Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Economía no es negocios

jueves, 3 de febrero de 2011

Tiempo atrás, cuando escribí la entrada Matemáticas no es Ciencia, me quedé pensando que siguiendo la misma idea en algún momento debería escribir algo así como Economía no es Negocios y bueno, como se dijo se hizo. Sin más preámbulos aquí voy:

Que los negocios no son lo mismo que la economía tiene una demostración práctica y bien evidente, basta buscar gente millonaria o muy exitosa en los negocios y entre ellos encontraremos muy pocos economistas (Sebastian Piñera es la excepción). Desde luego, ni un solo Premio Nobel de Economía está entre los Fortune 100. Más aún, encontrar millonarios o personas buenas para los negocios que apenas han ido a la escuela no es un caso raro sino bastante común. Esto muestra que en la vida real, el estudio de la economía no tiene mucho que ver con el arte de acumular riquezas.

La economía es más bien un estudio del comportamiento humano en relación a los bienes materiales, pero de ninguna manera entrega herramientas o recetas para ganar dinero. Se supone que por medio de la educación aprendemos a hacer mejor las cosas: si alguien se educa en medicina podrá operar con éxito y curar a las personas, un ingeniero civil podrá proyectar puentes y edificios mucho mejor que alguien sin esos estudios y así en muchos otros campos ¿por que entonces un economista no tiene mayor ventaja por sobre un alguien sin educación a la hora de hacer negocios?.

Yo tenía la respuesta más o menos burda y la he escrito varias veces acá mismo: que la economía debe ser incierta porque de otro modo el que tuviese alguna receta acumularía riqueza sin parar hasta apropiarse de toda la que existe en el mundo. Bueno, esa es la respuesta corta, pero encontré la respuesta larga leyendo sobre la Paradoja de San Petesburgo, que me quedó dando vuelta desde que la mencionó Ulschmidt en algún comentario años atrás.

La paradoja presenta un problema interesante porque muestra que al usar el dinero no solo tenemos en cuenta la cantidad que ganamos o perdemos sino varias otras cosas que son problemas fundamentales que estudia la economía, por ejemplo:

El riesgo: esta palabra se asocia a conceptos como incertidumbre, falta de información, variabilidad de los resultados de algo, las consecuencias de que algo ocurra o no, la prevención, etc. Existen tres actitudes básicas para enfrentar el riesgo: los tomadores de riesgo (que son los menos), los indiferentes y los adversos al riego. La mayoría de las personas tiene aversión al riesgo y buena parte de la economía es para ayudar a esas personas a manejar su aversión de manera provechosa (teoría de decisiones, programación líneal, cálculo de probabilidades y -en general- todo lo que se considera ayuda para tomar "decisiones racionales" en situaciones riesgosas).

La utilidad: que es la preferencia que le da una persona hacia la ocurrencia de algún suceso, el caso más típico es cuando alguien prefiere aumentar su riqueza antes que disminuirla. No siempre existe utilidad porque algunas veces nos da lo mismo si un suceso ocurre o no, en este caso existe indiferencia.

Los conceptos de riesgo y utilidad están muy relacionados, es normal que a mayor riesgo más utilidad, que los tomadores de riesgo sean pocos y que los que obtienen grandes utilidades tomen grandes riesgos. En este sentido los negocios no se diferencian demasiado de la ruleta o cualquier otro juego de casino. Riesgo y utilidad se unen también en la toma de decisiones, que es cuando uno escoge cual es su utilidad y cuanto riesgo está dispuesto a tomar. Todas las decisiones están rodeadas de incertidumbre.

El valor esperado: es un elemento que se usa normalmente para tomar decisiones con racionalidad económica, un valor esperado es el resultado más probable entre los muchos resultados posibles, el valor esperado también nos indica cuanto vale la pena seguir invirtiendo para evitar la pérdida total.

Existe una historia china de un tigre suelto entre la multitud y un valiente lo sujeta de la cola para permitir que los demás arranquen, la sabiduría consiste en saber cuando soltar la cola al tigre, permitiendo que los demás arranquen y justo antes que se vuelva contra el que lo está sujetando. En términos económicos esto equivale a saber cuando hacer la pérdida y dejar de colocar plata en un negocio, algo más o menos así es el concepto de valor esperado.

Si lo llevamos a matemáticas, podemos tener dos variables (dos bienes para elegir en distinta proporción) y en base a nuestras preferencias trazamos la curva de indiferencia con las distintas combinaciones que nos dan la misma utilidad (satisfacción). Alguien es adverso al riesgo cuando la segunda derivada de su función de utilidad es menor que cero y viceversa.

Pero antes de seguir enredando la cosa hagamos la pregunta del millón ¿sirven todos estos análisis para tomar decisiones que nos hagan más ricos? claro que no. ¿Y para que diablos entonces existe toda la maldita cosa?.

A diferencia de otras ciencias y oficios, saber economía no asegura que ganaremos más plata que alguien que no sepa nada, porque la micro economía es -principalmente- un estudio descriptivo para entender la naturaleza de los problemas económicos, no para resolverlos. Hasta el bruto más ignorante puede tener más éxito en los negocios que un economista, porque la economía puede ser muy buena haciendo autopsias pero mala para predecir. Los fenómenos económicos son demasiado complejos: infinitamente más complicados que cualquier otro de ingeniería o ciencias puras.

