Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Un ejemplo gráfico

martes, 28 de febrero de 2006



Para aclarar la cosa a los que viven fuera de Chile busqué en la web un ejemplo de belleza chilena y otro del esterotipo de "finura" tan ansiado por las arribistas y gays locales. Aclaro que no tengo nada contra Cecilia Bolloco, ex-ariqueña a quien admiro mucho por su inteligencia y valor como persona, mucho menos un prejuicio respecto a la linda chica de la foto a quien no tengo el gusto de conocer, la puse por ser buen ejemplo de la belleza de la mujer chilena.

Solo quiero destacar como el fenotipo nacional supera al europeo, comparen el óvalo de la cara nacional con las facciones cuadradas y mentón prominente de Cecilia, la linda expresión de los ojos orientales comparados con la socarrona y masculina mirada europea, la línea de la boca fina con la sonrisa-rictus tan caracterìstico de nuestros arquetipos de belleza impuestos por estilistas, gays y mujeres.


¿Que pasa? que somos un país de copiones, sin personalidad que se desprecia a si mismo, yo tuve la suerte de estar en Tailandia hace años donde se encuentran las mujeres más bellas del mundo y muchas de nuestras camboyanas no tienen nada que envidiarles, lo digo con conocimiento de causa.

El día que dejemos de ser un país repleto de acomplejados, arribistas y malos copiones y aprendamos a mirar lo mejor que tenemos en lugar de andar turnios mirando para el lado, recién entonces podremos ser un país con tradición y respeto hacia si mismo. ¡Que viva Camboya!



El otro día le pregunté a una amiga sobre otra niña que no conozco y que salió en la conversación "¿Como es ella?" le pregunté, me contestó "última", "bueno eso no responde a mi pregunta" insistí "que quieres que te diga, es ordinaria, media camboyana". Y así me quedé sin saber como era realmente aunque el término "camboyana" me dió una buena pista.

No quise discutirle a mi amiga pero resulta que cometió una grave equivocación. Cuando un tipo pregunta como es una mujer, aunque sea con las más inocentes intenciones -como era mi caso, y no bromeo- lo que me interesaba saber es si tiene buen cuerpo, de que tamaño aproximado tiene las zonas interesantes y si no tiene algún defecto grave, marca infamante o algo que la haga particularmente repulsiva, dicho en forma menos elegante la pregunta se refiere a si está o no apta para el consumo humano.

En realidad lo que menos le interesa a un tipo con los pantalones bien puestos es si tiene "aspecto ordinario", "último" o "camboyano", mal que mal el porcentaje de chilenos que somos de clase media baja es enorme y si vamos hacia atrás solo un poquito encontraremos fácilmente a la clase baja en el origen del 90% de las familias chilenas. Somos un país de aspiracionales que reniegan y desprecian a sus similares o en el mejor de los casos a sus propios ancestros.

Pero no se preocupen, no voy a entrar en mi acostumbrada arenga contra el clasismo, tampoco voy a hablar de los imbéciles que consideran que existen mujeres para la pura cama y otras mujeres para novias y esposas, esos renacuajos mal nacidos no merecen un solo párrafo en un blog decente como este.

Lo que quería destacar es que el fenotipo camboyana es muy real y representa la verdadera belleza de la mujer chilena. Si fuesemos un poquito, tan solo un poquito menos tarados socialmente, nos daríamos cuenta de como nos manipulan los publicistas, estilistas, productores, muchos de ellos homosexuales con asco a las verdaderas mujeres, y que nos ham vendido los ideales de belleza que tan frecuentemente se ven en el Alto Las Condes o el Parque Arauco: rubias teñidas con ropa cara, o lo que es peor, desteñidas descendientes de inmigrantes noreuropeos, con sus rubicundas caras de manzana o expresiones anémicas, ese es el non plus ultra de la belleza nacional según la tele, según las mujeres y según los gay que frecuentemente manejan los medios y la moda.

No señores, la camboyana es la verdadera belleza nacional, antiguamente les decían despectivamente "chinas", con el desprecio y envidia propio de las aspiracionales, que inconscientemente deben reconocer que son mucho más mujeres que el producto amorfo que ellas representan.

Llegará el día que se reconozca la belleza de la camboyana: morena de ojos chinos y pómulos altos, dura de carnes y sin un pelo en su cuerpo aparte del cabello y las cejas, esa es la herencia indoamericana, el rostro ovalado, la nariz chica y labios carnosos de los ancestros españoles. ¡Que vivan las camboyanas! aunque ya no estoy para andar detrás de ellas igual tengo que salir en defensa de la verdadera belleza de la mujer chilena. Sin algún día el gobierno quiere premiarme por los muchos servicios que he prestado a la patria solo pido que me nombren Embajador de Camboya en Arica, y el (o la) que se atreva a decir una palabra contra esa noble especie que se prepare, porque se las va a ver conmigo...

Vayan pasando de a uno...

lunes, 27 de febrero de 2006


Habrán notado no soy muy propenso a la depresión pero a veces -como todo el mundo supongo- también me viene, cuando esto me empieza a pasar activo cada una de mis líneas de defensa y agacho la cabeza mientras llueve detrás de mis frontales, si la cosa está fuerte me calo igual que un perrito enfermo y trato de quedarme quieto sin pensar en nada o me obligo a pensar en algo agradable para no desperdiciar la energía.

En fin, siempre he creído que debe ser algún asunto químico o algo por el estilo, yo he pasado por problemas horribles como si nada y a veces por cualquier tontera quedo botado como si me hubiese pateado una mula, o sea, no es efecto de las cosas que a uno le pasan sino de alguna cosa que pasa entre oreja y oreja.

Estoy escribiendo esto a las 12:11 AM y hace poquito terminó un día extraordinario porque se combinó un día depresivo con una de mis acostumbradas cadenas de mala suerte: tempranito recibí una noticia muy desagradable, luego mil pequeñas molestias, malentendidos y equivocaciones se fueron acumulando a lo largo del día, hasta que finalmente decidí apagar el teléfono, ir a la casa y meterme a la cama con las sábanas sobre mi cabeza para que me cubran de todo mal.

Fue un día muy curioso porque habitualmente me pasan una serie de cosas malas, fortuitas, solo explicables por una extraordinaria mala suerte, pero siempre antes me habían pasado en días optimistas. Ayer me vino la mala suerte en un día de mufa y por un momento pude entender por qué para algunas personas la depresión puede ser un problema.

Pero en fin, ya son las 12:18, es un nuevo día y ya no estoy depresivo, que venga la mala suerte, que vengan mis enemigos, que vayan pasando de a uno nomás, como decía el licenciado. Ya me encargaré de esos miserables, uno por uno, aquí los espera, malditos, su seguro servidor...

La malhumorina ya viene...

domingo, 26 de febrero de 2006

Vengo de la playa donde pude ver con tristeza que la temporada de verano ya se está terminando: menos gente en El Laucho significa que todos se están aprestando para volver a estudiar, trabajar o lo que sea. Cuento mis años en veranos y así es como veo los primeros signos del fin de este año, en todo caso el otoño también tiene su gracia: hay menos turistas, las playas más limpias y creo que a partir del lunes volveré a meterme al agua por mientras duren los días de calor.

