Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Cosas de la lengua

domingo, 20 de abril de 2014


Voy más o menos al día, ayer subí otra clase de mi curso de Visual Basic Práctico y con una más mataré el asunto de programar una agenda, que es fundamental para aprender a hacer otros programas comerciales, sabiendo eso todo lo demás es fácil. Claro que nunca quedo conforme con los videos, siempre los termino y les encuentro errores o cosas que podría haber hecho mejor pero ahora estoy corrigiendo algunos, quiero que este curso quede mejor que los anteriores porque lo voy a usar para mis clases en la UTA.

Es increíble la diferencia entre un lenguaje natural como el que todos usamos y los lenguajes de programación. En un lenguaje natural como el que estoy escribiendo ahora es castellano, pero también se llama español y hasta podría decir que escribo "en chileno". La ambiguedad reina y hay varias palabras para describir más o menos una misma cosa, mientras que en los lenguajes de programación el equivalente a las palabras -las instrucciones- cada una tiene un solo significado, muy preciso.

El castellano tiene entre 300.000 y 400.000 palabras -nadie lo sabe exactamente- mientras que un lenguaje de programación como el VBA tiene unas 60 instrucciones, como mucho, el vocabulario es mucho más estrecho. Les explicaba también a mis alumnos que, igual como nosotros usamos solo un pequeño subconjunto del español, porque no les iba a estar hablando con fruslerías sobre asuntos anodinos, en VBA no son más de 8 o 10 instrucciones que se usan para el 80% del código. Es decir que si un niño puede aprender a hablar, cualquier tonto puede aprender a programar en poco tiempo, es muy sencillo.

La gracia está en la combinatoria ¿cuantas combinaciones podemos hacer con esas 10 instrucciones de uso común? Supongo que muchas de expresiones e infinitos programas que combinan esas expresiones, o sea lo poderoso no está en el lenguaje, en las instrucciones o la sintaxis, sino en como combinamos todo eso.

La ambiguedad, las "inconsistencias" son un problema grave cuando estamos programando. No existe máquina que no se detenga al encontrarse en una situación ambigua, que tiene dos o más cursos de ación igualmente válidos, claro, se pueden dar instrucciones para que actúe bajo ciertas reglas ante la ambiguedad, por ejemplo considerando probabilidades o cosas así, pero los resultados geniales son normalmente improbables, contra intuitivos a priori, aunque después digamos ¿como no se me había ocurrido antes?.

Que espectacular esto del lenguaje, el lenguaje jurídico por ejemplo, donde buena parte de la la profesión del abogado litigante consiste en torcer la "intención" de la ley (si aceptamos que eso puede existir) basándose en la letra. En los códigos de tipo romano siempre se instruye a los jueces a fallar ateniéndose "al significado obvio y natural" de lo que dice la ley, agregando enseguida otro oscuro concepto, el de la "sana crítica", que charlatanes más grandes. Leo en los Escritos Jurídicos de Samuel Johnson, lo siguiente:

El textualismo, es una estrategia interpretativa que logra un resultado paradójico: afirma basarse en el significado obvio y natural de las palabras pero, logra crear una importante distancia con relación a las expectativas de resultado interpretativo de la comunidad de hablantes ordinarios. El textualismo, así, refuerza la idea de que el derecho es un lenguaje de especialidad de interpretación, la textual, que derrota las expectativas pragmáticas de la comunidad lingüística.

El derecho no puede encerrarse en una pretensión falsa de ser lengua de especialidad, cuando los ciudadanos buscan en él una guía para la regulación de sus conductas y negocios y cuando, para ello, aplican a la interpretación de sus enunciados lingüísticos las convenciones pragmáticas que ordinariamente utilizan en el desciframiento del lenguaje ordinario.

En los años que pasé pituteando en tribunales, dedicaba mi abundante ocio a leer expedientes y sentencias, era mucho más entretenido que cualquier maldita película.

