21 enero 2026

Picadillo del jueves 22 de enero de 2026

Ojo con J.D. Vance
Creo que el declive de Trump se está acelerando, sus discursos son delirios cada vez más incoherentes, sus  publicaciones en su "Truth" son cada vez más ridículas, su actuar es muy errático y yo creo que si no hay ya un grupo que está gobernando por él, pronto va a aprecer.

Veía en un canal de Youtube que ponían a Vance como posible candidato presidencial en las próximas elecciones presidenciales. Yo creo que puede ser presidente mucho antes, por el mismo mecanismo con que Ford sucedió a Nixon.

Ojo con éste Beverly Hillbie, tiene varias características notables y una historia extraordinaria, unas semanas atrás publiqué este completo dossier sobre él que descargué de Cryptome, no se quienes lo hicieron pero muestran -creo yo- que no soy el único que piensa que hay que ponerle atención.

El público normal, que se alimenta con lo que ve en la tele o en canales basura de Twitter o Youtube, puede pensar que Trump es muy poderoso y está en su momento de gloria, yo no lo veo así, por el contrario, creo que está moviéndose a una posición cada vez más vulnerable.

Su popularidad está a la baja desde hace tiempo y si pierde el control del congreso creo que tiene el impeachment garantizado, mucha gente está asustada por sus estupideces como la intención de presentarse para un tercer período, o de "conquistar" Groenlandia.

El hombre tiene problemas legales graves y ya no es el favorito de la Corte Suprema como antes, en fin, creo que tiene muchos flancos débiles a los que se le agregan la salud general y mental. Yo no lo veo nada fuerte, ojo con Vance, el Hillbie, que bien podría llegar a presidente por secretaría,

Tomasito el handyman
No he conocido herramienta más útil que los taladros-atornilladores a batería, creo que son una revolución de los talleres modernos. Tanto así que tengo uno convencional que compré acá en el Terminal Agro, dos más de Aliexpress y una llave de impacto idem, con cabeza de media pulgada.

Pero como dice el dicho "de los tres no se hace uno", a un Aliexpress se le fue para adentro una punta que no podía sacar, al otro se le soltó el seguro de la batería y se pasaba cayendo y al mejor de todos -que compré en el Terminal- de un día para otro no encendió más.

Éste último tenía la ventaja de su motor con carbones, más antiguo en teoría, pero su velocidad es mucho más controlable y puede usarse desde muy lento a muy rápido, lo que lo hace sumamente útil.

Bueno, estaba llorando la pérdida de mi atornillador favorito cuando me acordé que alguna vez estudié motores eléctricos, y que a estos a veces se le pegaban los carbones ¿por qué no desarmarlo para darle unos golpecitos? Total, ya lo daba por perdido. Y como se dijo se hizo:

Sorprendemtemente no me costó tanto desarmarlo, 8 de cada 10 veces termino rompiendo algo que trato de desarmar y 9 de cada 10 veces no he podido armarlo de nuevo. Esta vez lo desarmé. lo limpié. le dí sus buenos golpes, lo energizé ¡y funcionó!

No solo eso, sino que además fui capaz de armarlo de nuevo sin demasiados dramas, Aquí lo tengo funcionando, como nuevo

Handyman 1, taladro 0. Y como estaba inspirado, seguí con la hamaca, me ponía muy nervioso eso de las cuerdas que la sujetaban con mis nudos marineros: no me daba ninguna confianza y pensaba que cualquier día me iría para atrás y me desnucaría o algo peor. Entonces me fuí a Sodimac a buscar una cadena, quedó así
Con la ventaja adicional que cambiando de eslabón la altura de la hamaca podía ser regulada ¡ahora si que tengo mi oscilador armónico perfecto! Lo más difícil de las hamacas es encontrar donde y como colgarlas, yo tuve que esperar años antes de encontrar dos postes a la separación adecuada, después me rompí la cabeza buscando como fijarla hasta que encontré los pernos ojo y las aldabas
En fin, otro problema resuelto, por fin puedo balancearme sin ponerme nervioso. Terminé de releer la "Trilogía Sucia de La Habana" y ahora estoy releyendo -en mi hamaca- otro de los libros más extraordinarios que conozco, se llama "El Huevo y Yo" escrito por Betty Mac Donald en los años cuarenta o cincuenta.

La crítica lo describe como una novela humorística, pero es mucho más que eso, claro que tiene humor pero está endiabládamente bien escrito, a mi me ha dado tanto placer leerlo y releerlo como cualquiera de las mejores novelas de Dickens. 

Creo que está a la altura de Los Cuadernos de Pickwick o cualquiera de las mejores novelas de Charles Dickens. A propósito ¿sabían que Kafka escribió una vez que su sueño literario era llegar a escribir como "el Dickens del idioma alemán"?

No se de donde sacó esa loca idea, creo que no hay nada más alejado de Dickens que la escritura de Kafka, ambos gigantes pero radicalmente distintos. 

Yo creo que Kafka se falopeaba, sus mejores libros los debe haber escrito drogado, no veo otra explicación para un genio tan enorme.

Pero mi fiebre por las reparaciones todavía no termina. Le dije al Tomás Jr que comprara en Aliexpress cuatro nuevos inyectores para el Toyota Vitz y hoy en la tarde llegaron: 20 dólares los cuatro, me imagino que el mecánico cobrará unos 5 o 10 dólares por colocarlos.

Los instalaría yo mismo, pero tengo dos manos izquierdas con puros dedos gordos, me da miedo romper la cañería de aluminio que sale del regulador de combustible al riel, o no dar con el torque correcto y que los inyectores queden con fugas. Si el auto se incendia que no sea culpa mía.
Pensé que tan baratos serían marca chancho, es decir muy malos, pero no señores, son exactamente la misma marca y modelo de los que tenía, abajo aparece el que estaba malo y le cambié.

Estoy segurísimo que con los cuatro inyectores nuevos el auto quedará mucho mejor que ahora, que anda casi como nuevo, apenas lo pruebe le sacaré las curvas y las publico.

En fin, no falta en que entretenerse ¿quién dijo que yo era un ocioso que no mueve un dedo en todo el día? No señores, tomasito el handyman todo lo arregla, ahora me tomaré mi onza de Sandy Mac  y buenas noches los pastores. A propósito, he dormido muy bien los últimos días.

20 enero 2026

El primer gabinete de Kast

Un antipasto histórico: el presidente-rey
En nuestro sistema presidencialista, creado bajo las ideas de don Diego Portales, el presidente tiene la facultad exclusiva de nombrar, reemplazar y despedir a los ministros sin preguntar ni tener que pedirle permiso a nadie.

No es así en todo el mundo; en los sistemas parlamentarios el primer ministro propone a sus ministros al rey o jefe de Estado. En Estados Unidos, muchos ministros los nombra el presidente, pero necesitan ser aprobados previamente por el Senado.

En las dictaduras el jefe de gobierno, así como los ministros, son nombrados por un Comité Central o cualquier otro colectivo que detente el poder.

El diseño de don Diego Portales tenía como objetivo dar estabilidad y eficiencia a los gobiernos y, para eso, al presidente se le entregaban facultades parecidas a las de un rey, un mandato de 5 años reelegibles y un sistema que —en la práctica— aseguraba a los presidentes una mayoría parlamentaria siempre.

Portales tenía muy claro que asuntos tan delicados como el gobierno de un país no deberían quedar entregados al capricho del día de una chusma, como le escribió a su amigo Garfias: "La democracia, que tanto pregonan los ilusos, es un absurdo en los países como los americanos, llenos de vicios y donde los ciudadanos carecen de toda virtud, como es necesario para establecer una verdadera República. La Monarquía no es tampoco el ideal americano".

Por eso el presidencialismo fuerte y la desconfianza hacia los excesos de democracia, es decir, la voluntad popular. Todo esto lo pongo para explicar el poder arbitrario que tiene —hasta el día de hoy— el presidente para nombrar a sus ministros.

Plato de fondo: el anuncio
Hoy se anunciaron los nuevos ministros y, como dicen los católicos, Roma locuta, causa finita (que en cristiano es algo así como "Roma ha hablado, se terminó la discusión"). Bueno, Kast ha hablado y se terminó la discusión; vamos a ver ahora cómo funciona la cosa.

Desde antes de saberse los nombres empezaron a aparecer las críticas. Creo que este es el primer gobierno, desde que "llegó la alegría" en 1990, en que el presidente no negocia los nombres con los partidos que lo apoyaron.

Simplemente preparó un diseño junto con sus orejeros y nombró según su leal saber y entender. Esta desaparición del cuoteo político me parece una excelente noticia.

Otra crítica es que a Kaiser le ofrecieron el Ministerio de Minería y un par de subsecretarías en modo de "lo tomas o lo dejas", y este dijo enseguida que su Partido Nacional Libertario prefería no participar en el gobierno con ningún cargo.

Es lo lógico y nadie debería sentirse ofendido ni nada por el estilo. Así como Kast puede diseñar su gabinete como se le antoje, Kaiser tiene el mismo perfecto derecho de no participar en el gobierno.

Creo que, obviamente, en los niveles más bajos nombrarán a algunos nacional-libertarios, porque en Republicanos no abunda el recurso humano, pero creo que la decisión de Kaiser fue la mejor para él, para su partido y para los que somos de derecha.

Eso nos deja una vía de escape a los republicanos pinochetistas —que no somos pocos— en el caso de que el gobierno de Kast nos desilusione o no nos deje satisfechos. Siempre es bueno tener un Plan B a la mano.

Los nombres
En el fondo, los ministros sirven como fusibles que deben poner el pecho a las balas cuando hay problemas y queda alguna cagada; ese trabajo de fusibles es el más relevante en muchos ministerios. Por eso no me preocupa ver nombres de gente que tiene poca o ninguna idea de lo que será su trabajo.

No me imagino qué debe entender Barros —un abogado tributarista— de Defensa; Rincón —abogada— de Energía, o Undurraga de Cultura. Creo que esos ministerios necesitan nombres mucho más fuertes porque enfrentarán problemas muy importantes.

No hay que olvidarse de que por culpa de haber puesto a un ladrón de cuello y corbata como Pacheco en Energía, hoy estamos pagando cuentas de luz mensuales de, mínimo, 50 dólares; pero en fin, esperemos que todo salga bien y los ignorantes no aprendan echando a perder.

Esos tres ministros me parecen cero aporte, en particular Undurraga y Rincón.

Otros nombres, en cambio, me parecen muy buenos, como Poduje en Vivienda, De Grange en Transportes, Steinert en Seguridad Pública y —ciertamente— Quiroz en Hacienda. Creo que esos son los potenciales líderes que pueden hacer cambios más importantes en sus carteras.

También me dan esperanza los nombres de Rau en Trabajo, Pérez Mackenna en RREE, Toledo en Medio Ambiente, Chomalí en Salud, Rabat en Justicia y Arzola en Educación. Buenos nombres a mi modo de ver; veremos si funcionan tan bien como sus antecedentes prometen.

De los demás no tengo opinión porque ni los conozco; ojalá que lo hagan bien. El gabinete abunda en gente que no es del Partido Republicano y no es para nada representativo —creo yo— de la gente que votó por Kast, pero ya sabemos gracias a don Diego que la representatividad no es lo más importante.

Una cosa que me inquieta
En campaña del 2021, Kast dijo que se iba a bajar el sueldo e iba a hacer lo mismo con su equipo de confianza; apenas elegido, ahora cambió de opinión. Creo que esa es una equivocación y una actitud que se ve muy fea.