Pasa el tiempo tranquilamente y sin grandes problemas, solo pequeñas molestias que rondan como mosquitos y no dejan tranquilo, nada serio pero me gustaría tener una especie de matamoscas para aplastar mis varios enemigos que se afanan por hacerme la vida imposible, en fin, me conformo con espantarlos un rato, después vuelven, que hacer.

La Pilar y Tomás Jr. están en Santiago hasta el 6 ¡que tranquila está la casa! puedo acostarme donde quiera, ver lo que se me antoje en la tele (mi entretención favorita es pasar horas cambiando de un canal a otro, nunca encuentro algo que me guste) y mi querida suegra tiene todo el tiempo disponible para atenderme y servirme como me merezco. ¡De tener plata los subsidiaría para que se quedaran por allá un par de meses!

En fin, ando medio melancólico, ligeramente molesto y me está empezando a atacar la malhumorina. Como dice la canción "hoy no es día inteligente y no sé ir más allá". Será hasta la próxima entonces, nos vemos mañana si se me pasa la mufa...

El sindrome de Santiago

sábado, 25 de febrero de 2006


Ya llevo dos días de vuelta en Arica y me he podido dar cuenta de algunos aspectos concretos de calidad de vida de quienes vivimos en provincia.

El síndrome de Santiago, que me ataca cada vez que estoy en esa ciudad, tiene que ver con el constante estado de preocupación originado por los cientos de pequeñas dificultades que surgen con las cosas más cotidianas, por ejemplo:

Si quiero salir a tomar un trago con los amigos tengo que hacer cuidadosas coordinaciones, a diferencia de Arica donde voy a buscar a mis amigos y ya, en Santiago tengo que ver adonde vive cada uno, a que hora salen del trabajo, que trayecto debo tomar, adonde vamos a juntarnos para que quede a igual distancia de todos ¿y si andamos en auto?, bueno, eso tampoco facilita mucho las cosas porque hay que buscar una hora en que no haya atochamientos de tránsito y juntarnos en un lugar donde podamos estacionar de manera más o menos segura y etc. etc.

Otra preocupación común es que todo es más caro: si viajo en micro existe el riesgo de los robos y si viajo en Metro puede que no me deje cerca, si ando en auto cada vez que el tag toca un pito son lucas que se van cargando a la cuenta, al estacionar siempre hay un parquímetro o un cuidador, y los precios son escandalosamente altos.

Otra expresión del síndrome de Santiago es que no es posible "salir a dar una vuelta" ese es un concepto que en Santiago no existe porque cuando alguien sale se supone que lo hace planificadamente, no hay lugares para dar vueltas ociosamente a menos que uno disfrute caminando por veredas llenas de gente o dentro de los aburridísimos mall.

El tiempo libre en Santiago implica preocupación, planificación y gasto de plata, por eso la mayoría de la gente tiene que trabajar duro, de manera de disponer de suficiente plata como para pagar las entretenciones comercialmente disponibles: restaurants, bares, discos, etc.

El fondo del problema es que resulta muy desagradable ser pobre en Santiago: en verano hierves de calor y en invierno te congelas de frio, todo eso se soluciona con plata, claro pero para tener plata es necesario trabajar, la gente que trabaja no tiene tiempo para divertirse y así se cierra el círculo vicioso entre mucho trabajo y ocasionales diversiones pagadas.

Ese es, a mi modo de ver, el síndrome de Santiago y de cualquier ciudad con más de 300.000 habitantes. Por eso prefiero ir de visita solamente para saludar a mis amigos...si es que los encuentro desocupados.

El tio Arturo

viernes, 24 de febrero de 2006


De vuelta al fin en Arica, el mismo día de mi partida, en la mañana, aprovechamos de pasar al Cementerio Católico a visitar la tumba del tío Arturo (Monseñor Luis Arturo Pérez Labra, sentado a la derecha) que físicamente era igualito a mi, y tiene una sabrosa leyenda dentro de mi familia.

Recuerdo muy bien el día de invierno del año 1960 cuando mi mamá fué a la lectura del testamento del tío y salió furiosa por los miserables 50 escudos que le había legado. Con no poca sabiduría el tío dejó su gran fortuna a la Sociedad Educacional Católica Santo Tomás, de la que era presidente y hoy existe un gran colegio en la J.M.Caro que lleva su nombre, el Complejo Educacional Monseñor Luis Arturo Pérez.

Los 50 escudos los gastamos en un solo día; fuímos al Pre-Unic de Mapocho y por primera vez en mi vida vi llenar un carrito de supermercado, compramos lujos tales como una lata de palmitos, un par de guantes y un gorro de cuero con orejeras para mi. Pese a todo igual hicimos una fiesta del asunto.

Ahora en Santiago no dejé pasar la ocasión de ir al bello Cementerio Católico con la Pilar y Tomás Jr. para que conocieran la parte encopetada de la familia , todos enterrados en un enorme mausoleo comprado por el tío que tuvo la previsión de seleccionar cuidadosamente a los parientes con apellidos más ilustres para hacerle compañía: Pérez Guzman, Pérez Larraín, Pérez Ruiz Tagle, Correa, Cruchaga y otros por el estilo.

Como no encontrábamos la tumba le preguntamos a un trabajador del cementerio quien se asombró mucho de saber que yo era sobrino-nieto de Monseñor, me dijo que al parecer era milagroso porque siempre le escribían en la lápida notas de agradecimiento, que era una tumba muy popular a la que iban a pedir favores, aprovechó de hacer algunas insinuaciones divertidas y maliciosas sobre la historia de Monseñor y más se rió cuando vió que yo conocía esas historias.

En fin, una deliciosa vuelta al pasado y a las antiguas historias familiares que por respeto a las instituciones prefiero no contar, solo diré que ya no tengo nada de la antigua mala voluntad hacia el tío Arturo, al contrario hoy admiro al cura del viejo estilo, mucho mejor que algunos actuales santurrones, mejor en la teoría y en la práctica, ¡grande monsignor!.

EL QUE SE FUE A MELIPILLA, PERDIO SU SILLA

martes, 21 de febrero de 2006


Mi muy estimado socio, amigo y casi hermano, verdaderamente lo siento. La oficina que tu ocupabas estaba mucho mejor que la mia así es que decidí hacer el cambio como corresponde.

Ahora tengo aire acondicionado, pantalla grande y todo lo demás tal como corresponde a mi categoría y mi talento.

Ya puedo poner mis pies arriba del escritorio, que es la forma en que habitualmente trabajo, acabo de comerme unas empanadas, dules chilenos y una humita así es que a tu vuelta es probable que encuentres con algunos cuescos de aceituna, o que me limpié el manjar blanco en el escritorio, etc. No te preocupes, siempre hago lo mismo.

Recibe mis mas cordiales saludos, de parte de tu estimado socio y amigo, firma, el Tomás...


Llegó la Pilar y el Tomás Jr. y estamos en un apart hotel cerca de Apoquindo con el Bosque Sur. Yo conocí bien este barrio, no porque viviera acá, sino por cierta tía lejana muy platuda que tenía una casa por aquí cerca. Esta señora me tenía buena y me invitaba a tomar el té. Así es como recorrí a pie todos estos lados.

