de nunca pedir prestado, excepto si es para algo productivo, que va a crear riqueza y de retorno seguro. Nunca jamás pedir prestado para el consumo.

El problema de los pobres que piden créditos de consumo es que se envician con eso, es una especie de droga que los hace pobres para siempre. Estoy 100% de acuerdo con lo que dices porque lo he aplicado yo mismo y me ha resultado bien.

30 de junio de 2013, 09:45

 
Anonymous Anónimo said...

pensé que sería uno de los pocos que iría a votar a las primarias, pero me equivoqué. nunca había visto tanta gente en mi local de votación. primera vez que hago una larga fila.

30 de junio de 2013, 15:03

 
Blogger jrc said...

En general las empresas grandes se pueden endeudar barato, por lo que usan WACC y no sólo el CAPM, de hecho usan un costo de oportunidad típico como 20% y se olvidan del beta.

Yo pienso que es más importante hacer un estudio de casos, que ponerse estimar el riesgo.

Si al final uno tiene que encontrar cuales factores le pegan más a la TIR y al VAN del negocio y a partir de eso ver si uno se tira a la piscina o no y si se llega a tirar uno ya sabe a que no le puede quitar el ojo.

3 de julio de 2013, 00:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro jrc, las grandes empresas tienen más opciones y tienen la inercia a su favor. Los negocios que emprende una empresa grande dependen más de la gestión y una buena estrategia. A ellos si les sirve calcular y se pueden olvidar del riesgo, que es mucho menos significativo para ellos.

Los negocios grandes pueden ser manejados por gerentes y los empresarios se dedican solo a asuntos de estrategia de las inversiones.

3 de julio de 2013, 08:09

 

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