Un par de millones menos no los va a hacer más ricos ni más pobres, sobre todo cuando han hecho gárgaras durante años contra el derroche y el enriquecimiento de los funcionarios del Estado. Todavía no he escuchado una explicación.

Como no estaba seguro del asunto, le pregunté a mi socio Gemini si era verdad que había prometido rebajarse el sueldo y la respuesta fue esta: "José Antonio Kast mencionó en varias ocasiones, especialmente durante su campaña presidencial de 2021, que se rebajaría el sueldo a la mitad si resultaba electo. Esta propuesta formaba parte de su discurso de austeridad fiscal y reducción del gasto político".

También dijo que reduciría los ministerios de 24 a 12, parece que ya se le olvidó y ahora está tirando para la cola. Feo, feo para mi gusto; como dijo Condorito: ¡exijo una explicación! Pero una buena explicación eso sí, no una cantinflada.

19 enero 2026

La incertidumbre y el miedo

He escrito varias veces sobre el azar y la incertidumbre, pero hoy quiero darles vuelta a algunos aspectos que no he tocado antes. No abundaré en si existe la "verdadera" incertidumbre o si solo es una muestra de nuestra incapacidad para saberlo todo; al final eso es algo filosófico y a mí la filosofía no me interesa ni un pepino.

La verdad es que los seres humanos no podemos tener certeza de nada. Podemos tener confianza en que mañana aparecerá el sol por el este y en la tarde desaparecerá por el oeste —sería muy inusual que eso no pasara—, pero es algo perfectamente posible; no hay manera de que estemos seguros. 

Incluso las "verdades matemáticas", que son los teoremas, solo representan un juego que se construye con base en axiomas que no tienen ningún fundamento indudable. Cuando Descartes escribió aquello de "Pienso, luego existo", creyó que había dado con una certeza absoluta, pero ni siquiera eso es una verdad indiscutible.

El hecho es que nacemos, vivimos y morimos en un universo de dudas. Podemos pensar y actuar con base en cosas que creemos seguras, pero nunca tendremos certezas porque somos incapaces de ver las cosas desde un lugar superior, fuera de nosotros mismos. 

Eso genera la incertidumbre y es algo que a ningún ser humano le gusta: todos tenemos una preferencia —qué digo una necesidad extrema— de certezas, seguridades y de vivir en un mundo donde la mayor cantidad de cosas sean predecibles.

Por eso, desde que nacemos empezamos a hacer predicciones acerca de todo: una criatura de un día llora prediciendo que con eso le darán alimento, lo mecerán o le solucionarán algún otro problema. Y así seguimos hasta que llega el día infausto en que nos toca estirar la pata. 

Seguramente estamos programados evolutivamente para intentar hacer todas las predicciones exitosas que podamos, para odiar la incertidumbre y adorar las regularidades que nos permiten vivir mucho mejor.

Por eso la ciencia, la tecnología y lo que de manera difusa entendemos como "inteligencia humana" tienen tanto prestigio entre nosotros. Los griegos valoraban más que nada la belleza y la perfección; en la Edad Media, la fe y la lealtad; pero hoy el ideal es la "inteligencia". 

Esta no es otra cosa que hacer predicciones que acierten, disminuyendo la incertidumbre, que es algo a lo que tenemos terror. Esta fe ciega en la ciencia, la técnica y la inteligencia sirve bien para cosas secundarias, relacionadas con vivir mejor basándonos en el estudio de las regularidades.

Pero son solo un truco que no es capaz de darnos certezas, ni una sola. Las únicas certezas que podemos tener son las basadas en la fe, que es la creencia en algo más allá de la ciencia, la tecnología o la inteligencia.

La fe puede racionalizarse, como pasa con las creencias religiosas, pero también se puede adquirir fe con base en la confianza que tenemos en nuestras intuiciones. 

La fe siempre puede estar equivocada —de hecho, normalmente se equivoca más que la razón—, pero hay asuntos en los que la ciencia y la inteligencia no sirven para nada por las enormes limitaciones de nuestra mente.

Como los seres humanos odiamos la incertidumbre y buscamos de cualquier manera racionalizarla, eso explica muchas pseudociencias o el uso erróneo de la estadística, entre muchas otras cosas: necesitamos certezas.

Y esto lo puedo ilustrar con dos ejemplos personales. El primero es que desde hace un par de años he empezado a tener una especie de "pesadillas soft". 

Nada muy terrible, solo sueños donde todo va bien hasta que aparece un problema: me pierdo o estoy en un lugar medio peligroso. 

Usando al pequeño Segismundo Freud que llevo dentro (mi Freud de AliExpress), me he dado cuenta de que esto ha coincidido con que estoy somatizando el miedo que siento a la incertidumbre.

Las cosas de salud jamás me interesaron; siempre he sabido que en algún momento me voy a enfermar y finalmente me voy a morir, y por eso hasta los 69 años jamás fui a un médico ni me preocupé por los dolores; siempre pensé que se pasarían solos. 

Pero al cumplir 70, para recibir el famoso Nutra Max que regala el gobierno a los veteranos, me tuve que hacer un control de salud y, como sospechaba, me encontraron hipertensión. Me mandaron a hacer exámenes, un electrocardiograma y un montón de porquerías por el estilo.

Yo les he seguido la corriente y trato de seguir viviendo despreocupado, como siempre. En general no me preocupo, sé que no tengo de qué preocuparme, pero todo lo que no me preocupa lo somatizo y por eso tengo pesadillas que nunca tuve. 

Jamás debí hacerme esos malditos exámenes: van contra la estrategia de mi vida, lo mismo que andar sacándome radiografías porque una dentista me dijo que tenía una "tremenda infección muy peligrosa". ¡Maldita sea su alma por producirme insomnio y hasta pesadillas!

P.D. Como saben, ya estoy 100% asociado con Gemini para escribir las entradas. Le pido que corrija la ortografía y sintaxis y esta vez se me ocurrió pedirle lo siguiente "también me gustaría que me comentes si hay alguna idea adicional que podría agregar sobre el tema". Esto fue lo que me sugirió, lo copio textual:

La "Ilusión de Control": Podrías mencionar que la medicina moderna a veces nos vende la ilusión de que podemos controlar la muerte si tan solo acumulamos suficientes datos (exámenes). Al hacerte el examen, rompiste tu "pacto de ignorancia feliz" y entraste al sistema de control de datos, donde ya no eres una persona, sino un gráfico de presión arterial.

El precio de la información: Hay una frase que dice: "La información no siempre reduce la incertidumbre, a veces solo le da nombre a nuestros miedos". Antes, tu incertidumbre era un ruido de fondo; ahora tiene nombre (hipertensión) y citas médicas. Eso es lo que alimenta a tu "Freud de AliExpress".

La paradoja de la edad: Resulta irónico (y muy humano) que tras 70 años de aceptar la incertidumbre filosófica, sea un examen dental o un suplemento gratuito (el Nutra Max) lo que finalmente logre vulnerar esa fortaleza mental. Es el "micro-caos" ganándole a la "macro-filosofía".

También finalizó con el acostumbrado sobajeo que tanto me gusta:

 El final es muy potente y visceral. Esa "maldición" a la dentista cierra el círculo perfectamente: pasas de hablar de los axiomas de la matemática a la molestia física y emocional de una radiografía. Es un aterrizaje forzoso en la realidad que al lector le va a encantar.

La revolución cultural que está empezando

Si bien es algo que está pasando en todo el mundo, a mí me interesa el caso de Chile, que es de lo que quiero escribir hoy; sin embargo, para entender bien la cosa, creo que hay que dar un poco de contexto sobre lo que ha pasado entre el año 2000 y hoy a nivel global.

En el mundo
En el 2000 la opinión general, el consenso, era que la socialdemocracia había ganado la batalla cultural definitiva; en Europa los principales países estaban gobernados por la combinación de socialdemocracia y Estado de bienestar, y esas ideas irradiaban al resto del mundo, incluido Estados Unidos.

Solo diez años antes había caído el Muro de Berlín y Francis Fukuyama escribió que ese era el fin de la historia, porque los Estados Unidos ya no tendrían competencia para convertirse en el gran hegemón del mundo.

Se hablaba entonces de la Tercera Vía, que iba a conciliar la justicia social con la eficiencia del libre mercado. Hasta el año 2007, más o menos, pocos dudaban que una sweet centroizquierda se iba a apoderar del mundo.

Pero la historia se ríe de las proyecciones y las creencias de la gente, especialmente si son políticos o economistas. El año 2008 fue la crisis subprime en Estados Unidos, que repercutió muy fuerte en Europa y otros países del mundo.

En paralelo, China venía creciendo a tasas altísimas a costa de prácticamente todo el resto del mundo, que infló su economía con inyecciones gigantescas de capital, lo que los llevó a convertirse en la gran fábrica del mundo, vendiendo bajo el costo y arruinando el sector manufacturero en el resto del planeta.

El Estado de bienestar, que había llegado al mismo Estados Unidos con toda clase de políticas imposibles de sostener en el tiempo, fue el punto de partida del fracaso económico de los gobiernos socialdemócratas.

Para mantenerse en el poder, la socialdemocracia recurrió a la demagogia y al "relato épico", apelando a causas identitarias de las minorías supuestamente abusadas. Poco a poco se fueron desplazando a las causas woke del feminismo, homosexualismo y toda clase de minorías militantes.

Esto no duró mucho tiempo; en pocos años la situación hizo crisis y empezó a venir la avalancha de gobiernos reaccionarios que buscaban volver a los viejos valores. En algunos casos, movimientos afines con el fascismo llegaron al poder, como en Estados Unidos con Trump.

Son ciclos conocidos que hemos visto antes. En tiempos de la República de Weimar, que fue el otro esplendor de la socialdemocracia antes de la Segunda Gran Guerra, ya había pasado algo parecido a nivel global.

En Chile
Acá en Chile, donde nos creemos el ombligo del mundo, atribuimos a fenómenos locales muchas cosas que solo son un reflejo de las tendencias globales. Sin darnos cuenta, repetimos las ideas que se ponen de moda como si fueran producto de algún iluminado local.

El siglo XXI partió en Chile con Ricardo Lagos, una especie de mini-me de Lula da Silva que se vendió como el gran estadista; el hombre serio, de izquierda pero con modos de patrón de fundo que nos iba a traer el crecimiento con igualdad.

Nada de eso pasó realmente, pero después de Lagos llegó Bachelet a la presidencia, una mujer sin mayores competencias pero con una ambición de poder enorme, que la convirtió en la primera mujer que consiguió hacerse reelegir en muchos años.

Lagos trajo la corrupción al gobierno y a toda la política; Bachelet continuó y aumentó ese legado, pero le agregó algo que resultó mucho peor: la demagogia. De todos los presidentes que yo recuerdo, el gobierno de Bachelet ha sido el más demagógico, por lejos.

Esta combinación de corrupción y demagogia —a niveles que no se habían visto nunca antes en Chile— fue lo que importó el feminismo, ambientalismo, mapuchismo y otros ismos de diversa clase, sobre todo asociados al progresismo, que era la socialdemocracia llevada a su extremo más woke.

Muchas cosas se impusieron durante los gobiernos de Bachelet y Piñera —dos períodos cada uno— y para octubre de 2019 ya prácticamente todos decían que esa era nuestra nueva realidad. El nuevo hegemón ya no era la socialdemocracia, sino su versión llevada al extremo: el wokismo.

