Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El argumento de los mediocres

domingo, 12 de noviembre de 2017


Imagínense que el general acaba de perder una importante batalla ¿que pasaría si dice "no es mi culpa, lo que pasa es que mis soldados eran muy malos"? ¿O que pasaría si cuando una empresa quiebra y llegan los acreeedores a cobrar el empresario dijera, "cobren a los trabajadores, es su culpa porque eran muy flojos"? Bueno, este argumento absurdo se repite todos los días en colegios y universidades para justificar la mediocridad de la educación que imparten, lo he escuchado cien veces en boca de mis amigos profesores "es que acá recibimos lo peor, lo que botó la ola, con esa materia prima no podemos hacer nada".

Se trata de una idea que se ha repetido tanto que terminó por ser aceptada entre la gente común, que compran clichés sin pensarlo mucho, pero detrás de eso hay un argumento del progresismo bien pervertido y clasista. Si hay algo que muestra la maldad que se esconde detrás de sentimientos aparentemente nobles es esta idea del igualitarismo progre. Fernando Atria es un notorio propagandista de esta idea:

"En el libro Mercado y ciudadanía en la educación Atria sitúa a la desigualdad como el gran problema de la educación, la cual considera cruel (Atria, 2007, p.28). Señala, y con esto queda en evidencia la existencia de segregación, que el proyecto de Ley General de Educación busca coartar la exclusión de estudiantes efectuada por los colegios, el cual evalúa ciertos factores como su propia persona o nivel socioeconómico (Op.cit., p.16). Y manifiesta la necesidad de una educación que llama de ‘«calidad adecuada»’, definida como “(…): calidad suficientemente alta, igualitariamente distribuida y suficientemente diversa” 

El argumento es más o menos así: supone que las familias ricas tienen un mayor capital social, es decir son mejor educados en sus casas y tienen mejores contactos sociales, mejor genética y por eso sus hijos son más inteligentes y capaces que los niños de familias pobres. Entonces los colegios particulares pagados los recogen con lo que adquieren una mejor educación, sacan mejor puntaje en la PSU y entran a mejores universidades, al crecer mandan a sus hijos a mejores colegios y así se cierra el círculo de exclusión que hace a los ricos cada vez más ricos y viceversa. La vida real desmiente este argumento una y otra vez.

Para la gente superficial y tonta, especialmente los que se consideran fracasados y buscan a quien echarle la culpa, este es un discurso muy lógico y atractivo, el problema es que es mentira, confunde efectos y causas llevando a crear sistemas educativos distorsionados, como los que se implementaron en la última reforma educacional. Como dijo Carlos en un comentario anterior, cualquier tipo de habilidad se distribuye 80-20, a lo Pareto y eso es algo que no se puede ni se debe tratar de modificar.

Un buen sistema educativo reconoce que las habilidades son diversas y cada vez se necesitan personas más flexibles. Cuando esa distribución se trata de modificar llegamos a la educación masiva, a los títulos regalados, los jueces con terno rojo, juezas con perritos en el estrado y cosas por el estilo, cualquier patán hoy tiene un título en profesiones que antes estaban reservadas para el 20%. Todos somos muy buenos en algunas cosas y malos en otras, un buen sistema es el que reconoce esto y desarrolla en cada uno su potencial individual, sus habilidades que están en el 20%. Así el payaso natural estaría trabajando como actor y no como juez condenando y absolviendo personas.

Hay mucha perversión conceptual detrás de esa idea de las "inequidades", la peor es suponer que existe gente incapaz de entrada, condenada por genética, condición social, etc. a ser pobres diablos de por vida. Es una idea que encanta a los que se sienten fracasados porque los justifica echando la culpa a la sociedad, pero en el mundo real eso es una total mentira: está repleto de gente de origen humilde que tiene éxito y de ricos que fracasan.

Lo que pasa en realidad es que con el modelo educativo único y estandarizado estamos obligando a los peces trepar a los árboles, ponemos patrones que no consideran la diversidad de los talentos y como el progresismo intenta uniformar la educación por motivos ideológicos -la ve como gran herramienta igualadora- tenemos el esquema actual donde el 80% son fracasados en un sistema único y estandarizado. Por eso se han ido bajando los estándares y la exigencia, por eso tenemos jueces payasos y científicos mediocres llenos de credenciales, es un modelo donde hasta los que tienen éxito fracasan.

