Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Siete de junio

domingo, 8 de junio de 2014


El siete de junio es el día de Arica y el seis es el cumpleaños de la Pilar que nació en este pueblucho bendito, es difícil ser más ariqueño que eso, así es que el día seis, como ariqueños netos que somos nos fuimos a almorzar a Tacna, la Pilar, mi querida suegra, el Tomás Jr y este humilde servidor. Fuimos donde la Tía María, que recordaba como bueno y barato pero cometí el error de no mirar primero los precios.

Cuando llegó la cuenta todos se deleitaban mirando mi cara de espanto primero y rabia después al sacar los billetes. La verdad es que me dolíeron como si me estuviesen arrancando las uñas con un alicate. Para colmo fui sin chaqueta y a la vuelta andaba muerto de frio. Ah que viaje. En fin, tuve mucha suerte de conocer a la Pilar porque de otra manera me habría muerto solterón, sin familia y odiando a todo el mundo, no me imagino viviendo con ninguna otra persona, imposible. Pero que me dolió el almuerzo, diablos, fue como sacarme una muela sin anestesia.

A propósito del siete de junio, siempre pongo mi arenga más o menos patriótica para esta fecha, esta vez se me había olvidado pero acá voy. Trataré de explicarlo tal como yo lo siento, de la manera más precisa posible.

Creo que esa fecha recordamos algo muy grande, me parece que fue una batalla fuera de lo común en varios aspectos. Desde el lado peruano es uno de los combates más gloriosos, equivalente a nuestro Combate Naval de Iquique porque Bolognesi y sus soldados pelearon en la casi seguridad que estaban perdidos. Ya había caído Tacna y lo lógico era la rendición, no tenían posibilidad de ayuda ni de escape sin embago decidieron, de manera versallesca muy a tono con la época, pelear hasta morir.

La aristocracia peruana no tuvo un papel muy honroso en la guerra, sin embargo en ese combate se sacrificó Alonso Ugarte, un millonario que tenía muchas razones para darse la buena vida bien lejos del peligro. El propio Bolognesi era un viejito que estaba más para cuidar a los nietos que para comandante de una plaza, igual fue de los más heroicos y murió peleando, lo mismo que el comandante Moore, una de las figuras más trágicas de la guerra porque en el combate de Iquique perdió la Independencia. Los números no son claros pero se estima unos 900 peruanos muertos y 200 heridos.

Los chilenos atacaron a la carrera y tomaron el morro en algo más de 50 minutos. Arica estaba defendida con minas terrestres y el regimiento Lautaro, que atacaba por la costa, estuvo a punto de ser destrozado en una gran explosión, pero se produjo anticipadamente y no tuvo el efecto deseado. Las minas enfurecieron a la tropa y hubo actos de salvajismo descontrolado antes que los oficiales pudieran poner orden. El Ejército Chileno era muy bueno para las cargas pero tenía grandes problemas con la disciplina. 479 muertos y 367 heridos del lado chileno, incluyendo al jefe del ataque, el coronel Pedro Lagos.

¿Carnicería inútil? yo no lo veo así ni simpatizo con los papanatas del pacifismo, creo que una muerte en combate es mucho más decente que morir enfermo en cama y admiro a los que pelearon, porque siempre existió la posibilidad de desertar o arrancarse, los que murieron fueron bravos y me parece estúpido relativizarlo, claro que a un gallina le parecerá algo espantoso, como escribió Shakespeare el cobarde muere mil veces, el valiente solo una.

Probablemente yo me habría arrancado, claro que uno no sabe como reacciona hasta que llega el momento. No puedo dejar de admirar a los que dominaron el miedo y pelearon, eso si que es ser parado, tal vez algún día cuando estemos más civilizados, los chilenos y peruanos celebraremos juntos a los valientes de esos años, por mientras la mayoría seguirá con esa mentalidad estúpida tan típica del hincha de fútbol que consiste en no saber ganar y tampoco saber perder.

