Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.


El gobierno chileno quería plebiscito
Durante años tuve la idea que el gobierno chileno estuvo evitando el plebiscito para quedarse por la vía de hecho con Arica y Tacna, leí mucho sobre el asunto de fuentes chilenas y peruanas, ahora creo que estaba equivocado. Revisando documentos de época veo que era todo lo contrario, el gobierno chileno trataba a toda costa de hacer el plebiscito -en condiciones ventajosas, claro- y el gobierno peruano se oponía, diciendo que en esas condiciones los resultados no serían válidos. ¿Qué se podría hacer entonces? El gobierno peruano hizo varias propuestas, todas pasaban por la evacuación de los chilenos, incluso se propuso convertir a las provincias en disputa en un protectorado de los Estados Unidos, todo eso fue rechazado de plano por el gobierno de Chile.

Intento de llevar a foros internacionales
Leo en el paper El reino chileno del terror: la prensa estadounidense y la controversia de Tacna y Arica 1925-1926, de Nelson Llanos Sierra, el siguiente párrafo, que me parece interesante:

Según William Skubam, después de la Primera Guerra Mundial el gobierno peruano intentó "globalizar" la controversia de Tacna y Arica apelando a las conferencias panamericanas e incluso a la Conferencia de Paz de Versalles. (...) En enero de 1922, después de una sugerencia del gobierno chileno, Warren Harding, presidente norteamericano, invitó al Perú y Chile reunirse para negociar la solución final de la controversia.

La más torpe sugerencia
Si bien la situación era mala, en 1922 el gobierno chileno comete su mayor torpeza al "sugerir" al gobierno de los Estados Unidos ejercer el papel de árbitro en la contienda. ¿Por qué una torpeza? Resulta que no pudieron escoger un árbitro con mayores intereses contra Chile, tanto a nivel de gobierno como de opinión pública.

Una larga rivalidad
Recordemos que a poco de terminar la Guerra del Pacífico, en 1885 el gobierno chileno envió al crucero protegido Esmeralda, que era el barco más poderoso del Pacífico Sur en la época, a desalojar las tropas norteamericanas que pretendían tomarse el puerto. Ese fue el primer incidente, vendrían otros peores

Durante la guerra civil de 1891 el gobierno de los Estados Unidos había apoyado abiertamente a Balmaceda, incluso el buque de guerra Baltimore había sido enviado para apoyarlo. Resulta que terminada la guerra civil, en una pelea de bar en Valparaíso terminaron muertos dos marineros del Baltimore y el gobierno de Estados Unidos amenazó a Chile con la guerra si el gobierno chileno no obedecía su ultimátum aceptando las condiciones impuestas, que eran contrarias a lo que los tribunales de justicia chilenos habían determinado. Ante esta amenaza Chile accedió a indenmizar, no sin antes pasar por una serie de amenazas y fintas entre ambas partes. Pero la espina quedó bien clavada.

La rivalidad entre ambos países venía de muchos años antes pues competían por el control de los mercados del Pacífico Sur, que hasta antes de la Guerra del Pacífico eran dominados por Chile, Bueno, todas estas cosas las conté en la entrada Chile y Estados Unidos. La cosa es que no se podía esperar un árbitro menos imparcial que ese, para peor, fue elegido por el propio gobierno chileno.

Cero resultados
El proceso de arbitraje fue un fracaso que solo sirvió para alargar la disputa en varios años. Como representante del gobierno de los Estados Unidos fue enviado el general John Pershing, héroe de la Primera Guerra Mundial que acababa de terminar, quien se vino a instalar a Arica con un séquito de reporteros y asesores, los que alimentaban diariamente a la prensa norteamericana con noticias sobre el arbitraje.

La actitud de Pershing y la prensa norteamericana fue de sistemática crítica hacia Chile, lo que produjo que el gobierno chileno le empezara a hacer la vida imposible con repetidos desaires. En esos años Chile -aunque venía en caída libre respecto de los años de Portales- era capaz de pararse frente a los Estados Unidos y decirles "su insulto y dos más". Leo en el paper ya mencionado:

Hacia fines de diciembre de 1925, chilenos y peruanos no estaban asistiendo a la comisión plebiscitaria. Esta situación fue calificada como un "colapso" por la prensa de EEUU, la que al mismo tiempo reportó que los chilenos eran "anti-norteamericanos". En medio de este clima hostil John Pershing anunció que debería retornar a Estados Unidos.

