
(Publicado originalmente el 16 de noviembre de 2010)
Las cosas nunca salen como uno espera, pero al final, de alguna manera todo se arregla. Cuando yo tenía unos 17 años y estudiaba en el Liceo de Ancud tenía todo planificado: me iba a estudiar ingeniería electrónica en la Universidad Santa María y después volvería a Ancud, trabajando en Entel me codearía con la aristocracia local, me engrupiría a las minas y con eso sería feliz comiendo perdiz. No pasó nada de eso, excepto lo de la electrónica que cuando terminé de estudiar ya no me interesaba. Que cosas.
Nada ha salido como pensaba. En la universidad yo soñaba con viajar al oriente y dejar a todas las minas impresionadas con mis historias. Claro que viajé, pero apenas llegué de vuelta y trataba de contar algo las mujeres encendían la alerta de aburrido, en realidad querían hablar sobre ellas y que yo las escuchara impresionado, no necesitaba viajar para eso.
Pensé que siendo gerente de una empresa, con capacidad para contratar y despedir, las minas se me iban a insinuar para conseguir trabajo a cambio de cuchi-cuchi, tampoco. Y para que hablar cuando empecé a hacer clases y pensaba que tal vez por una buena nota... mucho menos. Nada funciona como uno espera.
En cambio yo siempre fui un convencido que iba a vivir solo y auto suficiente. Mi peor pesadilla era convertirme en un hombre de familia, de esos macabeos que andan alabando a su mujer y hablando de sus hijos como si fueran unos pequeños Einstein. Y acá estoy, no vivo solo, ni mucho menos autosuficiente, con la Pilar llevamos como 30 años juntos -ya perdí la cuenta- y efectivamente, soy un family guy. Que diablos, lo único que me falta es convertirme en un maldito macabeo y empezar a hablar maravillas del Tomás Jr.
En todo caso he tenido toneladas de buena suerte, un amigo me dijo hace un tiempo que le asustaba que todo le estuviera saliendo tan bien, a mi no me asusta pero -a veces- no deja de preocuparme. Pensándolo bien he tenido de todo, menos plata.
Ahh, los "planes". Si tan solo la vida pudiera ser tan fácil como nuestros deseos. Yo también recuerdo haber hecho muchísimos planes cuando terminé la secundaria. Al final tomé caminos diferentes y creo que he sido inmerecidamente afortunado. No es por sonar "cebolla", pero creo que tener una familia y gente que te quiere es mucho más importante que lo material. Pasé por tantas cosas y siempre tuve en mi familia y amigos cercanos a gente que me ayudaba. A veces pienso que habría sido de mi vida si tomaba el camino que "planifiqué" tras salir de la escuela, pero creo que mi vida ha tenido muchas cosas buenas que no creo que ahora podría vivir sin ellas
ResponderBorrarAnticaviar
"No tengo suerte, soy fatal, todo lo que hago me sale mal" jajaja, me acordé de Cool mc Cool.
ResponderBorrarUno gasta mucho tiempo planificando y soñando despierto cuando al final todo sale al revés.
Pienso exactamente lo mismo que tu: yo que aborrecía la idea de una familia, ahora es lo más valioso que tengo y mi mejor golpe de suerte ¿a quien le habría dejado mi fortuna de no tener familia? Ahora que tengo herederos puedo estirar la pata tranquilo.
Al revéz de la mayoría de los cristianos, con el paso de los años tengo cada vez menos problemas y menos preocupaciones, lo malo que venga ya lo tengo asumido y descontado así es que me dedico a disfrutar de lo bueno, que no es poco.
"revéz" arg!
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