Era el barrio de las grandes casas de familia pudiente, la de mi tía era de tres pisos con ascensor -lo que me impresionaba mucho- enorme , con mozos y lindos jardines.

Todavía quedan algunas casas de esas, pero el barrio ha sucumbido al negocio y está repleto de edificios donde conviven de la manerá más promiscua las oficinas , apart hotel y departamentos particulares. En cierto modo todo se ha proletarizado, los palogruesos se fueron para La Dehesa y en El Golf quedaron los emergentes con sus tiendas y restaurants.

En mis años hijitos, no existía el metro sinó que los trolleys, los buses de la ETE, las "liebres" Volkswagen, las micros Ford, Chevrolet o Fargo color verde con rojo y unos endiablados buses marca Mistsubishi que eran una máquina de producir calor y espeso humo negro ¿por qué nadie hablaba de contaminación entonces? .

Ya "aprendí" a andar en metro y he podido comprobar que es la única cosa que funciona bien en Chile: ningún flaite raya los asientos ni murallas, nadie bota basura al suelo, los funcionarios son corteses y serviciales. Al bajar ls escaleras se produce una curiosa metamorfósis, las personas normales se transforman y empiezan a comportarse como civilizados cuidadanos del Primer Mundo, muy educaditos y respetuosos. El metro es una prueba viviente de la validez de las teorías de la influencia del ambiente sobre la psiquis.

Conversando con el Gran César, comentábamos sobre las muchas posibilidades de negocio en Santiago, todo partió cuando le contaba acerca de los muchos conventillos que todavía quedan en la ciudad por el barrio Estación Central, Quinta Norml, Parque Ohiggins. Yo conozco varios de esos conventillos desde chico y aunque algunos son miserables la mayoría tienen una obra gruesa de ladrillo de excelente calidad -por algo han resistido los años y terremotos mejor que muchas construcciones modernas- pero también tienen una concepción arquitectónica muy interesante.

Si yo tuviera un poco de plata -le decía-me dedicaría a comprar y remodelar conventillos, creando nuevos barrios de artistas, universitarios, unipersonales ¡que lindo trabajo se podría hacer ahí! antes que llegue la picota a demoler para hacer más de los horribles edificios que se están tragando la ciudad. En la Plaza del Mulato Gil y el barrio Concha y Toro hay muestras de esto, Santiago podría estar lleno de construcciones recicladas, sería tan bonito como Belgravia o cualquier otro barrio de Londres.

Y así nos pusimos a conversar sobre toda la plata que se puede ganar en Santiago, de pronto advertí con espanto que todo eso implicaba trabajo, la más vil y deshonesta de todas las actividades humanas. Me hace pésimo estar en esta sucia ciudad que solo me inspira ideas desgeneradas, debo volver lo antes posible a la civilizada Arica.

Más comida, más carrete

lunes, 20 de febrero de 2006

El sábado en la mañana fuimos al Naturista a comer una ensalada de frutas ¡que buen restaurante! el que haga algo así en Arica se hace millonario. Yo recordaba los exquisitos porotos granados que comí allí mismo cuando niño, pero ahora no era temporada, too bad.

Aproveché de pesarme en la antigua balanza y comprobé con satisfacción que estaba en los 81 kilos, aunque no creo que dure mucho en ese saludble estado.

Luego tuve un almuerzo muy tarde, pensába ira conocer La Sal donde dicen que preparan el pescado muy rico pero a esa hora no había servicio, así es que nos fuimos por Isidora Goyenechea (a patita) buscando algún lugar adonde aplacar el leon.

Y así nos encontramos con el Pinpilinpausha (¡que nombre!, significa mariposa en vasco), había leído muy buenas críticas sobre su cocina hace años, así es que, sabiendo que me iba a salir caro entramos nomás a ver que tan cierta era la reputación. Mi partner pidió un salmón con no se que, una descripción enorme. Yo siempre he desconfiado de esos platos que llevan un nombre muy largo, cada palabra que agregan al nombre son más lucas en el precio, a cambio de nada. En fin, creo que un buen plato debe tener un nombre corto y que se entienda.

Y así miraba la carta buscando algo que valiera la pena por los estratosféricos precios (entre US$ 10 y US$ 18 el plato). Me hubiese encantado probar la sopa de cebolla (un plato que adoro) pero hacía un calor de diablos, no era nada adecuado en el nivel de transpiración que me encontraba, así es que me debatía entre unos spaguetti a la española, callos o riñones al jerez. Elegí estos últimos acompañados con arroz porque es un plato que conozco bien y puedo comparar.

Desgraciadamente pillé al cocinero en un mal momento porque no tenían nada que los hiciera especialmente ricos, mejores los prepara el jote Viera, igual me tuve que comer las casi seis lucas calladito. Unas cervezas y jugos, total, 18 lucas menos en mi patrimonio y nada que valiera mucho la pena en mi estómago. La señorita que me sirvió múy simpática pero también harto extraña. Fue una mala decisión, en general me dió la impresión de ser un lugar snob y un poco en decadencia, para no mencionar las lucas.

Más tarde llegó la Pilar y el Tomás Jr. a quienes lo fueron a buscar mi cuñado y mi hermana, luego nos fuímos para la casa de ellos a conocer su último negocio ¿necesitan una cámara de vigilancia? vean estas.

En la noche pasamos a buscar a la Francis, nuestra amiga ariqueña y nos fuímos al Bella a tomar cerveza, estaba medio peludo el barrio por ser fin de semana, pero igual salimos ilesos.

El domingo fue el gran día, nos fuimos con el chico Medalla a Quilpué a visitar a Lord Macana, viejo perro, amigo y compañero de mil aventuras, nos tomamos todo, comimos harto, hicimos conferencias telefónicas y para que decir todo lo que hablamos, Medalla sacó lo mejor de su repertorio de mentiras. Todo muy bonito y volvimos más huasqueados que caballo veguino. Las fotos pueden verse AQUI

En fin, más comida, más carrete. Pero hoy: más trabajo, PUAJ

Pasando las penas

viernes, 17 de febrero de 2006


No podía seguir así, el vil trabajo me tenía desesperado así es que llamé a mi viejo amigo y compañero de universidad -el chico Medalla- para hacer lo mismo que todos los ratones de oficina: ir por la noche al barrio Bellavista a tomar unas cervezas, mirar las minitas (ja) y conversar un rato.

El Medalla tuvo la previsora idea de llegar con un pack de Heinecken, de lo que deduje que estaba ganando suficiente plata como para pagar la cuenta esa noche, y así fue como partimos para el Bella.

El barrio es el equivalente a nuestra Isla del Alacrán, donde se puede tomar, jotear y conversar con poca plata, además es donde yo pasé buena parte de mi cercana niñez por lo que cada esquina está llena de recuerdos de los años que viví en turcoleta.

Una cosa curiosa: tal como los ariqueños no vamos nunca al Morro, la mayoría de los santiaguinos apenas han ido un par de veces al Bellavista, creyendo que es un barrio peligroso. Mentira, está muy protegido y a menos que uno ande borracho o sea muy descuidado basta con andar alerta y tener las precauciones mínimas. El Medalla no iba allá desde hace años.

