Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Domingos musicales: Sol Mayor maestro, por favor

domingo, 11 de octubre de 2015


La tonalidad de una canción es una de las cosas que más me costó entender, sin embargo fue lo primero que aprendí en la práctica, sin tener idea que era. Siempre me intrigó cuando un cantante subía a cantar con una orquesta sin haber ensayado antes, entonces le dice la canción y una nota, por ejemplo "en Sol Mayor maestro". ¿que diablos quería decir? Bueno, eso es menos difícil de entender de lo que creía..

Todas las canciones están escritas en una tonalidad determinada, y esa es la nota donde empieza y donde llega la música. Esto vale igual para la melodía que para la secuencia de acordes que la acompañan. La tonalidad es la nota o el acorde de reposo.

En toda la música occidental existe la misma regla, la armonía tiene tres acordes fundamentales: el principal se llama tónica o fundamental y es el que le da el tono a la canción, el otro acorde es el subdominante y el tercero el dominante. Como vimos el domingo pasado las notas se separan por intervalos de medio o un tono, entonces los intervalos armónicos siempre tienen la tónica de grado I, la subdominante de grado IV y la dominante de grado V.  ¿Cuantas veces en los domingos musicales yo he hablado del 1-4-5? eso fue lo primero que aprendí a tocar en teclado y me llamaba la atención que esos acordes aparecían en todas las canciones, todas. Por ejemplo en la tonalidad de Do Mayor sería Do (tónica) Fa (subdominante) Sol (dominante). solo hay que contar los intervalos.

Do-Fa-Sol, 1-4-5 ¿saben cuantas canciones llevan esos tres acordes? Miles. Más todavía, si escuchan "La Bamba" lleva esos puros acordes, ni uno más y en esa misma secuencia. O sea sabiendo tres acordes ya se puede acompañar "La Bamba".


Y no solo eso, hay cientos, tal vez miles de blues que llevan una secuencia que usa esos tres acordes llamada "blues de 12 barras". O sea con esos tres acordes pueden acompañar cualquier blues en Do Mayor. Ahora bien, siguiendo la regla del 1-4-5 se pueden transponer y tocar blues de 12 barras en cualquier tonalidad, solo contando las teclas, por ejemplo en Re Mayor los acordes serían Re-Sol-La, si es que estoy contando bien. Y así sucesivamente, para cualquier nota de la escala.

O sea lo que importa son los intervalos. Una misma melodía se puede tocar partiendo desde cualquier nota, siempre que se respeten los intervalos. Bueno, después de toda esta lata recién puedo explicar por que el cantante dice "en Sol Mayor maestro por favor". Resulta que todas las canciones están escritas dentro de una cierta tonalidad, que es la nota donde parte y donde termina más o menos la canción, el "centro tonal". Pero la voz del cantante, por ejemplo, puede ser de un tono más bajo y le costaría llegar a las notas altas como se escribió originalmente. Entonces los músicos simplemente la transponen "on the fly", no es difícil transponer, cualquier músico decente sabe contar los intervalos y desplaza todas las notas hacia arriba o abajo.

¿Se puede saber en que tonalidad está una canción con solo escucharla? No, a menos que alguien tenga "oido absoluto" es decir la habilidad de identificar todas las notas escuchándolas. Esa habilidad la tienen algo así como el 2% de los seres humanos. La tonalidad se puede identificar cuando se saben los acordes, a partir de eso se identifica el 1-4-5 y listo.

Otra de las muchas cosas asombrosas de la teoría músical es que la melodía de una canción y sus acordes están conectados. Por ejemplo una melodia en tonalidad Do Mayor normalmente parte con esa misma nota y usa esa escala. Esto permite al aprendiz de músico hacer algo muy entretenido: sabiendo por ejemplo la tonalidad, puede colocar en el computador un background de blues como este, en Sol Mayor, ya sabe que los acordes son Sol-Do-Re (1-4-5) entonces con la mano izquierda toca los acordes mientras con la derecha hace arpegios, adornando con la sexta, improvisando, etc ¡improvisar así no cuesta nada!


Bueno, ya vimos como el 1-4-5 (tónica, subdominante, dominante) son la base de toda la armonía y de toda la música occidental ¿eso quiere decir que son los únicos acordes que se usan? Claro que no, porque se pueden (i) cambiar de secuencia (ii) adornar con otros acordes (iii) usar los otros grados para sustituír a la subdominante o dominante. Un ejemplo de adorno es la secuencia 1-6-2-4-5 hay miles de canciones que la usan y puede adaptarse a muchísimas melodías, en ese mismo orden.

Sustituir la subdominante o dominante por los grados 2-3-6-7- etc. es algo más sofisticado. Ceo que Beethoven fue el primero que se le ocurrió esto, cuando cambiamos alguna nota del 1-4-5  agregamos tensión a la música, creando una disonancia, así el grado II se llama "supertónica", el grado VII "sensible" (puede sustituir a la dominante V), el grado III y VI se llaman "ambigua" y agregan una disonancia de frente.

