Para que se usa la IA
Hay muchas quejas sobre la inteligencia
artificial por estos días; la mayoría son de gente que —igual que yo— conoce
el proceso muy superficialmente y la ha estado probando para asuntos triviales
como manipular imágenes o hacer preguntas más o menos descabelladas, esperando
respuestas geniales.
Como dije, yo también tengo una comprensión muy superficial y confusa sobre los grandes modelos de lenguaje, los agentes y todo lo demás, cosas que apenas entiendo. Pero cada vez que aparece alguna novedad tecnológica accesible, lo primero que me pregunto es: "¿para qué diablos me puede servir esto a mí?".
¿Para qué me sirve un computador?
Recuerdo que desde mediados de
los años 70 me entusiasmé mucho con la programación. En 1979 tuve acceso por
primera vez a manipular un RadioShack TRS-80; arruiné un programa, borré mucha
información y comprobé en primera persona eso de que "echando a perder se
aprende".
Al dueño del computador, un industrial ariqueño, no le debe haber hecho ninguna gracia, pero me arranqué a tiempo y tuve la suerte de no volver a verlo hasta muchos años después, cuando ya se le había pasado el enojo.
En 1981, creo, Gabriel Abusleme me prestó un computador Casio FX-9000P para llevarlo a mi casa y que viera qué se podía hacer con él para una exposición que habría en Arica con empresas de todo Chile. Hice unos programitas muy simples que mostraban curvas moviéndose por la pantalla, cosa que causó sensación.
Ya me había convertido en vendedor comisionista de esos exóticos juguetes y recién entonces apareció mi gran problema: ¿para qué le podría servir a alguien? Cada máquina costaba como 3.000 dólares, si mal no recuerdo, y nadie iba a gastar esa plata para ver el maldito dibujo moviéndose en la pantalla.
Bueno, le encontré utilidad haciendo programas de inventarios y cuentas corrientes, que cubrían una necesidad muy importante en la Zona Franca y el comercio local.
Después fui haciendo variantes de esos programas para tribunales, la cárcel y varias otras aplicaciones: todas eran básicamente el mismo programa de inventario o cuentas corrientes con algunas modificaciones.
Gracias a eso comí y tomé muy bien durante más de diez años. Además, cumplí con lo que entonces era el sueño imposible de mi vida: viajar por todo el mundo sin sacar un peso de mi bolsillo. Todo gracias a que encontré para qué sirve.
¿Y para qué me sirve Internet?
Después apareció Internet, que al
principio era extremadamente lenta, cara y rudimentaria. Las aplicaciones como
Archie, Gopher y otras por el estilo no eran lo más atractivo del mundo. De
nuevo tuve que pensar: "¿y esto, para qué me sirve?".
Entonces me encontré con los servidores de Usenet y los Newsgroups, que fueron mí fuente de entretención, aprendizaje y me permitieron conocer a innumerables amigos; con varios de ellos nos seguimos frecuentando en este Templo del Ocio: Wilson, Triministro, Sigfridus y otros más que se asoman de vez en cuando.
Las News no solo me dieron entretención y amistades, también me trajeron plata y aventuras de esas que no se pueden publicar pero tampoco olvidar. Estuve por allá desde 1998 hasta 2021, nada menos que 23 años si la cuenta no me falla. Encontré al fin para qué servían.
¿Y la Inteligencia Artificial?
A mediados del año pasado empecé a
interesarme en ChatGPT y otros servicios gratuitos de inteligencia artificial.
Me parecieron interesantes, hice las típicas estupideces que hace todo el
mundo y, cuando se me agotó el interés por eso, me volví a hacer la misma
pregunta: "¿y para qué me puede servir esto a mí?".
De partida no era algo para entretenerme. Claro que algunos se entretienen haciendo memes y cosas por el estilo, o experimentos lingüísticos tontos para "ver qué responde", pero a eso ya no le veo ninguna gracia; no tardé nada en aburrirme.
Sin embargo, al igual que las veces anteriores, de manera casi natural le he ido encontrando utilidad. La más obvia es que me sirve cada vez más para escribir en el blog. Cuando tengo que mostrar algún dato que no recuerdo, le pido que me lo recuerde citando la fuente.
Cuando tengo ideas dispersas, le pido que las organice y les dé una forma lógica. Gemini —que es lo que estoy usando— no es bueno para redactar, pero sí es rápido y eficiente en organizar ideas dispersas; también me sirve mucho para eso.
Además, me ha eliminado un gran dolor de cabeza: los errores de tipeo, ortografía y sintaxis. De un tiempo a esta parte, las entradas que estoy publicando salen mucho más limpias gracias a mister Gemini, mi coautor.
También la uso para que analice mis datos de alimentación, ejercicios, patrones de sueño, presión arterial y cosas así. No confío ciegamente en esos informes --los tomo con un granito de sal-- pero me da algunas ideas generales rápidamente.
Ah, y para ayudar con escritos legales también es espectacular, hice una contestación de demanda excelente con Gemini, el abogado quedó turulato al leerla.
Para qué no sirveLo que tengo claro es que no sirve ni hay que usarla para pedirle que emita juicios o que haga análisis profundos; incluso los datos que presenta muchas veces son simplemente falsos, siempre hay que corroborarlos antes de usarlos para nada.
Encontré este interesante artículo de Víctor Unda, de la Universidad del Estado de Washington y, si no recuerdo mal, amigo de los años de Usenet. Allí Víctor plantea que la IA es algo hecho para simular el razonamiento, pero no es capaz de emitir juicios propios, mucho menos basados en valores éticos.
El problema es que ha sido creada como un negocio y, como tal, muy pocas veces admite que no puede responder una pregunta; tiende a contestar siempre, aunque sea solo una mentira creada por proximidad estadística de las palabras en la frase de respuesta.
Eso es lo que llaman "alucinaciones" de la IA; yo lo llamaría más bien mentiras. Igual que las personas que cuando les preguntas por una calle y no la conocen, te contestan cualquier cosa con tal de no quedarse callados.
En resumen, poco a poco estoy encontrando para qué me sirve, a ver si con el tiempo me sirve para ganar plata como pasó con la programación y con Internet.
Por mientras, mi socio y coautor mister Gemini ya me está pagando, al menos con unidades de satisfacción. Con sus alucinaciones y todo me ayuda bastante a escribir estas tonteras. En una de esas mi socio y coautor tal vez me traiga un par de lucas, en un lejano futuro tal vez. Veremos, nunca se sabe.
P.D. A propósito de off-topic, acaba de llegar mi estimación étnica actualizada a partir de mi prueba de ADN. Se supone que cada vez se hace más precisa porque calcula con mayor número de datos; esta vez quedó así:
- Español, Catalán y Vasco: 48%
- Balcánico: 16.8%
- Chileno: 11.8%
- Portugués: 8.1%
- Europa Oriental: 6.9%
- Sur de Centroamérica: 5.2%
- Sardo: 1.3%
- Germánico: 1.2%
- Griego y Albanés: 1.1%
No hay grandes novedades y concuerda bastante bien con los datos genealógicos que tengo en el árbol.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
"Send me a postcard, drop me a line
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me
When I'm sixty-four"