Fuimos donde La Nona que es uno de mis locales favoritos; cerveza barata y joteo gratis. Un lugar humilde como Gardel, andaba con hambre y pedimos una chorrillana que es ese picadillo que se hace con lo que sobra de los demás platos adornado con papas fritas: es la comida más parecida a un vómito que uno se pueda imaginar, igual me la comí aunque hoy ando con una lipiria de encargo, en venganza dejé un poco para los clientes de mañana.

El gran problema acá es como llegar e irse, cerca de las 2 AM mi amigo se empezó a poner nervioso por la hora, así es que lo dejé que gentilmente pagara la cuenta (histórico: primera vez en mi vida que logro que me invite algo) y nos fuimos caminando hasta la Alameda, un par de cuadras más arriba.

No me entusiasmaba para nada tomar una micro, y menos pagar un taxi así es que mientras dudaba que hacer apareció un colectivo que decía "Apoquindo" -¿pasa por Apoquindo con el Golf?- le pregunté -si señor- contesta el taxista -¿y cuanto me cobra?- medio asustado pr el posible palo -mil doscientos pesos- eso me gustó, vale.

Y nos fuimos conversando con el colectivero ¿quien dijo que el santiaguino es callado?, me dijo que funcionaban hasta las 4 A.M. por lo menos, un buen dato para posteriores salidas. Pasamos frente a un auto que se estaba incendiando y le conté de mi camioneta y blabla. De pronto, cuando estábamos llegando a la cordillera el tipo me dice -¿que no iba a el Golf? lo pasamos hace raaaato- menos mal que con muy buena voluntad se devolvió y me dejó donde correspondía.

En fin, luego al depa y fin de la aventura por esa noche, solo me tomé una cerveza de litro 'que es por lo demás mi cuota- para quedar más o menos maharishi como muestra la foto. Mas fotos de mi salida al Bellavista AQUI.

El aburrido

jueves, 16 de febrero de 2006



Luego de la primera jornada en el pestilente cubículo adonde estoy confinado, caí extenuado por el stress físico y emocional.

Todo el día encerrado en una oficina, no se lo deseo a mi peor enemigo. Menos mal que no queda mucho, cuento cada día que pasa igual que el Conde de Montecristo mientras esperaba salir de su prisión.

Ah, y les aclaro enseguida la ambigua frase "me comí un alemán" no es lo que pensaba Wonko o Hernando, sino un "sandwich alemán" en el Quick Lunch Alemán de Apoquindo, excesivo por decir lo menos.

Hoy no tenía ganas de almorzar así es que pasé de largo,a la noche fuimos a comer pizzas al Leona de calle Noruega casi esquina con Apoquindo,me comí un calzonne relleno con ricotta, mozarella, tomate y huevo duro, muy rico, este si que lo recomiendo.

Nada interesante que contar, trabajo y mucho más aburrimiento, claustrofobia por el encierro en la oficina, malas noches durmiendo sin el ruido del mar y no me acostumbro a las malditas almohadas, demasiado mullidas para mi gusto. En fin, desde el corazón de Sanhattan se despide de ustedes, muy atentamente.

Tomás, el aburrido (falta poco para el 23, menos mal)

Heme aquí

miércoles, 15 de febrero de 2006


Y al fin llegué a Santiago,aquí estoy en un cubículo apestoso mal llamado oficina, entre artículos de cocina, toda clase de cosas inútiles y un escritorio minúsculo que no me alcanza ni para poner los codos (ni hablar de los pies). Ya estoy medio enfermo en estas condiciones de trabajo infrahumanas. Anoche soñé que las paredes y el techo se cerraban haciendo la oficina cada vez más chica hasta aplastarme.

En fin, al mal tiempo buena cara, mientras mi estimado socio en la fastuosa oficina del lado tortura mis oídos con horribles canciones de Patricio Manss y arroja el calor del maldito aire acondicionado hacia mi cuchitril, yo pienso que quedan pocos días para volver a Arica, no hay mal que dure cien años, ni huemul que lo aguante :-D

Ayer me comí un "aleman" gigantesco en un local de Apoquindo, aquí cerca de la oficina y me cayó como bomba. En fin, voy a hacer algo productivo para distraerme un poco, como en esta claustrofóbica ciudad no puedo dar una vuelta a la playa para make up my mind, no me queda otra alternativa que trabajar un rato.

La maleta

lunes, 13 de febrero de 2006


¡Que horrible es llenar la maleta!, ocho poleras, dos jeans, calcetines, boxers, desodorante, cepillo de dientes, peineta, shampoo, afeitadora eléctrica, pasta de dientes, espuma de afeitar, mi Victorinox, lentes para el sol (de luca, marca "cuneta"), cámara fotográfica, Pocket PC, notebook, teléfono celular, tres cargadores de baterías, a ver, aver, que se me queda. Ah, un disco duro para respaldar, tarjeta para wifi, adaptador CF a PCMCIA, ¡mi billetera! se me estaba olvidando, ah, los audífonos. Y tengo que rippear la música que me mandó Lilian, cargar baterías a todos los aparatos, ah, adaptadores de enchufe, ¡los lentes para leer! si esos estoy ciego. Ahora que me acuerdo tengo que bajar unos libros a la pocket, seguro que me espera mucho aburrimiento en Santiasco.

Que más, que más, se que algo se me olvida. Ah, como le presté la casa rodante a la Gloria tengo que pasar a darle las últimas instrucciones, y llevarle agua, a ver, a ver que otra cosa, menos mal que ya me corté el pelo, se que algo se me olvida pero no puedo acordarme, que será por los mil diablos. Después me voy a andar pegando cabezasos. En fin amigos, nos vemos en Santiasco. Ah, ya se lo que se me olvidaba, el pasaje, ahora a buscar donde diablos lo dejé porque ni me acuerdo a que hora sale el maldito avión.

Tapestry

domingo, 12 de febrero de 2006



My life has been a tapestry of rich and royal hue
An everlasting vision of the everchanging view
A wondrous woven magic in bits of blue and gold
A tapestry to feel and see, impossible to hold

Once amid the soft silver sadness in the sky
There came a man of fortune, a drifter passing by
He wore a torn and tattered cloth around his leathered hide
And a coat of many colors, yellow-green on either side

He moved with some uncertainty, as if he didn't know
Just what he was there for, or where he ought to go
Once he reached for something golden hanging from a tree
And his hand come down empty

Soon within my tapestry along the rutted road
He sat down on a river rock and turned into a toad
It seemed that he had fallen into someone's wicked spell
And I wept to see him suffer, though I didn't know him well

As I watched in sorrow, there suddenly appeared
A figure gray and ghostly beneath a flowing beard
In times of deepest darkness, I've seen him dressed in black
Now my tapestry's unraveling; he's come to take me back
He's come to take me back

Gracias a Lilian que me mandó los CDs, estoy volviendo por un momento a los años setentas, la época de oro cuando los Beatles, Jimmy Hendrix Pink Floyd y tantos otros nos sorprendían a cada rato con trabajos nuevos, mejores y más sorprendentes.

