Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Cierre de la Universidad del Mar

sábado, 29 de diciembre de 2012


El clasismo en Chile es un tema que hemos tocado varias veces. En nuestro país la gente se identifica con dos clases sociales: la mayoría de los chilenos nos identificamos con clase media y otro pequeño grupo se identifican como flaites. Pueden existir otras clases, pero casi nadie se identifica con ellas. Muy pocos se reconocen abiertamente de clase alta o de clase trabajadora, por mencionar solo dos ejemplos.

Eso de la clase media es lo más extraño que existe. Es una construcción imaginaria que refleja el deseo de homogeneidad de gran parte de los chilenos, en teoría queremos ser todos iguales aunque en la vida real soñamos con abusar y tener toda clase de privilegios, ser más iguales que los demás. Esa es la otra característica chilena -la hipocresía- decir algo pero pensar y hacer exactamente lo contrario es lo más común por estos lados.

El clasismo chileno es curioso, porque no es abierto como en otros lugares del mundo sino solapado. Siendo un país que nunca tuvo nobleza ni aristocracia no podemos presumir de la familia sin caer en el ridículo. Pero somos feroces trepadores sociales, siempre resentidos con el de arriba y basureando al de más abajo. Por eso Chile se parece tanto a un fundo de Talca.

Y finalmente clausuraron, por orden del gobierno la Universidad del Mar. Fue una decisión fácilista, cobarde y muy popular, excepto para los que obtuvieron su título en esa universidad que quedaron automáticamente menoscabados sin importar lo buenos profesionales que puedan ser, pero eso a nadie le importa. La gente pedía a gritos que el gobierno cerrara la universidad y un gobierno gallina -como el que tenemos- se sentó en la libertad de enseñanza con una medida hipócrita que le podría ayudar a subir su precaria popularidad.

La Universidad del Mar no fue mejor ni peor que las demás universidades. De hecho muchos de sus profesores hacían o hicieron también clases en universidades tradicionales nunca cuestionadas, pese a que están repletas de escándalos iguales o peores que los que le enrostran hoy a la Universidad del Mar. Si bien los antiguos dueños, algunos ex marinos y notorios políticos, depredaron de manera descarada el patrimonio al no pagar sueldos ni cuotas previsionales, eso era un problema de responsabilidades personales que nunca debió salir del ámbito de los tribunales.

El gobierno actuó de manera matonesca con su decisión de clausura y pone en duda la existencia de libertad de enseñanza en el país. Cualquier universidad que adquiera mala prensa puede ser clausurada por orden fiscal ¿como puede ser eso? Solo se explica en un país clasista e hipócrita, de escaladores sociales expertos en mirar en menos y sentirse superiores a los demás. La campaña que se hizo respecto de la Universidad del Mar muestra la peor cara de nuestro esnobismo.

Y justamente los más mediocres son los más snob y los mejores ninguneadores. Los pobres diablos que salieron de una universidad de prestigio, que no les agregó nada como personas, se escudan detrás de su diploma tal como la mujer fea y antipática se viste con ropa cara para tratar de disimular su falta de atractivo. Menos mal que las acreditaciones y el credencialismo ya van cayendo en decadencia gracias a la masificación de la educación en todos sus niveles. En fin, lo siento por profesores, funcionarios, alumnos y egresados que se perjudican por una decisión administrativa y discrecional.

El estado jamás debió tener la posibilidad de "permitir" o "prohibir" el funcionamiento de un establecimiento educativo. Mientras tenga esa facultad -que comenzó a operar en los años 90- la calidad de la educación siempre será mala y las universidades serán un club de apitutados, tal como lo es nuestra política. A principios de los noventas los políticos tomaron poder sobre las universidades y ahí se fregó la educación, hasta nuevo aviso. Para terminar, los dejo con esta pildorita de mi diccionario de vanidades, con mi definición del credencialismo:

Credencialismo: Yo soy ingeniero de ejecución (algo asi como los ingenieros técnicos españoles) y cuando estudiaba siempre habían ingenieros civiles que miraban en menos a los de ejecucion, estos a los tecnicos quienes a su vez miran en menos a los obreros los que miran en menos a todos los anteriores.