Cuando uno escucha una melodía "oreja" o pegajosa como La Bamba o Mira Niñita de los Jaivas, es porque sigue estrictamente el 1-4-5, nuestro cerebro la identifica como una armonía perfecta, pura, aunque si se escucha mucho puede ser aburrida. Si escuchamos una música difícil, sorprendente, con tensión que nos deja colgaos en cierto punto es porque usa pequeñas disonancia. En cualquier caso la regla del 1-4-5 siempre se cumple en general, aunque a veces puede ser alterada. Nosotros siempre esperamos inconscientemente que la melodía termine en su tonalidad, de otra manera nos suena mal, inacabada. Nuestro cerebro está cableado para esos "círculos armónicos".

Y pensar que podemos disfrutar de la música sin tener la menor idea de como funciona. Ese es uno de los misterios más grandes que tiene el leguaje musical.

7 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

a ver, lo uso de doctor. ¿cuál es la base de este blues de abajo?

https://www.youtube.com/watch?v=V_MXn8xSNTE

11 de octubre de 2015, 08:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Excelente el blues Ulschmidt, como todo lo de Pappo. Está en Re Mayor y sigue estríctamente el blues de 12 barras, los acordes son, si no me equivoco:
D-G-D-D (1-4-1-1)
G-G-D-D (4-4-1-1)
A-G-D-D (5-4-1-1)

Es muy fácil acompañarlo porque el bajo suena fuerte marcando las notas. Como yo no tengo oído absoluto la tonalidad se saca "de oreja" nomás, probando el primer acorde hasta que calce. Hay otras notas pero son adornos, también se puede repetir cada acorde de la barra. Con esos tres acordes se puede acompañar de manera bastante decente, mientras con la mano derecha se chamulla (improvisa) en las escalas correspondientes a cada acorde, a ver si hoy o mañana lo grabo sobre esa base.

11 de octubre de 2015, 09:25

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro que la canción como la tocan está muy adornada, pero con esos acordes sencillos se puede acompañar perfectamente.

11 de octubre de 2015, 09:28

 
Anonymous Anónimo said...

Sr. Copresidente:

La gran pregunta es: ¿por qué esa progresión en particular es tan agradable al oído humano (o al cerebro, en realidad), y no pasa lo mismo por ejemplo con 1 - 2 - 3 u otras?

Saludos,
El triministro.

13 de octubre de 2015, 17:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah, así como existe una razón biológica que hace que ciertas combinaciones de tres teclas (triadas) "suenen bien" mientras que otras "chocan" a nuestro oído, también existe una secuencia de acordes que suenan bien y otros que suenan mal. En las secuencias de acordes (o progresiones) suenan bien los que empiezan con una nota, se alejan de ella (creando tensión) y luego vuelven a la misma nota, por eso se llaman "círculos armónicos". Si escuchamos una progresión que "no cierra" nos damos cuenta de inmediato, quedamos colgados esperando el "tan Tán!" final. Toda la armonía al final se trata de eso: patrones que nuestro oído espera escuchar, que por naturaleza nos agradan o desagradan, eso es algo natural que se da a nivel de secuencias de notas (melodías), de notas tocadas al unisono (acordes) y de secuencias de acordes (armonías).

La armonía se explica en parte por razones culturales, por ejemplo existe música asiática o indígena con armonías muy distintas a las clásicas, pero también por razones biológicas: hasta un recién nacido distingue un sonido armónico de otro disonante. En las secuencias de acordes existen los conceptos de calma-tensión-calma (o sea los grados 1-5-1) que son base de toda la armonía occidental, pero luego se adornan, por ejemplo introduciendo la subdominante (grado 4), o colocando disonancias en medio como hizo Beethoven, etc. pero siempre se mantiene ese esquema de calma-tensión-calma a grandes rasgos.

13 de octubre de 2015, 23:30

 
Anonymous Anónimo said...

Claro, sabemos que así funciona, pero la pregunta (que seguramente es materia de estudio para neurobiólogos o algo por el estilo) es por qué al cerebro le "gustan" unas progresiones y no otras, o por qué "esperamos" cerrar con la misma nota con que se abre.

Muchas de nuestras conductas reflejas se pueden explicar en términos evolutivos, pero no en este caso, y es curioso porque prácticamente todos reaccionamos igual. Tal como dices, hasta los recién nacidos lo traen incorporado, lo que indicaría que no se trata de algo cultural (aprendido).

Es un tema muy interesante.


Saludos,
El triministro.

14 de octubre de 2015, 10:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Incluso los animales reaqccionan bien a la armonía (las vacas se relajan y producen más leche, se ha probado muchas veces) seguramente tiene que ver con nuestra respuesta biológica ante el peligro, lo inesperado o irregular produce stress y desagrado, sin embargo la música regularmente espaciada produce relax y bienestar. No hay mejor música para quedarse dormido que la de Bach (creo que las Variaciones de Goldberg fueron el encargo de un noble que sufría de insomnio) en cambio mucha música moderna como las dodecafónica, Stravinsky, etc.. producen un desagrado natural.

También está el ritmo, se ha medido que muchos movimientos simpáticos involuntarios como el latido del corazón o la respiración, se ajustan al ritmo de la música que escuchamos y el ritmo -de manera indirecta- también está relacionado con la armonía.

14 de octubre de 2015, 10:16

 

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