Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Burocracia y Política

lunes, 30 de marzo de 2015


Existen dos enfoques para la administración del estado, casi todo lo que dicen y hacen en el gobierno, parlamento, tribunales y servicios públicos se encuadra en uno de estos: el primero es lo que Max Weber llamaba "Teoría Burocrática" y el segundo lo podríamos llamar "Teoría Política". Creo que se trata de un asunto importante que pocos comprenden, pese a que está en el fondo de la mayoría de los problemas que tenemos con la administración del estado.

Disclaimer: debo aclarar que jamás he leído un libro o un artículo completo de Max Weber, nunca pude leer más de  un par de párrafos sin que me ganara el aburrimiento, debe ser uno de los peores redactores que conozco y no se lo recomendaría a nadie, aunque parece que "viste" mucho citar su nombre.

La guerra de los técnicos y los políticos
Todos los que alguna vez hemos tenido algo que ver con servicios del estado conocemos la diferencia, al menos de manera intuitiva. Sabemos que entre los funcionarios públicos existen los "técnicos" dedicados a lograr el mejor resultado posible, al menor costo, para el mayor número de personas y por otro lado existen los "políticos" preocupados de la popularidad o impopularidad que va a traer al gobierno cada proyecto. Normalmente los técnicos son funcionarios de carrera que han pasado en el servicio por distintos gobiernos y los políticos son personas de jefatura, colocados por el gobierno en cargos de confianza exclusiva (las "autoridades"), aunque no siempre es así y a veces esos roles se cruzan, Sobra decir que estos enfoques entran normalmente en conflicto.

La teoría burocrática de la administración pública
Lo que Weber formalizó con ese nombre es algo que ha existido desde tiempos muy antiguos, el servicio civil en la China Imperial o el servicio civil colonial de Inglaterra son ejemplos clásicos. En pocas palabras se trata de formar organismos que actúen de manera racional maximizando el beneficio social. Los funcionarios se eligen por un riguroso sistema de exámenes o concurso público, de oposición de antecedentes, para asegurarse de escoger a los mejores.

El estado burocrático se basa en la legalidad, selección y los ascensos se deben dar por estricta meritocracia, la carrera funcionaria es el pilar en que se funda la solidez del sistema. Otras características son que el sistema es impersonal y jerarquico, la autoridad no se discute ni se delega.

Todos conocemos más o menos los problemas de la burocracia, por los cuales a menudo es aborrecida: inflexibilidad; exceso de trámites; extrema resistencia al cambio; lentitud y favorecer los abusos de autoridad, entre otras. Sin embargo, al menos en teoría, la burocracia es indispensable e ideal para la mayoría de las operaciones normales del estado.

La teoría política de la administración pública
Esta teoría parte de un supuesto distinto y es que la administración del estado es un juego de poderes en pugna. una buena administración se mide por su capacidad de alcanzar el poder y mantenerlo. El más claro ejemplo de esto se encuentra en el libro "El Príncipe" de Nicolo Maquiavelo, clásico entre los clásicos, un libro que debiese enseñarse en las escuelas y todo el mundo debería conocer.

Esto de ver la administración del estado como el arte de mantenerse en el poder podría parecer horrible y deshonesto, bueno, a veces lo es, pero no siempre. La justificación ética de la teoría política de administración es que la única manera de llevar a cabo las políticas e ideas es llegando primero y luego manteniéndose en el poder, es como la idea que para hacer bien a los demás lo primero que se necesita es estar bien uno mismo, lo que es muy lógico, siempre y cuando exista esa intención de hacer bien a los demás, ahí está el detalle del millón de dólares.

Aunque puede parecer que la teoría política solo se aplica en democracia, porque en una dictadura no hay que preocuparse por la popularidad de las actuaciones políticas, no es así, Maquiavelo advirtió que hasta el tirano más poderoso depende del apoyo y aprobación de la plebe, o de otros poderosos. Sin embargo es en democracia, donde la popularidad es fundamental para llegar y mantenerse en el poder, donde esta teoría domina casi sin contrapeso.

