Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Domingos musicales: la Música Clásica

domingo, 25 de diciembre de 2016


Cuando hablamos de música clásica el común de la gente se imagina conciertos, óperas o sinfonías en un teatro donde van señoras muy arregladas y caballeros vestidos de etiqueta a dormitar en una atmósfera solemne, mientras el director de orquesta se sacude furioso y los músicos tocan, o los cantantes cantan a todo pulmón. Pero el concepto técnico de música clásica es más preciso y acotado, se refiere a un período reconocido como la edad de oro de la música occidental, marcado por tres grandes compositores:  Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwing Van Beethoven.

El arte en general sigue caminos evolutivos en torno a diferentes estilos, que se van mejorando y perfeccionando en el tiempo generación tras generación. Pero a diferencia de otras cosas que evolucionan ilimitadamente, en el arte se llega a cumbres de perfección que ya no pueden ser superadas, entonces los artistas ya no pueden seguir con ese estilo y tienen que buscar otros caminos.

Es lo que pasó con la escultura y arquitectura en Grecia y Roma, con la pintura realista y cosas por el estilo, que tocaron techo y debieron ser abandonadas por los artistas que siguieron porque alcanzaron niveles insuperables. Las obras clásicas son las que no pueden ser superadas en su estilo, solo pueden ser imitadas, tratando de alcanzarlas.

Es lo que pasó con Haydn, Mozart y Beethoven en música. Después de ellos no se pudo seguir componiendo en el mismo estilo porque los compositores no podían competir ni menos superarlos. Aunque Schubert trató de hacer algo en el estilo clásico solo pudo destacarse cuando se pasó derechamente al romanticismo.

Los estilos musicales han evolucionado en períodos que a grosso modo son; Renacentista; Barroco; Clásico; Romántico; Moderno y Contemporáneo, donde el gusto popular ha sido como una Campana de Gauss con su cúspide centrada en el período clásico. Hasta el día de hoy una ejecución de la Novena Sinfonía de Beethoven, repleta las salas mucho más que cualquier presentación de músca barroca o contemporánea, por dar un ejemplo.

La música tiene una cualidad única, que no tiene ningún otro producto del conocimiento humano, y es que puede ser comprendida y apreciada en niveles intuitivos incluso por alguien que no tenga el más mínimo conocimiento técnico sobre como está construida: hasta las vacas o un gato pueden apreciar la belleza de cierta música de Mozart, lo mismo que una persona que no tenga el más mínimo conocimiento técnico sobre composición musical, pero al conocer los detalles, podemos apreciar mucho más la maravilla que significan algunas obras maestras, especialmente las que fueron hechas en el período clásico.

Con los años la música fue tomando estructuras más complejas: al canto gregoriano a capella y en una sola voz, le fueron agregando armonías de varias voces cantadas en distinto tono al mismo tiempo, las melodías simples y fáciles de seguir se fueron mezclando con otras a contrapunto y las variaciones sobre un tema se fueron complicando al punto que costaba muchísimo seguirlas, pero en conjunto daban una sensación armónica, muy agradable de escuchar. Todo esto ocurrió durante el estilo barroco del que Johan Sebastian Bach llegó a ser maestro insuperable. Tras la muerte de Bach los compositores tal vez dieron tumbos porque el estilo barroco ya estaba agotado, era imposible de seguir perfeccionando.

Entonces, a tientas, apareció el Estilo Clásico, que estuvo fuertemente dominado por la forma de sonata, un concepto musical difícil de definir con precisión, pero con ciertos cánones que aparecían casi siempre. La Forma de Sonata es un patrón que apareció en casi todas las grandes composiciones del Período Clásico, a grandes rasgos su construcción standard era así: dos temas musicales que contrastan (por ejemplo uno alegre y otro más triste), el primer tema estaba en cualquier tonalidad base, pero el segundo iba en la tonalidad dominante, es decir cinco grados más arriba -por ejemplo si el primero estaba en Do el segundo va en Sol (Do, Re, Mi, Fa, Sol, quinto grado).

¿Que es la tonalidad?
Antes de seguir explicando veamos el concepto de tonalidad, que es bastante simple pero a mi me costó mucho entender. Cada nota musical tiene su correspondiente escala, que son las notas que la siguen para sonar una escala perfectamente afinada. La escala del Do mayor por ejemplo, tiene todas las teclas blancas del piano, mientras que las demás escalas, para que suenen afinadas, deben incluir teclas negras (alteraciones) en algunas partes. Bueno, cualquier melodía que tengamos, para que no desafine, tiene que usar las notas de alguna de las escalas, solo esas notas y no otras.

En este video de ejemplo -muy básico- yo toco dos melodías, la primer en Do mayor, porque usa puras teclas blancas (Escala de Do mayor) y la otra en Sol mayor porque usa una tecla negra.


Resulta que Sol es la dominante de Do (la quinta nota más arriba), entonces yo tendría dos temas, uno en la tónica y el otro en su dominante ¡ya puedo escribir una pieza en forma de sonata! Bah, solo bromeo, era para mostrarles como funciona el principio, nada más.

La música clásica se caracteriza por usar la forma de sonata, establecida primero por Haydn, llevada a su máxima perfección por Mozart y cuando se pensaba que no se podría llevar más allá, aparece Beethoven, que la estira hasta un nuevo límite que ya nadie pudo superar: Beethoven tomó algo perfecto y lo destiló, rompiendo todas las reglas formales pero manteniendo con rigor lo esencial, después de eso la música ya no podía seguir desarrollándose y tuvo que aparecer el Romanticismo.