Obviamente los progresistas mandan a sus hijos a los colegios particulares pagados más caros, porque no creen en sus propias teorías, por eso Atria manda a sus hijos al Santiago College mientras condena al resto de Chile a mandar a sus hijos a los colegios con tómbola. Según sus propias palabras:

"Todos los padres tienen que tomar decisiones respecto de qué es lo mejor para sus hijos, dadas las reglas del sistema. Pretender que la óptica con la cual uno discute la correcta organización del sistema educacional tiene que ser la misma en la cual cada uno decide qué hacer, no tiene mucho sentido. Es decir, hoy si viviera en Temuco usaría leña para calefaccionar, si dejo de usar leña no va a cambiar la contaminación de la ciudad. Es perfectamente compatible el hecho de que yo use leña para calefaccionar el hecho de que yo crea que debería estar prohibido, pero debería estar prohibido como una cuestión de ordenación institucional, no de elección particular. No tengo ninguna queja y nunca he dicho nada en contra de la decisión de los padres que, buscando lo mejor para sus hijos, buscan colegios selectivos, mejorar el ambiente de sus hijos."

"No tengo ninguna queja contra eso, solo quiero que lo prohíban a todos los demás y solo yo pueda hacerlo". Es la misma clase de razonamiento de George Soros para justificar su maldad "si no lo hacía yo, otro lo iba a hacer, por eso confiscaba a los judíos". Es la hipocresía progresista que tiene podrido a buena parte del mundo y eso explica por qué la gente está volviendo a las ideas de derecha.

12 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Estimado Tomás,

Concuerdo en varias cosas contigo, pero hay detalles importantes que creo que te saltas. Antes de argumentar quiero establecer 2 puntos que pienso que son importantes, estas afirmaciones son estadísticas (válidas para la gran masa de estudiantes, por lo que ignoraré los casos particulares para hacer mas simple el análisis) y basadas en mi experiencia como profesor:

1- Los estudiantes entran (en su gran mayoría) a alguna carrera en particular sólo porque esta les ofrece la posibilidad (real o ficticia) de tener un trabajo bien pagado, independiente de sus intereses personales o, aun peor, de sus habilidades.

2- La PSU tiene muchas fallas como herramienta de medición, por ejemplo alguien con puntaje nacional no es forzosamente un genio y perfectamente le puede ir mal y reprobar todos los ramos. Pero por otra parte, para la gran masa de estudiantes que tiene bajo puntaje esto implica, casi siempre, una bajísima comprensión de lectura y de habilidades de razonamiento lógico, por lo que estas personas con bajo puntaje no están en condiciones de entrar a la universidad. Las razones de lo anterior pueden ser muchas (clase social, genética, flojera, etc.) pero no es el fin de la PSU encontrar el origen
de ellas.

EL concepto mas importante que yo creo que te faltó mencionar es que sólo una pequeña fracción de las posibles habilidades que puede tener un individuo tiene un alto retorno monetario en el mercado laboral, si el juez no se dedica a payaso es por la plata y no por la falta de vocación.

Debido al punto (1) tenemos que los alumnos se lanzan a las carreras que les prometen un salario alto, como las ingenierías, incluso si esta promesa es completamente absurda (no sé si para alguien de aquí le es familiar la carrera de "Ingeniería en Ecoturismo" que ofrecen algunos institutos). Evidentemente sólo una pequeña fracción de los estudiantes tienen realmente las habilidades intelectuales y la disciplina para estudiar una carrera exigente. Como la educación funciona por oferta y demanda tenemos montones de universidades de
primera, segunda y tercera, a causa del punto (2), que ofrecen el mismo tipo de carrera para alumnos de las mismas categorías, produciendo profesionales en ese mismo orden.

Mi impresión no es que se intente igualar a todos por la fuerza desde el estado, si no que los estudiantes quieren simplemente ganar mas plata esforzándose lo menos posible y creen, ilusamente, que con un pedazo de cartón adornado con estampillas lo lograrán.


Saludos,
Carlos C.

12 de noviembre de 2017, 07:05

 
Anonymous Anónimo said...

Cuanta verdad hay en tus palabras tomas ¡

12 de noviembre de 2017, 10:25

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Totalmente de acuerdo Carlos.

Muchos quieren ser neurocirujanos para forrarse de plata, muchos estudian una carrera por el incentivo económico sin tener las capacidades mínimas, lo peor es que muchos de esos se terminan titulando, pues para la universidad es un buen negocio tener altas tasas de titulación ¡incluso es un criterio importante al momento de acreditar una universidad! Así es como tenemos al humorista o actor que estudió derecho y hace sus extravagancias o se comporta arbitrariamente "porque puede" desde su estrado de juez.

