
Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.
Lo escribió el gran Jorge Luis Borges, quien más, en 1966. Un gran texto que debríamos tener siempre presente. Ayer fue el Día del Ejército y como todos los años la Parada Militar, más o menos la misma ceremonia que recuerdo desde que era chico. Como siempre desfilaron primero las escuelas de oficiales, seguidos por las de suboficiales, después se presentó
la fuerza, representada por los principales regimientos de la zona central y este año desfiló un batallón de cada una de las seis divisiones que hay en Chile, por la sexta división -que debe ser la más poderosa del país- desfiló un batallón del Regimiento Rancagua de Arica. No mostraron ningún armamento nuevo, ni un solo Leopard, ni un Humbee, ni un cañón ligero Vulcan, solo las antiguas cureñas de 1900 tiradas por caballos, está bien no ostentar pero tan poco equipo hizo el desfile bien aburrido.
Anécdotas como siempre: cuando el jefe de las fuerzas iba a caballo al trote ligero a pedir autorización a la presidenta para terminar el desfile, el animal iba dejando alegremente un reguero de caca, bien simbólico. Todos los años espero a ver si siguen usando el Ford Galaxie 500 que transporta a los presidentes en estas ocasiones desde los años 60, efectivamente, llegó el mismo auto. La parada es una excelente ocasión para mostrar algunas cosas que permanecen en Chile.
El 19 de septiembre se celebra el
día de las glorias del Ejército, durante muchos años yo era bien resentido contra los militares, más que nada por prejuicios políticos porque jamás había conocido a alguno ni menos entrado a un regimiento. A mediados de los 90
pitutié en algunos regimientos vendiendo mis programas para centrales de compras, conocí mucha gente y me hice de un montón de amigos. Ahora admiro mucho al Ejército, creo que es el único servicio público que funciona bien. Si fuera por mí, reduciría el estado a las FFAA y de orden, para todo lo demás el estado es un desastre, puro derroche y robo.
Bueno, ya no debe quedar ninguno de mis amigos en servicio, ni siquiera existe el antiguo
Regimiento de Artillería Nro 6 Dolores donde la pasábamos tan bien, me imagino que las nuevas generaciones deben estar celebrando su aniversario en el Rancagua, el Huamachuco y el Matucana. Mis saludos para todos ellos, no es fácil ser milico, es una vida muy sacrificada y que exige una vocación enorme. Durante muchos años hubo militares en puestos públicos clave en Chile, yo conocí a un montón que salieron exactamente con la misma plata con que llegaron ¡que diferencia con los ladrones que tenemos ahora en la política!, ahora roba hasta el gato.
El Coronel retirado don Manuel Castillo Ibaceta, Alcalde de Arica durante casi 15 años vivió siempre en su modesta casa cerca de la universidad, da rabia comparar
como viven ahora los alcaldes y ex alcaldes. Para que hablar de los parlamentarios.
El Coronel Odlanier Mena le salvó el pellejo a mucha gente en Arica cuando andaba el grupo de locos de los "servicios de seguridad" asesinando a destajo, ahora -ironías de la vida- lo tienen enjuiciado, el resentimiento político es ciego y no tiene memoria. No conocí personalmente a ninguno de los dos pero los considero buenos ejemplos del milico sacrificado y correcto. Los demás opinen lo que quieran, esa es mi opinión. Mis saludos para todos los de las FFAA y particularmente del Ejército en su día, son las únicas instituciones fiscales que valen la pena. Hasta mañana.
Post Data:
Ford Galaxie XL, auto presidencial de Chile desde la visita de la Reina Isabel de Inglaterra en 1966, motor 427 (7.000 cc). Si hacen click para agrandar y se fijan en la placa patente, su número es EL-2801, durante el Gobierno Militar usó la misma patente de San Miguel del gobierno de Allende ¿como pasó la revisión técnica? son 7.000 cc no catalíticos. La foto es gracias a la inadvertida cortesía de Valo-Wikipedia
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