Cuando un político entra en pugna con un técnico, generalmente es el primero quien gana por dos razones importantes: una porque el político normalmente tiene autoridad y otra porque el mandatario lo percibe como más necesario para su supervivencia. Hay profesiones características de técnicos como los técnicos e ingenieros, los políticos suelen ser abogados, sociólogos y muchas veces publicistas.

La guerra de egos
¿Quien es el más importante? los políticos dicen que sin ellos no existe el gobierno, mientras que los técnicos están convencidos que los políticos son unos farsantes, charlatanes y que solo ellos hacen trabajo útil. Ese es el problema porque ambos son importantes, la democracia exige una cuota de charlatanes, demagogos que se dediquen a conspirar para llegar y mantenerse en el poder. Por otra parte la buena administración del estado requiere de técnicos y una buena burocracia, los gobiernos son tan buenos o malos como su burocracia, porque allí es donde se hacen las cosas.

Cuando un gobierno tiene una separación tajante entre técnicos y políticos, o cuando los políticos se imponen sin contrapeso como está pasando hoy en Chile, eso es garantía que será gobierno mediocre o muy malo. En un buen gobierno los ingenieros y burócratas tienen que pensar también como políticos y los políticos deben quedar confinados a su campo, sin olvidad que el éxito o fracaso de mediano plazo se decide en la burocracia, siempre.

Para que sirve el que manda
El papel de un presidente capaz es -igual que en cualquier otra gran empresa- diseñar la estrategia y controlar que esta se implemente correctamente, sobre todo debe ser capaz de comprender la importancia de la burocracia y la política, manteniendo un buen balance de oder entre ambos grupos.

¿Como es la cosa en Chile?
En Chile desde hace tiempo anda todo mal. Cuando gobernó el general Pinochet se apoyó de manera firme en la burocracia meritocrática, lo que era de esperar en un sistema sin elecciones, a la primera elección perdió el poder pese a las transformaciones espectaculares y los 16 años de gobierno discrecional.

Llegó la democracia, los sociologos, cientistas políticos y gente de marketing empezaron a tomar poder. Para el gobierno de Lagos ya tenían el sistema copado, con un breve paréntesis durante Piñera. En el segundo gobierno de Bachelet se produjo en los políticos una histeria por recuperar el poder. El mejor ejemplo de eso fue como desmantelaron el único intento serio de formar una burocracia fuerte: el Sistema de Alta Dirección Pública despidieron anticipadamente a más del 80% de los contratados.

22 Comments:

Anonymous milton_freedman said...

hola maestro ¿como esta? Lo felicito por los palos que le dio a davor mimica en twitter. Es gratificante ver a los chantitas salir trasquilados tras toparse de frente con argumentos de calibre como los esgrimidos por vuestra merced.

¿y este otro? este si que es un verdadero imbecil. estoy reclutando libertarios para formar un tea party y asegurarme que estas plastas reciban un poco de su propia medicina:

https://mobile.twitter.com/diefreien



31 de marzo de 2015, 01:13

 
Anonymous Anónimo said...

No sé si será que me habrá tocado una buena traducción, pero "La ética protestante..." lo encontré hasta entretenido, aunque no me haya convencido 100 por ciento... por lo menos no me hice canuto...

31 de marzo de 2015, 09:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Milton, con los "Fundacion Sol" lovers no vale la pena discutirles, a menos que uno esté muy aburrido jaja, me preunto de donde salió eso que las AFP "prometieron" un 70% de tasa de reemplazo, que brutalidad más grande pero la repiten y la repiten como loros.

A mi no solo me aburre leer a Weber sino a casi cualquier libro de filosofía, cuando no puedo dormir pruebo con uno y santo remedio!

31 de marzo de 2015, 09:34

 
Blogger Jose Cornejo said...

Yo tampoco leo a Weber por latero.