El profesor también tiene sus razones para desanimarse con "la mala calidad" de los alumnos, pues el sistema hace que no solo ingresen, sino que se meantengan estudiando e incluso se titulen tipos que deberían ser reprobados en el primer semestre, como antes. Los requisitos de ingreso son cada vez más bajos, porque los políticos -en su afán de ganar popularidad- han masificado la educación bajando las exigencias al suelo.

Muchas veces le echan la culpa a la educación privada, diciendo que esas universidades tienen el incentivo de "vender títulos", sin embargo con el tiempo se ha visto que las universidades privadas se preocupan mucho más de entregar una educación útil que las públicas, porque con eso tienen más demanda: UC, UTFSM, UDEC, UDP incluso algunas carísimas y chicas como la Finis Terrae tienen gran preocupación por entregar un buen producto, para que hablar de los colegios privados, adonde los progres mandan a sus hijos, tienen todos los incentivos para ser excelentes.

Esa relación que mencionas entre la plata ganada por ciertas carreras y el estudiante que entra a estudiar para forrarse es cierta, pero esos tipos deberían ser filtrados, creo que no tienen nada que hacer en una universidad. Por lo demás es un espejismo, en casi cualquier actividad alguien puede ganar mucha plata, como cantante, futbolista, "animador" de matinales, comerciante, etc. Lo que pasa es que Pareto es implacable y nunca más del 20% llega a forrrarse.

Ahora todo esto tiene su lado divertido porque es el propio mercado el que está resolviendo el problema, al masificarse los abogados por ejemplo, una profesión que antes era muy rentable para todos ahora empieza a tener la distribución de Pareto, igual pasa con médicos e incluso doctorados en muchas disciplinas tienen problemas para llegar a fin de mes. El filtro sigue actuando, solo que se ha corrido, lo que antes se aplicaba a estudiantes hoy se aplica a los profesionales.

Yo creo que todo esto tiene un origen político, que parte por la masificación demagógica de la educación que se concentra en ciertas carreras que eran muy rentables. Estamos viviendo un cambio enorme en los mercados de trabajo y la gente sigue ilusionada con el cartoncito

12 de noviembre de 2017, 12:29

 
Anonymous Wilson said...

S. Edwards se refiere lateralmente al tema de la inutilidad de la formacion que pretenden entregar las Ues y del silencio de la politica sobre el asunto. http://www.latercera.com/noticia/columna-sebastian-edwards-las-elecciones-la-invasion-los-robots/

¿Puedo sugerir un tema en tu blog? Soy seco p'crear pega :-)
Un pronostico tuyo, seguido del de los contertulios sobre la eleccion del domingo, porcentaje de participacion y el de cada candidato. Yo lo encuentro brutalmente interesante,... claro es idea mia ;-)

12 de noviembre de 2017, 14:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo creo que en la base es un problema de falta de liderazgo en las instituciones y sus directivos, que normalmente obedecen a intereses políticos. Si bien es cierto que a la universidad entran a estudiar muchos incapaces (en el sentido de la carrera que están estudiando, porque nadie es incapaz en todo) es responsabilidad de la institución y sus profesores capacitarlos o reprobarlos, un profesor no puede quejarse de "la calidad" de sus alumnos, simplemente debe estimular a los que tienen potencial y reprobar a los demás.

Pero cuando entran los intereses políticos de por medio distorsionan todo el asunto, los directivos y profesores se prostituyen por el sueldo, el poder y los honores, los buenos profesores siempre tienen problemas en malas instituciones, el caso del profesor Escalante en Los Angeles es típico: puede ser bueno, tener resultados excelente y todo el rebaño de prostitutos se le viene encima.

Una buena educación debe partir por descubrir los talentos primero y luego desarrollar el potencial de cada uno en lo que sea posible. Y los que buscan el billete fácil escudados en un diploma se les está poniendo cada día más pesada la pista. De vivos están pasando a ser tontos.

12 de noviembre de 2017, 14:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Wilson, pese a que discrepo en algunas ideas de Edwards en esto le encuentro toda la razón.

¿Un pronóstico? Buena idea, para el martes o miércoles, lo más importante -creo- no es quienes serán elegidos, sino las consecuencias de esta elección a futuro.

12 de noviembre de 2017, 14:44

 
Blogger Frx said...

La verdad es que echarle la culpa a los alumnos o a los trabajadores es algo bien tentador y muy atractivo cuando no se sabe cómo manejar la situación, ya en calidad de alumno era bien crítico de mi curso y no me gustaba cómo se comportaban, pero también fui testigo de cómo muchas veces el comportamiento dependía mucho del profe de turno y algunos sí que sabían encausarlo bastante bien. Bueno, es algo que también se ve en otros contextos como equipos deportivos de gente por la que uno no daría ni un veinte pero que aún así alguien es capaz de sacarlos adelantes.