Y en macro economía -más normativa- pasa la misma cosa. Desde el mercantilismo de la Edad Media han pasado innumerables teorías y economistas asesorando a los gobiernos del mundo, sin embargo sus errores han -a lo menos- igualado a los aciertos. Probablemente nada hubiese cambiado demasiado si los macroeconomistas no hubiesen escrito una sola línea acerca de nada.

El Japón llegó a ser una economía poderosa en los ochentas usando las ideas mercantilistas de la Edad Media que se creían superadas hace siglos: exportar mucho e importar poco. No hay regla ni teoría económica que no se haya roto y los resultados han sido más o menos indiferentes, excepto la economía marxista que solo mostró fracasos. Es la única teoría que ha tenido algún resultado más o menos claro o consistente.

En fin, así como matemáticas no es ciencia, economía tampoco es negocios. Si lo que le interesa es ganar plata olvídese de toda la economía y aplique los principios de uno de los más famosos billonarios que existen: "Dios sabe que daría todo lo que tengo por tener un poco más", ¡que mejor ejemplo de marginalismo!. O bien "El placer de tener dinero consiste en infundir temor a tus semejantes. No me he hecho rico para que me sonrían por la calle". Ah si quieren pueden ver AQUI la entrevista completa a este famoso billonario, es muy instructiva. Hasta mañana.

PD A propósito, la explicación más simple que he leído sobre la teoría de elección del consumidor puede verse AQUI, si es que a alguien le importa.

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7 Comments:

Blogger Payayita said...

Qué buena la entrevista!
Gracias, Brad.

4 de febrero de 2011, 11:37

 
Blogger Ulschmidt said...

"alguien es adverso al riesgo cuando la segunda derivada de su función de utilidad es negativa" estoy digeriendo esa definición todavía!
muy bueno el reportaje a Burns. Y sobre todo su planteo Tomas.
No se porqué pero su post me recuerda a un anécdota de mi mujer: cuando era niña y su madre la llevaba a un espectáculo gratuito para niños, no le pedía nada. Pero una vez que pagó caras entradas para un circo a ella y sus hermanos, y vió que no se divertían, les pegaba en la cabeza diciéndo "riánse, que las entradas me costaron un montón !"

4 de febrero de 2011, 14:19

 
Blogger mmarq33 said...

Riesgo, esa es la clave.
Aunque no conozco multimillonarios, sí conozco varias personas con un muy buen nievel de ingresos y muchos de ellos en algún momento de su vida lo arriesgaron todo. Se movieron de sus cómodos asientos y arriesgaron todo lo que tenían. Pasaron muchas penurias durante meses o incluso años, hasta que el negocio levantó.
Por ahora no creo tener las agallas para hacer eso, de manera que mis posibilidades de hacerme rico se estrechan día a día.
A no ser que me pegue un rajazo, que también conozco algunos que se lo han pegado. Bueno, y han sabido conducir su suerte.

4 de febrero de 2011, 17:03

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Payayita, Ulshmidt, la entrevista a Burns es una joyita "daría todo lo que tengo por tener un poquito más" jaja, sabiduría pura. Lo de reirse de acuerdo al valor de las entradas es un precioso ejemplo del concepto de utilidad.

La aversión al riesgo como segunda derivada de la función de utilidad, bueno, no quise meterme con esa curva porque todavía no doy con una
explicación buena, pero uno se puede acercar al concepto por analogía: por ejemplo, sabemos que la velocidad es la 1ra derivada del vector posición vs. tiempo (o sea la pendiente de la tangente en un punto o algo así) y la aceleración es la 2da derivada, o sea la variación de la velocidad o la tasa de cambio de la tangente por unidad de tiempo.

Bueno, si suponemos (por fe) que la curva de demanda es algo análogo al vector posición/tiempo, la 2da derivada sería análoga a la aceleración. O sea un adverso al riesgo tendría una especie de aceleración negativa de la demanda y viceversa.

La verdad es que no se si el ejemplo sirve para algo o si enredé más la cosa, pero a veces las analogías nos permiten tener una idea intuitiva del fenómeno que está detrás del cocepto.

O a lo mejor mi analogía es una completa estupidez, quien sabe. Pero así aes como yo me lo explico ;)

mmarq33, si, el riesgo es la clave de todo, sin riesgo no hay ganancia por lo general porque el éxito improbale es escaso y por eso tiene valor. El mix de riesgo/seguridad es una de las pocas cosas que uno puede elegir, todo lo demás es incontrolable.

4 de febrero de 2011, 21:35

 
Anonymous Javier said...

Un economista sabe mañana por que no ocurrió hoy lo que predijo ayer :D

Esa frase me dejó claro para que sirve un economista ;)

7 de febrero de 2011, 22:25

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Exacto Javier, la economía es muy bonita y útil, solo que no es predictiva ;D

8 de febrero de 2011, 02:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Exacto Javier, la economía es muy bonita y útil, solo que no es predictiva ;D

8 de febrero de 2011, 02:29

 

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