
Si alguien me hubiera dicho cuando tenía 17 años que podría tener acceso a los mejores libros del mundo sin gastar un cinco y ni siquiera moverme de la silla, habría pensado que hablaba con un loco. Sin embargo aquí lo tengo, a un click de distancia millones de los mejores libros del mundo, que increíble. Ayer me bajé un compendio de La Riqueza de las Naciones, la gracia es que se trata de una traducción del año 1803, a pocos años de la muerte de Adam Smith y conserva los giros de la época y todo eso, asombroso.
Mucho más increíble es pensar en los millones de personas que usan Internet para seguir a la Arenita en el Twitter, ver chascarros en Youtube o los chistes de porlaputa.com ¡teniendo la mejor biblioteca que jamás ha existido al alcance de la mano! Todo el conocimiento, el mejor talento, los mejores artistas, nunca lo hubiera imaginado, en fin, para que sigo.
Estaba leyendo el libro
El Tao de la Física de Fritjof Capra, justo en la frontera entre la ciencia y la despreciada pseudo-ciencia. Nunca me ha gustado ese concepto de pseudo-ciencia, pero bueno. Lo que hace
respetable al libro es que su autor tiene las credenciales propias del estableshiment: PhD de la Universidad de Viena y Director por muchos años de un centro en la Universidad de Berkeley.
A mi me gusta mucho la física y algo he leído de la filosofía china -ayudé a Tom Wilke en la traducción del Tao Te King- así es que se supone que el libro me debería entusiasmar, la verdad es que no me convenció por completo pero tiene capítulos bien interesantes.
Especialmente cuando relata como se ha ido desarrollando la filosofía occidental, donde hasta principios del siglo XX reinaban Aristoteles, Descartes, Bacon, y se pretendía que el correcto razonamiento lógico era la única forma posible de alcanzar el "conocimiento verdadero".
Fallaron, porque a comienzos del siglo XX empezaron a aparecer descubrimientos físicos que ponían en duda ideas fundamentales que se consideraban evidentes hasta ese momento. Es curioso como la física moldea a la filosofía, tal vez siempre fue así pero antes algunas cosas parecían tan evidentes que nadie se las cuestionaba.
Por ejemplo el principio de causa y efecto que hasta el día de hoy la mayoría de la gente lo acepta como un hecho indudable. Pero la condición para que ese principio se cumpla siempre, es que exista un tiempo absoluto,"El tiempo absoluto, verdadero y matemático -decía Newton-, en sí mismo y por su propia naturaleza, fluye de un modo uniforme, sin ser afectado por nada externo a él".
Resulta que el tiempo no era absoluto, es afectado por la velocidad y la geometría, incluso hay lugares donde el tiempo no existe -en las cercanían de un agujero negro- y antes del Big Bang, que es la mejor hipótesis que tenemos hasta el momento, no existía el tiempo en ninguna parte ¿como podría haber causa y efecto donde no hay tiempo o este no es para nada absoluto?.
Mucho peor fue cuando apareció la Teoría Cuántica, donde la idea evidente del "mundo material", hecho de minúsculas bolitas duras e impenetrables tampoco existe. ¿Que queda de las teorías de Aristóteles y Descartes, con su división entre espíritu y materia? Si ahora vemos que la materia, como se entendía antes, no existe porque el principio de equivalencia dice que la materia es solo energía. Newton también escribió:
Me parece probable que Dios, en un principio formase la materia en partículas sólidas, duras, impenetrables, móviles, con ciertos tamaños y formas y con otras propiedades -como su proporción en el espacio- tendientes en su mayoría a cumplir la finalidad para la cual fueron formadas. Siendo estas partículas sólidas, son incomparablemente más duras que cualquiera de los cuerpos porosos compuestos de ellas, de una dureza tal que incluso nunca se consumen ni se rompen en pedazos, no existiendo ningún poder que sea capaz de dividir lo que Dios, en su primera creación hizo uno.
Con todo respeto por Newton -que se lo merece- esas ideas parecerían tremendamente ingenuas a un físico de hoy. Para que decir lo que escribió después Laplace, convencido de la evidencia del principio de causa y efecto:
La mente que en un momento dado conociera todas las fuerzas que actúan en la naturaleza y la posición de todas las cosas de las que se compone el mundo-suponiendo que fuese lo suficientemente amplia como para poder analizar todos estos datos- abrazaría en una misma fórmula a los movimientos de los cuerpos más grandes del universo y a los de los átomos más pequeños. Nada sería incierto para ella, y el futuro, al igual que el pasado, estaría presente ante sus ojos.
La teoría cuántica fue el más grande fracaso de Einstein, quien irónicamente la fundó y hasta le puso el nombre. Había un problema físico casi insoluble al estudiar la luz, que a veces aparecía como partícula y en otros experimentos como onda, o sea era material e inmaterial a la vez. Einstein dio con el modelo diciendo que la energía se transportaba en paquetes (cuantos) que se comportaban como partículas. A estos paquetes de energía sin masa Einstein los llamó cuanto de luz y luego le pusieron fotones.
No se imaginaba la caja de Pandora que estaba abriendo: un equipo de científicos de Suecia, Dinamarca, Inglaterra y otros países se pusieron a trabajar en la idea hasta que llegaron a mostrar que la materia, en su estado más básico, no es "material" sino solo una probabilidad, que se comporta con las mismas características de una onda, la ecuación de onda de Schroedinger y la indeterminación de Heisenberg pusieron los fundamentos de la nueva física que Einstein fundó aunque jamás quiso aceptar.
Mucho de lo que se deriva de la física cuántica contradice las ideas de realidad de la filosofía tradicional. No existe una realidad material independiente de todo observador. "...el ideal clásico de una descripción objetiva de la naturaleza ha dejado ya de tener validez. La separación cartesiana entre yo y el mundo, entre el observador y lo observado, no puede hacerse cuando se trata con la materia atómica. En la física atómica, nunca podemos hablar de la naturaleza sin, al mismo tiempo, hablar sobre nosotros mismos".
Por eso según los descubrimientos la física moderna, la tradición filosófica de Aristoteles, Descartes, Bacon, etc. hasta Russell, es solo una explicación restringida, no puede atribuirse verdad ni validez general, no concuerda con el mundo que observamos. Claro que puede ser útil dentro de un rango, como es útil la mecánica de Newton para balas de cañón, cohetes o bolas de billar, pero la pretensión de verdades evidentes es solo eso, una pretensión.
Ah parece que se me pasó la mano, esta vez si que me alargué demasiado y ni siquiera he llegado a que tiene que ver el Tao en todo esto. Mejor lo dejo hasta aquí por ahora, hasta mañana.
Etiquetas: fisica, tao