Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Millonarios por suerte y trabajadores pobres

domingo, 23 de febrero de 2014


A raíz de un comentario de Edo, regular de este Templo del Ocio, paso a comentar el interesante tema de la receta para hacerse millonario, cosa que seguramente ronda en la cabeza de más de alguno de los regulares y visitantes ocasionales. Yo les voy a contar como se hace, aquí voy.

Sobre los millonarios por suerte recuerdo a un amigo -en realidad solo lo conocía porque frecuentábamos el mismo grupo- que se ganó la lotería en los años ochenta, aproximadamente un millón de dólares que en ese tiempo era una verdadera fortuna. Le duraron aproximadamente dos años. Era comerciante y hoy está igual de pobre -tal vez más- que antes de ganar el premio, pero fue millonario una vez en su vida. Entonces una de las recetas para hacerse millonario es esa: compre un boleto de lotería u otro juego de azar ¿que no todos ganan? Claro pues, obvio, si la miel no se hizo para la boca de los cerdos como decía mi santa madre, pero ese es uno de los caminos.

Muchos de los amigos decían que había sido un tonto, ganar esa cantidad de plata y perderla tan rápido, pero los que dicen eso son los que nunca han tenido plata en sus manos y solo sacan cuentas en teoría, otra cosa es con guitarra y es extremadamente fácil perder una fortuna, hasta mi papá lo hizo.

Otro amigo a quien respeto mucho, fue uno de los traficantes de droga más importantes en la ciudad, desde los años sesenta. En los ochentas, después de una pasada por la cárcel, se reinventó y se dedicó al comercio, sin volver más a tener relación con asuntos negros. En esos años fue el boom del comercio para el Perú y este amigo llegó a tener una gran fortuna.

Cuando llegó Fujimori y se arruinó el negocio no se supo reconvertir y lo perdió todo, a pesar de eso nunca volvió a las andadas y hoy anda en un autito minúsculo, sin ni uno pero muerto de la risa. Que gran tipo, siempre lo he admirado. Es decir ahí tienen otra receta: hagan un capital traficando droga o alguna jugarreta similar y después lo multiplican con un negocio. ¿Que es arriesgado? Claro pues, el que no se arriesga no cruza el río, también lo decía mi madre.

Esta es otra historia de uno de mis mejores amigos. Cuando éramos estudiantes en la universidad a él ya lo habían contratado de gerente en una empresa importante, antes que terminara de estudiar. Iba en una moto enorme, siempre le gustaron los buenos autos y las motos. Era adicto al riesgo y cada año le fue mejor, se fue a otras ciudades donde no paró de ganar plata, siempre asertivo y tomando grandes riesgos. Luego se fue al extranjero y terminó establecido con un gran negocio en otro país. Allí se le terminó la suerte, volvió arruinado y pasó como 10 años cesante, haciendo toda clase de trabajos miserables. Ahora parece que se está parando de nuevo. Dicen que la suerte viene y se va por rachas.

La estafa es otro camino para acumular dinero, también conozco personalmente algunos casos de esos pero no he conocido a ningún estafador que le dure la plata, porque como decía mi mamita fácil llega, fácil se va.

También tengo otros amigos y he conocido personalmente a gente que ha hecho una fortuna sin jugar a la lotería, sin traficar droga corriendo grandes riesgos ni estafando a nadie, son varios como mi amigo Aldo, don Pedro Chadid, ya muerto, y otros que no voy a nombrar. ¿Como lo han hecho?

Ha sido una combinación de cosas pero siempre han habido golpes de suerte, alguna oportunidad bien aprovechada y sobre todo mucha perseverancia. A uno de estos amigos lo conocí cundo venía recién saliendo de vendedor ambulante, fue comerciante durante muchos años y uno de los pocos que sobrevivió al tsunami Fujimori, también uno de los pocos que pagó sus deudas como pudo después de la gran crisis del dolar a 39. Lo conocí viviendo en un cuartucho miserable, compartido con otro comerciante que también fue millonario y ahora es pobre de nuevo.