¿Inteligencia artificial? claro, cuando exista un lenguaje de programación con un set de 300.000 instrucciones, la mayoría de ellas ambiguas, redundantes y con sintaxis inconsistente, sobre todo con resultados imprevisibles. Mientras los resultados se puedan predecir mal podemos hablar de inteligencia.

Además no veo para que podría servir una máquina con intuición por ejemplo, si hasta un niño chico o un borracho perdido -especialmente este último- son capaces de tener tremendas intuiciones a costo cero. Las personas son mucho más baratas de fabricar y para que decir que el proceso productivo es harto más agradable.

Ah, lo bueno de hacer clases es que me trae a la cabeza cosas que tenía olvidadas por años, además los alumnos están bien prendidos ¿que más podría pedir? Todo bien por el momento, después nunca se sabe.

22 Comments:

Anonymous Ricardo said...

Hola Tomás, creo que no hay ambigüedad en los lenguajes de programación porque precisamente iría en contra de su teoría de origen: la cognición simbólica. Su exponente más conocido es Chomsky y su concepto de la "gramática universal". Los computadores funcionarían como supuestamente lo hace el cerebro humano para desarrollar el lenguaje: se dan unos símbolos dados que se relacionan y computan con reglas específicas. Es decir, primero la sintaxis y después la semántica o significado. En otras palabras, nuestro cerebro está "programado" desde el nacimiento para captar y combinar esos símbolos según determinadas estructuras sintácticas. La principal crítica contra estas teorías vienen de la escuela coneccionista por un lado y la muy chilena autopoiética de Maturana y Varela por otro lado . Esta última dio inicio a la segunda ola de la cibernética y da hincapié al tema de la cognición como interacción del ser vivo y su ambiente agregando un factor subjetivo muy alejado de la teoría chomskiana. En otras palabras, primero la semántica y la evolución se encarga de crear las reglas de la sintaxis. Ha habido intentos por llevar esta teoría al campo de la inteligencia artificial, entre ellas me acuerdo el libro de Terry Winograd y nuestro Fernando Flores (que estuvo involucrado en Proyecto Zynco junto con el cibernético inglés Stafford Beer) Understanding Computers and Cognition, creo que de los 80s. Ahí tratan de mezclar autopoiesis con las teorías fenomenológicas heideggerianas. Ellos apuntan que las máquinas para ser realmente pensantes tendrían que tener capacidades cognitivas que las hagan interacturar y aprender del ambiente donde se desenvuelven.

http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.32.3411&rep=rep1&type=pdf

Saludos

20 de abril de 2014, 12:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Que instructivo, no tenía idea de esos trabajos, de Chomsky solo conozco sus escritos políticos y a Maturana jamás le he entendido ni media palabra de lo que dice, así es que soy muy ignorante en ese campo, me parece muy árido, como la ingeniería eléctrica (la electrónica en cambio es divertida!).

Siempre me ha llamado la atención eso del proyecto Synco, en alguna parte debería estar el código o al menos las especificaciones del diseño lógico pero nunca he sabido de eso. El propio Flores no habla mucho del asunto, yo me imagino que no pasó de ser un concepto que -de haberse implementado- fue a un nivel ridículamente simple. Creo que por eso no hay detalles, creo que F. Flores una vez mencionó que de allí había sacado las ideas para el "coordinador" pero ese no era ningún software de otro mundo, hay muchas formas más refinadas y prácticas de esa idea como el balanced scorecard por ejemplo.

20 de abril de 2014, 12:19

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Me llama la atención que muchos de estos escritos sobre cognición y lenguajes parecen deliberadamente oscuros, hay ideas simples que se adornan y recargan con juegos de palabras para que parezcan trascendentales. Por ejemplo el aprendizaje con los sistemas expertos y los algoritmos evolutivos nunca llegaron muy lejos, son buenos para hacer computadores que juegan ajedrez pero pésimos para diagnosticar fallas en los camiones de una minera, en eso el maestro mecánico les da guaraca.

Es como la gente que no sabe mecánica y manda a hacer "un escaner" al auto, no tienen idea que la capacidad para detectar fallas de los computadores de los vehículos es ínfima y hasta un aficionado hace mejores diagnósticos.