Ahora, los que hicieron un master miran en menos a los ingenieros civiles pero tambien son mirados en menos por los 'candidatos a doctor' quienes son obviamente muy mal mirados por los que ya han obtenido su doctorado.

¿Y todo termina alli? No señor, recien empieza porque los doctores también se miran en menos, todos entre si segun la universidad donde hayan obtenido su grado y obviamente los de Harvard desprecian a los de Yale y a los de Princeton y viceversa, en tanto estos tres miran con sumo desprecio a todos los demas.

 Pero tambien existe un desprecio implicito entre las distintas promociones dentro de una misma universidad, y no olvidemos que,dentro de una misma promocion cada cual se siente intelectualmente superior a cada uno de sus compañeros y no pierde oportunidad para insinuarlo.

20 Comments:

Blogger Maximo said...

Es cierto, la hipocresía, deporte nacional por excelencia, una vez mas se impone a la realidad y a la verdad.

En la Universidad del Mar, reciben alumnos con 300 o 400 puntos en la PSU, la alternativa sería no recibirlos, lo que echaría por tierra la promesa de los políticos consistente en que la única manera de salir de la pobreza es estudiando en la Universidad.
Entonces: Si se matriculan hay que titularlos como sea, y si no se matriculan hay “descontento social”. Se decidió matricularlos para callado. Ahora hay que buscar un culpable, y que mejor que un “chupasangre”.

Lo del credencialismo es la pura verdad, la mayoría de la gente anda preocupada del resto y no de ellos mismos.

29 de diciembre de 2012, 13:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo no le veo pìes ni cabeza a usar la PSU como sinónimo de "calidad intelectual" de los alumnos. Yo di dos veces la PAA porque la primera vez no me alcanzó el puntaje para entrar a la universidad, en esos años era peor por la restricción de cupos, con 780 verbal y 670 en matemáticas que en esos años no era suficiente para estudiar ingeniería electrónica (vieran ahora).

Pero fui bien competente en matemáticas durante la carrera, siempre estuve entre los buenos alumnos ¿como se explica eso? Ocurre que me aburren las pruebas largas y si no encuentro la solución enseguida lo dejo, es por la manera de ser y no tiene nada que ver con la aptitud o no para estudiar.

Yo no estoy en contra de la masificación de la educación universitaria, al contrario. Con los años he encontrado que los peores de mis compañeros, que tuvieron que contratar abogado para que no los echaran, resultaron excelentes profesionales y muchos de losbuenos alumnos terminamos patos, alcoholicos o lo que es peor haciendo clases en alguna universidad, ese es creo yo el peor destino, aunque socialmente muy agradable.

La masificación está matando al credencialismo y me alegro que así ocurra. Cuando se cumpla eso de "ser más que parecer" creo que habremos logrado solucionar el llamado "problema" de la educación

29 de diciembre de 2012, 14:21

 
Blogger Maximo said...

Tomás. Yo también soy partidario de terminar con la PSU ya que mide la verdad oficial del ministerio de educación. El punto es otro. Una cosa es masificar la educación, que puede ser bueno o malo dependiendo de que se estudie y a costa y riesgo de quien, y otra cosa muy distinta es meter a los alumnos a la fuerza a la Universidad, y lo que es peor, egresarlos a la fuerza. Es cosa de ver los resultados de la prueba Inicia de pedagogía. El 69 la reprobó, el 29% salio “reguleque” y solo el 2% la aprobó.

Hoy, a muchos alumnos les entregan un título de mentira, el que en cualquier país medianamente civilizado no tendría ningún valor. Eso no es masificar, es mentirnos a nosotros mismos.