Respecto a la burocracia, como miembro activo del sistema de salud publica, tiene mucho de cierto que el sistema se presta para abusos, pero tambien es rígido e inflexible. pero también lo del "exceso de trámites" es nada mas que una dilación innecesaria por parte del funcionario, a sabiendas que esto esta penado en el estatuto administrativo (ley 18834/89).

El sistema no es 100% inflexible o rigido ya que muchas veces depende del superior jerarquico el aplicarlo o no. si se aplicara la rigidez del estatuto administrativo, seríamos pocos los que quedariamos trabajando dentro del sistema... (yo soy de la parte técnica)

La disolución de la Alta Direccion Publica se debió a que en el fondo era más de la misma mierda, pero con diferente rótulo. un eufemismo creado por la misma corruptocracia de Bachelet en su primer mandato, pues se supo que los concursos y los cargos eran designados, bajo la fachada de concurso público, en donde a puertas cerradas y por cuoteo político se arreglaban los cargos, cosa que no cambió durante la administracion Piñera, ya que fueron estériles sus esfuerzos por transparentarlo.

31 de marzo de 2015, 10:15

 
Blogger Jose Cornejo said...

lo de rígido e inflexible, me refiero al nivel trinchera... porque en las esferas más altas y mas cercanas a los ministerios, la inflexibilidad no es tal.

31 de marzo de 2015, 10:17

 
Blogger Nervio said...

en teoria los politicos tiene cargos de gobierno **son aves de paso, el chofer del auto** y los tecnicos son funcionarios de estado **son el auto que no cambia cuando cambia el chofer**

en la practica el gobierno ha invadido al estado. 4000 funcionarios de confianza **es decir declarados como parte del gobierno** pero hemos visto que en cada cambio de coalicion entran o salen 14.000 weones más...

es decir en chile el **gobierno** termina conformado por casi 20.000 operadores...

Es demasiado gobierno para tan poca gobernanza.

Yo soy partidario de separar por eso el rol de jefe de gobierno (y que se encarge con los entes de gobierno de definir las politicas publicas) del de jefe de estado (y que se encargue con sus hombres de estado de hacer cumplir las leyes reglamentos y decretos pertinente.)

Son dos tareas distintas y no puede ser que el buen funcionamiento del estado se vea afectado por la chimuchona chica.

31 de marzo de 2015, 10:48

 
Blogger Jose Cornejo said...

algo equivalente al Rey y el Primer ministro?

31 de marzo de 2015, 12:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José., Nervio, lo que pasa es que una cosa es la burocracia y la política que se formula en teoría, la ideal, y otra muy distinta a como se implementa en la realidad. En Chile como en la mayoría de los países lo que conocemos como "burocracia" es un híbrido con un peso desmesurado hacia la política como dice Nervio, debido a la contratación desproporcionada de asesores y cargos de confianza.

También está el hecho que cada gobierno va incorporando a su gente a la planta, en la medida que el estatuto administrativo lo permite, o sea la burocracia está altamente politizada y tiene poco que ver con lo que describía Max Weber, seguramente inspirado en el Civil Service inglés, acá es una parodia de eso. Lo peor es que todos se quejan y casi nadie entiende la naturaleza del problema (l naturaleza de la bestia dicen los gringos jaja).

Nervio, Chile tuvo muy mala experiencia con los experimentos parlamentaristas e incluso con la descentralización. Yo creo que todavía es muy válida la idea de Portales de un gobierno fuerte, centralizador y autoritario dedicado principalmente a imponer el orden por las buenas o por las malas y eso requiere de un presidencialismo fuerte. En Inglaterra y Escandinavia el parlamentarismo funciona OK, pero es una tradición cultural y un nivel de educación muy diferente.

Los gobiernos centralizados, autoritarios y altamente burocratizados por lo general son los que funcionan mejor, como fue el caso del Gobierno Militar/Pinochet 1973-1988, los gobiernos de Manuel Bulnes, Prieto, Montt, etc. todos han tenido que recurrir a la bayoneta para funcionar. A la plebe la dejas suelta y se comen entre ellos mismos, creo que nos falta todavía para eso.