Dicen que los deportes son un sucedaneo de la guerra, yo creo que son un sustituto bien pobre, pero se parecen en esa actitud de algunos de identificarse con lo que no hicieron. Los chilenos no le "ganamos" la guerra a los peruanos de la misma manera que los hinchas no ganan cuando la selección gana un partido de fútbol. Los que ganaron fueron los que combatieron. Los que hoy fanfarronean en ambos países seguramente en una guerra andarían escondidos debajo de la cama, los fanfarrones normalmente son cobardes que se camuflan hablando y amenazando.

Esa mentalidad de ganar de cualquier manera, de envanecerse por lo que hacen otros, de abusar cuando ganan y echarle la culpa a medio mundo cuando pierden, es muy característica del hincha de fútbol. Por algo me revienta ese espectáculo y me gustaría que la selección chilena pierda por goleada desde los primeros partidos porque me carga ver a los tipos aullando como monos y creyéndose gran cosa cada vez que otro tipo mete un gol. En fin, no quería ser polémico pero ya lo dije y qué fue.

24 Comments:

Blogger Frx said...

La verdad es que eso de andar haciéndose el patriota o dar cátedras por ser de tan país lo encuentro tan absurdo como ponerse moralista en los videojuegos y hablando de puritanos, ya andan crucificando al vocalista de Metallica por cazar un oso.

8 de junio de 2014, 02:52

 
Blogger Pablo said...

Más estúpidos son los que se burlan de otros países porque las empresas mas grandes son de origen chileno....."tranquilo peruanos, que si molestan les quitamos Falabella, y no tendrán donde vestirse"..Por ultimo la selección representa explícitamente al país......una empresa es solo de sus dueños. Lo entendería si el apellido de los que hablan fuese Solari o Paulmann.....

8 de junio de 2014, 09:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

FRX ¿cazó un oso? ¡me voy a comprar mi polera de Metalica de inmediato! esas son las cosas que me gustan, aunque Juan Carlos le ganó cazando un elefante. Mi desprecio para los tontitos fifí anti caza.

Pablo, son estupideces tanto a favor como en contra. Las empresas son negocios como cualquier otro que van a donde pueden ganar algo de plata, no hacen filantropía y tampoco son indispensables, todos esos chauvinismos son estúpidos.

8 de junio de 2014, 10:32

 
Blogger Ulschmidt said...

No se. Como le he dicho antes, yo creía que los países sudamericanos convergían casi todos en celebrar la Independencia como gloria mayor y comunitaria y descubrí que la iconografía chilena se centra en la guerra del Pacífico. En el Paraguay, por ejemplo, donde casi nada hicieron por expulsar a los españoles, la guerra simbólica es la de la Triple Alianza, donde se victimizan por haber sido atacados por sus vecinos mayores ( aunque, en realidad, ellos declararon la guerra, pero eso casi no se recuerda)
Mi país, en cambio, acumula una myoría de derrotas. La guerra de Independencia le significo al antiguo virreinato el desprendimiento de Bolivia y Paraguay; la oportunista invasión portuguesa se quedó con el Uruguay; la guerra del Brasil liberó al Uruguay pero a condición de que se mantenga independiente (como es hasta ahora); la guerra con la Confederación Peruano-Boliviana fue un empate apenas; la Guerra Grande fue otra vez ganada por el Brasil que impuso sus condiciones; en la guerra del Paraguay se actuó como vagón de cola del Imperio brasilero y mucho después la guerra de Malvinas fue un desastre completo.
Así es que las efemérides argentinas se centran, nebulosamente, en el eterno recuerdo de las campañas gloriosas tras los Andes, al Alto Perú y a la costa peruana, o la toma de Montevideo.
Los militares están muy desprestigiados además, y casi nada que los revindique se aprecia.

8 de junio de 2014, 11:41

 
Blogger schuarz said...