Mi amigo tuvo un golpe de suerte, le dieron una buena oportunidad de negocios después de muchos años y la supo aprovechar, de allí en adelante, el ascensor no ha parado de subir, hoy es millonario aunque no le hace maldita gracia que los demás lo sepan. Es uno de los pocos que ha mantenido y acrecentado su plata en el tiempo, junto con don Pedro Chadid, ni ex jefe Zvi Posner y otros. De los que conozco, los que han mantenido su plata son todos de este último grupo, que podríamos llamar con suerte y muy perseverantes.

Curiosamente ninguno de estos ha sido ambicioso y nunca tuvieron la intención de hacerse millonarios, simplemente sucedió como un subproducto de la perseverancia y la suerte, creo que la ambición ayuda más a perder la plata que a ganarla, por ambición se hacen los peores negocios. Como decía mi santa madre la ambición rompe el saco.

Creo que no debe haber nada peor que querer tener mucho dinero y no poder lograrlo. Casi todos los resentidos y envidiosos que conozco tienen ese problema, sueñan con la gran vida que para ellos es un auto lujoso, hoteles de lujo, viajes, cosas que nunca han tenido y jamás van a tener, a menos que se ganen la lotería, trafiquen droga o estafen a alguien. Igual en esos casos la plata no les va a durar nada, pero podrán contar a sus nietos que una vez fueron millonarios.

Ganar dinero, obviamente no tiene ninguna relación con la cantidad de trabajo, hay millones de personas que se matan trabajando y jamás crecen económicamente, por el contrario, lo normal es que retrocedan, esto pasa casi sin excepción a los que tienen un trabajo asalariado, a menos que sean altos ejecutivos de las empresas más grandes de Chile, o tipos colocados en la alta política. Como esos puestos son ocupados naturalmente bajo el sistema hereditario, pretender acumular dinero en un trabajo asalariado es ridículo. El asalariado trabaja para sobrevivir a cambio de la relativa seguridad de su salario, no tiene ninguna posibilidad de acumular riqueza, salvo en los contados casos que mencioné.

Esas son las recetas para hacerse millonario: comprar un boleto de lotería, traficar droga, correr riesgos enormes, estafar a los demás, aprovechar un golpe de suerte y ser perseverante. Hay otras pocas pero creo que estas son las principales. Por ejemplo otra sería nacer hijo de alguna familia real o de un billonario, pero no es un caso muy interesante porque son cosas que nadie puede controlar.

Todas las formas tienen sus problemas porque -como decía mi madre- el que quiera celeste, que le cueste, creo qu no existe ninguna forma para hacerse millonario por pura voluntad o inteligencia, siempre se necesita la suerte, si se fijan bien en cada uno de los casos que he mencionado aparece el "factor C", la única diferencia es que algunos lo saben aprovechar mejor que otros. Aunque no existe ninguna personalidad que asegure que alguien va a ser millonario si creo que existen personas que nunca van a ser millonarios excepto por accidente, incluso en esos casos la plata les durará menos que un suspiro. No hay personalidad de millonario pero creo que si hay una personalidad de pobre.

16 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

También se puede casar uno bien - con una señorita horrible cuyo padre está forrado de billetes - o ser un honesto asaltante de bancos.

22 de febrero de 2014, 22:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Ulschmidt, los "príncipes consuerte" rara vez llegan a tener recursos propios, a lo más obtienen una manutención decente mientras hagan bien sus tareas y cumpaln con sus obligaciones y deberes militares, eso siempre que no aparezca un acomedido que haga mejor las tareas y lo destrone!

22 de febrero de 2014, 22:33

 
Blogger Ulschmidt said...

la lotería o quiniela es buen método

Me refiero a una pequeña apuesta por un premio muy grande con una probabilidad muy baja de salir.