31 de marzo de 2015, 12:24

 
Blogger Jose Cornejo said...

acá se practica la "burrocracia", Tomas. así como también el "borrar con el codo lo que se escribe con la mano".

31 de marzo de 2015, 12:54

 
Anonymous Anónimo said...

Por ahí vi una buena definición de burocracia:

"Es el arte de convertir lo fácil en difícil, a través de lo inútil".


Saludos,
El biministro.

31 de marzo de 2015, 14:13

 
Blogger Jose Cornejo said...

Excelente definición de burrocracia, Biministro! la percibo todos los días en este antro de rutina.

31 de marzo de 2015, 16:00

 
Blogger Jose Cornejo said...

Lean esta columna.
http://oberreutersurdechile.blogspot.com/2015/03/autoridad-y-liderazgo-que-vuelvan-las.html

31 de marzo de 2015, 16:04

 
Blogger Nervio said...

yo como buen burocrata... asesorare a cualquier cargo politico que tenga que ver con mi area de experticia... si lo pide,,, independiente del color... pa que no se mande cagadas...

31 de marzo de 2015, 21:19

 
Blogger Asdrubal Perez said...

Comentario publivado en el diario "El Pais":

El ABC de la corrupcion.

Un fantasma recorre el sur de América Latina: el fantasma de la corrupción. La coordinación con la que se fantaseó cuando en el poder de Argentina, Brasil y Chile se establecieron presidentas de signos políticos afines fue sustituida por un eje menos edificante. Cristina Kirchner, Dilma Rousseff y Michelle Bachelet están envueltas en escándalos. Como de costumbre, las desviaciones morales se vuelven más visibles a contraluz del malestar económico. La prosperidad que habían prometido el kirchnerismo, el PT y el socialismo se ha vuelto muy dudosa. Antes de alcanzar el ideal de la república igualitaria, las sociedades sudamericanas quedaron atrapadas en las miserias de una república deshonesta.

La de Chile es una pesadilla inesperada. Comenzó en agosto pasado, cuando se descubrió que Penta, un holding financiero e inmobiliario, facturó servicios inexistentes para financiar a dirigentes de la Unión Demócrata Independiente, una fuerza de derecha. Hubo derivaciones sorprendentes. Se descubrió que la empresa Sociedad Química y Minera de Chile (Soquimich) había suministrado fondos irregulares a algunos legisladores de Nueva Mayoría, la alianza de izquierda que lidera Bachelet. Una conexión escabrosa: Soquimich pertenece al exyerno del dictador Augusto Pinochet, Julio Ponce Lerou. La oleada alcanzó a Bachelet cuando se supo que Natalia Compagnon recibió un crédito del Banco de Chile de 10 millones de dólares, destinado a comprar terrenos rurales, que fueron revendidos después de una recalificación para uso urbano. Compagnon fue acompañada por su esposo, Sebastián Dávalos Bachelet, hijo de la presidenta. En la operación ganaron alrededor de dos millones de dólares.

1 de abril de 2015, 09:06

 
Blogger Asdrubal Perez said...

Dilma Rousseff debe mirar ese nueragate como un juego de niños, al lado de su propio terremoto: Petrobras. Y se insinúa un nuevo pozo negro en el Ministerio de Finanzas. El fin de semana pasado los empresarios en prisión llegaron a 20. Petrobras no presenta sus estados contables porque desnudaría fraudes por 10.000 millones de dólares. Ya hay 42 políticos involucrados, casi todos de la alianza gobernante. La propia presidenta ha sido despeinada: varias empresas sospechadas financiaron su campaña; y cuando fue ministra de Lula da Silva presidió el Consejo de Administración de Petrobras.