El verdadero problema
Detrás de toda esta charada y las inútiles reuniones de Pershing -quien fue sucedido por Lassiter con los mismos resultados nulos- persistía el problema fundamental ¿Quien tendría derecho a voto y quien no? La posición chilena era hacer el plebiscito lo antes posible, seguros de que habían más pro chilenos, y que controlando el territorio podrían controlar los resultados. La idea apoyada por Perú de un "tercero imparcial" (no quedaba otra después del fracaso por globalizar el problema) tampoco resultó por el poco tino de Pershing y su gente, que dieron muestras abiertas de parcialidad contra Chile. El zapato chino seguía tal cual y sin solución a la vista.

Los "buenos oficios" de Estados Unidos resultaron un desastre, incluyendo una serie de propuestas disparatadas, incluyendo que Bolivia "comprara" las provincias de Arica y Tacna, pagando por ellas al Perú y a Chile, esto fue rechazado de plano por Perú aunque mantuvo entretenida a la prensa y a la opinión popular por lo menos durante unos años. Entre 1922 y 1926 la participación de Estados Unidos solo logró incrementar la violencia y las odiosidades.

Por fin un acuerdo entre las partes
Luego que Estados Unidos se retiró del proceso, las partes interesadas quedaron libres para ponerse de acuerdo en una negociación directa, esta se hizo en Santiago y consistió en la solución que estaba frente a las narices de todos, pero que nadie quería decir públicamente: Arica, la ciudad donde la mayoría de sus habitantes eran chilenos quedaría para Chile, Tacna, donde la mayoría de sus habitantes eran peruanos quedaría para el Perú, este acuerdo se alcanzó rápidamente una vez que Estados Unidos quitó sus narices del asunto.

Las verdaderas intenciones
En el fondo, Chile tenía la esperanza de quedarse con Tacna mediante un plebiscito amañado, por la razón o la fuerza a pesar de tener una población netamente peruana. Perú por su parte tenía la esperanza de recuperar Arica mediante la presión internacional, a pesar de tener una población netamente chilena, Es lo mismo que trata de hacer hoy Bolivia con su reclamo. A mi modo de ver, cualquiera de las dos soluciones habría sido desastrosa e inestable. Para Chile mantener Tacna o para Perú mantener Arica contra la voluntad de sus habitantes habría resultado ruinoso y fuente de problemas sin fin. Los hechos han mostrado que la solución acordada fue la mejor para todos.

Bolivia y sus demandas
Y ya que mencioné Bolivia, creo que cualquier territorio con soberanía boliviana en suelo que hoy es chileno nunca lo podrá mantener, ya pasaron los años de las conquistas en que se podía someter una población por pura fuerza, tarde o temprano es la población la que manda. Solo recuerden que Chile con todo su ejército y después de ganar la guerra no pudo quedarse en Lima, ni siquiera en Tacna. Así es que los bolivianos mejor ni sueñen con soberanía en Chile, ni ganando una guerra, ni menos con cuchufletas diplomáticas. Al menos esa es mi opinión.


15 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

...el mismo paper que ud. linkea dice que, aunque la partición fue resultado de negociación directa, el gobierno peruano prefería que la renuncia a Arica apareciera como una sugerencia de USA. Frente a su público ceder ante el mediador era mucho más fácil que ante el rival, y así el presidente americano apareció como el gran solucionador de una controversia que ya habían arreglado en privado las partes.
Pero ese debe ser un papel tradicional de todos los mediadores: hacer como que sugieren y convencen la misma fórmula que las partes ya imaginan pero no pueden exponer ante su propia gente.

4 de enero de 2017, 22:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Ulschmidt, había un problema importante con la opinión popular, no solo del Perú sino también en Chile. La pelea había llegado a un punto tal de odiosidad que la opinión mayoritaria chilena estaba convencida que habia que anexar Arica y Tacna por las buenas o por las malas, todavía hay gente que piensa así, lo mismo que en Perú todavía piensan algunos que el Perú debe recuperar Arica como sea. Yo creo que ambas son visiones superficiales del verdadero problema: no es posible tener a una población extranjera importante sometida por la fuerza.

Cuando los negociadores se dieron cuenta de la realidad histórica y demográfica, no se demoraron nada en llegar a un acuerdo, pero necesitaban un pretexto, un hombre de paja a quien echarle la culpa por el inevitable descontento de ambas partes. Al final para eso fue para lo único que sirvió Estados Unidos, con otro árbitro más habil la cosa se habría resuelto años antes, pero la diplomacia norteamericana parece ser todavía más estúpida que la chilena.