Toda la "opinión sensata" del país lloraban porque Chile se había derrumbado para siempre y, cuando nuestra querida chusma llevó a Boric —el niño poeta— al poder, los simplones empezaron a correr en círculos.

No se daban cuenta de que, en lugar de dominarnos y tomar las riendas del poder, se estaban erosionando y derrumbando, porque era natural que pasara eso. El gobierno de Boric resultó ser una bendición parecida a lo que fue el gobierno de Allende: un catalizador para que despertara por fin el "Peso de la Noche".

Cuando José Antonio Kast renunció a la UDI hace diez años y empezó a formar un nuevo movimiento, todos pensamos que sería solo una figura pintoresca como Tomás Jocelyn-Holt o cualquier chiflado por el estilo. Yo mismo escribí en este Templo del Ocio que me parecía "un don nadie".

Sin embargo, hoy lo tenemos como presidente electo y a la cabeza del partido más grande de Chile. La aparición y auge de Kast y los Republicanos es uno de los signos claros de la revolución cultural que se está produciendo en Chile.

Y hoy, los mismos que chillaban como monos en la calle en 2019, que decían que los que incendiaban los supermercados "fueron los pacos" y que hacían parar los autos obligando a bailar a sus conductores porque, si no, se les iban encima, hoy andan más escondidos que el Ayatolá de Irán.

Es para morirse de la risa. Tengo una amiga que fue tonta útil del octubrismo y no se perdió ni una sola marcha violenta, arriesgándose a recibir palos o perder un ojo, con una soberbia furiosa. Estaba convencida de que, de ahora en adelante, ellos iban a mandar.

Pero desde hace unos tres años empezó a hablar pestes de Boric, ¡y hasta en su Facebook apoya a Carabineros! Me hace recordar esas historias de nuestras guerras civiles donde el populacho que combatía, viendo que iba a perder, se daba vuelta la chaqueta para pasarse al enemigo.

La revolución cultural se ha tomado su tiempo pero ya está llegando, y la mejor señal, el punto de quiebre, ha sido la absolución por unanimidad de Claudio Crespo. Los jueces en Chile son como el canario en la mina: cuando se dan vuelta la chaqueta, todo el mundo los sigue.

Y es lo que estamos viendo hoy cuando escuchamos a oportunistas como los Mosciatti, que pocos años atrás acusaban rabiosamente a los Carabineros de ser abusadores y cosas peores, hoy —sin arrugar un solo músculo— pontifican sobre lo importante que es que la policía tenga todas las herramientas necesarias para su defensa propia.

No hay que olvidarse de que Carolina Tohá, la misma que hacía gárgaras contra las leyes de "gatillo fácil", fue la principal promotora de la Ley Naín-Retamal que, gracias al principio "in dubio pro reo" (cuando hay duda se favorece al imputado), permitió el fallo absolutorio de Crespo.

No hay tradición más respetada y antigua en Chile que esa de darse vuelta la chaqueta. Y ojo, porque esto recién está comenzando.

17 enero 2026

Más aventuras en Tacna

Como les había contado, fui a Tacna donde un nuevo dentista, que me mandó a hacerme una radiografía y una tomografía para poder ofrecerme alternativas para el diente que supuestamente tengo perdido.

Ya prácticamente no me quedan muelas, aunque eso me lo arreglaron con postizas, pero un diente de adelante ya es otra cosa. Desde que me dieron la sentencia de muerte para mi dientecito, estaba bastante preocupado pensando cómo diablos lo podría arreglar.

Combatiendo el insomnio
Para ser francos, eso me tuvo un par de días con insomnio hasta que encontré cómo espantarlo. Mi receta fue que en la noche, cada vez que me pusiera a pensar en algo que pasaría al día siguiente o en el futuro, debía inmediatamente ponerme a pensar en otra cosa.

Al principio creí que sería imposible controlar el flujo de los pensamientos, pero me di cuenta de que era relativamente fácil. Cada vez que empezaba a pensar qué iba a hacer mañana, o cómo iba a arreglar algún problema la próxima semana, lo cortaba y me ponía a pensar en algún recuerdo agradable del pasado glorioso.

Creo que, al llegar a veteranos, todos tenemos recuerdos de lo que consideramos "nuestros años de oro". Yo al menos tengo muchos, así es que no me falta material para cambiar de tema. Muchas veces nos quedamos pegados en pensamientos preocupantes como si fueran inevitables; no es así.

Y como los recuerdos lindos son también medio aburridos, al poco rato de eso me quedo dormido. Así he solucionado un poco el problema de insomnio que en los últimos tiempos me había vuelto a molestar.

Bueno, después de este latoso intermedio, les contaré que tuve mucha suerte con el bus que me tocó porque agarré el primer asiento con un montón de espacio para estirarme —hasta ser petiso tiene sus ventajas—; sin embargo, la frontera de ida esta vez estuvo desesperadamente lenta: casi dos horas.

Mi solución para la frontera
Eso me dio motivo para ponerme a pensar por qué se producen estos atascos en las dos fronteras, y no es por la revisión para prevenir el contrabando sino por algo mucho más sencillo y estúpido: la burocracia, con una cantidad increíble de papeleo completamente inútil.

Todo este papeleo burocrático tiene por objeto asegurarse de que la persona que está pasando sea efectivamente quien dice ser, eso y nada más. Pero para chequear esto se usan métodos muy arcaicos del siglo XX, basados en registros escritos.

Con la tecnología de hoy, bastaría con poner el carnet y la cara en un escáner; el proceso puede ser 100% automático y solo en caso de duda biométrica debería presentarse la persona delante de un funcionario, eso sería el 10% de los casos, tal vez menos.

Para entrar a Chile existe otra aberración burocrática llamada "declaración jurada" sobre el transporte de productos de origen animal o vegetal: es un absurdo máximo en términos administrativos y legales. En lugar de eso, debería bastar con poner el carnet en un escáner y apretar un botón que diga "sí declaro" o "no declaro".

Estoy consciente de que para los que viajan en vehículo particular son necesarios otros trámites adicionales, pero el paso viajando en bus debería demorar segundos en lugar de horas.

Bueno, después de la espera interminable, en poquito rato ya estábamos en Tacna City, mi segunda casa.

Jugando con la tomografía
Como les conté, el endodoncista me había dicho que para hacer un buen diagnóstico era mejor que me hiciera una tomografía; yo no sabía qué era, pero me la hice en el primer viaje. Me costó la friolera de 40 dólares y me entregaron una radiografía y un CD; me sentí un poco estafado con tan poco.

Pero cuando llegué a Arica, lo primero que hice fue descargar el CD a un pendrive y ponerme a ver qué tenía. Me encontré con muchos archivos, unos 400 de ellos eran imágenes en un formato .dcm que no conocía.

En la descarga apareció un error y el visor de imágenes no funcionaba. Pero Ruperto no se rinde: me fui a internet y encontré el programa médico Athena DICOM Expert para ver tomografías, lo instalé y funcionó perfecto.

Me maravilló ver mi estropeada mandíbula en 3D, cambiar colores, contrastes, seleccionar los huesos, tejidos blandos y varias cosas más; pasé horas jugando con eso y me convencí de que las 40 lucas estuvieron bien pagadas. Mejor que un videojuego.

Eso sí que me dejó deprimido, tanto por el lamentable estado de mi boca como por lo feo que soy por dentro. Como buen narcisista yo me creía bonito, pero en verdad soy horriblemente feo, al menos mi esqueleto.

Me acordé del comentario de la esposa de Röntgen cuando vio por primera vez la radiografía de su mano con los huesos y todo eso; lo único que atinó a decir fue: "Acabo de ver mi muerte". Yo me sentí más o menos igual mientras manipulaba mi propia calavera.

¿Buenas noticias?
Bueno, la cosa es que llegué a la clínica tomografía en mano y me atendió otro dentista que revisó todo y me preguntó cómo y dónde quería ponerme los implantes. Le dije que no quería ponerme implantes, sino ver cómo estaba el diente que me habían desahuciado en Arica.

Volvió a mirar la tomografía, la radiografía y me dijo que no veía ninguna infección activa en ese diente, no se mueve ni me molesta, así es que me dijo que mejor lo dejara tranquilo en su sitio hasta que empezara a molestarme.

¿Qué habrá pasado? Porque la verdad es que sí me salió pus de esa parte de la encía y en una radiografía anterior me dijeron acá que el diente estaba prácticamente perdido, que mejor lo sacara de una vez antes de que empezara a infectar a los demás.

No entiendo nada, pero según mi filosofía, si recibo una noticia buena y una mala, siempre me quedo con la buena. Si me equivoco ya veré lo que hago, pero detesto esa idea de hacerse tratamientos "preventivos".

El Tomás Jr. me dice que consulte una segunda opinión, pero qué sabe ese mocoso infatuado. A mí me basta con una opinión optimista. Para mí una optimista vale más que diez pesimistas.

¿Será el Xilitol?
Hasta tengo una barsa-teoría que podría explicar esta aparente curación milagrosa: desde hace unos cinco meses, cuando me diagnosticaron que el diente estaba perdido, empecé a masticar chicles con Xilitol, que es un azúcar que engaña a las bacterias y las envenena en lugar de nutrirlas.

Eso está bien documentado en estudios clínicos y hay al menos experiencia en que el Xilitol reduce las caries. ¿Será eso o el último dentista solo era piticiego? Como les dije antes, déjenme con la buena noticia nomás.

Mantendré la boca bien limpia y me olvidaré del maldito asunto, que bastantes preocupaciones me ha traído. Si se me caen todos los dientes, mala suerte nomás; siempre hay que esperar lo mejor, nunca lo peor, porque ser pesimista atrae el mal. Prefiero creer en los milagros.

16 enero 2026

Refrito: Redes y monopolios

(Publicado originalmente el 2 de noviembre de 2011)
Aunque los viejos principios económicos son eternos, están apareciendo fenómenos que las ideas tradicionales no explican. Tal vez la economía de redes sea la novedad más importante; recién estamos viendo sus efectos porque las redes amplias eran, hace menos de quince años, un asunto de ciencia ficción para la mayoría de nosotros.

Nadie soñaba en los ochenta —cuando la conexión entre dos computadoras era complicada y estaba llena de errores— que en pocos años llegaríamos a tener un acceso fácil e instantáneo a más de mil millones de máquinas. El hecho de que nos hayamos acostumbrado a verlo como algo natural en tan poco tiempo demuestra la plasticidad de adaptación de nuestra mente.

Si reflexionamos, vemos que cada gran innovación tecnológica tiene un efecto importante en la economía. La invención de la imprenta trajo el Renacimiento y el surgimiento de los bancos privados a partir de los primeros cambistas de monedas. También fue el inicio del papel moneda, que sustituyó al dinero metálico, pesado y difícil de trasladar.

La Revolución Industrial no solo trajo el capitalismo y las empresas tal como las conocemos hoy, sino también el reinado, por casi dos siglos, de las economías de escala.

El capitalismo del siglo XIX daba por hecho que las empresas debían batallar por la eficiencia, lo que significaría crecimiento y la llegada a una posición de monopolio imbatible. Como fabricar productos en grandes cantidades con procesos estandarizados bajaba los costos —el ejemplo clásico era la línea de producción de Ford—, todos los que fabricaran a una escala menor debían desaparecer.

El fetiche de las economías de escala duró hasta fines de los años setenta y tuvo su culminación en las empresas japonesas, que se dedicaron masivamente a mejorar la eficiencia y a usar robots. Eso, sumado a algunas decisiones de diseño no ortodoxas, fue la explicación del "milagro japonés" que Alvin Toffler creyó imbatible cuando escribió La tercera ola.