Carole King fue un buen ejemplo de los talentos musicales de esa época, podia componer con tremenda facilidad música comercial y pegajosa (corazón, mi corazón, I feel the earth move under my feets) e incluso convertir una basura comercial como fue "will you love me tomorrow?" en una balada preciosa con solo cambiarle el tempo y el arreglo. El long play "Tapestry" (long play jaja ¿quien se acuerda de esos?) fue un hito para los que éramos entonces jóvenes, porque mezclaba los ritmos típicos de Carole King con unas baladas tan cuidadosamente elaboradas que parecían venir de otro mundo: You´ve got a friend, Natural Woman, Tapestry con cuya ambigua letra inicié esta entrada.

Carole King, paz, amor y marihuana, Ché Guevara, Silo, Allende, el Liceo de Ancud, el golpe militar, las fiestas de Inacap, el primer baile apretado, en fin, todo de golpe en una maldita canción.

Emprendedores pinganillas

sábado, 11 de febrero de 2006


Conversaba con mi amigo Abel, agrónomo ariqueño de larga experiencia (es más viejo que yo). Me había contado que mandó a 10 de sus alumnos en práctica del liceo agrícola adonde un importante agricultor, también amigo mío de hace años. Yo le dije "te apuesto que antes de una semana están de vuelta, no les va a pagar ni uno". Hoy me vió y se acercó gritando ¡profeta! ¡profeta!.

Más sabe el diablo por viejo que por diablo, mi amigo agricultor los recibió encantado, les habló de la necesidad de tener trabajadores técnicos, preparados y de lo difícil que resulta conseguir que un ariqueño vaya a trabajar a Azapa. Al final consiguió a 10 personas trabajando tres días gratis (lo que no es poco, le limpiaron como un millón de almácigos jaja) y los muchachos ganaron una importante experiencia en como funciona el mundo real.

Si creen que me voy a poner a criticar a los agricultores locales se equivocan, simplemente así es como se trabaja por estos lados. El agricultor gasta toda la plata en semillas, abono, pesticidas y se queda sin un cinco para capital de trabajo, peor todavía, el capital inicial se lo presta el mismo monopolista que le compra la producción (al precio que el mismo fija), así es que apenas sembró se queda pato.

¿Como lo hace entonces? trabaja con los aimaras que llegan a pie desde Bolivia y Perú, limpian y cuidan los cultivos, duermen en el mismo campo y reciben solo los víveres, cuando llega la cosecha le paga todo lo que les debe y estos se vuelven a su país con el billetín de la temporada. Al final toda la cadena trabaja para el monopolista que financia y compra la producción. Es la vida real.

También me contaba el Abel como los exportadores compran la producción a decenas de agricultores y no les pagan hasta el próximo año, recién cuando ellos reciben la plata, y como los productores que le venden a los exportadores toman su pequeña venganza, metiendo ramas, hojas, productos de tercera y lo que sea para hacer bulto y cobrar un poco más. ¿Que van a exportar solo una vez? en realidad no les importa mucho porque sus necesidades de plata son urgentes, solo se vive una vez.

Otros grandes emprendedores pinganillas son los narcotraficantes, conocidos en Arica hasta por el gato, pero nadie los molesta porque producen a pérdida solo para lavar las ganancias del envío de drogas. Sirven de ejemplo cuando la Corfo o algún ministerio necesita mostrar success stories de nuestra agricultura. Así a cualquiera le va bien.

Bienvenidos al mundo real, el de la agricultura de subsistencia y el emprendimiento pinganilla, basado en vivir al día, vacunando a todo el que salga a su paso. ¿Sería preferible que llegue un árabe como Delmonte Fresh, compre todas las tierras a los actuales dueños -descendientes de inmigrantes y zambos- meta el capital que se requiere y convierta a los valles de Arica en grandes industrias de monocultivos?

No lo creo, con todo el vacunismo, las mentiras, el derroche de subsidios y los falsos logros mostrados por la Corfo, creo que aún es preferible nuestro emprendimiento pinganilla antes que las grandes agroindustrias. Afortunadamente los valles de Arica no tienen un tamaño económico suficiente para abrirles el apetito

Después les cuento como me fue

viernes, 10 de febrero de 2006



Me escribió Fabiola Reyes contándome sobre el proyecto "Campamentos de Astronomía para las nuevas generaciones de la I Región", con el que ganó el premio a la Creatividad en Física y Astronomía, del departamento de Física de la Universidad de Tarapacá.

Que buena idea, justo ahora que se ha completado la red de caminos que unen San Pedro de Atacama con Visviri, hacen falta proyectos de este tipo para dar impulso a este circuito que va a ser top para el turismo regional de los años que vienen.

A ver si las autoridades que manejan el billullo esta vez aciertan y se comprometen a potenciar este proyecto tan interesante y vendedor, la cosa no es solo ganar un concurso sino que ejecutar el proyecto, apoyarlo y mantenerlo para que produzca el efecto bola de nieve que genere su éxito. En el Valle de Elqui desde hace años algunos astrónomos y empresarios vienen haciendo el turismo astronómico con bastante éxito, en Arica tenemos varias ventajas y un gran potencial para desarrollarlo en nuestro altiplano.

Lo que me sorprendió es la cantidad de cosas que Fabiola está haciendo, en un par de mail me habló de varios negocios y no tengo dudas que se trata de esas poquísimas personas que aplican el dicho "como se dijo, se hizo", la gente que no solo habla sino que hace las cosas y persevera -a pesar de los problemas- son los que a la larga les sonríe la fortuna, he conocido unas pocas personas así y a todos les termina yendo bien. O sea Fabiola, cuando ya seas millonaria espero que igual te acuerdes de los pobres y no me quites el saludo.

Generalmente odio el spam, pero hoy, por primera vez en mi vida recibí uno que me hizo gracia, estaba en inglés pero traducido, dice más o menos así:

todo el mundo conoció el gran escándalo sexual conocido como "Klinton-Levinsky".
¡Después de relaciones como esa la popularidad de Klinton aumentó un montón!
Es un fenómeno natural, porque Bill como el real hombre que es no tiene de que avergonzarse de que cuando estaba con Monica usara Viagra regularmente.
Vea lo que ocurrió, su figura política se hizo más brillante y atractiva. ¡Es muy importante para un hombre ser respetado como tal!
Visite nuestra tienda de Viagra para entrar a una nueva fase de su vida.

Me convencieron, después de este mail me voy enseguida a comprar una caja de Viagra, después les cuento como me fué

Nada cambia

jueves, 9 de febrero de 2006


Vengo de comprar mi pasaje para Santiago adonde parto la próxima semana a la búsqueda del escurridísimo y vil billete, gracias a un pituto de último momento conseguí pasajes adicionales así es que estoy mandando a la Pilar y al Tomás Jr. también para Santiago, cosa que los tiene muy contentos.

Es curioso, lo mismo que para mí es un sacrificio para el Tomás Jr. es una aventura, hace 7 años que no viaja para allá y está entusiasmado con lo del avión y todo eso, será la segunda vez en su vida que se sube a un avión, ¡pensar que yo conocí los vuelos recién a los 28 años!. En fin con estos viajes ya no necesito hacer regalos de ningún tipo hasta el año 3050.