Una precision. En la Guerra del Pacifico; un gran porcentaje de soldados provenia desde sectores rurales. Mi santa bisabuela( que alcance a conocer de niño, pues llego perfectamente lucida hasta los 105 años), nos contaba como era el proceso de reclutamiento para la guerra del Pacifico en los campos.
Llegaban tropas y hechaban arriba del carro a huaso( o roto en ese tiempo) que encontraban en el camino . Como comprenderan, la mayoria jamas volvia( algo logico; considerando que solo eran campesinos que jamas habian tomado un arma..solo un azadon o algo para cortar el trigo). Por ello; los campesinos instalaron vigias que detectaban las tropas y avisaban a los demas para esconderse en cuevas escondidas durante varios dias, pues las tropas inspeccionaban los sectores buscando rotos por dias y hasta semanas( las mujeres les llevaban comida a escondidas).
Ademas; hay que recordar que la desercion( una vez estando en una tropa en la guerra), es penada con fusilamiento( no es una opcion, queramos o no hacerlo).Por ello; es famoso que la tropa chilena que tomo el Morro de Arica , muchos estaban bajo los efectos de " la chupilca del Diablo"( aguardiente con polvora negra). Se dice que muchos soldados morian al consumirla, otros quedaban locos( la polvora negra genera alucinaciones) y mientras otros( que es lo que buscaba realmente el ejercito) lograban un estado de locura y valentia tal; que eran capaz de subir por un cerro desde donte te disparaban desde todas las direcciones,te explotaban minas y veias como explotaban los cuerpos de tus compañeros por los aires..pero eso te importaba una raja porque no sentian ni pensaban nada( ni miedo, dolor, nada de nada)....
En todo caso; el uso de drogas es comun en los soldados de todo el mundo( tampoco es algo que los chilenos lo hubieramos creado).

8 de junio de 2014, 13:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulcschmidt, la Guerra del Pacífico tuvo gente mucho mejor que nuestros "héroes" de la idependencia, que para mi fueron una tracalada de ambiciosos y sinverguenzas. Por culpa de ellos nuestros países han sufrido tremendo retraso y anarquía, yo no siento admiración ni afinidad por ninguno de esos papanatas intrigantes.

Shuartz, hay toneladas de mitología y cuentos sobre como fue la cosa en la Guerra del Pacífico, propagados por escritores como Jorge Inostrosa o Vicuña Mackena, que conoció la guerra desde Santiago. Yo creo que lo mejor es leer y cuando lees bastante te puedes dar cuenta o a lo menos confiar en unas historias más que en otras.

Lo de la "chupilca del diablo" es un mito bien absurdo, uno de tantos que se crearon después de la guerra. Los mejores relatos de la guerra los he leído de Gonzalo Bulnes, que fue contemporáneo y cuenta los enormes problemas de indisciplina en el ejercito y la intromisión política en la dirección de la guerra. Bulnes estaba empaentado con militares y políticos, fue un testigo privilegiado y para nada chauvinista como otros historiadores.

A todo esto prácticamente todos los chilenos de familia antigua somos descendientes de soldados de la GDP, en las relaciones nominales hay como 80.000 inscritos, un número enorme para esos años. Yo tengo dos héroes en la parentela materna: Rafael Sotomayor e Ignacio Carrera Pinto, el hijo de Arturo Prat también es pariente pero político.

8 de junio de 2014, 13:13

 
Blogger schuarz said...

Tomas..pero no debes olvidar que tambien los escritores se venden( ya sea a los contras o al gobierno).
Quien te asegura que Bulnes no era amigo del ejercito?? y que por tanto, no debia contar cosas como soldados drogados o personas obligadas???
Al menos, lo de que los rotos eran tomados prisioneros y obligados a ir a morir a una guerra que ni siquiera sabian que existia, no lo lei en un escrito de algun historiador resentido ni vendido, tampoco lo lei en algun escrito de guerra ni mucho menos en algun cantico militar. Lo oi desde mi propio oido de una persona que vivio en forma directa ese suceso( y que no tenia intereses en contar una mentira, ni vender otra verdad) como era mi bisabuela.....

8 de junio de 2014, 13:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, no hay ninguna seguridad que alguien cuente la verdad o mienta, incluso en épocas tan cercanas como el gobierno de los militares o de Lagos corre multitud de mentiras así es que el asunto es en quien confías y en base a que fundas tu confianza. Yo no confiaría mucho en las historias de tu bisabuelita por más que haya sido contemporánea porque la opinion pública generalmente vive engañada o creyendo que lo que vió una vez es lo que pasaba siempre.