Por ejemplo muchas fallas que el computador detecta como problemas de sensores o de flujómetros pueden ser que simplemente la tapa del estanque de bencina no está y entra aire al estanque, las variables son demasiadas y para que decir las combinaciones.

20 de abril de 2014, 12:28

 
Blogger Nervio said...

lo que hablabamos ayer

a los abogados les enseñan retorica y a los ingenieros, en general, logica

por eso no nos entendemos

20 de abril de 2014, 12:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Nervio, son lenguajes distintos y ambos tienen limitaciones, grandezas y miserias.

Otra cosa es que en computación los teóricos como Beer (que lindo apellido) o Chomsky llegaron después, eso casi nunca se dice pero la computación apareció como una herramienta práctica de cálculo y el propio Touring, con todas sus especulaciones teóricas, se ganaba los porotos en asuntos completamente prácticos y prosaicos como desncriptar mensajes alemanes o colocar más información sobre un mismo canal para la telefónica de esos años (Bell/ATT) muchas teorías son ex-post

20 de abril de 2014, 12:35

 
Anonymous Ricardo said...

Si, llegaron después, los pioneros fueron Wiener, Von Neumann, Turing, Shannon y otros más.

Mira, yo leí a Maturana en inglés (pues su ensayo seminal Biology of Cognition está sólo en inglés, de allí surgió la teoría de la Autopoiesis que formuló con Varela) y tiene un lenguaje bastante denso. En español también pero tiene libros accesibles como El Arbol de Conocimiento que es más de divulgación científica y presenta su teoría en forma más simple. Aplicar ese concepto a la IA va de la mano con que las máquinas aprendan de su ambiente e interacción con otro agentes, así como hay primates en cautiverio que son capaces de generar un rudimentario mensaje que aprenden de los humanos. Creo que Chomsky es bastante escéptico con respecto al lenguaje de simios, sobretodo porque su teoría es intrinsecamente basada en la capacidad "humana" del cerebro de computar un conjunto de símbolos según un set de reglas definidas. Ahora, Chomsky es lingüista pero también intelectual, así que le gusta meterse en temas que cree que domina, como política o economía. Lo mismo le pasa a Maturana, que a veces intenta llevar su teoría biológica al plano social. Para ello yo recomendaría a Niklas Luhmann.

Sobre el proyecto Cybersyn aquí hay un paper al respecto:

http://elclarin.cl/web/images/stories/PDF/edenmedinajlasaugust2006.pdf

aunque no parece muy convincente el tono tan positivo del argumento.

Saludos

20 de abril de 2014, 15:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si conozco a Eden Medina, al menos virtualmente, ella es casada con ariqueño y viven en Indiana, escribió un libro sobre el sustento ideológico e histórico tras el proyecto, creo que debe ser de las personas que más ha investigado ese asunto, yo vi una charla que dió en la U de Chile super buena, con el contexto de esos años y los computadores en Chile. Una delicia para los que alcanzamos a picar tarjetas. Escribió un libro sobre eso con muy buena crítica.

La diferencia entre la mente de los animales y las personas es un temazo con muchas implicaciones morales y prácticas. Me imagno que debe ser cosa de grado de complejidad, pero si estamos en eso también nos parecemos mucho a una piedra, solo que más complejos.

Me acordé de "Corazón de perro" y del "Discurso a la academia" de Kafka que tocan ese tema

20 de abril de 2014, 16:08

 
Anonymous Ricardo said...

Ah que bien, entonces es una muy buena fuente.

Bueno, sobre la diferencia entre la mente humana y la animal, la explican precisamente Maturana y Varela en el Arbol del Conocimiento. La diferencia radicaría en que la evolución del cerebro humano en su "structural coupling" con el ambiente lo transformó en un órgano sumamente complejo. El cerebro humano tendría tantas subcapas neuronales entre los receptores y los efectores de la piel que permitirían interacciones internas más complejas como el "describir". O sea, cuando se tiene la conciencia de observar algún hecho y describirlo, es que ya existe una complejidad estructural que permite el ser consciente de sí mismo, el ser consciente de ser una entidad diferente del entorno. Los cerebros no humanos no han llegado a ese grado de evolución, todo esto según esta teoría.