Me voy a perder como dos semanas del verano ariqueño, en fin, el Colt ya está imprimado casi por completo y ahora estoy pensando de que color lo voy a pintar, el verde limón es el primero en mi lista de opciones, claro que habrá que esperar a que vuelva de Santiago con algo de billullo. Espero tener luego el Colt andando y con los papeles en orden, como antes, con ese auto puedo viajar adonde quiera.

Cambia, todo cambia, el río San José está bajando con más fuerza "nunca verás pasar dos veces el mismo río" dijo Heráclito, o mejor "todo debe cambiar para que todo quede igual", esa me gustó más, la del Gatopardo. Una de las cosas que más me gustan de Arica es la sensación de permanencia, creo que en unos 200 años más, cuando en premio a mi actual vida virtuosa sea reencarnado en gaviota de puerto (todo el día comiendo el trigo boliviano y dando vueltas por la Isla del Alacrán), volveré a ver la ciudad desde las alturas, y estará todo más o menos lo mismo, hasta la gente que se muere en Arica queda dando vueltas por ahí, en el recuerdo.

En la esquila

miércoles, 8 de febrero de 2006


Ayer fuí a cortarme el poco pelo que me va quedando, antes me preocupaba mucho el asunto del corte de pelo porque y le tenía fobia a la peluquería, entraba y me ponía a traspirar, pensaba que me iba a dejar un hoyo en la cabeza o algo así.

Bueno, es una de las pocas fobias que desapareció completamente con los años, ahora me gusta ir a cualquier peluquería y cuando me hacen la tradicional pregunta "¿como quiere el corte?" siempre les digo "corte como usted quiera". Ya pasó la época en que me asustaba tener un corte de pelo ridículo y hasta me gusta que hagan experimentos, aunque me vea como recién salido de los marines, a estas alturas ya me da lo mismo.

Mi gran amigo y compañero de la universidad el Matute era un convencido que todas las peluqueras son promiscuas así es que cada vez que se cortaba el pelo -en su caso era como trasquilar una oveja- aprovechaba de conversarles, invitarlas a salir y hacerles toda clase de insinuaciones aunque hasta donde yo supe jamás le resultó ninguna.

No se de donde habrá sacado esa idea pero para él era una verdad indiscutible. Yo nunca me la creí pero pensándolo bien siempre termino conversando con la peluquera de algo relacionado con sexo o parejas... este Matute tuvo influencias insospechadas sobre mis ideas.

Esta vez, mientras mis pelitos caían bajo su tijera yo le decía que a medida que tenga menos pelo tendré que preocuparme por tener más plata porque con plata se suaviza cualquier defecto: el guatón se convierte en "gordito simpático", el pelado en "atractivo", el feo en "tincudo", como decía Quevedo "poderoso caballero es Don Dinero".

Mi nueva peluquera se reía mucho y me contaba que ella se casó por amor: cambió a un novio suizo lleno de plata por un carabinero pobre y mucho mayor, en fin, no le creí mucho pero quien soy yo para llevarle la contra, me mostré convenientemente asombrado por el asunto y pasamos un buen rato analizando los pro y los contra de un matrimonio por interés. Igual que el Matute, no saqué nada en limpio pero me entretuve bastante mientras me trasquilaban. Y al final no me dejó tan mal, no puede hacer milagros si es peluquera nomás.

Igual siempre me ha rondado la duda ¿serán las peluqueras más promiscuas que el resto de las mujeres?, bah, mejor pienso en otra cosa, no me vaya a estar leyendo una peluquera y se de la coincidencia que la próxima vez caiga en sus manos, allí se podría tomar venganza de toda esta difamaciones y tonteras que estoy escribiendo.

La solución al problema de los pobres

martes, 7 de febrero de 2006



Tiempo atrás yo escribí en chile.soc.política que había encontrado finalmente el remedio para la pobreza. Consistía sencillamente en cambiar el código penal agregando un nuevo delito: ser pobre. Cualquier chileno mayor de edad que no esté estudiando si no puede demostrar que había ganado al menos un sueldo mínimo mensual debería irse para la jaula o -mejor aún- a hacer trabajos forzados en las empresas de los ricos a cambio de cama y comida.

¿Que mejor incentivo entonces para trabajar? ¿cuantos de los que hoy abandonan los estudios despreocupadamente lo harían ante esa amenaza? ¡como mejoraría la economía nacional con la mano de obra esclava! ¡como se preocuparía cada cual de buscar la forma de ganar plata!. Y si piensan que lo que digo es absurdo deberían pensarlo dos veces, ese es más o menos el sistema que existe hoy mismo en China donde la vagancia es un delito duramente castigado y es lo que explica en gran parte el crecimiento chino, donde millones de personas trabajan por una cama y un plato de comida.

En mi perra vida he conocido muchísimos pobres y unos cuantos multimillonarios, no tengo nada contra los pobres excepto contra los que viven quejándose y echándole la culpa a alguien de sus sufrimientos, a esos no los soporto, si estuviera en mi mano con mucho gusto los mandaría a trabajos forzados por vacunas.

Y claro que tampoco me gusta la idea china de que la pobreza es un delito, pero mucho menos me gustan los llorones, yo creo que cada uno decide con bastante libertad cuanto sacrificio está dispuesto a hacer para mejorar su condición y cada cual vive de acuerdo a esa decisión, si hay algo que me hierve la sangre es la idea de "justicia social" que supone que por el solo hecho de haber nacido, cualquier idiota tiene el derecho a vivir bien. Claro que no tiene ese derecho ¿de donde habrán sacado esa tonta idea?.

En fin, después que publiqué la idea andaba buscando la manera de cancelar el post, no fuera a ser cosa que algún político se entusiasme y la implemente...y a mi me manden a hacer trabajo forzado a las fábricas de pollos de Ariztia!

La pobreza es una de las consecuencias de la libertad, la única solución que existe para el problema de la pobreza es suprimir la libertad y convertirlos a todos en esclavos, menos a los ricos.

Chocheando de nuevo

lunes, 6 de febrero de 2006


Cada vez que abro el correo electrónico me preparo para ver que trae esa caja de sorpresas que es mi bandeja de entrada, y van apareciendo amigos de los que no sabía hace años, mis primos que viven lejos, los comentrarios del blog y de vez en cuando alguna nota de gente que vivió en Arica y todavía la recuerdan con nostalgia: algunos hicieron el servicio militar, otros estudiaron en la Tarapacá o la Norte, la mayoría con divertidos recuerdos de las clases que les hizo mi amigo el jote Viera.

En fin, entre ellos recibí hace un tiempo un mail de Eduardo Villegas diciendo que por que no escribo algo de lo que fue Arica para los que fuimos jóvenes (jaja, yo todavía soy joven) en los ochentas.

Eduardo me mencionaba a algunos de los top ten del carrete de entonces, "los guatones Karl, el Marcello y Pato Pescetto, el Pancho Fraile el Mario Cerda, el Titin Kukulis, Julio Pino, el guatón Bumel Fux, las pinturitas Verónica Saba etc. Los Melus y en fin tanto compadre que dio vida a esos días de Arica, donde a nadie nos importaba el futuro". En fin, la lista es larga y por un minuto voy a olvidar que hay muchos no ariqueños que leen esto y trataré de recordar un poco esos años en que fuimos tan felices e irresponsables.