Por eso los historiadores no solo cuentan historias sino que tratan de respaldarlas con hechos documentados -los serios al menos, hay algunos payasos convencidos que historia es pura cuestión de opinión-

Por ejemplo ese cuento de "la chupilca del diablo" apareció por primera vez -si no me equivoco- mencionado por Jorge Inostrosa, que era un escritor muy fantasioso, seguramente hizo eco de alguna de las mentiras de cuartel de la época, pero hasta donde yo se no hay un solo indicio que respalde que eso existiera.

8 de junio de 2014, 14:54

 
Blogger Frx said...

En todo caso, uno nunca va a saber cómo fue realmente la cosa y sólo uno se lo puede imaginar según lo que lee o que le cuentan.

8 de junio de 2014, 18:47

 
Blogger Pp Valdivia said...

si me lo permite Mr. Tomas dare una pequeña informacion sobre la imagen q acompaña este tema:

Es un oleo del pintor peruano Juan Lepiani, titulado "El último cartucho" (pintada en 1894)
que representa el último instante de vida del coronel Francisco Bolognesi, quien, revólver en mano, cumplió la promesa de pelear «hasta quemar el último cartucho».

esta promesa se desprende de la respuesta q le dio al Mayor Juan de la Cruz Salvo, parlamentario enviado por el mando chileno, el q exigia la rendición de Arica, haciéndole ver que la enorme diferencia numérica de soldados, armamento y logística entre ambas fuerzas, resultaría en un inútil derramamiento de sangre, Bolognesi respondió: «Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho»

9 de junio de 2014, 13:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, me parece que primero pidió onsultarlo con sus oficiales y les dijo que el se quedaba peleando, todos los oficiales lo apoyaron y entonces dio la famosa respuesta.

9 de junio de 2014, 13:11

 
Blogger Ulschmidt said...

La del Pacífico es la última de las guerras pictóricas para su ciclo, dado que en la Primera Guerra Mundial la fotografía estaba totalmente desarrollada. En las guerras de principio de siglo, en Sudamérica, me refiero al período de la Independencia, no hay cuadro que no trate de emular a Napoleón mostrando a los héroes americanos, Bolívar, Ohiggins, "Artignas en el Hervidero" etc..
En el caso de la guerra del Paraguay, un soldado-pintor , Cándido López, bosquejó a lápiz las principales batallas, perdió su brazo derecho en Coropaití y aprendió a pintar con la izquierda en la posguerra y generó la mejor colección de pìnturas épicas de la historia nacional.
Seguramente la pintura épica peruano o chilena alcanzó su esplendor durante la guerra del Pacífico.
Ya sin el recurso pictórico, la descripción gloriosa de las guerras se torna más compleja.

9 de junio de 2014, 14:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, en esos años ya había fotografía y era bien popular, la guerra esta llena de fotos y muchos cuadros se hicieron basados en fotos y viceversa.

Hay una fotografía famosa qu muestra a Bolognesi y su estado mayor supuestamente en el día previo a la batalla en Arica, pero hay muchas dudas sobre su autenticidad, existe la teoría que fue la recreación de un cuadro y que la foto fue tomada años después a una compañía de teatro que representaba el hecho.

Hay muchísimas fotos de la guerra y es increíble a cantidad de niños y mujeres que participaron

9 de junio de 2014, 15:47

 
Blogger Jose Cornejo said...

La guerra del pacífico tiene muchas historias cargadas de emotividad, patriotismo y valentía, así como también otras que escandalizarían a cualquier pacifista zurdocínico pro-ddhh.



Una de ellas explica el porqué peruanos y bolivianos le tienen terror al Corvo chileno y esta me la contó un Sgto de carabineros iquiqueño a raíz de un incidente con un burrero peruano al que le mostraron un corvo para que hablara.

Las patrullas del desierto andaban a lo "unglorious basterds" recorriendo las salitreras. asaltaban las patrullas enemigas y como su política no era tomar prisioneros, los agarraban, les abrían el abdomen con el corvo, les sacaban las entrañas y de esa manera los devolvian en sus propios caballos a sus cuarteles.

cierto o no, eso solo está en los relatos.