29 de diciembre de 2012, 15:13

 
Blogger EDO said...

El problema viene de mas atras....si en la basica y media enseñaran realmente algo que valiera la pena para ganarse la vida en el futuro no habria que estudiar mas....

Ahora que manera de haber gente que le gusta engañarse...si con 300-400 puntos quiere decir que realemnte no sabes nada y esos son los estudiante de la U del Mal...gente que realmente no sabe ni donde esta parada...20000 ilusos compraron una lilusion que los dejo en la ruina...era tan fetida la U del mal que hasta los del gobierno que les gusta el libre mercado tuvieron que cerrarla pq el olor no se aguantaba.....ojala esto sirva para que ahora las ues (estatales y privadas) hagan las cosas bien y tengamos buenos servicios educativos...eso.

29 de diciembre de 2012, 15:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo creo que es muy complicado medir el conocimiento o las capacidades, cuando yo he enseñado me complica mucho porque se cae fácilmente en falacias y sobre-simplificaciones muy parecidas a las que se hacen en economía para "probar empíricamente" algo.

Te pongo un ejemplo: está de moda asegurar que "el x% de los estudiantes universitarios no son capaces de comprender lo que leen" (donde x>60 a veces). Eso es una estupidez mayúscula y obviamente falso: lo que pasa es que dan muy bajo puntaje en "pruebas de comprensión de lectura" y aquí viene el detalle, porque son los instrumentos mal diseñados, junto con la histeria popular siempre lista para estigmatizar, satanizar y mirar en menos. Creo que ese es el verdadero problema de la educación: muchos brutos que se creen superiores, pruebas mal diseñadas o que tratan de medir lo que no es medible, etc.

29 de diciembre de 2012, 16:02

 
Anonymous JMS said...

Uno de los problemas más grandes, es la evaluación del mínimo requerido para algo... Creo que todos esperamos que, llegando de emergencia a un consultorio o clínica, nos atienda un médico adecuadamente preparado para atender una emergencia (inconsciente y de emergencia no hay como ejercer un derecho a elección).

Por otra parte, no son tantas las profesiones donde tomar una decisión instantánea tiene tanta importancia (vidas de por medio) por lo tanto, si un ingeniero es de la Universidad de Chile o de la del Mar, será el empleador que lo contrata el que evaluará si el tipo es o no apropiado a las necesidades de la pega que ofrece...

Así que concuerdo en la molestia que significan estas pruebas niveladoras como el SIMCE o la PSU, y que un tipo que puede llegar a ser un buen médico o un buen abogado o un buen ingeniero, no necesariamente va a mostrar buenos resultados en esas pruebas estandarizadas.

Pero también me molestan declaraciones como la del decano de medicina de la Universidad del Mar, diciendo que ellos no preparaban médicos para la clínica Las Condes, sino que para los consultorios públicos... Esa declaración amerita que de un sólo plumazo se cierre, al menos, esa facultad...

Del resto, creo que hay que evaluar más caso a caso. Y no sería malo que la educación básica y media ayudara a los jóvenes a evaluar con cuidado dónde y como invertirán los siguientes años de educación...

Salute!

29 de diciembre de 2012, 16:48

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Concuerdo estimado pontífice, la medicina es un tema espinoso en muchos sentidos y donde también creo que debe haber un cierto examen validante. Eso no impide que existan médicos mejores y peores y que los peores no solo salgan de la universidad xx, no hay que olvidarse de las preguntas que "se filtraron" para algunos aspirantes de la U de Chile al examen nacional validante. También recuerdo del caso de una famosa clínica donde al juez lo operaron de la pierna equivocada y hay miles de errores y mala práctica por el estilo en todo es espectro de las universidades. Igual, creo que es uno de los pocos casos donde se justifican exámenes validantes y deberían ser tomados por alguna entidad de preferencia internacional, para evitar los chanchullos.