20 de abril de 2014, 16:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ricardo, con el atrevimiento de la ignorancia ¿no es cosa sabida desde hace mucho que el cerebro de las personas es mucho más complejo que el de los animales?, la conciencia y todo eso son cosas que las habían descrito hace rato y creo que todos tenemos esa idea intuitiva, que nos permite comernos a los pollitos y lechones sin gran remordimiento.

20 de abril de 2014, 16:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo leí algo de "El árbol del conocimiento" pero no le vi pies ni cabza, lo encontré muy mal redactado para ser escrito por alguien que estudia el lenguaje. Me pareció que trataba de oscurecer a propósito las cosas colocando frases recursivas y cosas así

20 de abril de 2014, 17:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah, también me pareció leer harta moralina disfrazada de "hechos", creo que ponía muchas cosas normativas pero las presentaba como "realidades biológicas", en fin, lo que leí no me gustó nada. Creo que hay que estar predispuesto hacia ciertas cosas, ser un believer de algo para aceptarlo.

20 de abril de 2014, 17:09

 
Anonymous Ricardo said...

Si, es como obvio, pero la obviedad va en función de la crítica a la escuela simbólica de la cognición. Lo de Maturana es que el origen del lenguaje es un fenómeno biológico producto de las constantes y mutuas interacciones con el entorno. Chomsky le da énfasis a un sistema interno computacional innato que detecta la lengua madre en el entorno, por lo que sólo somos receptores y se nos gatilla el lenguaje a tierna edad. De donde viene eso, un misterio. Se preocupa mucho de la estructura-dependencia, algo tan complejo que, según él, es imposible de adquirirla sin tener un mecanismo interno que ya lo posea genéticamente. Esto lo ha rebatido en la década pasada Jeffrey Elman con un sistema de red neuronal de su autoría. La teoría de Chomsky tampoco explica cómo es posible que monos y delfines puedan desarrollar lenguajes rudimentarios al estar en contacto con humanos, como tampoco el porqué muchos niños salvajes que no tuvieron contacto con humanos, no logran desarrollar lenguaje humano al tener contacto con la civilización. Incluso creo recordar la existencia de una tribu amazónica que echa por tierra la creencia en una "gramática universal", pues su lenguaje no tiene elación con estructuras sintácticas típicas.

Ahora, lo de Maturana es una teoría y es interesante e importante, pero tampoco me gusta como escribe, es demasiado "intelectual" y tampoco comparto el cómo traspasa los mismos principios en sistemas sociales o en política. Hay otra gente en esos campos específicos que han adaptado esa teoría de forma más interesante. Creo que en psicoterapia esas teorías han tenido aplicación práctica.

20 de abril de 2014, 18:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Eso me aclara muchas cosas, en verdad no le veía ninguna gracia a Maturana, pero veo por lo que explicas que ofrece una alternativa al paradigma de Chomsky (una especie de marca de agua del lenguaje), en realidad soy completamente ignorante en esas cosas, química y biología siempre han sido muy difíciles de entender para mí, hasta la física se me va en collera ;D

Mi amigo Tito Torres, que es físico, es muy admirador de las ideas de Maturana pero nunca pude entender que diablos es lo que admiraba, tal vez me faltaba el contexto. Ah, todos los días se aprende algo.

Y claro, sus malditas ideas sociales llenas de moralina me recuerdan que hasta Einstein tenía ideas políticas harto chifladas (me acuerdo del librito "Por que el socilismo", pudo haber sido escrito por un estudiante secundario)

20 de abril de 2014, 18:22

 
Anonymous Ricardo said...