Cuando yo era más joven medio mundo hacía una pequeña apuesta así.
De tal que la apuesta en sí no cambia casi nada pero la remotísima probabilidad de ganar, si.
Un podía sacrificar algo - un atado de cigarrillos, una cerveza con los amigos - y aún consolarse que no había dañado la economía familiar con ello.
Había levantadores de apuestas clandestinos en todos los ámbitos - en la oficina, en la fábrica - que juntaban las apuestas de sus amigos y se la pasaban al banquero de la zona. La policía recaudaba su coima y evitaba participar de delitos mayores, como el narco.
Después llegó la industria de apuestas que busca maximizar la ganancias, compraron a los políticos, legalizaron el juego y pusieron en las ciudades esos tragamonedas que dejan seco al empleado público.

La Ley de las Probabilidades dice que el Juego siempre está contra el jugador en el sentido de que el premio por la probabilidad de obtenerlo es menor siempre al costo de la apuesta
Apuesta >> Premio x Probabilidad

Pero si la apuesta es una suma insignificante que nos deja tranquilos con, por ejemplo, nuestro mandato genético de intentar ser millonarios, podría ser terapéutico.
Existe toda una interpretación de los sueños con respecto a los números - el que sueña con un muerto debe jugar a cierto número, un muerto que además habla - "Il Morto Qui Parla" - es otro, el Loco, la Suegra, etc...
Es casi una terapia, sin pagarle al sicólogo.
Recurrentemente aparezco por acá y emito la opinión de que la lotería clandestino de antaño me parece una virtud perdida, lo se, pronto aparecerá su amigo - creo que Nervio - para decir que los temas acá cíclicamente se repiten. Incluyendo el tema de venir a decir cada tanto que los temas acá se repiten cada tanto.

23 de febrero de 2014, 07:47

 
Blogger Ulschmidt said...

http://www.youtube.com/watch?v=jDGmwXIwlaE

En este chamamé, por ejemplo, el autor se queja de haberse esforzado trabajando y no haber jugado su sueldo toda la vida y, sin embargo, no haberse enriquecido. Moraleja: Hay que jugar.

23 de febrero de 2014, 08:16

 
Anonymous Ricardo said...

Hola Tomás, interesante entrada. Por coincidencia justo terminé de leer la serie de comics The Life and Times of Scrooge McDuck por Don Rosa, el indiscutido sucesor de Carl Barks. Rosa retoma todos los datos que Barks y otros autores proporcionaron sobre la vida de Scrooge para realizar esta serie (que ganó el premio Eisner, el oscar de los comics). Es un claro ejemplo de una de las vías que mencionas, la perseverancia. Es más, deja entrever que esa perseverancia está directamente relacionada con el ethos del clan McDuck. En otras palabras, no es ambición ciega o mera ansia de ganancias ilimitadas, hay un fuerte carga ética detrás de la forma en que Scrooge se convierte en millonario. Lo más interesante son como se ponen en duda las otras formas de hacerse millonario, como las vías deshonestas, el azar, la suerte, etc que también tú nombras. Y al mismo tiempo funciona muy bien como análisis psicológico del personaje. Afortunadamente, creo que Ariel Dorfman no lo ha leído, pues no ha sacado otro panfleto horrendo similar al que escribió a principios de los 70s.

Saludos

23 de febrero de 2014, 08:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, que buena conclusión! yo siempre había pensado que es el colmo de la estupidez comprar la lotería por la infinitesimal probabilidad de ganar, pero ahora, a la luz de lo que dices le encuentro todo el sentido. Claro que puede ser psicológicamente muy útil, eso le da alivio psicologico al que tiene sed de ganar a un costo muy bajo y existe una probabilidad mínima de ganar, incluso yo he conocido a un par que han ganado.

Mal que mal todas las empresas y negocios son una apuesta.