También está el tema de los intereses y que efectivamente hay capacidades innatas. Por ejemplo yo siempre me saqué rojos en física pese a que me amanecía estudiando y hacía intensivos. Tampoco logró gustarme mucho por más que me obligaba a mí mismo que me gustara.

12 de noviembre de 2017, 17:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es el problema de la falta de liderazgo, un grupo sin lider o con un lider negativo se corrompe altiro y viceversa.

El liderazgo es responsabilidad en primer lugar de la institución, sus directivos y sus profesores

12 de noviembre de 2017, 17:17

 
Blogger EDO said...

Si aplicamos paretto solo un 20% de los estudiantes son capaces de estudiar en la educacion superior. Tal vez 40% si somos optimistas. Muchos padres meten a sus hijos a estudiar para que no esten en la casa dando bote....estos son los futuros endeudados de los CAE.

A ningun politico le sale a cuenta decir que la gente no es apta para el estudio...obviamente diran que la educacion debe ser para todos pero no es asi.

12 de noviembre de 2017, 22:25

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Al fin escribes algo cuerdo. La cosa es más o menos así:

Hasta los años setenta estudiaban en la universidad entre un 5% a 7% de los jóvenes y se titulaban con suerte un 2% a ·%, todo esto a ojo de buen cubero, necesitaría revisar los números pero no debo andar muy lejos. Eso era adecuado para un país como Chile, chico y pobre con poca necesidad de profesionales y mucha de mano de obra obrera no especializada, oficinistas, etc.

En los ochenta Chile se empieza a enriquecer aceleradamente y aparece una falta de profesionales, los militares liberan la creación de universidades privadas pagadas bajo el mismo esquema de las escuelas y liceos, el estado solo financiaba las universidades fiscales y en pequeña medida las tradicionales sin fines de lucro (aquí aparece la primera distorsión con el no pago de impuestos de universidades privadas)

En los noventas, a un genio de apellido Brunner se le ocurre que la mejor forma de sacar a los chilenos de la pobreza era masificando la educación universitaria, ya habían cerrado con candado la creación de nuevas universidades (segunda gran distorsión) y comenzó a hablarse que el estado también debería financiar a los alumnos que estudiasen en privadas (tercera gran distorsión). eSto significó un negocio fabuloso primero para los bancos con el crédito avalado por el estado y luego para los dueños de universidades privadas que quedaron.

Esto tuvo muchas consecuencias nefastas e inesperadas. Primera que la masificación bajó la calidad y el valor de los títulos, por eso tenemos una enorme cantidad de profesionales cesantes.

Aegundo la virtual gratuidad universitaria -prácticamente incondicional- llevó a distorsionar todo el sistema porque hoy nadie quiere pagar por ir a un instituto a aprender una carrera técnica.

Tercera distorsión es que como existe tal cantidad de profesionales universitarios cesantes, las empresas no contratan a nadie que no sea profesional universitario, incluso para trabajos que son específicamente para técnico e incluso algunos que puede hacer cualquiera que sepa usar el Power Point. La educación universitaria se convirtió en un piso que no vale nada, pero sin el es casi imposible conseguir trabajo.

Hay entonces un círculo vicioso: los jóvenes en la práctica no tienen alternativa, deben entrar a la universidad aunque sean incapaces para una profesión universitaria, porque las empresas no contratan a nadie que no sea profesional, las universidades han subido los sueldos de profesores y directivos de manera astronómica, total, el fisco paga (o sea MOYA) y la pertinencia, así como el valor de la enseñanza que imparten no vale nada.

Mientras tanto, muchos profesores espléndidamente pagados se quejan de la "mala calidad" de sus alumnos. Eso es no tener sangre en la cara. De los medios pollos como yo no me pronuncio, porque en general tratamos de hacer lo mejor posible cuando hacemos clases.

12 de noviembre de 2017, 22:47

 
Blogger EDO said...

Es que los alumnos ahora si que vienen mal preparados en general. La PSU fue otra manipulacion para hacer que mas gente pudiera entrar a la universidad..hoy sabiendo muy poco puedes sacar un buen puntaje en PSU...contrario alo que pasaba con la PAA.

En fin hoy o te regalan la educacion o la compras con tarjeta de credito incluso.

12 de noviembre de 2017, 22:54

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si se comprara desaparecería el problema, la gente lo pensaría dos veces antes de gastar su plata como pasa con los postgrados, pero como la plata (o el crédito que es lo mismo) la pone el fisco, pagamos los giles

12 de noviembre de 2017, 23:03

 

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