Las demás carreras claro, caso a caso pero de preferencia sin ningún tipo de restricción ni supervisión del gobierno, eso solo consolida monopolios y favorece las prácticas que vemos ahora.

29 de diciembre de 2012, 16:56

 
Blogger Ulschmidt said...

Creo que la clave de estas cosas no es privado o público sino la participación de la profesión. Los privados pueden encandilarse con un negocio y el Estado fiscalizar mal por impericia, corrupción o porque es satisfactorio darle el gusto del título universitario a muchso electores. Lo mismo desde la Universidad pública.
El fuero docente - que debe cuidar su prestigio, y me refiero a los profesores acreditados y no al "dueño" de la Universidad - y los egresados o colegios profesionales deben tener una participación. Los egresados deben prestigiar su casa de estudios, de allí salieron ellos mismos, y no están apurados por competir con miríadas de jóvenes colegas. Los mejores entre ellos además pueden orientar a la Carrera hacia las verdaderas novedades y especialidades que requiere el moderno ejercicio profesional.

29 de diciembre de 2012, 17:03

 
Anonymous Javier said...

La embarrada ya está, una Universidad con pésimos profesionales a cargo mas la incompetencia y corrupción del gobierno dejaron a miles de estudiantes malos para la PSU pero esforzados (la mayoría imagino) sin el sueño de la educación superior y endeudados.
Ahora le corresponde al Estado (es decir, nosotros los giles como dice el Patriarca del blog) arreglar el entuerto que ellos iniciaron con la corrupción en la acreditación y terminaron cagandola con el cierre de la Universidad.

29 de diciembre de 2012, 18:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt,la tutela profesional es sumamente complicada. Tal vez sea aceptable en medicina donde el cuerpo de conocimiento requerido es más extenso, yo incluso dudo que lo sea en ese caso. El colegio médico de Chile actúa con el mismo espíritu de mafia que la mayoría de los colegios profesionales, donde se cobijan normalmente no los mejores sino los más mediocres a aprovechar el poder de veto que se les ha otorgado.

Si, es muy importante que los egresados mantengan en contacto con las universidades y que exista realimentación, pero es muy peligroso y dañino cuando adquieren el poder para vetar. Los colegios profesionales perdieron su poder en Chile en los ochentas junto con los sindicatos, cuando dejaron de tener colegiatura obligatoria y hoy nadie los extraña. Nunca he escuchado que alguien en Chile los recuerde como gran cosa.

El poder de los profesores, también es cosa dudosa. La historia de las universidades y los dos modelos es muy interesante y tiene que ver con eso. Creo que voy a escribir una nueva entrada con esa historia.

Javier, como de costumbre pagaremos nosotros, los giles, por un asunto donde el gobierno usó a la opinión pública para ganar unos puntos de popularidad en las encuestas. Me parece pésimo.

29 de diciembre de 2012, 18:36

 
Anonymous Anónimo said...

Lo que salta a la vista es improvisación en la solución al problema de los 10K o 15K estudiantes que quedaran sin su Universidad. No parece claro un procedimiento para estos casos, por parte del Mineduc o quien sea, es como que se incendio la villa, y hay que ir viendo donde allegar a las familias, conversando con los posibles hospederos y tu para aca y vos para allá. Nadie dice, según el manual X capitulo X.1 corresponde esto, bla, bla bla.

Y tampoco me queda claro que haya sido miel sobre hojuelas cerrar (dentro de un plazo) la Universidad, porque hoy los alumnos se tomaron el campus en Reñaca, y con barricadas bloquearon accesos a Viña del Mar. Y ya vendrán mas acciones.

También estamos muy de acuerdo que la ex PAA hoy la PSU, etc. no aseguran nada hacia el futuro; hay como saben, miles de casos en que los primeros puntajes en las listas se fueron cortina dentro de la facultad mucho antes que los del medio e incluso que los que estuvieron en lista de espera, porque lo mas importante es la voluntad. Lo que se debe medir son competencias, no solo conocimientos, y esto es correcto para validar mas adelante que sabes realmenta HACER, dentro de un entorno real, social y cambiante.