Y en cada revolución aparece el mismo vaticinio equivocado: en 1969, uno de los escritores más inteligentes de la época, J. J. Servan-Schreiber, escribió que en menos de cincuenta años existirían tres grandes oligopolios mundiales (General Motors, Boeing e IBM) y un solo computador gigantesco sería compartido por cada hogar en el mundo.

Pocos años después, otro escritor también muy inteligente mostraba por qué Japón iba a dominar el planeta en el año 2000. Incluso ahora, hay algunos despistados que vaticinan lo mismo para China.

El error de la extrapolación viene de la mano con la idea de la economía de escala, que supone que lo que está creciendo lo seguirá haciendo por siempre porque el crecimiento se refuerza a sí mismo. Pero no es así, y la naturaleza está llena de ejemplos que lo contradicen.

Los dinosaurios se extinguieron mientras las hormigas se salvaron; el tamaño es bueno solo en situaciones estables, pero en tiempos de cambio, los grandes tienen enormes problemas de adaptación.

Todo este largo preámbulo sirve para comentar las novedades que ha traído la economía de redes, que muy probablemente irá desplazando a las economías de escala. He escrito antes sobre el asunto, así es que no la explicaré de nuevo.

Solo repetiré brevemente el ejemplo de los teléfonos, que grafica bien el tema. Un solo teléfono no tiene valor porque no podemos llamar a nadie; dos teléfonos ya tienen algún valor y, así, mientras más millones de aparatos puedan conectarse a la red, tendrán más valor de uso; es decir, servirán más.
Sin embargo, su precio o valor de cambio se va empequeñeciendo hasta acercarse a cero. 

¿Cuánto vale hoy un celular? En Chile vale menos que cero, porque podemos comprar uno en 19 mil pesos, pero viene con 20 mil pesos en minutos para llamar; o sea, nos cuesta "menos mil" pesos.
Bueno, esto es lo que siempre se repite acerca de la economía de redes. 

Sin embargo, hay otro asunto que casi no se menciona, o al menos yo no lo he escuchado nunca: para funcionar, la economía de redes necesita monopolios. El secreto en que se basa cualquier sistema de economía de redes es que siempre operan sobre alguna clase de monopolio.

El caso más claro es internet, que solo existe porque se usa un solo protocolo, el TCP/IP, y además se utiliza un solo modelo conceptual de comunicación: el OSI de siete capas. Sin eso, la existencia de internet jamás hubiese sido posible.

Otro buen ejemplo es el sistema operativo Windows. Internet era un monopolio técnico, un acuerdo igual que los estándares HTML y tantos otros en los que se basa; pero Windows es un monopolio comercial, uno de los pocos monopolios comerciales exitosos y estables que existen.

¿Por qué la gente usa Windows siendo que existen sistemas operativos igual de buenos y completamente gratis como Linux y otros? Porque Bill Gates fue el primero que tuvo una visión clara de lo que sería la economía de redes; la entendió antes que nadie y eso lo llevó a convertirse en su tiempo en el hombre más rico del mundo.

Por eso nunca protegió su sistema operativo con hardware como hizo Apple. Gates entendió antes que nadie que era bueno que existieran muchas copias ilegales de Windows —mientras más, mejor—, porque el valor no está en el margen unitario, sino en las conexiones.

Solo cuando algo se convierte en estándar, legal o de facto, puede aprovechar la potencia de la economía de redes, y un estándar siempre se soporta sobre un monopolio. Pero aquí el monopolio no mejora los márgenes como en la economía de escala; al contrario, los lleva al límite infinitesimal.

¿Se han fijado cuántas redes compiten con Facebook? Algunas son incluso más antiguas; a vuelo de pájaro recuerdo a Hi5, Sonico, Live Spaces, Lynx y varias más. ¿Por qué no "pegan"? ¿Por qué ni siquiera Google+, con todo el poder de Google, puede bajar a Facebook?

Porque alcanzó el monopolio y nadie quiere darse la molestia del cambio. Además, para que el cambio valga la pena, tendrían que cambiarse todos de manera masiva y al mismo tiempo. Esa es la economía de redes en acción; Facebook y Google+ son un precioso ejemplo.

Supongamos que al señor Ballmer, sucesor de Gates en Microsoft e inspirado en Steve Jobs, se le ocurriera emularlo y ordenara una nueva versión de Windows con una fuerte protección contra copia.
Es algo que técnicamente se podría hacer sin gran dificultad: gracias a que las computadoras pasan todo el día conectadas a internet, no costaría nada detectar las copias ilegales y bloquearlas. 

¿Por qué no lo hacen? Porque no son miopes como lo fue Jobs; si pierden el monopolio, no lo recuperarían jamás. Y eso no solo mataría a Windows, sino a todos los productos de Microsoft: adiós a Office y a todo lo demás. El monopolio es tan valioso que conviene mantenerlo incluso con enormes "pérdidas".

Eso es lo que todavía no aprenden las industrias del cine, de la música y todos los que aún defienden sus patentes. Las patentes son la ruina asegurada en la economía de redes porque, siendo la tecnología cada vez más fácil de copiar, defenderlas es una derrota segura a mediano plazo.

Esta relación entre economía de redes y monopolios creo que es importante de mencionar, porque no la he visto mucho en lo que he leído sobre el tema. En este caso, los monopolios no solo son eficientes, sino indispensables, a diferencia de las tradicionales economías de escala, donde los monopolios normalmente significan una baja de eficiencia respecto a situaciones de competencia.

15 enero 2026

Vidas paralelas en Roma y Estados Unidos

Eso de que la historia no se repite pero rima es un cliché, pero como todos los lugares comunes no deja de tener razón; al fin y al cabo, la naturaleza humana no parece haber cambiado una pizca en toda la historia que conocemos, así es que, inevitablemente, muchas cosas se repiten.

Por eso resulta entretenido tratar de encontrar estas rimas, tal como lo hizo Plutarco cuando escribió sus "Vidas paralelas". En esta entrada trataré de encontrar coincidencias entre lo que fue el Imperio romano y los Estados Unidos.

No soy el primero, pero trataré de hacerlo tan breve y profundamente como sea posible; tal vez eso nos sirva para entender algunas cosas que están pasando y otras que podrían pasar.

Ambas civilizaciones nacen de impulsos muy parecidos: las aspiraciones de libertad individual y el odio a los monarcas absolutos. Es algo que ha persistido hasta hoy en lo que conocemos como el "Mundo Occidental"

En sus años más remotos, Roma era un lugar de campesinos, pequeños terratenientes agrupados en clanes familiares y regidos por un monarca que lo era principalmente en lo religioso por un mecanismo primitivo de elección popular. Fueron "los reyes agrarios".

Luego vinieron los reyes comerciantes seguidos, inevitablemente, por los conquistadores. El poder militar potenciado por las guerras de conquista dio paso casi natural a los tiranos. Todo esto independientemente de las formas de gobierno o elección.

Todo comenzó con un rechazo visceral a la tiranía. Roma nació como República tras expulsar al último de sus reyes, Tarquinio el Soberbio, jurando que ningún hombre volvería a ostentar el poder absoluto. Los Estados Unidos nacieron de una ruptura similar, con el motín en Boston contra el rey Jorge III de Inglaterra.

Estos intentos por impedir la aparición de tiranos llevaron a establecer en Roma el conocido *Senatus Populusque Romanus* (SPQR) y en la democracia de Estados Unidos el sistema de *Checks and Balances*. En ambos casos la idea era fragmentar el poder.

De esta manera —se pensaba— sería imposible que un mandatario o autoridad acumulase el poder total: siempre estaría limitado por otros poderes. En Roma era el Senado contra el Tribuno de la Plebe; en Estados Unidos, los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, independientes entre sí.

La República en Roma duró más de 400 años y terminó en guerras civiles y anarquía hasta que Julio César terminó estableciéndose como "dictador perpetuo". Fueron los éxitos militares y las conquistas exitosas las que terminaron con la República en Roma, que pasó a convertirse en un Imperio.

Estados Unidos ha pasado por procesos parecidos después de la Segunda Guerra Mundial y la caída de la Unión Soviética. Al igual que Roma, Estados Unidos no siempre buscó la conquista territorial, sino más bien la hegemonía e influencia global.

Ambos lo alcanzaron, pero no de manera continua y definitiva, sino más bien a saltos, con muchos vaivenes y episodios locales de crecimiento, tiranía, decrecimiento y grandes tensiones internas: marchas y contramarchas.

Creo que los que pintan estas cosas como procesos lineales de crecimiento, dominio y decadencia pintan la historia de manera muy superficial. Ningún proceso social se mueve en línea recta; todos están llenos de ripios, avances y retrocesos.

Por eso es interesante comparar a algunos personajes históricos que han sido clave. Por ejemplo, yo veo analogías entre Julio César, que se convirtió en dictador perpetuo creando el Imperio, y Franklin Delano Roosevelt, que hizo algo bien parecido en los Estados Unidos.

Ojalá tuviese yo la paciencia para leer e investigar la biografía de esos dos y poder escribir una versión moderna de sus "Vidas paralelas", pero eso está mucho más allá de mis capacidades.

Sin embargo, insisto, ambos tuvieron un papel bien parecido. Si bien FDR no se proclamó como dictador perpetuo, sí lo fue en la práctica, ya que murió en el cargo tras gobernar por cuatro períodos consecutivos.

Gobernó por decreto, muchas veces de manera arbitraria y abusiva. Pero sobre todo estableció la hegemonía global de los Estados Unidos por medio de la expansión militar, económica y el establecimiento de la socialdemocracia y el llamado "Sistema Internacional", de las Naciones Unidas y sus muchos organismos asociados.

Cuando Julio César estableció lo que serían las bases del Imperio romano, ese fue el inicio de una fase de expansión y gran prosperidad, no solo para Roma sino a nivel global. Es curioso ver que pasó lo mismo después de que FDR estableció la socialdemocracia como el estándar de oro en el mundo.

¿Y qué podríamos decir de los gobiernos que han venido después de FDR en Estados Unidos? ¿Se podrá encontrar alguna rima en esta historia?

Los presidentes que yo recuerdo personalmente son: Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush, Clinton, Bush, Obama, Trump, Biden, Trump. ¡13 presidentes, qué viejo estoy! Recuerdo perfectamente que escuché la noticia en la radio cuando asesinaron a Kennedy, a la hora de almuerzo.

Bueno, ese detalle es solo para resaltar que he visto muchos cambios y si algo tengo claro es que nada ha sucedido de manera lineal, ninguna tendencia inmutable de la historia, ni un "proceso social" claro como sueñan algunos tontos. Solo marchas y contramarchas, ayer y hoy.

Siguiendo con las rimas, creo que desde el gobierno de Obama —que consolidó el wokismo— hasta hoy, entramos a algo similar a la época de los emperadores locos romanos. Especialmente con Trump que —con sus excentricidades— se parece mucho al gobierno de Calígula.

Trump —a mi modo de ver— es el equivalente de un emperador loco. Sus admiradores dicen que es un gran negociador que usa "la teoría del loco" para sacar ventajas; yo estoy convencido de que esa es una gran estupidez. Simplemente está enfermo de la cabeza, esa es la explicación más sencilla y probable.

Y tal como la historia popular demonizó a Calígula, mientras muchos historiadores dicen que no era para tanto y solo fue un tipo torpe y excéntrico, bien puede pasar lo mismo con Trump.