Creo recordar que en los años cuando armó la teoría y se exilió de Chile, no estaba aún muy convencido de que una teoría biológica podía ser aplicada a los ciencias sociales. Parece que cuando vio que gente de esos ámbitos la había empezado a incorporar, le entró el bichito aquel. Ahí ya no me la compro mucho, pareciera ser una especie de anarquismo trascendental tipo comuna hippie a gran escala. Creo que su aplicación en ciencias sociales más importante es la teoría social de Luhmann en todo caso.

http://www.zfog.bwl.uni-muenchen.de/files/mitarbeiter/paper2004_2.pdf

20 de abril de 2014, 18:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, Luhmann es el de la Teoría de Sistemas ¿cierto?, es una idea muy bonita y es fácil de enamorarse de eso que todos los sistemas son análogos. A mi cuando me enseñaron la analogía eléctrica-hidráulica-mecánica casi caigo en éxtasis, estuve mucho tiempo alucinando con eso, pero traspasarla a los sistemas sociales, bueno, a menos que sea con mucho cuidado.

Pero hay cuestiones que parecen universales: entropía, vibraciones, resonancia, hay para rayar la papa un buen rato con eso.

20 de abril de 2014, 18:48

 
Blogger Ulschmidt said...

Que bueno cuando incursiona en estos temas.
Yo también tuve una trayectoria intelectual - ejem, si es que puede llamarse así - que pasó por el menosprecio de los abogados - como buen estudiante de ingeniería, es un clásico ! - y años luego por cuestiones laborales tuve que acercarme a su lenguaje y estudiarlo.
Lo que dice su cita sobre el textualismo está muy bien, y es muy profundo. La interpretación de la Ley no debería ir mucho más allá de la común interpretación del texto por el hombre común porque eso, se supone, es lo que quiso decir el legislador !
Los cerebros reales no fueron fabricados para tratar con idiomas, pienso yo, sino para morder cuando está blando y soltar cuando está caliente. Y respirar, sudar, etc... Una de las primeras funciones del lenguaje, luego, fue engañar. Ladrar más fuerte para parecer grande, silbar como un pájaro para que no sepan que somos un predador acechando. Asegurarle a la hembra que es la más linda del Mundo y debe copular con uno, etc.. etc..
Para establecer jerarquías en la tribu, para cazar juntos. Para socializar. Las mujeres no hablan como los hombres porque sus funciones más sociales necesitan un uso distinto del lenguaje que las otras más laborales de los hombres.
El lenguaje, en suma, es un resultado final muy complejo y no puede elaborarse su teoría estudiando el lenguaje de una máquina que de movida está diseñada para actuar con un lenguaje o código de instrucciones.
Nosotros, con la programación, hacemos el equivalente a acomodar engranajes de un mecanismo para que actúen de una determinada forma. Programamos un mecano. El lenguaje de los vivos es otra cosa, y el de los humanos ni hablar.

20 de abril de 2014, 19:31

 
Blogger Ulschmidt said...

Que bueno cuando incursiona en estos temas.
Yo también tuve una trayectoria intelectual - ejem, si es que puede llamarse así - que pasó por el menosprecio de los abogados - como buen estudiante de ingeniería, es un clásico ! - y años luego por cuestiones laborales tuve que acercarme a su lenguaje y estudiarlo.
Lo que dice su cita sobre el textualismo está muy bien, y es muy profundo. La interpretación de la Ley no debería ir mucho más allá de la común interpretación del texto por el hombre común porque eso, se supone, es lo que quiso decir el legislador !
Los cerebros reales no fueron fabricados para tratar con idiomas, pienso yo, sino para morder cuando está blando y soltar cuando está caliente. Y respirar, sudar, etc... Una de las primeras funciones del lenguaje, luego, fue engañar. Ladrar más fuerte para parecer grande, silbar como un pájaro para que no sepan que somos un predador acechando. Asegurarle a la hembra que es la más linda del Mundo y debe copular con uno, etc.. etc..
Para establecer jerarquías en la tribu, para cazar juntos. Para socializar. Las mujeres no hablan como los hombres porque sus funciones más sociales necesitan un uso distinto del lenguaje que las otras más laborales de los hombres.
El lenguaje, en suma, es un resultado final muy complejo y no puede elaborarse su teoría estudiando el lenguaje de una máquina que de movida está diseñada para actuar con un lenguaje o código de instrucciones.
Nosotros, con la programación, hacemos el equivalente a acomodar engranajes de un mecanismo para que actúen de una determinada forma. Programamos un mecano. El lenguaje de los vivos es otra cosa, y el de los humanos ni hablar.

