Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El primer día de clases

martes, 13 de agosto de 2013


Hace un par de años que no hago clases excepto un par de cursos. Creo que encontré mi nicho guiando tesis, porque me gusta leer y me entretengo revisando los trabajos, lo aprovecharé mientras dure. Con la cantidad de amigos que tengo, creo que no me costaría volver a ser el profesor abusivo de siempre, pero no me hace maldita gracia adquirir un compromiso rutinario, especialmente cuando lo que tengo que enseñar ni me interesa y yo mismo lo considero un poco inútil.

Pero no hay que decir "de esta agua no beberé", aunque la probabilidad de enseñar algo que me guste es infinitesimal, bien podría alcanzarme la miseria -que siempre me sigue de cerca- obligándome a ganarme el pan con el vil trabajo.

Estaba pensando en cuales son las determinantes de un buen profesor, lo que me lleva a la primera clase. Creo que la primera clase es la más importante de todas y siempre hay que tirar toda la carne a la parrilla en esa clase, especialmente en los primeros diez o quince minutos.

Los profesores mediocres no se dan cuenta ni les interesa, porque hacen clases solo como un medio para pagar las cuentas. Se limitan a ir todas las clases a cierta hora y cumplir con las formalidades de lo que llaman "pasar materia" que es la antítesis de hacer clases. A veces ni eso, abusan de su posición dominante que les permite hacer lo que se les antoje sin que nadie les exija nada en términos personales o intelectuales. Entonces el sentimiento es mutuo, ni al profesor le interesa hacer clases ni a los alumnos les interesa ir, esto tiene varias maneras de resolverse pero normalmente es la vía del mínimo esfuerzo que se impone por ambos lados y todos felices.

En los primeros minutos de la primera clase es cuando se define todo el curso, la impresión que hace el profesor entonces durará hasta que se termine el semestre, los estudiantes formarán opinión acerca del curso y del profesor. En la sala de clases, entre profesor y alumnos se desarrolla una especie de mundo cerrado que dura un semestre y puede ser una experiencia interesante o un suplicio.

La primera clase que más me impresionó fue en el curso de electromagnetismo con Tito Torres. Cuando entramos parece que a Tito se le olvidó que estaba haciendo clases y se puso a leer y mirar por la ventana. Finalmente un compañero (creo que fue Dietram) le preguntó si iba a hacer clase o no, antonces Tito se dio cuenta del asunto y se mandó de corrido el speech de física más impresionante que he escuchado en mi vida.

Partió al revés, escribiendo las ecuaciones de Maxwell (que se supone debían ser la culminación del curso) y en menos de una hora pasó revista a una serie de problemas fundamentales de la física. Me di cuenta que estábamos frente a un genio en su tema. Los años me dieron el regalo de hacerme muy buen amigo con él, pero nunca le he preguntado si realmente se le olvidó que estaba haciendo clases. Probablemente fuimos de las últimas generaciones de sus alumnos, después se dedicó a investigar.

Mirándome el ombligo, creo que como profesor nunca he sido malo, más que nada por una cuestión de ego,  siempre me he tomado en serio lo de hacer clases. Aunque no siempre he sido bueno, por empeño no me quedo. Recuerdo algunos cursos que fueron muy buenos, especialmente del Chile Joven y de la desaparecida Universidad Contemporánea. Hice clases varios años seguidos y con el tiempo fui haciendo una especie de rutina para la primera clase.

Casi siempre parto con el sermón, o la arenga, creo que es parte importante del curso porque deja las condiciones en claro para que sepan lo que pueden esperar de mi y lo que yo espero de ellos. Les digo que el curso es para personas normales y que no se necesita inteligencia ni habilidades especiales, las pruebas no serán concursos de ingenio ni nada de eso, cualquiera que cumpla con los requisitos mínimos de dedicación debería aprobar y espero que la mayoría -ojalá todos- van a aprobar el curso.

Enseguida les digo que realmente ODIO a los sinverguenzas, a los aprovechadores que tratan de sacar ventaja o a los que no cumplen con lo que se comprometen, así es que si sorprendo a alguien copiando me encargaré de reprobarlo como sea, y si alguien no pudo hacer un trabajo, ir a una prueba o no le alcanzó la nota que no se moleste en hablar conmigo, porque de antemano me comprometo a no darle la pasada a nadie, cueste lo que me cueste.

Al final les doy un vistazo de lo que se trata el curso y para que les podria servir profesionalmente y les aclaro que a mi me da lo mismo si aprenden o no aprenden, que eso deberia interesarles a ellos, no es mi asunto. Creo que nunca he perdido el control de un curso  aunque tuve algunos difíciles que me costó controlar.

Al final es un asunto de control y respeto mutuo, creo que se consigue en los primeros minutos de la primera clase o no se consigue nunca. Me respetan y yo los respeto, me comprometo a no abusar demasiado siempre que no se me suban al piano, es un delicado ejercicio en la cuerda floja, pero puede resultar entretenido.

8 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

No es mal método el de su amigo Tito !. Sobre todo porque las ecuaciones de Maxwell tienen una bella simetría implícita. Avisar que "vamos a llegar acá", a esto, que condensa todo en una genial expresión, no está mal.
La Madre de las Ecuaciones en mecánica de fluidos es la de Navier-Stokes y es igual de comprimida, simétrica y bella. Navier, un ingeniero francés de tiempos napoleónicos al que se le caían los puentes que construía sobre el Sena la vislumbró de un toque, sin poder demostrarla, y décadas luego el matemático escocés Stokes la justificó formalmente.
De ella derivan - o se pueden derivar - todas las fórmulas de la hidráulica y la neumática.
Mostrar la "visión final" y no hacer el recorrido histórico secuencial de "cómo´la´ciencia´llegó-hasta-acá" puede ser bueno porque en realidad muchos recorridos de la ciencia fueron intuiciones de los descubridores.