Ya viene, la fuerza, la voz de los ochentas
Esos fueron mis años de universidad (entré en 1978) y desde esa perspectiva los recuerdo. En el 81 más o menos se inventó la pasta base que casi todos terminamos fumando como chinos en el "Campus Baviera", un antro de perdición ubicado en calle Colón frente a los bomberos. Los baños del Baviera fueron el supermercado donde los dealers de la droga se hicieron el gran billullo durante varios años.

Al final algunos quedaron pegados y otros tantos se arruinaron económicamente, como todas las cosas la droga finalmente pasó de moda en los noventas y hoy solo quedan los delincuentes y los pegados que todavía no se han muerto.

El Baviera consistía en un larguísimo pasillo con mesas en un costado, al fondo una pequeña barra con un espacio chiquito, detrás un patio y el antro de perdición: los baños. Fue el primero en vender cervezas en botellas de a litro, una gran idea que ahora recogen la mayoría de los antros partiendo por el "The End".

Para los más finitos estaba el Bowling en la costanera, a un lado del Morro de Arica con un tobogán gigante en la ladera del morro y una cancha para patinaje donde el viejísimo profesor Erich Glass se lucía haciendo piruetas, un gran valor y un buen amigo don Erich, hasta el día de su muerte, aunque tenía un caráctes de los mil demonios.

Durante los setentas todo el movimiento se concentraba en el "Parador Turistico" a la entrada de la Isla del Alacrán, pero a principios de los ochentas todos se fueron al mítico Cuchi-Cuchi" ubicado en la punta de la Playa Brava, era impresionante ver los centenares de autos que se juntaban allí de madrugada a encontrarse, conversar y tomar una cerveza o un "combinado" que consistía en una botella de pisco mezclada con una CocaCola de a litro vendida en la botillería oficial de la ciudad en esos años; el Cali.

Con el paso de los años Arica siempre ha mantenido algunas constantes como la botillería oficial, que es el lugar donde todos van a comprar y donde el dueño conoce a toda la juventud alcoholizada de la ciudad: la más antigua que puedo recordar fue el Cali de la familia Rocco, luego una en Calle Maipú cuyo nombre se me olvidó, después fué Don Chumingo del gran pelado Renato del Real y hoy son el Bodegón y Chuminguito dos botillerías que se reparten la clientela en la esquina de San Martín con Ohiggins.

Otra constante es el punto de encuentro, adonde va todo el mundo y que es por tradición histórica zona liberada para consumir alcohol en la vía pública (siempre que se respeten los límites del orden, claro), según recuerdo este lugar ha sido en orden consecutivo el Parador Turístico, luego el Cuchi-Cuchi y actualmente la Isla del Alacrán, por donde pasan de madrugada los carabineros, a veces con las balizas encendidas pero sin molestar a nadie y se ponen los fines de semana a controlar que los conductores anden con los papeles en orden.

Los de la (des)generación de los ochentas hoy son todos cuarentones y cincuentones, los que quedamos en Arica seguimos yendo como si nada a la Isla a tomar unas cervezas y hablar de las mismas tonteras de siempre, antes íbamos a cazar minas y hacer caballitos con el auto en los cerros (¡este es un buggy! era mi grito de combate), ahora mucho más tranquilos cuando vemos a alguien haciendo acelerar el motor decimos "ojala te mates idiota". Los muchachos de entonces ya no somos los mismos.

¿Que habrá sido de ellos? por ahí los veo a veces, la mayoría viejos y oxidados, el guatón Bummel está más gordo que antes, el guatón Camán (que fue concesionario del Cuchi-Cuchi y ahora es del Kamikaze) está como unos 10 gramos más flaco, la Verónica Saba todavía ricarda, lamentablemente no se puede decir lo mismo de la mayoría de las demás lolas de esa época.

Algunos se perdieron en la droga, otros estuvieron hasta el cuello y después la dejaron, la mayoría la probamos en abundancia y nunca enganchamos. De muy pocos se podría decir que están bien económicamente, a lo más algunos sobrevivimos en equilibrio precario, la mayoría de las grandes expectativas jamás se cumplieron y en términos de prosperidad económica creo que fuimos una generación perdida. Ahora a veces voy a la playa y no encuentro a nadie conocido, ayer por suerte me encontré con mi linda amiga Cindy y nos estuvimos acordando de esos tiempos felices y despreocupados. En fin, ya estoy chocheando de nuevo.

Ríos sin agua, montes sin leña

domingo, 5 de febrero de 2006

Desde hace algunos días que el río San José está llegando al mar, esto pasa solo durante un mes o menos en el año debido a las lluvias del invierno altiplanico -que ocurren en pleno verano- y la gente se para en los puentes a ver el curioso espectáculo de un río con agua en la ciudad de Arica, aunque sea solo un hilito de agua.

La "bajada del río" es una acontecimiento de cada verano que produce cambios en el microclima, una especie de neblina delgada y calurosa, junto con los atardeceres de extraño color ámbar. Es algo caprichoso que algunos años se convierte en catástrofe cuando, por culpa de la "corriente del niño", las lluvias del altiplano son más fuertes que lo habitual y el cauce del río arrasa con todo lo que encuentra a su paso por el Valle de Azapa y la ciudad. Tiempo atrás tuvimos uno de esos desastres después que habían pasado casi 20 años sin que bajara el río, ¿quien lo entiende?.

Y aquí estoy yo, en este día caluroso, húmedo y casi nublado, con mi plato de lasagna esperandome en el escritorio y pensando en que iré a dar mis vueltas a la playa después de almuerzo, como casi todo Arica lo hace. La bajada del río puede parecer inútil pero le sirve a mucha gente en la ciudad; a los ociosos que se paran en los puentes a mirar como corre el agua, a los articulístas del diario que escriben sobre los mosquitos y basuras que ensucian la playa Chinchorro cada año, a los sinverguenzas que hacen carísimos e inútiles estudios para "solucionar el problema" con plata del estado y desde luego a los meta-ociosos como yo, que en un aburridísimo domingo no se les ocurre nada más interesante para escribir en su weblog. Como decía mi amigo Adrian "Arica la bella, ríos sin agua, montes sin leña"


Díganme que estoy loco, no importa, pero me largué de cabeza a la restauración del Mitsubishi Colt 1981. Ustedes dirán que sentido tiene arreglar un montón de óxido con ruedas como ese, pero que diablos, amo a ese auto y el amor es ciego.

Daniel -en uno de los comentarios que se perdió- ya me dijo que como se me ocurría y que buscara otra camioneta. Todo a su tiempo, cuando aparezca la Safari de mi vida y tenga los doblones necesarios para comprarla lo haré, pero la voy a tener exclusivamente para tirar la casa rodante, no la voy a usar para nada más, es ridículo y caro andar por la ciudad en un tremendo y pesado vehículo, para eso necesito un city car: el Colt.

Hay algunas razones por las que prefiero restaurar el Colt antes que comprarme otro auto usado, primero que nada porque abrí el motor y está muy bueno, lo ví con mis propios ojos, luego porque es un motor sencillo sin electrónica, computador ni inyectores, no tiene nada que yo no sepa como funciona y es casi imposible que me quede botado con ese auto, también porque tiene un carburador muy chiquito y sencillo lo que me garantiza economía de combustible, tiene una caja cuarta sin overdrive que lo hace una delicia de manejar, además es un auto tan antiguo que a nadie le interesa robárselo y si me pongo paranoico en la noche le saco el rotor y ni el genio más grande de la mecánica se lo podrá llevar.

