Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Filosofía y novelas

viernes, 19 de junio de 2015


Si hay algo que nunca me ha gustado es leer filosofía. Partiendo por el hecho de que algo que tienen en común la mayoría de los filósofos es su horrible redacción, que hace farragoso y aburrido leer cualquiera de sus libros. Creo que esa es mi principal fuente de antipatía hacia los filósofos y sus marmotretos, no me molestaría tanto el hecho que son tremendamente inútiles, como el pecado nefando de ser áridos, aburridos y mal escritos.

Además mi natural espíritu de contradicción, a la Benjamin Constant, me hace imposible avanzar mucho cuando leo opiniones que no se me hayan ocurrido a mi, aunque sean de celebridades como Aristoteles, Einstein (que escribió muchas estupideces, especialmente en política) o quien sea. Siempre que leo algún filósofo le empiezo a encontrar alguna trampa retórica y lo mando al diablo.

El contraejemplo para mi son las novelas, que son a veces igual de inútiles, pero por entretenidas tienen un valor en si mismas. Leí las casi 1.400 páginas de "La Rebelión de Atlas", no porque me interesaran las ideas de Ayn Randt -que se pueden resumir en un par de páginas- sino porque encontré una historia apasionante y no pude soltarla. Cosa parecida la primera vez que leí "La Guerra y la Paz", o algunos voluminosos best sellers de Stephen King o Tom Clancy, que ni recuerdo el nombre pero tuvieron la gran virtud de entretenerme. Prefiero -lejos- las seiscientas páginas de "Ordenes Ejecutivas" antes de leer "El Discurso del Método" que nunca lo terminé, pese a ser una especie de folleto.

Para mi gusto los libros de filosofía tienen un grado de inutilidad superior que las novelas, porque ni siquiera entretienen, es un poco como esos libros sobre la existencia de los ovnis o de Dios ¿a quien le importa?. A mi en realidad me da lo mismo, son temas que no me interesan. Claro que hay anécdotas o frases que a veces pueden ser interesantes (en algunos libros de Platon por ejemplo) pero son innecesariamente largos, gastan cientos de páginas para cosas que podrían ser explicadas con mucha más eficiencia en unos cuantos párrafos. La filosofía ofende la aspiración de eficiencia y optimización que cargamos casi todos los que hemos estudiado alguna ingeniería.

Por eso -y para tener algún barniz de cultura general- prefiero esa especie de Reader´s Digest que son los diccionarios y enciclopedias filosóficas, donde despachan la Crítica de la Razón Pura en un par de párrafos. Si no puede ser explicado en unos cuantos párrafos, para mi no vale la pena molestarme en leer, porque al fin y al cabo cualquier cosa filosófica se trata de asuntos de opinión..

Hace un par de días, encontré un curso llamado Justice, del profesor Michael Sandel, lo había tomado hace tiempo pero me aburrió y lo dejé, ahora con más tiempo volví a retomarlo y como se trata de una especie de Reader´s Digest de la filosofía pero audiovisual, ilustrado con muchos ejemplos, experimentos mentales y debates, consiguió entretenerme con un asunto al que nunca le he dado mucha importancia.

El curso se arma en base a dilemas morales que se presentan como ejemplos, se debaten un poco y luego se van explicando como los afrontan diferentes filósofos. Lo bueno que tiene es que Sandel es bastante experto en el tema así es que tiene capacidad como para resumir las distintas ideas de los filósofos.

Parte con los utilitaristas Betham y Stuart Mill (el mayor bien para la mayor cantidad de personas) y termina criticando el hecho que los bienes humanos no pueden ser agregados (sumados) y que se trata de visiones sumamente colectivistas de el bien de la sociedad sobre el del individuo.

Sigue con John Locke y los derechos de propiedad, desembocando en el libre mercado y los libertarios (Nozick), la crítica en este caso sería que los libertarios atribuyen mérito a muchas cosas que son solo suerte y resulta "inmoral" no tratar de torcer la suerte. A Locke le critica que sus derechos de propiedad y su "estado de naturaleza" en realidad no difieren tanto de los utilitaristas, solo agrega el requisito que el "Estado de Derecho" es imparcial en tanto las únicas diferencias que admite son las debidas al azar.

Las dos clases siguientes se dedican a ver dilemas morales para mostrar algunos problemas que surgen de los contratos consensuados. Los ejemplos que usa son la conscripción obligatoria en tiempos de guerra y las "madres de alquiler" o donantes de esperma. La idea en este caso es convencer que "un trato es un trato" o "la palabra debe honrarse siempre" podría considerarse moralmente injusto en algunos casos.

La parte que más me gustó es donde explica a Emanuel Kant y el Imperativo Categórico, algo que para mi, siempre había sido chino. Creo que lo explica de manera bastante clara en un par de clases, aunque el profesor se derrite hablando de Kant a mi me parece un pastiche, una gran impostura. Me quedó clarita una sensación de fraude intelectual del idealismo alemán, que nunca había entendido.