Finalmente, alguien debiera decirme si el Mercado aquí se autorreguló o que pasó. Sospecho que a los mismos clientes les importa un pepino la calidad, porque van solo preocupados de que les entreguen cuanto antes (queremos evaluaciones fáciles y muchas oportunidades, si el docente se pone pesado lo evaluo mal, etc. el Título o cartón. Es la hipocresía.
ivanr

29 de diciembre de 2012, 19:33

 
Blogger Nervio said...

Y bueno, normalmente opinaria otra cosa... pero como no hay que aserruchar la rama donde uno esta parado...

"que cierren la mayor parte de la competencia y que me suban el sueldo carajo"

29 de diciembre de 2012, 19:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ivan, en las universidades es muy difícil hablar de mercado porque son un grupo monopólico consagrado por el estado. En los ochentas se intentó el modelo americano de libre creación de universidades con requisitos mínimos pero en los 90s los políticos cerraron la puerta con tranca, no sin antes asegurarse de armar sus propias universidades para gozar de esta posición monopólica.

De momento que el estado adquirió este poder monopólico apareció un montón de nuevas obligaciones, que crecieron a medida que los beneficiados con el monopolio empezaron a exigir crédito fiscal para todos.

El crédito para todos no era mala idea en principio, pero al no estar ligado al rendimiento académico ni tener normas estrictas de cobranza se ha ido convirtiendo en un potencial agujero negro, donde se irán a la basura muchos millones de los impuestos en el futuro, porque los incobrables seguirán por siempre.

Este crédito ha sido la base de muchos problemas graves como por ejemplo la burbuja de los aranceles, donde las universidades suben los precios que se reparten en salarios esplendidos para los profesores, algunos muy merecidos como el de mi gran amigo el Dr. Nervio y otros sueldos que ya no son excelentes sino principescos, además de injustificados en el caso de los directivos de las universidades.

El crédito masificado ha tenido efectos muy perniciosos, es responsable directo de la baja en el nivel de exigencia, del menor interés por aprender de los alumnos, etc.

Hay que recordar que en los ochentas el crédito universitario era excepcional, ligado a los alumnos más pobres y de buen rendimiento académico. Ahora es parte de las "conquistas sociales" y será muy difícil de erradicar, está en la base de la corrupción, las cuchufletas de acreditación y muchos otros efectos indeseables que han ido apareciendo con el tiempo.

29 de diciembre de 2012, 19:56

 
Blogger Nervio said...

Una de las cosasa mas interesantes es que un buen o mal profesional se ve despues de tener el titulo. Por mi que dejen que los nenes de la u del mal entren a la universidad que se les cante y los acepte... si pueden sobrevivir ... sobreviven. si no, no.

29 de diciembre de 2012, 19:58

 
Blogger Nervio said...

Un problema de las dichosas acreditaciones son los incentivos perversos. Antes los que se tenian que ir se retiraban en primero o segundo. ahora se castiga a las ues si no hay retencion, y si no hay titulacion en las fechas n y n+1... cuanto corto... en todos lados se rebaja la vara hasta tercero... y los que se van se van endeudados, sin saber nada util y con 3 a 5 años menos de vida-

29 de diciembre de 2012, 20:52

 
Anonymous Claudio said...

Tiene razón Nervio cuando señala a la retención como un incentivo perverso. Además de ése hay un montón más de incentivos perversos que destruyen el vínculo entre esfuerzo y recompensa, enviando señales negativas a los alumnos.

La universidad debiera ser para los más capaces y punto. La PAA y la PSU, pueden tener muchas deficiencias, pero como herramientas de diagnóstico aplican plenamente, sobre todo cuando se hacen las correlaciones entre puntaje de ingreso y rendimiento académico en la universidad. La correlación es prácticamente una línea recta.

