21 junio 2005

Hey, teachers, let the kids alone!


Creo que les conté que estaba haciendo clases de teoría general de sistemas en la U de Tarapacá, a un curso técnicos en administración de empresas. No hacía clases desde los noventas pero en fin, parece que no estoy tan oxidado.

Me quebraba la cabeza pensando en la forma de que aprendieran algo útil en un ramo tan inútil -en términos prácticos- como ese, así es que les dí como trabajo que cada uno haga una exposición oral de 15 minutos exactos, sin otro apoyo que el pizarrón y unas notas de punteo sobre alguno de los temas que estaban en el programa. Ya pasaron los primeros cinco y en promedio lo han hecho bien, me imagino que investigar por Internet, pararse frente a otros y hablar en un lapso de tiempo exactamente acotado puede desarrollarles algunas habilidades que probablemente les servirán mucho más que muchos conceptos vacíos que estoy obligado a enseñar. Me acordé del gran Dale Carnegie, si el pensaba que es bueno saber pararse delante de otros y hablar claro entonces que aprendan.

Es curiosa la personalidad del profesor, con su poder casi omnímodo sobre los alumnos, hay gente que nace con esa personalidad y les encanta; si no son profesores se meten a bomberos, dirigentes vecinales, carabineros o políticos. Yo creo que en general detrás de la personalidad del profesor existe un ansia oculta de manipular. En fin, ya estoy metido en esto así es que no me queda otra que tratar de divertirme con el asunto.


5 comentarios:

  1. Pucha, no sabía si dejarte las gracias por el link, pero después de ver al señor con máscara... estoy seguro:
    Gracias por el link!!
    :-)

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  2. No te preocupes, que ese atuendo lo uso solo para hacer clases!

    Por nada pues...

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  4. Tomás, primero quiero felicitarte por haber aportado en con la información de los trolls en la página de Flores. Soy nuevo en el blogeo, por lo que no conocía el concepto.
    Pasando al tema de los profes, me pasa algo parecido. Trabajo como Encargado de Capacitación en una empresa, (soy Psicólogo) y de un tiempo a esta parte me han venido ganas de prepararme para en un futuro no muy lejano hacer clases en algún instituto o universidad. Ahora que leo tu post, creo que buena parte de la motivación viene de esa ansia de poder y dominación oculta. No sé si sea muy correcto de mi parte, por lo que veré si encuentro otras motivaciones para hacer clases.

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  5. Hola Gustavo! el tema que propones es bastante peludo, fijate que yo he hecho clases muchos años, en los 90s, después dejé de hacer bastante tiempo y ahora volví con unas pocas horas.

    La verdad es que me asusta un poco la influencia que a veces uno llega a tener sobre los alumnos, sin querer y tratando solo de hacer lo mejor posible a veces uno se da cuenta que sobreestiman tus capacidades y te confían cosas o te piden consejos con una fe -a mi modo de ver- bastante exagerada.

    Claro que hay mucha gente que le encanta esa sensación de ser un pequeño dios, gurú de pacotilla o lo que sea, pero a mi la cosa me inquieta bastante. Yo recuerdo siempre a algunos profesores que influenciaron muy profundamente en mi vida y ahora viejo los sigo teniendo de modelos, pienso que seguramente ellos tuvieron las mismas dudas porque no eran nada de tontos.

    En fin, como te digo para mí es un asunto bastante peludo y que siempre está al borde entre lo sublime y el ridículo. Creon que la única razón por que hago clases es por vanidoso, pero al menos me doy cuenta y trato de controlar el asunto.

    Igual muy bueno tu log, te felicito y te envidio, la música es una de mis mayores ideales frustrados jaja!

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"Send me a postcard, drop me a line
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me
When I'm sixty-four"