El mecánico que lo está pintando es de los míos, aperrado con el trabajo y cobra muy barato porque tiene la misma filosofía que me enseñó mi sabio amigo arquitecto "cien monos cagan más que un elefante", así es que cobra poco pero jamás le falta el trabajo. Si le cambio el radiador (US$ 40.- de contrabando desde Tacna) y la bomba de agua (otros US$ 40) ya tendría la confianza como para viajar hasta Punta Arenas sin problema. En fin, es mi última locura, como decía Ella Fitagerald "this is my last affair"

Otra apuesta riesgosa

viernes, 3 de febrero de 2006


Con esta foto del Volcán Corcovado, que me acompañó durante tantas tardes de lluvioso aburrimiento, empiezo mi entrada del día de hoy. No hay nada de lluvias por estos lados porque en Arica jamás llueve, aunque hoy en la mañana cayeron unos pocos goterones gracias al invierno boliviano, pero no alcanzaron ni para mojar el auto.

En esos años yo soñaba con estudiar ingeniería electrónica igual que mi primo Jandro, lo que era una cosa tan lejana e imposible como llegar a pasar una noche con la Ornella Mutti (que a propósito era justamente mi otro sueño), en fin, de dos se me cumplió uno, no está tan mal. Y mientras llovía sin parar durante una semana yo soñaba despierto que volvía a Chiloé convertido en ingeniero -en esos años era una profesión muy sexy- que me convertía en el Rey de la Minas y la más linda del liceo me perseguía hasta que yo finalmente le daba la pasada. En fin, soñar no cuesta nada. Al final nada salió como lo pensaba, afortunadamente, por eso cada día me convenzo más de lo inútil que resulta planificar demasiado el futuro.

En fin, estoy empezando a chochear "en mis años hijitos..." blablabla, mejor vuelvo a la realidad. Acabo de subir la actualización del mes de febrero de la Web Infoarica, es un sitio que me tiene cada día más contento porque ya ha tomado vida propia, solo lo veo una vez al mes pero durante todo el año me escribe gente que viene a Arica dándome las gracias por la información o pidiéndome algún pequeño favor, he hecho un montón de amigos y me he encontrado con otros amigos muy queridos de los que no sabía por años, mis saludos para ellos.

Gran parte del mérito del sitio está en las colaboraciones que cada mes agrega el doctor Renato Aguirre Bianchi para las tres grandes secciones a su cargo: Arica, Territorio Andino, Aves de Arica y Arica a Caballo, son de un interés extraordinario, no se las pierdan.

También acabo de hacer una apuesta más o menos riesgosa ¿se acuerdan del Mitsubishi Colt que era un montón de óxido y parecía destinado a la chatarra?, resulta que lo estoy restaurando; mi mecánico también es desabollador y pintor y por un precio ridículamente bajo me ofreció pintarlo, en fin, espero que esta vez todo resulte bien, los mantendré informados bien sea de mi suerte o de mi desgracia. Como siempre, espero que todo salga bien, caso contrario mala suerte nomás.

Ah, la foto es por supuesto de mi amiga trota-mundos Claudia Lohr.

Los trota-mundos

jueves, 2 de febrero de 2006


Me escriben mis amigos trota-mundos Claudia y Tilman quienes me han mantenido al día con sus últimas aventuras por Argentina.

Salieron de Arica en octubre y han recorrido gran parte de Argentina por caminos y sendas difícilmente practicables. Llegaron hasta Ushuaia y acampando en sus alrededores me contaban que comían truchas hasta en el desayuno, luego entraron a Chile por Aysen y conocieron el santuario de Pumalín (el mismo que compró y luego donó Douglas Tompkins), me dicen que desde hace siete años que querían conocerlo y al fin lo vieron. Aquí sale la Claudia en el Parque Pumalín debajo de una gran mata de pangue, de esas que se usan para tapar los curantos y de los tallos se comen las ricas nalcas.

Me acordé con un poco de nostalgia de los años en que viví en Quellón, cuando el pueblo era tan chico que casi ninguna calle tenía nombre ni las casas número. Las cartas las mandaban al nombre de la persona porque el cartero los conocía a todos. Vivíamos en una viejísima casa de madera al borde del mar y mi pieza era una pajarera ubicada en el techo, típica construcción chilota llena de piezas en el techo. El patio era tan grande que plantábamos cantidad de papas y los vecinos nos mandaban caballos y vacas para pastar. Creo que de ese tiempo viene mi aversión a los caballos.

Lo mejor eran los atardeceres, en esta época del año el sol se pone como a las 10 de la noche con unos incendios espectaculares del cielo detrás de los volcanes: Osorno, Corcovado, Puntiagudo. Yo era muy aficionado a la radio de onda corta y tenía el techo repleto de antenas, para las tormentas se podía sentir la electricidad en mi pieza y aunque cayeron montones de rayos cerca nunca cayo uno en la casa misma, todavía no era mi hora.

Por si algún compatriota chilote llega a leer esto vayan mis saludos, nunca sufrí tanto como en esos años pero igual cuando me fuí fue una de las muy pocas veces en mi vida que tuve que tragarme los lagrimones.

El Indiana Jones de los pobres

miércoles, 1 de febrero de 2006


Cuando Rodrigo supo que se me había caído la camioneta se acordó de la película esa donde se cae el tanque por un barranco, así es que tomó el photoshop y me mando este montaje. solo hay algunas pequeñas diferencias con el verdadero:

1. Más que Indiana Jones me parezco al Indio Jones

2. Indiana Jones corre grandes peligros por valiente, yo también corro peligro pero por accidente

En fin, fíjense que hasta colocó la camioneta estrellada en el lado izquierdo jaja, maestro del photoshop!.

Pasando a otro tema menos jocoso, anoche estába conversando con Carlos García que está en la comisión organizadora del festejo de los 40 años del Glorioso Departamento de Electrónica de la UTA y estábamos barajando algunas ideas al calor de unos fetuccini con salsa de camarones bien regados con tinto. Yo creo que aparte de las ceremonias y toda esa desagradable aunque necesaria pompa lo principal va a ser volver a encontrarnos los grupos de amigos y compañeros de entonces. Hay muchos amigos que no veo desde hace más de 20 años y daría un brazo por tomarme un copete con ellos, creo que en el fondo eso es lo importante, lo demás son todos adornos.

Entre las varias ideas que quedaron flotando me gustó la de una fogata en La Lisera, yo podría prestar la casa rodante para que la usen como bar y después guardo los conchitos para prepararme un buen bigoteado ¿que tal?

En fin, se que son pocos los compañeros que leen mi blog pero si por esas cosas de la vida alguno lee este artículo por favor que me mande un mail con su correo electrónico y datos para tenerlo en mi lista, a cada uno que me mande el mail me comprometo a invitarlo a un copete (creo que esa es la única forma de convencer a un ingeniero electrico o electrónico jaja)

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