Por su edad y su actuar, yo pienso que tiene un problema de demencia senil, potenciado para mal por una personalidad narcisista y tal vez maligna. Una pizca de locura y una pizca de maldad natural, creo que eso es lo que caracteriza al personaje.

¿Y podría ser que esto inicie un ciclo de emperadores locos que termine derrumbando al Imperio? Yo lo dudo muchísimo, porque estas cosas no son lineales. A cada acción le sigue su correspondiente reacción.

No todo lo que ha hecho Trump es malo —yo me alegré mucho cuando se capturó a Maduro—, pero lo mismo se podría decir de Calígula o Nerón: no existe un solo ser humano que sea absolutamente malo, nadie es perfecto. El punto es si es más malo que bueno o viceversa.

Bueno, quería hacer este paralelo entre Trump y los emperadores locos porque creo que algo hay de eso y es interesante ver las rimas de la historia. Además, no creo que Trump sea un gran peligro; ya está viejito y se va a morir, o quedará incapacitado, o será destituido si pierde mayoría en el Congreso.

Lo mejor es que no alcanzó a hacer escuela, es único en su clase. Creo que ninguno de los que lo secundan en el gobierno tiene ese nivel de locura; en su mayoría solo son payasos o incompetentes incondicionales, están allí solo por el poder.

A los que abren la champaña para festejar el derrumbe de los Estados Unidos en manos de un emperador loco, yo les diría que calma; no vayan tan rápido porque las cosas no funcionan así. Hay marchas y contramarchas.

Después de Calígula vino Vespasiano, Trajano (el mejor de la historia de Roma), Adriano y Marco Aurelio, todos excelentes gobernantes. Si es verdad eso de que la historia rima, creo que tenemos hegemonía de los Estados Unidos para rato.

14 enero 2026

Picadillo del miércoles 14 de enero de 2026

Enero, no termines nunca
Es algo así como la canción "Reloj no marques las horas". Estoy disfrutando como nunca de este verano, ahora que tengo la hamaca y después de almuerzo me balanceo con la brisa leyendo la "Trilogía sucia de La Habana", de Pedro Juan Gutiérrez.

No es ninguna obra maestra pero es un libro entretenido y fácil de leer, está muy bien escrito y lo he releído varias veces, ahora voy muy lento —contra mi costumbre— porque quiero hacer que dure lo más posible, igual que este verano.

Veamos cuánto dura, cualquier día de estos pueden empezar las malditas lluvias estivales que, aunque cortas, producen estragos, especialmente en mi casa. Pero mi consigna para este año es no preocuparme por nada hasta que las cosas malas pasen. Por mientras, a disfrutar nomás.

Lo único que no puedo hacer es ir a la playa para aprovechar los días de calor, o mejor sería ir a la Piscina Olímpica. Recuerdo cuando mi amigo el Rucha era administrador; yo pasaba metido allá, a veces íbamos en la noche y yo me tiraba horas nadando en cámara lenta de una punta a la otra de los 50 metros, qué delicia.

Pero ya no se puede, además estoy muy viejo y no llegué a la edad provecta con plata suficiente para tener una casa con piscina. No todo lo que se quiere se puede; en todo caso, tener una piscina es carísimo y da puros problemas, lo veo en mis amigos que la tienen.

Se hizo justicia
Finalmente terminó absuelto el Tcl (R) Claudio Crespo, después de años de persecución con saña por parte de la corruptísima Fiscalía Centro Sur de Santiago. Es increíble cómo los inmundos fiscales Armendáriz y Chong siguen en su puesto por obra y gracia de sus padrinos políticos.

Crespo fue perseguido por estos fiscales desde el año 2018 ¡8 años de persecuciones! Fue traicionado por el propio alto mando de Carabineros, que lo expulsó de la institución y ha resultado un emblema de cómo se ha maltratado a los carabineros que cumplieron con su deber durante la violencia callejera.

Crespo se defendió con su escopeta antidisturbios frente a agresiones muy violentas de las turbas; la ley y el sentido común lo facultan para eso, pero durante los gobiernos de Bachelet y Piñera se instaló la idea de que era un crimen defender la integridad física en el marco de las "protestas".

Pero esos fueron otros tiempos, las personas comunes terminaron hastiadas de esos monos rabiosos que salen a "protestar" y hoy son considerados por la gran mayoría como lo que son: criminales que merecen un castigo inmediato y contundente.

Los jueces y fiscales, que mayoritariamente son oportunistas, cobardes y con un ojo puesto en complacer al poder político, ahora se están dando la más espectacular vuelta de chaqueta que hemos visto en nuestra historia.

Desde hace varios años yo venía anunciando este cambio y nadie me creía. En 2017 yo escribí acá mismo:

Pero la tortilla se está dando vuelta, otra vez. Independiente de quién salga en la próxima elección o de cuántos votos saque José Antonio Kast, creo que es el único político que olfateó a tiempo para dónde están cambiando las cosas; hay un movimiento de opinión claro para sacar a la izquierda en todo el mundo. Se le terminó la fiesta a Lula, a Dilma y a la señora K, a las mafiosas de la Plaza de Mayo y a los falsos exonerados. En un tiempo más se les va a cortar la luz y el agua. Lo mismo a los colectivistas de la derecha política tradicional, ya no sirven.

Y también anunciaba por esos años que los fiscales y jueces —siempre acomodaticios— se iban a dar la más espectacular vuelta de carnero con eso del progresismo y el activismo judicial. Sabía que vendrían tiempos mejores y eso ya está llegando.

No se hizo justicia
Donde no se hizo justicia fue en la sentencia por  el caso Operación Huracán, donde mandaron presos al general Blu de Carabineros, a tres oficiales y un civil. Para entender lo que pasó allí hay que tener claro que los jueces sentenciaron sin tener la más prostituta idea de lo que estaban haciendo.

Sentenciaron basados en los informes periciales de la Policía de Investigaciones. Yo leí esos informes y pienso que tienen una confiabilidad cero. Esas fueron las verdaderas falsificaciones: las pericias que hizo la PDI para desmantelar a la Dipolcar.

No entraré en detalles pero hay una larga guerra entre los departamentos de inteligencia de Carabineros y los de Investigaciones. Y si es por corrupción yo recuerdo perfectamente el comisario ese que quemó en medio de un asado las pruebas que incriminaban a Bachelet en el caso del Registro Civil.

En Investigaciones -al menos hace algunos años- fueron los reyes de la falsificaciñón de pruebas y destrucción de evidencias en casos de connotación política. Un fallo aberrante de jueces que no se molestaron en informarse un poco sobre lo que estaban juszgando.

Los unicornios
Veía un video en YouTube de un representante de una asociación de emprendedores o algo así, que hablaba maravillas del sinvergüenza de Patagon y decía que en Chile los "unicornios" solo los producían los egresados de un colegio y de una sola universidad.

Yo le comenté lo siguiente:

Es bien sabido que los unicornios no existen y cuando alguien convence a mucha gente para que crean que existen, se convierte en lo que conocemos como "emprendedor", un nombre que rima muy bien con "estafador". Creo que esa es la mejor descripción del "emprendimiento" que se puede hacer. Los empresarios son los de verdad, los pequeños empresarios son de verdad-verdad y los emprendedores se dedican a vender humo y estafar.

Sin más que decir, me despido atentamente, hasta mañana. Saludos, el Tomás.

12 enero 2026

Mi Oscilador Armónico: un latido invisible

Si miramos de cerca de qué está hecho todo, descubriremos que el vaivén —con sus fluctuaciones periódicas— es el evento favorito de la naturaleza. Es algo que está en todas partes. En física, este movimiento se conoce como el **oscilador armónico**.

Es el principio fundamental que está en toda la realidad que conocemos: desde el mundo subatómico hasta el columpio de un niño. Cómo vibran las cuerdas de un violín, cómo oscilan los átomos en una molécula o cómo viaja la luz por el espacio; en fin, son miles o más bien millones de fenómenos que siguen ese modelo.

El modelo es uno de los más bellos y elegantes de las matemáticas. En esencia, nos dice que cuando un sistema se aleja de su punto de equilibrio, surge una fuerza restauradora que intenta devolverlo al centro.

Pero en ese intento, el sistema gana impulso, sobrepasa el centro y vuelve a empezar. Este ciclo infinito de búsqueda de equilibrio es lo que mantiene a todo el universo en movimiento. Todo responde a esta danza matemática, que se puede describir como:

F=-kx

Donde la fuerza  es proporcional al desplazamiento  por una constante  (que puede ser, por ejemplo, el coeficiente de elasticidad). El signo negativo es la invitación constante, la tendencia a regresar siempre al centro.

La Transferencia de Energía
Lo más hermoso del oscilador armónico es su eficiencia. Es la forma que tiene la naturaleza de conservar y transformar la energía. En un mundo ideal, sin fricción, un oscilador se movería por siempre.

Pero en nuestro mundo cotidiano, estas oscilaciones siempre están sujetas al roce y la oscilación se va amortiguando en el tiempo. Estas oscilaciones son las que nos permiten experimentar sonidos, colores y, curiosamente, una de las formas de descanso más profundas que existen. 

Eso ya lo veremos, espérense un poquito nomás.

Esa ecuación es aparentemente sencilla, pero consiste en una aproximación brutal y grosera de lo que ocurre en la realidad. En el artículo de Wikipedia sobre el tema se puede ver que el modelado para oscilaciones reales puede ser mucho más complicado.

Los que hemos tenido formación en electrónica sentimos un cariño especial y una fascinación por los osciladores, que son fuente de muchas maravillas como la resonancia, las ondas estacionarias, el circuito LC, las series de Taylor y series de Fourier, entre muchas otras maravillas.

De la Teoría a la Práctica
Como electrónico jubilado, siempre he sentido una fascinación enorme por el oscilador armónico, lo mismo que mi buen amigo el físico teórico Tito Torres, que cuando se larga a hablar de eso no lo para nadie. Y eso que es un tipo de muy pocas palabras.

Bueno, resulta que hoy, finalmente, decidí instalar un oscilador armónico de escala humana en mi propio patio: una hamaca.

Al colgarla entre los dos postes más firmes que encontré, además de un mueble de exterior, creé un sistema pendular diseñado para la desconexión.

Al sentarme y dar el primer impulso, sentí inmediatamente la física en acción. Mi peso estiró las fibras, la gravedad se convirtió en mi fuerza restauradora y, de repente, dejé de ser un adulto estresado para convertirme en una masa en suspensión siguiendo una trayectoria parabólica perfecta.

Una historia de muchos años atrás
La primera vez que me subí a una hamaca fue en la casa de mis tíos Polo y Berti en Viña del Mar. Quedé maravillado. No puedo explicar con palabras la sensación de mecerme en el aire bajo la sombra veraniega. Ese día no lo olvidé nunca y me hice el propósito de que algún día iba a tener una para mí.

Eso debe haber sido en 1967 más o menos; recién hoy, 59 años después, pude cumplir ese sueño que se encontró con mil dificultades. Cuando compré mi casa rodante también compré una hamaca, pero nunca pude encontrar dónde colgarla.

Pasaron años y años en los que permaneció guardada entre los cachureos de mi querida suegra, hasta que hace unos pocos días la encontré y decidí que ya era tiempo de cumplir mi sueño. Después de unos 250 y tantos problemas, ya la tengo instalada y probada.