13 de agosto de 2013, 06:02

 
Blogger robert said...

Tomas, depende del tipo de profesor que se contrate, por ejemplo las Universidades contratan muchos profesores part-time que tienen trabajos fijos y solo asisten 5 horas a la semana a realizar clases, ese tipo de profesores les pagan una real miseria y muchas veces lo hacen por estatus social o compromiso, sin importarles la pedagogia.

En cuanto a los profesores de planta, aparte de ser mal pagados a esos si debieran exigirseles estandares minimos de conocimientos y pedagogia, al igual que en cualquier trabajo remunerado sujeto a evaluaciones constantes...

Pero en fin, como en toda pega existe de todo en la viña del señor...salud¡

13 de agosto de 2013, 12:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Ulschmidt, pero esas clases solo las puede dar alguien que maneja bien lo que está hablando. Yo he leído y visto muchas clases de electromagnetismo, incluso un famoso curso del MIT que son horriblemente secos y aburridos, sin ningún contexto solo repiten las fórmulas y su desarrollo algebraico como si fuera una cosa muy interesante5.

Cuando las ecuaciones de Navier-Stockes por ejemplo las explicas hablando del río, las corrientes, remolinos y lo relacionas con los aviones y todo eso, así es como cobran vida y te vas al fondo del asunto, sin quedarte en el formalismo algebraico en que se queda la mayoría de los profesores.

Me acuerdo de esa primera clase cuando habló de todos los misterios que plantea el roce mecánico por ejemplo, que no está directamente relacionado con Maxwell pero si tiene que ver, en fin, cuando alguien sabe, sabe y eso se nota de entrada. Incluso con contexto cuesta menos seguir los enredados desarrollos de álgebra y cálculo para llegar a las ecuaciones. Claro que pocos pueden dar el lujo de explicar a ese nivel.

Robert,curiosamente como estamos en Chile (el mundo al revés) normalmente en las universidades pasa todo lo contrario. Los profesores titulares y adjuntos suelen ser vacas sagradas (más de lo primero que lo segundo) flojos hasta la médula, que se quedaron en lo que aprendieron en los años sesenta, charlataner y campeones para el chamullo, vanidoso y todo eso. creo que son la gran tragedia de las universidades públicas.

Y los profesores-taxi hacen toda la pega, allí hay de todo: unos pocos buenos y muchos malos que solo van a cumplir, a pasar materia y cobrar.

Las universidades públicas son verdaderos museos llenos de momias. Así era antes de la reforma universitaria de los sesentas y después de toda la reforma y revoluciones, los que se tomaban la universidad en esos años hoy son rectores, profesores titulares y directivos, la mayoría convertidos en ladrones de cuello y corbata que se dan la vida del oso defraudando al fisco sin que nadie les toque un dedo.

13 de agosto de 2013, 12:35

 
Blogger robert said...

Lo malo de todo esto (la pedagogia)en las Universidades, es que depende de dos factores - profesor y alumno -, como en la Universidad los tiempos son limitados en cuanto a clases y con un alto numero de alumnos, la formula pedagogica mas sencilla es pasar la clase, y si entienden unos cuantos es que la clase fue bien hecha, y los demas son unos burros...solo eso, ya que no hay tiempo para dedicar a los "menos" aventajados...

Pero esa formula, al final con la apertura de Universidades Privadas se ha perdido, ya que priman intereses economicos antes de que salgan pocos alumnos aventajados..

13 de agosto de 2013, 13:08

 
Anonymous Anónimo said...

Efectivamente, en la primera clase se establecen las "reglas del juego", y el profesor tiene el sartene por el mango todo el semestre.
Hoy en día, si claro, el cuento se ha relajado volviéndose hacia el teacher la responsabilidad de que los "niños" aprendan. Pero esta bien, porque debemos aceptar que 4, 6, 8 años es demasiado tiempo, en este mundo que se va volando. Por lo tanto hay que mandarlos con lo necesario y suficiente nomas.
ivanr

14 de agosto de 2013, 15:52

 
Blogger Rodrigo L. said...

Este es Ariqueño...seco , creo que es profe tambien. Y gano.

http://www.elmostrador.cl/cultura/2013/06/19/genzoman-el-chileno-que-compite-para-ser-el-mejor-ilustrador-del-planeta/

Mi aporte del dia....

14 de agosto de 2013, 16:38

 
Anonymous Anónimo said...

interesante, pero que decir de nuestra enseñanza media, que es la base de la superior, especialmente la fiscal, donde trabajo, donde ya no existe el mas minimo respeto ni interes por aprender, en una sociedad con gobiernos que preocupados de dar regalias han creado jovenes concientes de sus derechos, pero no debere, donde se cuestiona el porque exiges, el porque tanta reprobacion sino existe interes, donde existen contratos a plazo, una evaluacion tan falsa como los que la idearon, con condiciones de frio en salas llenas, con manifestaciones amorosas de todo orden defendidas por un dejar que manifiesten sus sentimientos aunque sean ambiguos o "raros", donde el "profe" es un h....con.....de su...

15 de agosto de 2013, 20:22

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah anónimo en la universidad la cosa es parecida, especialmente las universidades fiscales y en los primeros años, anoche justamente conversábamos de eso.

15 de agosto de 2013, 20:31

 

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