Es fácil confundirse, porque las sonatas son una forma musical específica (por ejemplo las 32 sonatas para piano, donde Beethoven exprimió la forma de sonata al máximo) pero la "forma de sonata" es un concepto que se aplica a casi todas las composiciones musicales del período clásico. Hasta Beethoven se usaba normalmente en el primer movimiento o antes de la primera mitad de cualquier obra, donde la tensión llegaba al climax y luego terminaba de manera pacífica. Una de las muchas innovaciones de Beethoven, cuando ya era un compositor maduro, fue cambiar el climax para el final, como se puede ver claramente en la 9ª Sinfonía.

En su forma clásica standard, el primer movimiento era el principal, donde había tres partes: primero se presentaban los dos temas en contraste, en lo que se llamaba "exposición", luego se hacían toda clase de variaciones en lo que se llamaba "desarrollo" y al final se presentaban los dos temas en la misma tonalidad (en la tónica), en lo que se llamaba "recapitulación", Mozart escribió ejemplos maravillosos de esta forma, miren esto:


Gran explicación de Leonard Bernstein de la bellísima Sonata en Do mayor "Fácil" o "Simple" como la llamó Mozart. Si creen que no puede haber música más perfectamente construida que esta  les encuentro la razón, pero la perfección no lo es todo, luego apareció Beethoven y ese si que tocó el techo, yendo más allá de lo perfecto. Pero creo que eso es demasiado largo para colocarlo aquí.

Sobre la jo-jo-navida, me emborraché en la tarde como corresponde, me regalaron un short y una colonia, claro que me merezco muchísimo más pero que diablos. Nadie es profeta en su tierra.

7 Comments:

Blogger Frx said...

A mí me gustan las sinfonías con cantos gregorianos, son muy épicas y hablando de Navidad, ahí me tomé como 3 o 4 copas de cola de mono :D.

25 de diciembre de 2016, 17:20

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La música clásica es lo máximo. salud por la música!

25 de diciembre de 2016, 18:15

 
Blogger Ulschmidt said...

... alguien que desarrolla al máximo la idea del agotamiento, del cenit en la cultura, es Oswald Spengler en "La decadencia de Occidente". Con especial énfasis en eso que llamamos períodos clásicos. Después del David de Miguel Angel ya no se puede perfeccionar la escultura clásica, en su opinión, y respecto de la música clásica dice lo mismo - a la música, además, considera Spengler la máxima expresión de la cultura europea, del "Hombre fáustico", cuyo mayor logro es aportar la infinitud, el espacio sinfin, a los conceptos humanos, desde la matemática hasta el arte. Sólo el europeo, - el "hombre fáustico" - desarrolla por ejemplo en pintura la perspectiva lineal, las paralelas que se cortan en el infinito, el horizonte inalcanzable. Otras pinturas como la china o la hindú o la japonesa pasan por su apogeo sin necesidad de resolver eso.

25 de diciembre de 2016, 19:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Interesante idea Ulschmidt, pero al parecer pasa en todas partes, en Japón, Chia e Inda los estilos igual pasan de moda y quedan anticuados después que aparece un clásico. En Japón por ejemplo el arte siempre ha tenido mucho que ver con la prostitución y las desviaciones sexuales, Utamaro, el estilo Kabuki y todo eso se pintan como cosas muy sofisticadas, pero en realidad tienen un fondo bien prosaico, no digo que sea malo, pero se mistifican enormemente. Hay una especie de mitología por lo oriental entre nosotros porque es raro, difícil de entender y novedoso, pero al final muchas cosas de su arte son burdas y podríamos decir de mal gusto. La música, la ópera chinas son bastante primitivas igual que cosas del arte hindú, que se rodean de misterio y admiración.

Tal vez yo tenga un bias cultural con eso, pero de lo que conozco de esas culturas nada de ellos me impresiona al nivel de los clásicos occidentales, al menos, dudo que haya un equivalente chino o japones de Beethoven. Hay mucha discusión en la música cuanto pesan los componentes culturales y cuanto la naturaleza humana, yo creo que en la armonía occidental hay cosas que son de la naturaleza humana independientes de la cultura, por eso ha florecido más y se ha impuesto por ejemplo la música popular occidental, la forma de rondó, aunque burda, impresiona de manera instintiva a personas de todas las culturas.


25 de diciembre de 2016, 20:33

 
Anonymous Anónimo said...

A mi no me da la cabeza para la teoría, menos hoy, pero escucho esto https://www.youtube.com/watch?v=zptXYtud_GY y todo lo que se canta desde 1800 en adelante me parece basura.

El 22 de abril viene Diana Damrau al teatro de frutillar. Estoy raspando la olla para ver si puedo ir. Ver la reina de la noche en directo debe ser una maravilla. No me la puedo perder.

25 de diciembre de 2016, 21:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La ópera es cuento aparte, la voz humana a todo pulmón provoca emociones muy fuertes y no hay que saber nada para sentirlas, solo escuchar un par de veces para acostumbrarse, normalmente después de eso uno ya tiene un nuevo vicio, no hay instrumento que se compare a la voz humana.

Mozart tiene óperas grandiosas, Don Giovanni es la que más me gusta

25 de diciembre de 2016, 21:29

 
Blogger educacion fisica said...

Los sonidos y las melodías del cielo son únicas los dones desarrollados en el mundo Son una sinfonía ya creada

26 de diciembre de 2016, 08:48

 

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