20 de abril de 2014, 19:33

 
Anonymous Anónimo said...

En mi caso como a los 17 años me convencí que nunca viviría en pareja. Eso me duró hasta los 33 cuando la conocí a ella. Pero sólo soporté 7 años. A los 40 años volví a la soledad. No sé si será un problema sicológico, supongo que es una forma no tan extrema de autismo, pero me da alergia la gente. En el trabajo debo ser de los más eficientes. Hago todo lo que tengo que hacer y no pierdo el tiempo hablando mierda la mitad del día con el primero que se me cruza por delante. Alguna vez me nombraron subgerente pero duré poco en ese cargo. Me parecía una pérdida de tiempo estar todo el día recordando a otros que debían hacer su trabajo.

20 de abril de 2014, 19:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, es muy ierto eso de que el cerebro parece que no fue "hecho" para tratar con sutilezas y razonamientos, pero a la fuerza lo hemos ido adaptando y cuando no razonamos racionalizamos, o sea disfrazamos las mentiras, la búsqueda de minas y todo eso con lindas razones, todas más falsas que el sostén de un travesti.

Claro que el lenguaje de programación es mucho más mecánico, órdenes de magnitud más mecánico pero como el cerebro tampoco es muy bueno para las cosas que requieren razonamiento estrictamente mecánico creo que es el complemento ideal.

El lenguaje natural es una de las cosas más maravillosas que existen, una obra fantástica de combinatoria, creo que Borges escribió de eso en La biblioteca de Babel ¡que buen cuento!

20 de abril de 2014, 20:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo, yo soy más o menos igual, no es tanto que deteste el trabajo como lo que me carga hacer cualquier clase de actividad en grupo, me enferma. Como dice el corrido

Solito Mejor Solito
que andar mal acompañado
asi no me comprometo
ni me dejan mal parado
hasta donde el cuerpo aguante
como gallito jugado

No quiero ofender a nadie
muy bien se porque lo digo
hay machos que de verdad
aguantan y son amigos
pero también hay catrines
que no sirven para testigos

Por eso nada me espanta
y nada me va aguitar
yo vine solito al mundo
y no me puedo quejar
bendita la ley de dios
que no se puede cambiar

(y así es compa)

Que padre es la libertad
vivir como un gallo fino
sin miedo brinca la cerca
tan solo pega un volido
se pasa al otro corral
desafiando al enemigo

(Inocente Guerrero)

20 de abril de 2014, 20:07

 
Blogger Ulschmidt said...

.. a mi me parece que el lenguaje humano es justamente algo que no se define como lenguaje. Las 300000 o 400000 palabras que nadie sabe muy bien cuando empiezan o terminan y qué significan. Semejante cosa a cualquier máquina la deja tildada. En cambio el humano tiene acciones, siempre tiene resultado, como por ejemplo cambiar significados, sustituir una frase ilógica por una que tenga sentido.
Lo importante es percibir el entorno, entonces, y no traducir el mero lenguaje.

20 de abril de 2014, 22:08

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¿Lenguaje? yo me lo imagino como una herrmienta para comunicar, pero no solo a otros sino nosotros mismos ¿quien no conversa todo el día consigo mismo? no me imagino que puede pasar por la cabeza de los que sufren de afasia, solo emociones me imagino, imagenes.

Claro, depende del contexto, los chistes por ejemplo, la ironía, el sarcasmo de hablar al revés cuando le decimos ¡genio! al que acaba de decir una estupidez, el contexto donde una misma palabra es una ofensa terrible o una expresión de cariño. Mucho para una maldito máquina.

20 de abril de 2014, 22:23

 

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