La gente que tiene menos de 550 puntos tiene que optar por profesiones técnicas, muchas de ellas mejor pagadas que las otras.

Por otra parte, los doctorados y todo el resto de postgrados sólo sirven para el mundo académico, no tienen valor para la gran mayoría de las empresas.

Como señala Máximo, masificar la entrega de títulos es mentirnos a nosotros mismos. Es hacernos trampas en el solitario.

29 de diciembre de 2012, 21:25

 
Blogger Ciro Cárdenas A. said...

La primera vez que entré a la universidad (a Derecho en la Chile) tuve que rendir una prueba en la facultad respectiva. El Bachillerato no servía sino para la llamada Licencia Secundaria, es decir, para nada.

Como esa prueba era específica de frentón, cero problema. Los que la rendimos sabíamos a lo que íbamos y de entrada quedaba claro si teníamos o no dedos para el piano. Ya en clases el nivel era bastante parejo y era raro encontrarse con alguien que no tuviera nada que hacer allí.

Cuando volví a la universidad fue para estudiar materias técnicas, y tuve que rendir la PAA y la específica de matemática. Una vez en clases, el desastre era terrible. Muchos compañeros cayeron en la carrera porque creyeron que les gustaba y aprovecharon su puntaje, pero no dieron pie con bola.

Experiencia personal: las pruebas generales son una babosada. Hacen perder tiempo a la gente, la desorientan y sirven solamente para que los apitutados del esquema cobren sueldo por dejar la tendalada.

29 de diciembre de 2012, 21:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sin duda que las acreditaciones generaron una serie de incentivos perversos, el sistema desde su diseño es pésimo y tuvo muchas consecuencias inesperadas.

Claudio, lo que dices sobre que la universidad no debe ser masiva y estar solo disponible para "los más capaces" es una de las dos concepciones claves acerca de como "debería" ser la universidad. Tiene raíces históricas y es muy compartida por los profesores universitarios, yo no la comparto mucho por razones largas de explicar, prefiero una educación universitaria masiva y menos exigente, aunque si más práctica.

Es un gran debate, me motiva a seguir un poco con lo mismo, voy a colocar algo de historia de las universidades y una comparación entre LatinoAmérica y USA, lo de los postgrados de acuerdo contigo, pero eso es por la deformación que ha tomado el asunto. Creo que un doctor debería servir para algo más que hacer clases.

Ciro, completamente de acuerdo sobre las pruebas estandarizadas. Te pongo el ejemplo de "60% de los universitarios no comprenden lo que leen", bueno, eso se basa en pruebas estandarizadas de comprensión de lectura y ¿sabes que? yo tengo un PESIMO rendimiento en esa clase de pruebas, eso que he leído mucho durante toda mi vida y me jacto (tal vez sin razon) de comprender bien lo que leo.

¿Que pasa entonces? Que los instrumentos no sirven, no miden lo que dicen medir. Uan vez se lo comenté a un profesor que trabaja diseñando esas pruebas y vino a dar un curso en Arica y fue como si le hubiese mentado a la madre, me dio una conferencia interminable "demostrándome" que los diseños de las pruebas de comprensión de lectura eran técnicamente correctos. Pero lo siento profesor, sigo pensando que está trágicamente equivocado. Una cosa es que el instrumento esté "técnicamente" bien diseñado y otra MUY DISTINTA que ese instrumento mida realmente lo que dice medir.

29 de diciembre de 2012, 21:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Donde dije "Creo que un doctor debería servir para algo más que hacer clases" debo agregar "e investigar, de la manera que se entiende la investigación en Chile"

29 de diciembre de 2012, 21:43

 
Anonymous Wilson said...

Existe una especie de fetichismo con los test, se cree que miden lo que pretenden medir, la verdad es que "miden" solo, y nada mas que, las respuestas al test. Otro tema es el arte de relacionar esas respuestas con lo que se pretende saber.

29 de diciembre de 2012, 22:23

 

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