Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

Menos mal que los favores son gratis

viernes, 27 de octubre de 2006



Un gran alegrón me llevé al recibir un mail de Clemente Ruiz-Clavijo, antiguo compañero de los gloriosos años del Liceo de Ancud, entre 1970 y 1973. Yo soy bueno para los nombres pero pésimo para las caras, me acuerdo perfectamente de su nombre y sobrenombre (el cachorro Clavijo) pero de su cara ni por broma. Primero lo había confundido con otro compañero que andaba siempre de bufanda, pero no era. Escarbo en mi memoria -maltratada por tanto copete- tratando de acordarme. ¿Sería uno medio rucio y crespo que participaba en el grupo de teatro?, ¿el que tocaba acordeón?, no, ese se llamaba Evangelista ¿o uno que vivía en el campo, camino a Castro y viajaba como 50 Km para ir al liceo?. Quien sabe.

El caso es que todos esos vuelven a mi memoria: Kurt Mutter, el típico huaso-alemán, que fue mi primer amigo en Chiloé y que me decía "compadre" antes que esa palabra se pusiera de moda. Mi gran amigo de esos cuatro años Juan Aguilar (Mechuque), de quien Clavijo me cuenta que hoy es director de un colegio en Puerto Montt, mis otros compañeros de pensión y borracheras; Ventura Falbaum y Jaime Oyarzo, que me enseñaron a tomar y me llevaron por primera vez al mitológico "Oasis", el único prostíbulo de Ancud ¿como se las habrán arreglado para que me dejaran entrar?.

Me acordé de La Golosina, el bar donde se encontraba cada noche desde el alcalde hasta el último borrachito, dirigido por una italiana muy gorda y más buena que el pan; la tía Gina. El Pato Manss, hijo del cantante de igual nombre, la Danitza y la Jimena, amigas inseparables y supergirls del curso. Los profesores Pipeta, Cachafás, Barrandegui y el rector Moraga (excelentes estos últimos). En fin, tanta gente. ¡Los bailes en el Cuerpo de Bomberos cada fin de semana!, cuando estaba demasiado borracho me animaba a bailar un corrido, una cumbia o algun tema de Los Angeles Negros:

Porque mi corazó late
cada vez que en tí yo pienso
el alma se me agiganta
solo con tu recuerdo

¡Germain de la Fuente!, dependiendo de mi grado alcoholico era lo apretado que me atrevía a bailar, con una mano en la espalda y la otra en el corazón que me hacía ¡bum, bum! ¡bum, bum!. ¡Como se deben haber reído!, creo que de esos tiempos es que me apesta el baile.

Nadie se puede imaginar ahora la importancia que tenían los campeonatos de basketbol en el viejo gimnasio, donde se agolpaba toda la cuidad ansiosa de salir de la rutina de las lluvias interminables. El Seminario Conciliar con su banda, los sketch. A veces pasaba una semana lloviendo sin parar, día y noche, el viento aullando y los vidrios doblados que nunca llegaban a romperse. Entonces nos ibamos a parar, empapados y mudos, a la calle Pudeto debajo de un portal a mirar por si pasaba algo. Nunca pasó nada.

A partir del segundo año para las vacaciones ya no me iba a mi casa, yo era el deudor eterno en la pensión de don Julio Norambuena y doña Lala Jipolou, me habían tomado cariño y me invitaban a quedarme. Y me quedaba todas las vacaciones de invierno encerrado en mi pieza, mirando llover por la ventana. En la casa de enfrente, la hija de los Kompatzky -que era mayor que yo, bonita e inalcanzable- igual se ponía a mirar por la ventana. Entonces yo esperaba que pasara una chica que me gustaba, la miraba y ella me miraba ¡ohhhh el amooor!, por supuesto que jamás cambiamos ni una sola palabra

"juro que no recuerdo ni su nombre
más moriré llamándola María".


Miles de recuerdos, todos buenos, lo malo ya se me olvidó. Pepo el esqueleto, la estupenda biblioteca del liceo que me salvó del alcoholismo, el fuerte San Carlos donde me engrupí por primera vez a una minit (claro que estirando mucho el concepto de engrupir), la casa del diputado adonde marchamos con antorchas en 1971, la noche que salio elegido Salvador Allende ¡como estábamos de contentos!, puros buenos recuerdos.