Ahora estoy viendo las clases sobre John Rawls y el velo de la ignorancia, que en pocas palabras dice que las injusticias del azar deben ser "corregidas" por la sociedad. Rawls le debe muchísimo a Kant, yo había leído superficialmente la Teoría de la Justicia (está gratis en la web), pero la conexión con las ideas de Kant me hace pensar ahora que sus ideas están más falladas de lo que pensaba antes.

En fin, si a alguien le interesa la filosofía y -como yo- no quiere darse la lata de leer los aburridos e inútiles originales, le recomiendo el curso del profesor Sandel, es muy popular en la Universidad de Harvard y aunque parcial y tramposo para exponer su caso, si lo ven con espíritu crítico no es para nada aburrido, lo recomiendo.

15 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Ah, yo , una vez, tuve la pretensión de empezar por lo más complejo - alguien me dijo que era lo más - y me armé de "Ser y tiempo" de Heidegger. Que cosa incomprensible !!
Sólo he tolerado dosis de Nietzche, pero porque tiene un estilo novelístico.
La filosofía, creo yo, es nada. Estaba a la altura de las otras ciencias hace unos siglos atrás cuando se dedicaba a postular sistemas de pensamiento contra la teología. Luego las otras ciencias se volvieron precisas y certeras y la filosofía quedó para crear sistemas de pensamiento imaginarios.
Encima ahora que se acepta la falta de racionalidad o de propósito final en casi todo, desde el Universo hasta la conducta humana, su vacuidad es evidente.

19 de junio de 2015, 04:36

 
Anonymous Renzo G. said...

El imperativo categórico Kantiano es uno de los pilares de la moral occidental. Se llega a la misma idea de "no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti" pero por un camino más rebuscado, si se quiere. De todas formas es una noción que muchos tenemos intuitivamente, de hecho cuando tú reclamas contra la hipocresía de esa gente que predica que otros hagan algo que él o ella no sería capaz de hacer, en el fondo estás implicitamente reclamando porque eso es todo lo contrario del imperativo categórico Kantiano, o sea desear que otros hagan algo que uno no quiere o no es capaz de hacer por sí mismo. La noción de que no se debe utilizar a otros como instrumento para fines propios también es una consecuencia directa del imperativo categórico Kantiano. Yo creo que puede haber un cinismo exagerado o exacerbado en llamar "pastiche", "impostura" una idea como esa. Que todo el mundo puede ser cínico en cierta forma y de cuando en cuando te lo creo. Pero lo de "pastiche", "impostura" me huele a un cinismo exagerado y exacerbado de tiempo completo.

19 de junio de 2015, 06:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, pienso lo mismo. Por eso me interesan mucho más los chistes de Chuan Tzu, que pueden ser nihilistas, pero mucho más práctcos e interesantes. Hay cierta afinidad entre creer en la teoría filosófica de alguien y ser de una religión, hay que ser un poco groupie de ideas que al final son una especie de concurso de racionalizaciones, o explicaciones mulas. Ig ual entretenido el curso porque las anécdotas que cuentan sirven para hacerse un juicio propio de las cosas.

Renzo, si no me interesa leer filosofía, mucho menos discutir de eso. No le veo caso andar citando a fulano o mengano para alegar si "tenía la razón" o no, tengo mis propias ideas y no me molesta que los demás tengan las suyas, pero es de esas cosas en que no perdería un minuto discutiendolas.

19 de junio de 2015, 09:13

 
Anonymous Ricardo said...

Hola Tomás, yo también solo leo ensayos de filosofía, ni ca me leo el Leviatán completo. Eso sí, nunca le he sentido aprecio a la Escuela de Frankfurt ni a sus afines y derivados dentro de la teoría de la crítica marxista, que son los que mandan en el mainstream académico. "Escuela del Resentimiento" los llamaba Harold Bloom, en defensa del canon occidental. Se han tomado las Humanidades y de ahí se alimentan los intelectuales progresistas -aka marxistas culturales- para seguir sumando jóvenes a sus discutibles causas.

Saludos

19 de junio de 2015, 10:28

 
Anonymous Ricardo said...

Me acordé de este simpático incidente:

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Escándalo_Sokal

Saludos

19 de junio de 2015, 10:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Ricardo, muy divertivo el incidente Sokai, todo el sistema de las publicaciones científicas -y para que decir filosóficas- está expuesto a ess cosas porque al final al publicar uno vende "respetabilidad", que puede tener bases muy débiles.

Hay una tradición bien nefasta -para mi gusto- que ha ido creciendo a partir de los idealistas alemanes y hoy es el mainstream en ciencias sociales. Al final del video que coloqué en esta entrada, el profesor Sandel hace una advertencia bien buena sobre los peligros de la filosofía, Sandel sin embargo se muestra bien entusiasta de Kant y no le hace mucho caso a su propio consejo.Yo estoy muy de acuerdo con lo que describe sobre la filosofía y el esceptisismo, pero mi conclusión es exactamente opuesta: la actitud natural debería ser de un contínuo escepticismo, matizado por unos momentos de reposo dedicados a la filosofía, al revés de lo que recomienda Sandel, que por algo es abogado. La filosofía es un juego, una pérdida de tiempo parecida a los crucigramas, que nos dan la ilusión que somos inteligentes. claro que puede ser bueno hacer crucigramas de vez en cuando pero es peligrosoquedarse pegado en eso,uno se puede convertir fácilmente en un fanático o groupie de alguna escuela donde nadie puede realmente ser "maestro"

19 de junio de 2015, 11:18

 
Blogger Pablo said...