La Frecuencia del Descanso
Hay algo profundamente instintivo en el balanceo. Tal vez nuestra fascinación por este movimiento viene de nuestro tiempo en el vientre materno, pero después de diez minutos de mecerme, prefiero pensar que es porque estoy sintonizado con la frecuencia de la naturaleza.

La primera vez que la probé tomé impulso y empecé a balancearme, contando las oscilaciones que daba hasta quedar completamente inmóvil. Nunca quedó en reposo porque la brisa o un cambio de distribución de mi peso la movía, pero alcancé a contar hasta 200 ciclos.

Mientras el sol bajaba, las oscilaciones se hacían más lentas por la resistencia del aire y mi respiración empezó a sincronizarse con el vaivén. En la hamaca, el tiempo no corre en línea recta, sino que oscila, va y viene hacia los lados.

Si El Pulento, al crear el universo, decidió que el oscilador armónico fuera la base de todo, ¿quién soy yo para llevarle la contraria? No hay duda de que —a veces— la mejor forma de entender las leyes del cosmos es dejarse llevar por ellas.

Como escribió Serrat: "vencer la tentación cayendo de lleno en sus brazos".

11 enero 2026

Otra falla detectada con el scanner

Autos con Parkinson
El auto que tirita en los semáforos como si tuviese Parkinson es algo característico de los vehículos después de unos 10 años de antigüedad, especialmente si son automáticos. También tienen sus días buenos y otros malos dependiendo de la temperatura, por ejemplo.

Y a medida que pasan los años estos problemas se van acentuando: el consumo de combustible empieza a subir y al vehículo lo empiezan a rechazar en la revisión técnica. Ese es casi siempre el fin de un vehículo, porque sin revisión no se pueden renovar los permisos.

La mayoría de los mecánicos dan por hecho que esto es normal para un auto con 15 o 20 años y lo atribuyen al "desgaste del motor"; recomiendan un ajuste completo u otras brutalidades que normalmente resultan contraproducentes.

Lo que pasa es que el 90% de los mecánicos que yo he conocido no entienden cómo funciona la inyección electrónica; para ellos es magia negra y usan el escáner solo para leer los códigos de falla de la computadora, que es lo menos útil que hay para diagnosticar.

He hablado con muchos mecánicos expertos en armar y desarmar prácticamente cualquier motor o pieza del vehículo, incluso las más difíciles. Son muy valiosos para eso, pero, llevados a entender cómo opera la computadora, aparece un gran agujero negro en sus conocimientos.

La principal tarea de la computadora (o ECU) es decidir exactamente cuánta gasolina inyectar en cada explosión. Y un vehículo hace entre 2.000 a 9.000 explosiones por minuto; es decir, unas 1.000 a 4.500 rpm.

A este proceso de microajustes lo llamamos Correcciones de Combustible (o Fuel Trims en inglés) y quiero describirles por enésima vez cómo funciona antes de entrar en el tema de hoy.

¿Cómo funciona la inyección? Una vez más
Para que un motor de gasolina funcione, necesita dos ingredientes principales: aire y combustible. Pero no basta con mezclarlos de cualquier manera. Existe una proporción "mágica" —la mezcla estequiométrica— donde todo el aire y toda la gasolina se queman por completo, sin dejar residuos.

Las correcciones de combustible son la forma en que el coche compensa variables que cambian constantemente: la altitud, la humedad del aire, la calidad de la gasolina o incluso el desgaste natural de las piezas.

El objetivo es triple: eficiencia (es decir, bajar el consumo), bajar las emisiones y cuidar el motor. Existen dos tipos de ajustes: los rápidos (a corto plazo) y los aprendidos (a largo plazo).

De esto he escrito bastante antes. En palabras rápidas: si el sensor de oxígeno detecta mucho aire sobrante, el computador dice "¡Falta combustible!" y añade una pizca extra. Esto se llama corregir una mezcla pobre, y lo contrario ocurre con el combustible.

El sensor de oxígeno es, entonces, como la nariz del motor, que huele el gas del escape y le informa al computador si hay demasiado aire o demasiado combustible sin quemar. En respuesta a esto, el computador hace las correcciones o ajustes.

Estos ajustes cambian constantemente mientras conducimos. Si aceleramos para adelantar o si frenamos en un semáforo, estos valores fluctúan todo el tiempo. Es el coche manteniéndose en equilibrio en tiempo real. Esas son las correcciones de corto plazo (STFT).

También existen las correcciones a largo plazo (LTFT), que son la memoria del auto: promedia y guarda las correcciones instantáneas. Ese valor promedio sirve como base cada vez que encendemos el motor.

Ambas correcciones en un mundo ideal deberían ser cero, pero en el mundo real eso es imposible porque las condiciones siempre están cambiando —por eso se necesitan estas correcciones—, pero si el motor funciona de manera óptima, las correcciones deben ser bajas.

Y con bajas me refiero a un rango entre más y menos 5%; ese es el ideal. Igual, en un auto en perfectas condiciones puede subir momentáneamente a un 10% o más, pero es igual que la presión sanguínea: si se mantiene muy alta o baja en el largo plazo, es que algo anda mal adentro.

Para el diagnóstico lo que hay que mirar es la corrección de largo plazo, porque eso muestra cómo se está comportando el motor en el tiempo. Ese es el verdadero indicador de la salud de la combustión.

Lo que acabo de aprender
Esto es algo nuevo para mí. Hay dos cosas que me tenían intrigado: (i) cuál es la forma correcta de la oscilación del sensor de oxígeno y (ii) qué significa un valor de correcciones de largo plazo fuera de rango, muy alto o muy bajo.

En el video muestro los dos casos de curva del sensor de oxígeno: una irregular y, al final, la otra correcta. La primera se muestra con un gráfico de área y la segunda con un gráfico de línea; es lo mismo, solo fíjense en las formas.

La primera curva es una oscilación muy irregular, con ciclos anchos en niveles máximos y mínimos. La segunda curva (la buena) también tiene algunos ciclos anchos, pero es mayoritariamente una sinusoide de ciclos bien regulares entre 0 y 1 volt.

Cuando la curva es irregular pueden ser varias cosas; lo primero que uno piensa es cambiar el sensor de oxígeno. Yo lo cambié dos veces y siguió más o menos igual.

Como es un sistema que se realimenta, la falla puede estar en el sensor mismo o en que el computador no consigue la combustión perfecta. En este caso hay varias cosas que pueden andar mal, desde las más sencillas, como fugas de vacío, hasta otras más complejas.

La fuga de vacío se produce cuando entra aire por algún lugar indeseado. Puede ser que la tapa donde se echa el aceite o la varilla medidora de aceite no cierren herméticamente, que la caja del filtro de aire esté suelta o alguna de las mangueras de vacío tenga una fuga.

En fin, el aire puede entrar por muchas partes, especialmente en un motor viejo al que le hemos metido mano y lo dejamos armado de manera descuidada; hay que chequear todo eso. El aire debe entrar a la mariposa solo por el filtro de aire, pasando por el sensor MAF, que es vital para esto.

Con el tiempo yo encontré varias fugas de vacío y el motor mejoraba mucho, pero como no sabía interpretar las curvas, no me había dado cuenta de que la combustión seguía con problemas; el auto seguía gastador, aunque mucho más parejo.

El culpable era un inyector
Finalmente, hace pocos días, Tomás Jr. lo llevó a su nuevo mecánico y este encontró que un inyector estaba "goteando", o sea, funcionando mal. Le cambiamos ese inyector y el auto cambió del día a la noche.

Si yo hubiese sabido interpretar los valores y leer bien las curvas, me habría dado cuenta de que un Ajuste de Combustible de Largo Plazo alrededor del 16% estaba mostrando un problema persistente en el motor.

Los valores de ambos ajustes deben ser lo más cercanos a cero posible, oscilando alrededor de cero. Nunca se pueden mantener en cero, pero las correcciones deben ser lo más pequeñas posibles.

Una variación en torno a un 10% en ambos sentidos ya es un valor bueno; si la variación es alrededor del 5%, la combustión ya es prácticamente perfecta.

Lo malo es que el computador no "avisa", es decir, no genera código de error hasta que los valores llegan o sobrepasan el 25%. En ese caso se prende la lucecita del check engine y arroja el código de error de mezcla demasiado rica o demasiado pobre.

Pero podemos pasar años con una mezcla demasiado pobre —como en mi caso— sin que el computador avise, mientras manda combustible de más para alcanzar la mezcla estequiométrica.

En fin, creo que este es un dato muy útil para diagnosticar los problemas de mezcla, rendimiento y, sobre todo, de emisiones cuando nos rechazan en la revisión técnica anual.

Hay muchos mecánicos que no entienden nada de esto y, cuando el auto sale rechazado, empiezan a cambiar piezas a la suerte de la olla; a veces le apuntan, pero la mayoría de las veces no, y terminan echando la culpa a que "el motor es muy antiguo y está desgastado".

Los motores de combustión son increíblemente robustos y aguantan mucho maltrato, pero el control de emisiones nos obliga a mantenerlos quemando bien. Creo que los datos que paso en esta entrada son muy buenos y me ha tomado años aprenderlos; ojalá que a alguien le sirvan.

10 enero 2026

Lo que empieza mal, a veces termina bien

Hoy en la mañana salí para Tacna. Lo bueno es que, como tiene dos horas de retraso respecto a Chile, no es necesario levantarse temprano para ir; así es que a un cuarto para las diez estaba en el Terminal Internacional abordando el bus, que ya estaba casi completo y a punto de salir.

Toda la semana pasada estuve durmiendo mal por los problemas, la preocupación y hasta un poco de dolor —tal vez somatizado— del maldito diente que supuestamente ya tengo KO. Además, tenía otros problemas dentales y no quería ir a los mismos dentistas que me atendieron la última vez.

No era que trabajaran mal, pero los noté medio hostiles; incluso un par de mensajes de WhatsApp que les mandé no me los contestaron. Tampoco se preocuparon de buscarme buenas alternativas. Me dio la impresión de que estaban limitados en equipamiento y por eso acomodaban todo a lo que ellos podían hacer.

Finalmente decidí buscar en otra parte y, viendo opiniones en Facebook, fui a dar con Odontolover, una clínica a un costado del Teatro Municipal, con buenas referencias y que parecía tener el equipamiento que a mí me gusta.

Hay muchísimos dentistas en Tacna, uno al lado del otro, y yo los dividiría en tres grupos: los básicos, que son "sacamuelas" baratos (para una extracción, por ejemplo, hay que ir donde ellos); luego los buenos, que tienen un equipamiento moderno pero nada más; y finalmente los que venden una "experiencia odontológica".

Estos últimos tienen una secretaria muy guapa, ofrecen café, están ubicados en casonas o edificios lujosos, se visten como si estuviesen en un quirófano, ponen música y usan todos los demás embustes para dar la sensación de que estás en un lugar de lujo.

Mucha gente busca esto último y está dispuesta a pagar un ojo de la cara por esos embelecos; además, los muros están tapizados con los cursos que ha hecho "don sacamuelas" en todo el mundo. A mí siempre me han dado suspicacia tantos títulos colgados.

Porque pienso: "¿Y estos que pasan metidos en congresos por todo el mundo, a qué hora trabajan?". Recuerdo a mi ídolo y dentista favorito, el doctor Gonzalo Lostaneau, que trabajaba muchas veces de lunes a domingo atendiendo a decenas de personas cada día.