4 de enero de 2017, 22:59

 
Anonymous Anónimo said...

Lo que dice al final es cierto, fue lo que le paso los serbios en las guerras yugoslavas. Quisieron hacerse con territorios historicos serbios pero donde vivían croatas y bosnnios, al final tuvieron que caer en limpiezas étnicas y el repudio internacional que estas trajeron.

Igual, por suerte es como si ni siquiera en Bolivia se tomaran la posibilidad de una salida al mar como realista, si no como una llave de presión pública.

4 de enero de 2017, 23:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Esa es la conclusión que yo saqué de lo que estuve leyendo: no es posible imponer gobierno extranjero a una comunidad de origen diferente. Chile no pudo convencer a los peruanos de Tacna en 50 años a pasarse para su lado y seguramente nolos habría convencido en 500 años, el mismo problema habría tenido un gobierno peruano en Arica, a mi modo de ver, cosa que también vale para las pretensiones de Bolivia.

4 de enero de 2017, 23:35

 
Anonymous Anónimo said...

Como Chile es de los pocos países que no tiene o no ha tenido base de la DEA solicitaría urgente al país mediador la instalación de una en la frontera con Perú y otra en la frontera con Bolivia. Les hinchamos las pelotas a los vecinos, les dañamos el negocio y otro se encarga de la costosa revisión de barcos, vehículos y camiones.

5 de enero de 2017, 01:44

 
Blogger Ulschmidt said...

... bueno, hasta mitad del siglo XX todavía se usaban esos engendros, los "estados tapón", las ciudades-enclaves, (el corredor del Danzing) así que el intento de enrocar una mega-solución entregando las ciudades a Bolivia puede entenderse en ese contexto. También en el contexto de que los yankees deben haber entendido - o interesado - poco la realidad local, y más bien embarcados en aparecer como pacificadores mundiales, algo que desde Woodrow Wilson les gusta mucho como imagen.

5 de enero de 2017, 10:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo, la DEA debe tener presencia importante en Chile aunque indirecta, para cuestiones operativas cuentan con la PDI y OS9, me imagino que solo en países donde se hacen operaciones militares es necesario que tengan una oficina aparte.

Claro Ulschmidt, fueron muchos años que USA estuvo obsesionada por su prestigio y su imagen exterior, eso fue cuando era una potencia emergente y especialmente durante la Guerra Fría, cuando competía con la URSS. Me imagino que a Trump eso le debe importar un comino hoy, USA está volviendo a los buenos viejos tiempos del aislacionismo.

Sobre los periodistas, menos mal que todavía no aparecía la prensa amarilla en esa época, de estar William Randolph Hearst hoy tendríamos la Union Jack flameando en el Morro de Arica

5 de enero de 2017, 10:43

 
Blogger Jose Cornejo said...

Efectivamente, escogieron al peor arbitro. una mala movida. es como cuando en los partidos de selecciones de futbol entre chile y perú, elijan un arbitro boliviano para dirigir el encuentro.

EEUU, hace bastante tiempo que nos tiene sangre en el ojo, ya que tenemos relacion con los británicos desde tiempos inmemoriales. Es una verdadera patá en las pelotas.

La DEA efectivamente trabaja con el OS9 y la PDI pero solo bordeando la frontera con Bolivia y Perú, solo en casos específicos, pues la DEA no tiene jurisdiccion acá. solo de manera cooperativa.

5 de enero de 2017, 10:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Fue una estupidez mayúscula haber recurrido a USA en esos años, ahora las relaciones están muy bien pero en esa época eran un desastre

Tengo entendido que en ningún país extranjero la DEA tiene jurisdicción, donde tiene oficinas aparte de la embajada es en países donde dan mucho apoyo logístico, la cooperación y la parte operativa supongo que se hacen siempre con gente local, a lo más participan como observadores o como técnicos expertos en cosas muy especializadas.

5 de enero de 2017, 11:28

 
Blogger Ulschmidt said...

Los americanos ya tenían una larga tradición de arbitrajes en Sudamérica. El fallo Buchanan que solucionó el tema de la Puna de Atacama, el fallo del presidente Hayes que devolvió buena parte del Chaco Boreal a Paraguay, el fallo sobre las Misiones Orientales que terminó una controversia entre Brasil y Argentina y creo que varios más.
Ahora ya no se estila poner a un país de árbitro, son organismos o foros internacionales o tribunales como La Haya, No sé qué es mejor. Lo mejor es arreglar como adultos sin recurrir al abogado, como en los divorcios, pero a veces no se puede.