23 de febrero de 2014, 11:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ricardo, sin duda Carl Barks fue un genio, todo el mundo que inventó en Patolandia en torno a Donald, Scrooge, Mickey, es alucinante. Yo he leído algunos ensayos de eso, inclido el risible "Para leer al Pato Donald" de Dorfmann y Mantellart, creo que Dorfmann no ha avanzado mucho con los años aunque hoy es goza de fama en muchos medios intelectuales, tal como fidel en la política.

Es completamente cierto eso de la carga ética oculta en ciertas preferencia, yo mismo siempre he considerado ridículo el juego y he jugado plata una sola vez en mi vida, soy incapaz de soportar eso de hacer voluntariamente algo donde tengo las probabilidades en contra.

Ah, me acuerdo que fue cuando llegaron las tragamonedas al casino de Arica que fueron una gran sensación, yo fui con unos amigos y puse UNA moneda, tiré la palanca y como no gané me puse furioso ¡anduve como un mes con la leche cortada, pensando lo estúpido que había sido!. Ahora pienso quien es más tonto: el que apuesta con todas las probabilidades de perder o el que se enfurece porque no ganó sabiendo que tenía las probabilidades en contra.

Ya, me voy a leer el artículo, ipso facto, me encanta el tema de Patolandia.

23 de febrero de 2014, 11:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Encontré un buen artículo relacionado en http://www.identi.li/index.php?topic=236043

23 de febrero de 2014, 12:01

 
Anonymous Ricardo said...

Tomás, aquí está todo lo que hizo Don Rosa para Donald y Scrooge en pdf en sus originales en inglés, el primero de los 12 capítulos de la biografía son el 35, 36, 37, 39, 40. 41, 42, 43, 44, 45, 47, 48 y después las secuelas, 52, 54, 60, 68, 76, 86 y una historia que tiene que ver con flashbacks del pasado, la 81:

http://alexmagnus.free.fr/Picsou/

Saludos

23 de febrero de 2014, 12:54

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

GENIAL! tengo harto para entretenerme CHAS GRACIAS!

23 de febrero de 2014, 12:55

 
Anonymous Wilson said...

Otro camino para ganar plata es la trenza entre politica y negocios. Ahi hay plata dulce y en chilito con el estado repartiendo casi 70 mil millones de dolares alcanza para muchos.

23 de febrero de 2014, 13:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, pero como mencioné esos puestos ya son llenados casi exclusivamente de manera hereditaria, al menos los cargos altos que pueden robar a buen nivel. Incluso políticos que yo suponía honestos como Alcaino y Golborne cayeron en eso. Se puede empezar de cero en la política, pero llegar arriba tiene probabilidades más parecidas que las de nacer hijo de millonario que las de la lotería.

23 de febrero de 2014, 13:59

 
Anonymous Ricardo said...

De nada, la cosa es mantenerte distraído para que no se te ocurra ponerte a trabajar.

Saludos

23 de febrero de 2014, 14:49

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Dios, Krishna, Allah o quien sea no lo permitan!!!

23 de febrero de 2014, 14:54

 
Blogger Frx said...

Ayer fui a un pub a tomar con unos amigos y uno me contó la historia de un chino que estuvo un año comiendo gratis en el aeropuerto. Lo que hacía era comprar cierto boleto de viaje que le permitía comer en el aeropuerto gratis y en vez de tomar el vuelo, renovaba el boleto para 2 días más por ejemplo y estuvo así por un año y más encima canceló el vuelo y le debieron devolver toda la plata. A raíz de la historia anterior, me contaron de la existencia de un libro que se llama "Steal this book" que enseñaba cómo avivarse y disfrutar de grandes lujos sin necesariamente tener la plata, de hecho me contaron que por mucho tiempo ese libro estuvo prohibido en EE.UU. También me contaron otras anécdotas similares y esa es otra forma de hacerla, haciendo la del Lazarillo de Tormes

23 de febrero de 2014, 19:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Deben haber muchas cuchufletas para comer gratis y aparentar riqueza sin tener ni uno

23 de febrero de 2014, 20:23

 

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