Antes de alcanzar el ideal de república igualitaria, las sociedades sudamericanas quedaron atrapadas en las miserias de una república deshonesta
Las andanzas de la argentina Cristina Kirchner no trascienden la esfera familiar. El contratista de obra pública Lázaro Báez, señalado como testaferro de la presidenta y de su esposo, el fallecido Néstor Kirchner, está siendo investigado por lo que sería una gigantesca operación de lavado de dinero. Báez acostumbraba a alquilar costosas habitaciones en hoteles de los Kirchner. Se presume que esos pagos retornaban al matrimonio convertidos en sobornos. Sólo en seis meses se habrían girado a sociedades off shore más de 10 millones de euros.

El impacto de estos escándalos es más agresivo por la procedencia política de Kirchner, Rousseff y Bachelet. Las tres llegaron al gobierno con las banderas de la izquierda y, por lo tanto, con el compromiso de modificar el vínculo entre el Estado y el mercado, entre el poder y los negocios. En el ABC de la indecencia que han formado Argentina, Brasil y Chile hay que dar la cara por la desviación de fondos mientras se administran economías estancadas.

Bachelet es la más mortificada. En Chile la corrupción es inusual. El país ocupa el puesto 21/175 del ránking de Transparencia Internacional. Brasil está en el lugar 69 y Argentina en el 107. Además, para la izquierda haber tocado una moneda ligada a Pinochet es una vergüenza insoportable.

1 de abril de 2015, 09:06

 
Blogger Asdrubal Perez said...

El PT de Rousseff, en cambio, perdió el candor en 2005, con el mensalão, que llevó a prisión a varios de sus directivos. Y para el kirchnerismo el escándalo constituye un hábitat natural: entre 2003 y 2008 los Kirchner ya habían multiplicado su patrimonio 578 veces.

La diversidad de antecedentes determina la disparidad de expectativas. Por eso la corrupción tiene una proyección distinta sobre la política en cada país. La imagen positiva de Bachelet se derrumbó en un año del 60 al 30%. Dilma está en un infierno que sólo experimentó Fernando Collor: 13%. Los brasileños preparan otra marcha contra ella para el 14 de abril. En cambio Cristina Kirchner, que también soportó movilizaciones, conquista el beneplácito del 47% de la población. El resto la condena.

Bachelet es la más mortificada. Para la izquierda haber tocado una moneda ligada a Pinochet es una vergüenza insoportable
La hipótesis más elemental para desentrañar las divergencias es que los argentinos toleran la corrupción mucho más que los chilenos y los brasileños. Según la consultora Isonomía, sólo el 10% cree que el problema es más grave que la inseguridad o la inflación.

También influyen las estrategias para lidiar con la crisis. Bachelet se flageló en público. Despidió a su hijo y proyectó un refuerzo en los controles sobre los funcionarios.

Cristina Kirchner, en cambio, jamás ofrece explicaciones. Prefiere denunciar un complot de los medios, las empresas y el "partido judicial", para boicotear su gestión, destinada a los desamparados. En otras palabras: para la presidenta argentina las denuncias de corrupción son una coartada de "ellos", los privilegiados, contra "nosotros", los garantes de la igualdad. Esta descripción supone una política: el kirchnerismo renunció a representar a los sectores medios, que son los más indignados con la malversación de sus impuestos.

Dilma es un personaje en transición. Reconoció irregularidades y anunció reformas. Pero el PT se está kirchnerizando. Convocó a salir de casa para defender al gobierno. Y ayer su presidente, Rui Falcao, repitió la tesis argentina: los sectores concentrados y la prensa pretenden condicionar la voluntad popular. Renace la denuncia de Lula: hay un ataque de las "élites blancas".

La deriva de Rousseff es enigmática. La polarización hace juego con el mapa electoral: Brasil está partido por la mitad. El norte, subsidiado, votó al PT. Y el sur, más acomodado, pidió el cambio. ¿Caerá Dilma en la tentación de Kirchner? ¿Gobernará para uno solo de esos dos países? Joaquim Levy, el ministro de Hacienda, se debe estar haciendo la pregunta. Él tiene que seducir con su política económica a aquéllos a los que están demonizando.

1 de abril de 2015, 09:06

 
Anonymous Anónimo said...