5 de enero de 2017, 18:48

 
Anonymous Anónimo said...

Chile ¿quería el plebiscito recién en 1925? Qué gracioso eso si era buena voluntad después de 40 años. Según el tratado de Ancón era al cabo de 10 años osea 1893-1894, eso es no respetar los tratados y Chile siempre se ha ufanado en que los respeta. Yo creo que con plebiscito ganaba Perú en Arica, porque las geglas debían ser claras los votantes debían ser hijos de peruanos, casados con peruanos, así sea extranjero (a) casado con peruano (a), etc hicieron pasar 46 años para que la siguiente generación de nacidos en Arica superaran a los peruanos originarios, había tantos obstáculos que los tacneños y ariqueños, sin estar definido su futuro, ya hacían Servicio Militar Obligatorio para Chile.

5 de enero de 2017, 21:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Parece que no leíste nada de lo que escribí. Bueno, dejo tu soliloquio como comentario, solo puedo decirte que no tiene nada de original, eso se puede leer en cualquier libro de historia peruano ¡vieras lo que sale en los libros chilenos! Mi intención no era discutir eso así es que lo dejo hasta ahi nomas. Igual toda opinión vale.

5 de enero de 2017, 22:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt lo mejor es el erreglo bilateral donde ambas partes se amenazan, blufean y eventualmente se van a las manos, pero no se mete ningún tercero.

Si hay cierta voluntad en ambas partes de transigir algo, entonces es adecuada la solución del arbitraje, opera igual que en le caso anterior pero el árbitro trata de evitar que se vayan a las manos y finalmente dicta un fallo supuestamente inapelable, ahora las partes si quieren lo aceptan, si no se vuelve a la alternativa anterior.

La manera más nefasta y cobarde es aceptar a cortes internacionales, donde operan intereses políticos y económicos heterogeneos de toda clase. Es un sistema muy nuevo y yo le pronostico corta vida porque ningún país debería aceptar imposición de terceras partes que no sea voluntaria. Aceptar esos fallos equivale a perder una guerra por miedo a combatir, es cobardía pura y dura.

5 de enero de 2017, 22:08

 
Anonymous Anónimo said...

Estimado Ulschmidt me parece que para los años de la Guerra del Salitre el imperialismo de EEUU estaba en emergencia y se disputaba con Inglatarra los mercados sudamericanos, la Gran Bretaña tenía cada vez mayor presencia e influencia en las economías de los países, es el caso de la Triple Alianza entre Paraguay vs Brasil-Uruguay-Argentina, la Guerra Peru-Chile y más adelante la Guerra del Chaco. Hay muchas fuentes donde se dan estas afirmaciones hasta el mismo James G. Blaine Secretario de Estado de USA en 1881: "Chile jamás habría entrado una sola pulgada dentro de la guerra, si no hubiera sido por el respaldo del capital inglés" agregando: "era un completo error hablar de dicho conficto como de una guerra entre Chile y Perú. . . es una guerra de Inglaterra contra el Perú, con Chile como instrumento...Asumo la responsabilidad de esta afirmación”, y después lo mismo al "The Washington Post en 1,882. En esta guerra nada ha sido gratuito. Después de la guerra el capital inglés tenía el 100% de las minas salitreras de Tarapacá y Antofagasta.

5 de enero de 2017, 22:29

 
Blogger Ulschmidt said...

La culpa de la Triple Alianza le fue asignada a Inglaterra mucho después, cuando la teoría imperialista mandaba que toda guerra entre países periféricos fuera originada en la maldad de los países centrales. Pero la verdad es que el conflicto era bien sudamericano y venía larvándose hacía décadas.
En la teoría marxista, las oligarquías de los países subalternos aceptan su papel secundario de abrir mercados para las potencias centrales. Chile habría conquistado los salitrales para el capital inglés, Argentina habría limpiado a sable los indígenas de la Patagonia para que los estancieros y ferrocarriles ingleses hicieran su negocio, el Paraguay fue sometido para sustituir la producción de algodón de la derrotada Confederación del Sur Americana. Todo muy conspirativo, pero las pruebas escasean y las contradicciones abundan.

5 de enero de 2017, 23:57

 

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