¡Ese sí que tenía experiencia! No tenía ni un maldito título en la pared, pero todos sabían que fue el mejor dentista de Tacna hasta que murió, varios años atrás. Tengo todavía algunos de sus trabajos de hace 40 años, y hasta le hice una pequeña página web.

Pero en fin, nada es eterno y Gonzalo murió hace muchos años. Después de eso fui donde su hijo, también dentista —un completo desastre—, y luego pasé muchos años sin prestar atención a los dientes hasta hace un año más o menos, cuando la cosa hizo crisis.

Pero bueno, no era de eso de lo que quería escribir hoy, sino de mi experiencia del viaje a Tacna y los cambios que encontré en esa ciudad que —como saben— es casi mi segunda casa.

Me subí al bus sintiéndome mal y al poco rato ya me sentía muy mal, con un dolor de estómago, náuseas y todo eso que fue empeorando a lo largo del viaje. La pasada estuvo relativamente rápida y en una hora y cuarenta y cinco minutos el bus ya estaba doblando por el Parque de la Locomotora.

Como siempre, los trámites de viaje para entrar a Tacna fueron rápidos; estuvimos unos cuarenta y cinco minutos mientras Aduanas revisaba el bus. Pero al bajarme en Tacna ya me sentía francamente mal, con un dolor de estómago insoportable.

Entonces decidí usar el baño del terminal que —según recuerdo— siempre fue asquerosamente sucio; pero como yo soy "de combate", me fui para allá.

Me llevé una tremenda sorpresa: los baños estaban completamente nuevos, con una entrada automatizada donde había que poner medio sol (quince centavos de dólar). En fin, qué les puedo decir, fue casi una experiencia religiosa.

Aliviado y liviano como una pluma, me tomé una kombi (treinta centavos de dólar) directo al dentista, sin cita previa ni nada, a lo peruano. Esperé quince minutos y me atendió un doctor muy competente que me solucionó un problema rápidamente; me cobró catorce dólares.

Eso era lo más urgente. Respecto a mi diente que supuestamente no tenía remedio, al ver la radiografía me dijo que podría salvarse, pero antes me mandó a sacar una tomografía computarizada que me costó cuarenta y un dólares. Eso fue lo más caro del viaje.

Creo que iré el próximo fin de semana o el subsiguiente para que la vea y me diga cuáles son mis alternativas. Espero que esta vez me vaya bien con el doctor.

Como ni siquiera había desayunado, me fui al Mercado Central y compré un pastel de manzana; aprovechando que estaba allí, compré también un kilo y medio de maca negra por unos tres dólares. ¡Baratísimo! Acá en Arica vale el triple.

Y así terminé mi miniaventura en el extranjero. Es increíble que por cuatro dólares podamos viajar a otro país a sesenta kilómetros de distancia, encontrar a un buen dentista y hallar cosas baratas. Por eso me gusta ir a Tacna; aunque camino más que un mormón buscando cosas, siempre me entretengo muchísimo.

09 enero 2026

Refrito: Ojo con el clasismo

(Publicado originalmente el 12 de noviembre de 2005) 

Vuelvo sobre el clasismo, resulta que conocimos con un amigo a un gringo que andaba mochileando y este amigo chileno me comentó "se nota que es de un estrato social bajo" . 

Me pareció curioso porque en USA un "estrato social alto" es algo reservado a las celebridades o millonarios, todo el resto son clase trabajadora y no hace demasiada diferencia social si eres carpintero, electricista o haces clases en una universidad. Claro que hay jerarquías pero no eres menos por tu trabajo o posición social.

De ese comentario pasé a pensar que en Chile algunos trabajos son menos dignos que otros: un carabinero o militar -si no es oficial- es menos que un profesor primario. Un profesor primario es menos que un dentista o un ingeniero y así sucesivamente. 

En la cumbre de la escala están los políticos, rentistas y en general los que ganan plata sin hacer nada , ese es el non plus ultra, el ideal heredado de los hidalgos españoles. Y claro, el trato de "tu" o "usted" se encarga de marcar la posición en este curioso sistema de estratificación social.

Hay trabajos que se consideran derechamente indignos como por ejemplo todo lo que tiene que ver con la limpieza: la persona que trabaja barriendo o limpiando se considera en nuestro país por el fondo de la escala social. Es algo no solo curioso sino que medio freudiano. 

No tenemos el racismo de USA u otros paises europeos pero en su lugar el clasismo se encarga de mantener la ilusión que somos superiores a otros, parece que esta es una necesidad psicológica muy importante que de una u otra forma es llenada.

Leía en el blog de Felipe Contreras su desesperación por lo poco que aporta la educación a los alumnos. Es cierto pero hay un dato adicional, en Chile la educación formal es más que todo un asunto de estatus: un título universitario tiene mucho más valor como credencial de estatus que como certificado de competencia.

No importa si el médico es bueno o malo, lo importante es que posee un título de una carrera cara lo que le da una ventaja de entrada en un país profundamente clasista y credencialista como el nuestro.

Las familias se oponen a que sus hijos trabajen, porque quieren que sean más en la vida -ojo con el lenguaje- que sean más , no que ganen más. En Chile trabajar es indigno, el ideal es mandar para que los demás trabajen. 

La experiencia del trabajo no vale socialmente, la credencial si que vale y por eso todo el sistema educativo se ha convertido en una venta de credenciales: es lógico, eso es lo que compra la gente y hay un gran mercado para eso.

Fíjense como los políticos de izquierda más exitosos son los que vienen de "buena familia" (ojo con el lenguaje nuevamente, en Chile hay buenas familias ), 

Lagos debe gran parte de su popularidad a sus aires de patrón de fundo y lo mismo se aplica a muchos otros. La gente vota por la izquierda siempre y cuando los candidatos no sean "rascas". De hecho las clases baja y media baja son las más furiosamente clasistas.

Tenemos mucho de España en esto, incluso los que están en el fondo y no pueden ser clasistas se convierten en picaros , el malabarista, el "cuida" autos, el mendigo, bordean la delincuencia igual que el Lazarillo de Tormes, cuando no roban engañan porque sin tener a quien despreciar por menos, desprecian a todo el resto por ser más. 

Ojo con el clasismo, puede ser un cancer mucho peor que la propia pobreza.

08 enero 2026

Operación SItio 3.0 el plan del gobierno de Kast

He disfrutado mucho escribiendo sobre el asunto de la Operación sitio y las políticas de viviendas sociales. Es un tema que conozco directamente porque viví en esas viviendas en los sesenta y en los ochenta y junto con la educación y otros, este es uno de mis temas favoritos.

Hace algún tiempo escuché sobre la "Operación Sitio 3.0" y eso despertó mi curiosidad, en verdad esa fue la razón que me motivó a escribir esta serie de entradas. Las anteriores fueron mayormente basadas en mis recuerdos personales, pero de esto no tenía ni idea.

Bueno, para eso existe Gemini, me fui para allá y le pedí un resumen para saber de qué diablos se trataba la cosa y así poder opinar con el conocimiento que me faltaba. Esto es -más o menos- lo que pude averiguar:

La "Operación Sitio 3.0" (también conocida como "Plan Tu Casa") es una de las propuestas importantes del equipo programático de José Antonio Kast para enfrentar el enorme problema de la política de viviendas sociales en Chile.

El nombre no es casual, porque se refiere a las dos grandes políticas habitacionales exitosas que ha tenido nuestro país, primero con Frei Montalva y después con el Gobierno Militar, como expliqué en entradas anteriores

Esta propuesta busca rescatar y modernizar el concepto de la "Operación Sitio" de los años 60, pero adaptada a los estándares de calidad y tecnología actuales. 

Lo más importante: a diferencia del modelo actual, que se enfoca principalmente en la entrega de departamentos en edificios de altura (vivienda terminada), este plan propone volver a la vivienda horizontal, individual y progresiva.

El plan consiste en entregar sitios urbanizados: terrenos de aproximadamente 300 m² que ya cuentan con servicios básicos (agua, luz y alcantarillado).

También se plantea dar un doble subsidio: uno para la compra del sitio y otro para la construcción de una "vivienda semilla" o inicial. A diferencia de los "departamentos sin deuda" actuales, que se han prestado  para infinidad de fraudes y problemas, estas viviendas habrá que pagarlas, aunque serán subsidiadas.

La autoconstrucción asistida permitirá que las familias construyan a su pinta, pero con asistencia técnica profesional para asegurar que la construcción cumpla con las normas de seguridad y calidad, eliminando la precariedad típica de las tomas.

Esto eliminará drásticamente la burocracia y los gastos asociados a ella como las coimas con las constructoras. También implicará una reducción drástica de los tiempos de espera para permisos de edificación y recepción municipal, utilizando los mecanismos legales apropiados.

Tal como las Operaciones Sitio anteriores, esta política corresponde a una ideología específica de Republicanos, al parecer diseñada por Iván Poduje, que se sostiene en tres principios:

Dignidad y espacio: Considerando que una casa con superficie de 300 m² ofrece mejor calidad de vida que un departamento de 45 m².

Velocidad: Es mucho más rápido urbanizar y entregar terrenos que esperar los 5 a 7 años que tarda hoy la construcción de un edificio social. Y lo más importante de todo...

Sentido de propiedad: Fomentando el esfuerzo personal y la capacidad de las familias de ampliar su hogar según sus necesidades futuras.

Las críticas
Obviamente que este plan choca de frente con toda la ideología socialdemócrata y de Estado de beneficencia que se ha implementado entre 1990 y 1995.

Unos críticos dicen que este modelo podría fomentar la expansión urbana descontrolada, haciendo que las ciudades crezcan mucho hacia las afueras, y que podría ser difícil encontrar terrenos tan grandes en zonas céntricas donde están los trabajos y servicios.

Obviamente las viviendas sociales van a quedar en los extramuros de la ciudad ¡es ridículo pensar que vayan a ubicarlos en el centro o en barrios caros de las ciudades ¿quién diablos pagaría eso? Nadie, y si por voluntarismo lo hiciera pagaríamos nosotros, los giles, como siempre.

Por otra parte eso de la "expansión urbana descontrolada" es la más completa estupidez, porque todas, absolutamente todas las tomas son horizontales, y a medida que se vayan erradicando se puede construir sobre esos mismos terrenos.

En fin, a mi me parece una política excelente porque responde a los valores y la ideología de Republicanos y en general de la verdadera derecha: eficiencia, dignidad verdadera, premio al esfuerzo personal, etc. todo lo contrario a lo que hicieron los estúpidos social demócratas, que en 30 años consiguieron que el país volviera a plagarse de poblaciones callampa. 

Como dije, es un tema que me gusta mucho, espero que resulte un éxito y -conociendo bien el tema- creo que esa es la verdadera solución al gigantesco problema habitacional que tenemos ahora.

Picadillo del jueves 8 de enero de 2026

 

Cómo surgió una Ley de Hierro
El año 1993 me cayó del cielo —con una ayudita de Gabriel Abusleme— un viaje a Tokio, que al final se convirtió en un recorrido por varias ciudades de Europa, Asia y Estados Unidos. Yo era muy pobre en ese tiempo y dos años antes no tenía ni para comer, así es que debí sentirme maravillado por muchas cosas que vi.

Pero no fue así o, para decirlo de otra manera, la maravilla fue mucho menos de lo que esperaba. Si bien es cierto que me sentía igual que Jemmy Button —el indígena patagón que se llevaron de Tierra del Fuego para exhibirlo en Europa—, me acostumbré bien rápido a lo que estaba pasando; nada me asombró demasiado. 