Los pacifistas y objetores de conciencia son solo cobardicas a quienes acuden a los militares cuando el peligro acecha.

como diría mi Gral Pinochet:

"Cuando acecha el peligro
se acuerdan de Dios y del soldado. Cuando el peligro ha pasado, Dios es olvidado y el soldado despreciado"

9 de junio de 2014, 18:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Jose, la mayoría de esos son cuentos de viejas nomás, yo solo creo a lo que después de bien leído me parece serio y documentado, incluso hasta eso podría ser falso pero de lo que hay prefiero escoger lo que me parece mejor.

9 de junio de 2014, 21:05

 
Blogger Jose Cornejo said...

por eso dije: es solo un relato. de ser cierto o no... uno no lo sabe.

9 de junio de 2014, 22:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, te orprendería escuchar algunas historias que se dan como ciertas en Perú sobre la guerra, son del mismo tipo pero para el lado de ellos. Creo que son parte del folklore de las guerras, como cuando dicen que "los italianos inventaron el tanque con marcha atrás" y cosas por el estilo ;D

9 de junio de 2014, 22:33

 
Blogger Ulschmidt said...

Los paraguayos combatían descalzos y robaban las botas de los argentinos muertos cuyos pies, protegidos del sol y del suelo, aparecían relativamente blancos y suaves. "Cuperí" (piel de chancho) pasó a ser desde entonces el apodo paraguayo a los argentinos.

11 de junio de 2014, 10:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡En la guerra del PAcífico también le quitaban uniformes y armas a los muertos! los uniformes eran muchas veces iguales así es que servían a ambos bandos

11 de junio de 2014, 11:29

 
Blogger Rodrigo L. said...

Gooooolllll de Chile, ucha Tomas ...mañana sere ese mono aullando.

Hace muchos dias que no podia entrar a tu Blog...como decirlo, estoy con mucho trabajo y ni tiempo de sacar la vuelta he tenido.

Muy bueno este Post del 6/6 No tenia idea.

Saludos.

12 de junio de 2014, 12:03

 
Anonymous Anónimo said...

Con la la batalla de Huamachuco (10 julio 1883)se finaliza la campaña de la Breña comandado por el Brujo de los Andes Andrés A. Cáceres fueron fusilados todos los oficiales y soldados peruanos sobrevivientes fusilados también desertores chilenos que peleaban por Perú. Cae Lima en 1881 y se inicia una de las primeras guerras de guerrillas y los indios recién se involucran en la GDP, el 60% de la población peruana era indígena.
El ejercito peruano después de 1881 era indígena descalzo, sin armas con galgas, manejados por lideres locales como curas y otros civiles que querían vengar el robo, abuso, violaciones de sus mujeres, por eso las cabezas y extremidades de los 78 chilenos se presentaron clavadas en lanzas después de la batalla de Concepción.
Cuentan los ancianos del Valle del Mantaro y los andes que el ejercito chileno solicitaba como botín dinero oro y a todas las mujeres del pueblo. El abuso en la población indígena quechua hablante generó que estas participaran en una guerra que ellos lo veían de un Perú ajeno de mistis o limeños aristocráticos. Campaña de Letelier.

14 de junio de 2014, 20:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, eso le da la razón a Maquiavelo cuando escribió "porque los hombres olvidan antes el asesinato de su padre que el despojo de sus bienes".

Al final las guerras se tratan de eso, de matar a los enemigos y en lo posible saquearlos, sospecho que si el Perú hubiese ganado la guerra -también pudo haber sido- habría resultado lo mismo, pero para el otro bando.

14 de junio de 2014, 22:53

 
Anonymous Anónimo said...

Perú le ganó la guerra en 1941 a Ecuador invadió sus provincias más ricas: El Oro, Loja y Azuay, no aprovechó de su victoria para humillarlo ni quedarse con esas 3 provincias. Lo usó como presión para que Ecuador reconociera las fronteras. Violar a las mujeres saquear pedir botines humillar vaciarnos las universidades o la biblioteca nacional sería para que nos recuerden la madre toda la vida.

16 de junio de 2014, 02:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, porque hoy por hoy, para cualquier país de América Latina una guerra con conquista de territorio es políticamente imposible, estamos bajo el paraguas del sistema internacional y los hermanos mayores no os dejan ir más allá de unas pocas escaramuzas.

Son otros tiempos, la conquista de territorios quedó reservada para los grandes nomás.

16 de junio de 2014, 12:08

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas