Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás


Los problemas son el punto de partida de cualquier política pública, cosa que parece obvia y evidente, pero el asunto no es tan sencillo ¿que es realmente un problema público?. En general un problema es una situación que no nos gusta, una discrepancia entre como nosotros pensamos que debe ser algo y como realmente es: por ejemplo si andamos sin un peso y pensamos que deberíamos tener dinero, estamos en un problema porque lo que debería ser no coincide con lo que es.

A lo que debería ser le llamamos "normativo" y a lo que es llamamos "positivo", lo característico de todo lo que es "normativo" es basarse en nuestros valores y preferencias, en como nosotros creemos que deberían ser las cosas y esa es la principal complicación para definir un problema público. Una persona individual simplemente define los problemas de acuerdo a sus propios valores y preferencias, pero en las políticas públicas son las preferencias de otros que deciden por nosotros: los políticos, el gobierno, es decir quienes se suponen nuestros representantes.

Veamos un ejemplo sencillo de esta dificultad. A casi nadie le gusta que exista un alto desempleo, lo que es considerado generalmente como una situación insatisfactoria ¿cierto? pero si hilamos más fino algunos pensarán que existe desempleo por el exceso de regulaciones -como el sueldo mínimo o dificultar para despedir por ejemplo- mientras que otros pensarán que el desempleo es por falta de regulaciones que hacen fácil despedir a los trabajadores. Ante una misma situación considerada insatisfactoria pueden existir visiones completamente opuestas, basadas en preferencias y valores personales distintos.

El problema público entonces se enfrenta con esta dificultad fundamental, que depende de los valores y preferencias que no son iguales en todas las personas,  peor aun, es probable que no existan dos personas en el mundo con idénticos valores. Como toda política o decisión pública tiene una base normativa y es impuesta con la fuerza del estado en forma de leyes y castigos si no se cumple, siempre existirá una imposición obligada para cierto número de personas que no solo deben obedecer sino además pagar los costos de cada una de esas decisiones.

En una situación de democracia representativa ideal, donde las personas votan racionalmente por quienes representan sus valores y preferencias, eso significa que las preferencias de la mayoría se imponen sobre las de la minoría, que deben someterse -y pagar- por ser menos. Pero las democracias reales no se ajustan a esta situación. Por ejemplo en países con abstención muy alta o con voto irracional o trivial -como Chile- la representatividad es ficticia y lo que se impone en realidad es una minoría mejor organizada que las demás sobre la mayoría de los ciudadanos, que igual deben someterse y pagar los costos por la imposición de preferencias y valores que no son los suyos.

La definición de lo que es un "problema público" es complicada porque se basa en valores y en el poder de la retórica para persuadir a los electores, aunque la insatisfacción sea objetiva y basada en hechos -como el desempleo o la pobreza- el problema mismo no es objetivo, sino que es una construcción valorica que se impone a todos desde el estado.

Aun cuando no existieran los problemas de la minoría que debe someterse y pagar para que se impongan las preferencias de la mayoría, o la no representatividad, donde al final es una minoría mejor organizada la que se impone, los problemas públicos enfrentan otras dificultades.

Una es que para que algo pueda considerarse un problema debe tener una solución factible, de acuerdo a los recursos y capacidades de que se dispone. Lo que no tiene solución no es un problema sino simplemente una condición dada, una realidad. Existen muchas cosas que no nos gustan pero no tenemos como solucionarlas: por ejemplo a nadie le gusta morirse, ni los terremotos, ni sentir dolor, pero cuando no podemos hacer nada para solucionar esas cosas solo nos queda aguantarlas

La diferencia entre política y utopía es que la primera toma en cuenta lo que es factible con los recursos y capacidades que se disponen y la segunda no. La mayoría de las revoluciones son utópicas así es que terminan en fracasos, Marx buscaba la libertad total del hombre eliminando el mercado y las mercancías, pero su utopía terminó en un régimen opresivo y esclavizante.

La "solución" de un problema público entonces nunca es completa, simplemente se trata de pasar de una situación insatisfactoria a otra un poco menos insatisfactoria, son soluciones incrementales que siempre dejan algo de insatisfacción y bastante resentimiento, especialmente entre los que no comparten los valores y deben pagar los costos de igual manera.

14 Comments:

Blogger Frx said...

¿Entonces podríamos decir que en Chile no hay democracia? De todos modos he llegado ha pensar que acá o en otros países hay oclocracia, o sea que una muchedumbre, no necesariamente mayoritaria aunque imponiéndose como tal, termina gobernando e imponiendo sus estatutos. En todo caso este concepto tiene varias definiciones, aunque me quedo un poco con la de Polibio.

13 de octubre de 2014, 10:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, no puede existir ninguna forma de gobierno en su estado puro o teórico. Nunca han existido democracias ni dictaduras perfectas, durante el absolutismo los reyes más poderosos también estaban sometidos a presiones y no ha existido democracia que no sea capturada por ciertos grupos. El asunto es cuanto se acerca la realidad de ciertas formas ideales. Hasta gobiernos como Corea del Norte o Cuba se declaran democracias, solo recuerda la "República Democrática Alemana".

La democracia tampoco es la única forma posible de gobierno y en términos históricos es una moda bien reciente. Todo lo que estamos viendo en el curso es en el marco de un sistema de democracia representativa o algo que se aproxime a eso, al menos en lo formal (elecciones periódicas y todo eso)

13 de octubre de 2014, 11:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El peor problema de la democracia es siempre de falta de representatividad

13 de octubre de 2014, 12:02

 
Blogger Frx said...

Entonces ¿podría ser que ninguno de los sistemas propuestos no hayan resultado tan al pie de la letra porque su idealismo ha predominado sobre lo realista? Pregunto porque tal vez el término de oclocracia, aunque de origen despectivo, podría ser más objetivo, sobretodo si consideramos nuestra sociedad.

13 de octubre de 2014, 12:09

 
Blogger Ciro Cárdenas A. said...

La democracia, como una forma de gobernarse conforme a las preferencias de la gente y atendiendo a los intereses mayoritarios, no es factible sino como mera aproximación cuando trasciende las comunidades reales o un umbral de población que exceda una par de cientos de miles de personas (que rara vez superan esa cota poblacional).

En grandes poblaciones o conglomerados humanos, la democracia es apenas una inspiración que busca disfrazar la realidad de ser una camarilla o grupo pequeño de personas que tienen un poder incomparable mayor al del ciudadano no incluido en ella.

A nivel nacional, la democracia se acerca más a su definición real cuando el gobierno central es pequeño y desprovisto de dominio sobre las comunidades reales.

Pero en América Latina no existen países de tamaño medio donde el gobierno y las camarillas políticas no constituyan una minoría todopoderosa, ajena en todo a la democracia real.

13 de octubre de 2014, 14:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, yo creo que esa identidad que se hace entre democracia y "buen" gobierno es pura propaganda, no hay razón para que un gobierno sea mejor por el hecho que elige a sus autoridades, Hitler y muchos otros pésimos gobernantes han sido electos, también han existido déspotas ilustrados muy queridos por su pueblo. Hay gobiernos buenos y malos, independiente del sistema político o como lleguen las autoridades al poder.

En casi todo el mundo la democracia es solo formal y no se diferencian mucho de las autocracias porque las camarillas se capturan el gobierno para repartirse el poder y eternizarse. En grandes poblaciones como dice Cardenaldo esto es inevitable, solo grupos muy pequeños pueden ser gobernados como asamblea.

13 de octubre de 2014, 15:10

 
Blogger Frx said...

De hecho ahora mismo vi en las noticias que lo más probable es que Evo Morales sea reelecto en Bolivia una vez más y ahora que menciona lo de las camarillas, no pude evitar acordarme de los Kishner (o como se escriba XD) y los peronistas que han sabido afirmarse al poder sin soltarlo.

13 de octubre de 2014, 15:22

 
Blogger Nervio said...

cerdocracia

el gobierno de los chanchos corruptos

ese el el sistema mayoritario en todo el mundo

13 de octubre de 2014, 16:26

 
Blogger Ciro Cárdenas A. said...

Un país grande puede ser una democracia... siempre que dentro de él puedas votar con los pies.

13 de octubre de 2014, 18:16

 
Anonymous Anónimo said...

los fraquistas libertarios se ensueñan con una republica aristocratica. no cachan que, de llegar a suceder, en la corte de los aristos los franquistas solo entrarian para llevar la bandeja del cafe y las galletitas,

13 de octubre de 2014, 20:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡como proyectas tu sentimiento de infeioridad, notable!

¿Que tiene de malo llevar café y galletas? es un trabajo como cualquier otro para los que no vemos diferencias, pero una humillación horrible para los que tienen la mentalidad de plebeyo con su correspondiente carga de resentimiento.

Feliz le llevo café a quien sea, si me conviene. Mal que mal, todos los que tienen un trabajo asalariado son esclavos voluntarios, ganen lo que ganen-

13 de octubre de 2014, 21:01

 
Anonymous Anónimo said...

algunos esclavos-que despotrican para callado- sueñan con ser libres; otros, se contentarian con ser capataces, o servirle el cafe con galletitas al amo.

13 de octubre de 2014, 21:24

 
Blogger Nervio said...

bueno, el que no le guste que se convierta en empresario y tenga su propia empresa.

Es la unica forma de no ser empleado de alguien.

Me equivoco, la otra es ser un vagabundo.

14 de octubre de 2014, 14:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Esa es la que me gusta a mi ¡vagabundo! ¿que mejor que eso?

14 de octubre de 2014, 15:02

 

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