Años después, una vez no pude pagar un arancel básico en la universidad, pasaron los años y no pague nunca, lo que me dejó en DICOM ad-eternum porque la deuda es hoy de varios millones. Siempre que reviso esa deuda pienso en otros que se portaron bien conmigo y les quedé debiendo por años y años ¿cuanto debería pagarles? ni aunque trabajara toda la vida podría pagarles lo que le debo a la familia Norambuena-Jipolou. En fin, menos mal que los favores son gratis porque si no estaría frito.

Ocioseando me fuí al Google Earth y marqué unos pocos puntos importantes: donde di mi primer beso con lingua, donde me pegaron unos combos, donde viví. Que diablos, ese es mi mapa sentimental un abrazo lleno de nostalgia para todos mis amigos, compañeros de esos años, chilotes de pura cepa, que eran como el capitán Grimm y el capitán Pegler; buenos y malos a la vez.

7 Comments:

Blogger Anflca said...

Tomás: es genial la forma en que transmites tus vivencias, es como retroceder en el tiempo
El 89 estube a punto de irme de del campo a Castro y en cambio me enviaron a Stgo a calentar el asiento y a aprender a "pelusiar"
Y en cuanto a lo de los favores gratis, en el sur es más común al parecer q así sea, o no??
Un abrazo

27 de octubre de 2006 a las 08:25

 
Blogger Lilian said...

Fue un placer leer tu descripcion de tu vida en Ancud ...! Es casi poetico.
Cheers,
Lilian

27 de octubre de 2006 a las 10:49

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Andrés, tu hígado se salvó por un pelo, porque en la isla si que se chupa como condenados. Yo creo que los favores siempre son gratis, solo que algunos desubicados a veces tratan de cobrarlos. Tienes razón, en el syr eso lo tienen más claro.

Lilian, tiempos felices que no volverán. Fue un gusto grande saber de uno de mis compañeros de entonces.

27 de octubre de 2006 a las 11:26

 
Anonymous Anónimo said...

1) Los favores siempre son gratis,exepto cuando se cobran

2) Los favores siempre se cobran a tí o a otros por medio de un acto de equilbrio interno que hace a cada individuo actuar en consideración de "cuanto le ha dado al mundo".

3) Conclusión: los favores nunca son gratis pues el sistema te los cobra directa o indirectamente.

4) Que tengan un buen fin de semana.

5) No lo tomen como un favor.

6) El tono de este Comentario es jovial; no tomar tampoco el comentario como un boquillazo.

7) No debo explicarme más de la cuenta.

8) Salma es como...[música de "Balada Para Un Loco" de fondo]...

27 de octubre de 2006 a las 12:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es re fácil, para que los favores sean gratis basta con no tener la intención de pagarlos

Si algún desubicado trata de cobrarlo, directa o indirectamente le decimos "toma, cachito de goma" y asunto solucionado.

Claro que si usamos este criterio, la mínima educación recomendaría que no esperemos que nos paguen los favores que hacemos, la cosa debe ser simétrica, aunque sea por pura estética.

Buen fin de semana y nunca olvides la ecuación fundamental de equivalencia:

1 camboyana >= 100 Salmas

27 de octubre de 2006 a las 12:50

 
Blogger Unknown said...

Tomás, recordado amigo, realmente muy ameno tu relato. Siempre nos acordamos de ti y tambien de mi viaje relampago a Arica donde compartimos un rato. Un grato recuerdo. Un abrazo grande.
atte.
Julio Norambuena Jipoulou

10 de septiembre de 2010 a las 23:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Julio Norambuena, gran amigo y compañero! un abrazo grande para tí y toda la familia, que fueron mi segunda familia durante todos esos años, para Danitza, Betzabé, Nirza, Jorge y para el gran Don Julio por supuesto, me acordaré de todos ustedes con mucho cariño hasta que me muera.

Saluti per tuti!

12 de septiembre de 2010 a las 00:53

 

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