Interesante artículo, aunque es como mucho eso de que "Bachelet se flageló en público. Despidió a su hijo y proyectó un refuerzo en los controles sobre los funcionarios"; en realidad, no se ha flagelado para nada (sólo se martirizó como una pobre madre sorprendida a cuyo hijo regalón pillan en alguna barrabasada), no despidió a su hijo (renunció antes de que ella regresara de sus vacaciones, como algo motu proprio, al menos para la galería) y tampoco ha reforzado ningún control (sólo convocó, por enésima vez, a una comisión que le propusiera una solución en algunos meses, cuando hay varias medidas simples y directas que podría haber tomado de inmediato).

Como dice JMS, "en fin..."


Saludos,
El biministro.

1 de abril de 2015, 09:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo no creo que haya crecido la crrupción para nada, lo que ha crecido mucho, en mi opinión, son otras dos cosas:

(i) la desfachatez, desverguenza, descaro etc. para hacer movidas, creo que esto es fruto de una sensación de impunidad que viene creiendo desde el gobierno de Frei Ruiz-Tagle

(ii) la manipulación mediática de la gente, promovida por los "genios" estrategas de Bachelet, que ha provocado una histeria moralista que nunca antes había visto. Lo chistoso es que no se demoró nada en devolverse, como un boomerang

Nervio, cuando yo sea Presidente del Mundo, te nombro el Zar de la Burocracia, al que se porte mal ¡rayo de la muerte!

1 de abril de 2015, 10:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José, es cierto eso de la burrocracia, es una deformación de la burocracia cuando es infectada y capturada por los políticos

1 de abril de 2015, 10:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José, es cierto eso de la burrocracia, es una deformación de la burocracia cuando es infectada y capturada por los políticos

1 de abril de 2015, 10:05

 
Blogger Ulschmidt said...

Los Borbones, en su tardía reforma, trataron de instituir en su imperio una burocracia efectiva en remplazo de tanto poder local y acomodaticio
Reorganizaron los Virreinatos, pusieron a un fuerte Virrey al frente de cada uno, agregaron gentes de carrera, diluyeron el poder de los Cabildos, eliminaron instituciones pintorescas - como las Misiones Jesuíticas, que sustraían del poder real cuantiosos recursos.
Fue un postrer intento de darle racionalidad a un territorio americano que formalmente era leal al Rey pero era gobernado más o menos en cada comarca por una oligarquía local. Había sido así desde que los Adelantados guerreaban entre sí para sacarse partes de la torta, aunque formalmente todos juraban al Rey.
Pero fracasaron. "Se acata pero no se cumple" pasó a ser la consigna ante los decretos reales. En seguida se plagaron de problemas, como las rebeliones indígenas de los Tupac y otros males.
Y si una elite liberal e ilustrada podía apreciar esto en las ciudades, resulta que esos mismos avanzaban un paso más y preferieron, poco después, emular a los yankees y fundar unas repúblicas racionalistas con ellos mismos como clase dominante, sin decorados europeos.

1 de abril de 2015, 15:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Cierto Ulschmidt, hay mucha tradición histórica interesante referente a las burocracias. En general los países más prósperos y opulentos han sido los capaces de armar burocracias eficientes, en la China Imperial la burocracia fue importantísima desde el emperador Chin en adelante, cada vez que se corrompía la burocracia el reino se iba a hoyo, Confucio hizo mucho en sistematizar eso y el sistema de exámenes chino fuen una de sus mayores frtalezas. Lo malo es que de timpo en tiempo los eunucos -que eran politicos y no entraban por el sistema de exámenes- arruinaban todo, las historias se repiten.

Los intentos de los borbones españoles fueron muy interesantes, pese a la pésima tradición hispana llena de individualistas y sinverguenzas que terminaron por arruinar todo muy buenos los ejemplos ue das sobre eso "se acata ero no se cumple" jaja.

El servicio civil inglés de alguna manera sigue sobreviviendo en Inglaterra y en algunas colonias.

Una buena burocracia es indispensable para los países prosperen.

1 de abril de 2015, 15:16

 

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