Para mi, toda la filosofía es árida. He tratado con mis mejores intenciones, de meterme en ello, pero me ha sido imposible.
Esto me lleva a mi blanco favorito: los sicólogos. No encuentro nada más sinsentido, poco práctico y estúpido que esa profesión. Lo más triste, es que mucha gente, y ellos mismos, se toman en serio.

Nada que ver, pero necesitaba opinar de eso.

19 de junio de 2015, 11:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Pablo,los psicolocos estuvieron muy sobrevaluados en el siglo XX a partior de Freud, ahora en el siglo XXI se masificaron y perdieron buena parte de su mojo. Igual hay cosas que yo les valoro, por ejemplo la autoayuda y todo ese teatro medio chamanesco para bajar la angustia que sienten muchas personas, uno entre mil funciona pero creo que es un buen aporte porque entre los peores sufrimientos que deben existir deben estar la depresión, angustia, frustraciones y todo eso. Por supuesto concuerdo que todas las pretensiones científicas con que visten el chamanismo son bien ridículas, pero me imagino que es parte del cuento.

19 de junio de 2015, 11:34

 
Blogger Pablo said...

Interesante lo del Escándolo Sokal.
Me hace recordar una serie de tonterías que dijo un científico español sobre el terremoto de Chile, a ver si alguien picaba. Y por supuesto picaron. Más detalles acá
https://gallir.wordpress.com/2010/03/01/tres-minutos-para-una-conspiracion/

Una vez en mi pega tuve que aplicar una táctica parecida. Venía volviendo de mis vacaciones, y de entradita me avisan que un importante cliente necesitaba urgente mi presencia en su planta para que le explicara la causa de una falla. Todavía con chalas y toalla partí a la planta, obviamente no tuve ni tiempo ni ganas de mirar el expediente del problema, y al llegar me encuentro con una sala de reuniones con 10 ingenieros esperando mi "opinión experta". Como no tenía ningún argumento válido, y disculparse no era opción, tuve que recurrir a hablar con términos técnicos ultra rebuscados, palabras en inglés o mejor aún, en alemán, dibujar gráficos, citar principios físicos y termodinámicos que estaba seguro que todos habían olvidado ya, etc. Era increible la cantidad de estupideces que dije....cada frase que salía de mi boca contradecía la anterior.....pero como lo decía con postura de autoridad en el tema, cara sería y con términos demasiado complejos como para rebatir, quedé como rey. Nadie me dijo absolutamente nada, y terminaron aceptando que la falla se produjo por problemas de ellos y no era atribuible a garantía....cuando en realidad era a causa de una pifia que se mandaron mis mecánicos y arreglaron mal la máquina. Pero eso no se lo dije a nadie, excepto a ustedes, que espero que ninguno haya estado en esa reunión....

19 de junio de 2015, 11:41

 
Blogger Frx said...

Todo caso los libros de filosofía nunca se han caracterizado por ser muy fáciles de leer, aunque prefiero eso a un libro de física cuántica. De todos modos, he llegado a pensar que la filosofía es como el arte o incluso la política: subjetiva.

19 de junio de 2015, 16:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pablo, eso muchas veces funciona. Yo que estuve todo el año pasado tomndo examenes de grado me daba cuenta enseguida, tomé más dee 40 examenes y ni uno solo tenia alguna argumentación que valiera la pena, la mayoría trataban de apabullar con chamullo. Ante eso habín dos alternativas: acosarlos y dejrlos en ridículo (a algunos rofesores les encanta) o hacerse el leso pero hacerles un par de pregunts que les dejaran claro que no me hbían engañado con la verborrea, discretas nomás para que se diern cuenta. El uso de lenguaje rebuscado y razonamientos largos son tinterilladas nomás.

Frx, mas que dificiles son muy aburridos, repetitivos y generalmente abusan de la retórica

19 de junio de 2015, 18:44

 
Blogger Frx said...

Y es por eso que a muchos les cuesta leer un libro de filosofía, sobretodo por la retórica que no mucha gente comprende o cree comprender.

19 de junio de 2015, 19:01

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La retórica es la más peligrosa de las artes, por algo los griegos la estudiaban como una herramienta de poder. Es fácil racionalizar y explicar lo que sea encadenando palabras

19 de junio de 2015, 19:06

 
Blogger Frx said...

Es quizás el arma más poderosa del ser humano por el simple hecho de encausar las otras.

19 de junio de 2015, 19:52

 
Blogger Miguel said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

20 de junio de 2015, 19:54

 

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