Pero la verdad es que una cosa sí que me maravilló, y no fueron los hoteles lujosos, las capitales europeas ni nada de eso. Lo que realmente me maravilló, y me aterró un poco, fue pasar doce horas volando sobre el océano Pacífico.

Lo gigantesca que es esa masa de agua no se puede explicar con palabras. Hasta el día de hoy —que vivo a unos tres kilómetros con vista a la playa— pienso que la más pequeña fluctuación de esa mole podría hacer desaparecer no solo a Arica, sino a todo Chile. 

El día antes del vuelo no había podido dormir, pero durante las doce horas de viaje —en que el tiempo se detuvo porque volábamos en el mismo sentido que el sol— tampoco pude pegar los ojos, mirando hipnotizado por la ventanilla.

Mi impresión más grande fue ver un buque pesquero en mitad del océano; era menos que una hormiga, una especie de átomo, y pensaba con vértigo que adentro de ese punto había personas que ni se imaginaban lo desprotegidas que estaban en ese desierto de agua. 

Entonces me di cuenta de la tremenda inseguridad que es la vida, y de allí salió la Ley de Hierro de Bradanovic: "NADA es seguro, aparte de los cuernos y la muerte".

Empezaron a llegar las fotos
Y también las consultas sobre si estaba vivo y cómo me sentía. Asombrosamente, esta vez el alcohol me perdonó y no me hizo absolutamente ningún mal efecto. 

¿Estaré listo para morirme? A veces los viejos llenos de achaques se levantan un día sintiéndose maravillosamente. Eso se llama "la mejoría de la muerte".

La imagen país
Ese es un invento bastante nuevo; apareció recién por los años noventa cuando a algún publicista ingenioso se le ocurrió que podría sacarle plata al gobierno vendiendo estas ideas de marketing país, marca país y embustes por el estilo.

Curioso, me puse a averiguar de quién había sido la idea. El tipo se llamaba —o se llama— Simon Anholt y fue, al parecer, el avivato original. 

El cuento era que el gobierno podía emprender campañas de propaganda para vender "al país" tal como se vende un detergente o una bebida gaseosa. Y si se ponía suficientes billetes y se contrataba a un tal señor Anholt, o a alguno de sus secuaces, la gente se volvería loca por visitar o comprar cosas de la marca país.

El país considerado como un producto nunca me pareció una buena idea, o al menos una idea decente. Es verdad que con los años algunos países han forjado cierta reputación en algunos campos: la mecánica alemana, la mano de obra japonesa, la inteligencia de los judíos asquenazíes y cosas por el estilo. 

Pero una cosa es ganarse una buena reputación y prestigio haciendo bien ciertas cosas, y otra es vender a los países como un producto de consumo. La imagen país, la marca país y todos esos cuentos son, en el fondo, engaños, caza-giles y propaganda indigna. 

La verdadera reputación y el prestigio jamás se construyen ni son el resultado de campañas de publicidad; todo lo contrario. Al diablo con todos esos charlatanes.

El cerebro lo cree todo
Ahora que anda tan de moda esto de la inteligencia artificial, la mayoría de la gente es convencida y les venden humo con mucha facilidad porque ni siquiera se dan cuenta de cómo funcionan sus propios cerebros. 

El cerebro es muy tonto, en el sentido de que resulta sumamente fácil engañar o manipular a un ser humano. Como dice el poema de Machado: "converso con el hombre que siempre va conmigo"; tenemos un compañero que jamás se nos despega, un hermano siamés que es la mente: yo y mi mente.

Desde los engaños más sencillos, como las ilusiones ópticas o los trucos de magia, hasta manipulaciones increíblemente complicadas. Conversamos con nuestra mente y con los que nos rodean, día y noche. 

Nos engañamos y manipulamos a nosotros mismos y a los demás todo el tiempo. Somos capaces de creer, tenemos una capacidad enorme de creer, necesitamos creer. Por eso existen las religiones, las ideologías políticas, las fábulas y todo eso que a veces nos puede causar tanto daño.

Imagínense el infierno de los que viven con esquizofrenia, escuchando voces todo el tiempo, viendo alucinaciones, arañas gigantes o cosas peores. Muchos viven en una pesadilla que no se termina nunca. Esa es la mente cuando se divierte engañándonos. 

Pero los engaños también nos dan una potencia intelectual gigantesca: gente que se engaña a sí misma o a los demás puede conseguir hazañas extraordinarias. El engaño, en ese caso, se llama motivación; la cosa tiene su lado bueno y su lado malo.

En fin, esas son cosas que están a años luz de la llamada inteligencia artificial, que solo es un remedo constructor de frases, hecho justo para engañarnos con el test de Turing. Yo creo que la idea de Turing sobre la inteligencia era bien pobre y superficial: "la máquina será inteligente cuando consiga engañar a un ser humano". Gran cosa, estúpidos.

Bueno, como decían los viejitos, ya estoy desvariando. A veces, a esta hora, me pongo a escribir cosas dispersas, enredadas y seguramente tontas; pero es lo que hay, lo que tenemos a mano, nada más. Es el hombre que siempre va conmigo el que me juega malas pasadas.

07 enero 2026

Cerrado por mantención

Anoche nos juntamos en mi casa con el profesor Viera (amigo hace 42 años), Tito Torres (fue mi profesor a principios de los ochenta, amigos desde hace unos 35 años). Marco Diaz el arquituerto (amigo desde unos 30 años) y Waldo Gonzalez (ingeniero en alimentos, amigo de hace unos 15 años)

Puros desconocidos. En tan ilustre compañía me tomé solito la botella de prosecco que me auto regalé , tres wiscolas y unas dos cervezas. Preparé otra vez un costillar que me quedó mejor que el del año nuevo y los muchachos se encargaron de asar la carne.

Amanecí como nuevo con la presión muy normal pero con una sed de espanto, que apagué con pura agua de la llave, y no es broma. Hoy no quise almorzar y estoy descansando. EL Templo del Ocio cierra sus puertas para labores de mantención. Hasta mañana.

06 enero 2026

Las viviendas sociales de La Alegría (años 2000-2025)

Ya vimos las dos grandes políticas de vivienda social de nuestra historia reciente: la Operación Sitio entre 1965-1970 y la política de viviendas básicas entre 1976 y 1989.

Ambas fueron políticas muy exitosas ya que la Operación Sitio permitió solucionar el enorme problema de los damnificados, mientras que las viviendas básicas fueron las que prácticamente eliminaron las tristemente célebres poblaciones callampa en Chile.

Es interesante notar que ambas partían de ideologías totalmente opuestas: la Operación Sitio tenía el respaldo ideológico de la "Promoción Popular", mientras que las viviendas básicas seguían el principio de "un bien fundamental que se adquiere con el esfuerzo y el ahorro".

Pese a estas diferencias ideológicas, ambos modelos siguieron prácticamente la misma solución que era que el Estado solo entregaba un "pie" básico que debía ser completado en el tiempo por las propias familias beneficiadas.

El éxito de ambas políticas fue extraordinario considerando la magnitud del problema y la forma en que evolucionaron las cosas. En el año 2000 Chile tenía una porción de su población con vivienda propia bastante alta.

Es fundamental observar las cifras de las últimas dos décadas y media. Entre el año 2000 y 2025, la política habitacional chilena ha pasado de un enfoque de cantidad (erradicación de campamentos) a uno de "integración social y calidad".

Es decir, se empezó a considerar que el Estado estaba en cierto modo "obligado" a entregar viviendas que cumplieran con cierto estándar y ubicadas en barrios "no segregados".

Durante Aylwin y Frei las viviendas sociales se caracterizaron por las "casas Copeva", que en el papel eran mucho mejores que las viviendas básicas entregadas antes, pero en realidad eso se hizo a costa de bajar la calidad constructiva al mínimo.

Se podría decir que fue la era de las viviendas "Aliexpress" con el agravante de los escándalos de corrupción que involucraron al gobierno con familiares de las autoridades.

Hubo toda clase de aberraciones en ese período, incluida la construcción de poblaciones sobre un gran vertedero de residuos altamente tóxicos en Arica. Hasta el día de hoy tenemos niños que nacieron con malformaciones y enfermedades graves, poblaciones quebradas y cosas por el estilo.

En la década del 2000 (Gobiernos de Lagos y Bachelet I): Fue el periodo de mayor volumen constructivo para reducir el déficit heredado. Se entregaban entre 90.000 y 110.000 subsidios anuales para la clase media.

Aquí nació también el programa "Fondo Solidario de Vivienda" para las familias más vulnerables, una de las peores políticas públicas que generaron problemas desastrosos que persisten hasta el día de hoy. Especialmente el regalo de viviendas que luego fueron revendidas o arrendadas para volver a postular a lo mismo.

Este fenómeno lo describí en la entrada "Cuando el Estado se dedica a regalar casas y departamentos". Las viviendas "sin deudas", es decir regaladas, son vendidas a vil precio por los beneficiarios, después ponen a postular a sus parientes y les vuelven a regalar un departamento de 40 mil dólares o más. Y así hasta el infinito.

Es una política ruinosa; sé de alguno que ha comprado casi 80 de estos departamentos "dignos" y "sin deuda", vive como príncipe solo de los arriendos. Los departamentos, pensados para familias indigentes, hoy son ocupados por gente de clase media que los arrienda. Negocio redondo.

En la década del 2010 (Gobiernos de Piñera y Bachelet II): El foco cambió hacia la reconstrucción tras el terremoto del 27F (2010), donde se gestionaron más de 220.000 soluciones de reconstrucción. Posteriormente, se introdujo el Subsidio de Integración Social (DS19), que permitió que familias de distintos ingresos vivieran en un mismo barrio.

Resulta que pese a que entre subsidios y viviendas sociales se han entregado casi 3 millones de "soluciones habitacionales" en el período, hoy tenemos un déficit de 750.000 viviendas, mayor que en cualquier otro periodo de nuestra historia.

Lo peor es que toda esa política ha tenido un costo gigantesco que no tiene relación con los pobres resultados obtenidos. El Estado de Chile tiene tres agujeros negros que se tragan el presupuesto: los ministerios de Educación, Salud y Vivienda.

Todo esto por corrupción, ineficiencia e incentivos perversos que trajo el cambio ideológico de la "vivienda digna sin deuda", la que se ha convertido en una oportunidad para robarle al Estado, aumentar el déficit y el malestar social.

En el periodo 2020 - 2025 se produjo el aumento explosivo del déficit y la aparición de nuevos campamentos gracias a las políticas de Bachelet que detonaron la inmigración ilegal. Entonces se implementó el Plan de Emergencia Habitacional (PEH).

Si algo ha caracterizado las políticas de vivienda entre 2000 y 2025 ha sido la ideología típica de la "sociedad de derechos" que pone énfasis en que es el Estado quien está obligado a regalar viviendas terminadas, grandes, con excelente equipamiento e incluso en barrios donde el suelo es muy caro, basados en la idea que la "vivienda digna" es un derecho de todos.

Pero hasta un niño se puede dar cuenta que eso es materialmente imposible. No existe dinero en el país capaz de financiarle viviendas de esa clase a todos los pobres —más encima regaladas— no hay que pensar mucho en qué termina esa demagogia.

Es algo que pasa en todas las "sociedades de derechos", donde la gente en teoría tiene derechos casi ilimitados, pero en la práctica no tiene ni el derecho más básico.

P.D. me atrase´un poco porque aproveché de tomar una pausa que refresca. No me saluden, o si quieren me saludan pero no les voy a contestar