Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Mi historia de amor

viernes, 30 de junio de 2017

Primero que todo: ALELUYA por Alejandro C, La Fundación Mi Billetera te agradece y me tomé la correspondiente cerveza a tu salud ¡Chas Gracias Alejandro!-

Cuando me enamoré
Todavía debo tener guardada -por alguna parte- la revista "Mecánica Popular" -que gran revista- que leí en 1969 donde describía los computadores y como se programaban. Fue amor a primera vista, así es que guardé el ejemplar y lo debo haber releído cientos de veces. Me lo llevé a Chiloé en 1970 y me lo traje de vuelta a Arica en 1974, escribí un resumen del artículo en unas hojas de roneo que guardo por ahí. Hasta que finalmente -después de muchas peripecias- entré a la universidad en 1978 y en 1979 tomé mi primer curso de programación en Fortran.

La primera tarea fue escribir un programa de cambio de monedas: se ingresaban pesos y el computador calculaba el equivalente en dólares, lo desplegaba y viceversa, lo resolví enseguida con un flujo y código muy limpio que llamó la atención al loco Fuentes, mi profesor quien me dijo que el próximo año sería su ayudante. No se concretó nunca porque al año siguiente yo estaba haciendo clases de programación -bien pagadas- a otros profesores de la Facultad de Administración y Economía, que necesitaban aprender Basic.

La prehistoria de los computadores
Cuando yo estudié programación en la universidad había solo unas máquinas picadoras de tarjetas, los paquetes de tarjetas los mandábamos en bus a Antofagasta, a unos 700 km de Arica donde estaban los computadores de la Universidad del Norte: un IBM 1130 y un Burroughs que trabajaban en batch y mandaban de vuelta los resultados, en un mes más o menos. Dos años después llegó la revolución: un computador PDP-11 a la Sede Arica con terminales VT en tiempo compartido, que se usaba en consola con Basic, para los que manejábamos Fortran pasar al Basic fue como un juego de niños.

El don
Seguramente a muchos les ha pasado que en un momento se dan cuenta que tienen un don, algo que les sale fácil y con más naturalidad que al resto de las personas, puede ser un deporte, la música, matemáticas o lo que sea. Darse cuenta que a uno "le sale bien" algo es una sensación extraordinaria que a mi me ha pasado como tres veces, aunque la primera vez fue falsa alarma: cuando chico yo pensaba que era bueno para el dibujo, pero solo tenía cierta habilidad para las proporciones, nunca tuve talento realmente. La programación en cambio se me dio enseguida, desde el primer programa que escribí y solo recuerdo dos fracasos grandes, cuando estaba aprendiendo, después todo se me daba con fácil y bien.

Pero murió el amor
Llegó un momento que dejó de interesarme y lo dejé completamente por casi 20 años, hasta que el año 2013 tomé un par de cursos de Coursera con Charles Severance para aprender el lenguaje Python, pensé que me iba a costar retomarlo, pero nada, lo aprendí en un rato y me pidieron que fuese teacher assistant en el curso siguiente. Es como aprender a nadar, lo haces y no se te olvida nunca más, donde hubo fuego, quedan cenizas.

Un nuevo amor
Cuando dejó de gustarme la programación, el año 2000 más o menos, encontré que tenía otro talento: podía redactar con mucha facilidad y cuando trabajaba con los japoneses de la Casio escribiéndoles reportes vi que era algo que me salía muy bien. Llegado a cierto punto me di cuenta que, al contrario de la mayoría de la gente, que necesita pensar y luego escriben, yo podía redactar sin pensar antes lo que iba a escribir. Y así fue como pasé varios años trabajando en eso. En cierto modo es lo que sigo haciendo hasta hoy aunque de manera más informal y peor pagado, pero igual lo disfruto mucho.

En verdad que escribir programas de computación y redactar son cosas parecidas, muchos buenos programadores son también buenos redactando. Hay que tener un punto de vista, tomar un problema, ordenarlo apropiadamente, idear una solución y manejar con gracia la ortografía y sintaxis, etc. Un buen programador también debe tener buen "oído", igual que el que compone música o redacta.

El talento es facilidad
Creo que lo esencial de los talentos es que son cosas que uno puede hacer sin gran esfuerzo. A mi por ejemplo me encanta la música y sueño con tocar el piano, pero tengo un anti-talento para eso, no tengo ritmo, destreza manual, coordinación, nada de los dones naturales que se necesitan. Otro buen ejemplo son las matemáticas, que siempre me han gustado pero tengo los peores defectos para eso: soy disperso, distraído, divago y me cuesta un mundo enfocarme.

Claro que si a uno le gusta realmente algo, con mucho trabajo lo puede hacer igual. Yo aprobé los seis cursos de matemáticas de mi carrera: álgebra y trigonometría; cálculo 1; cálculo 2 y ecuaciones diferenciales; métodos cuantitativos y cálculo vectorial, sin tener cabeza para nada de eso, con esfuerzo todo se puede, hasta fui ayudante en dos de esos cursos.

A mi me gusta imaginar que Claudio Arrau no tenía talento natural para la música. Cuando lo veo encogido sobre el piano, transpirando a chorros con cara de sufrimiento, me imagino los años de trabajo que le debe haber costado llegar a tocar así, con sus manos chatas y gordas, encogidas como garras ¡que diferencia con ver a Baremboim o a Lang Lang tocando felices, como si estuvieran jugando. El talento es facilidad, pero sin talento igual se puede, trabajando duro eso si. Yo no llegué a ser como Claudio Arrau con las matemáticas, ni de cerca, pero igual le hice empeño y me di el gusto.

Tarea de la educación
Yo le he dado muchas vueltas al asunto de como tiene que cambiar la educación con los cambios acelerados de la tecnología. También he escrito muchas veces acá mismo que no tiene sentido enseñar conocimientos, aparte de lo más básico y que casi todo lo que nos entrega la educación formal hoy es inútil ¿que cosa útil podrían entonces enseñarnos? Me parece que aprender a descubrir el don, talento o facilidad de cada uno es algo fundamental. Y también desarrollarlo, si la educación formal se concentrara solo en eso creo que estaría totalmente justificada, porque hay millones de personas en el mundo que viven sin saber para que diablos sirven y eso si que es triste.

¿Para que usar las computadoras?
Pero yo pensaba escribir sobre otra cosa, partí con esto de los talentos como introducción y como de costumbre terminé divagando. La cosa es que desde la primera vez que leí sobre las computadoras, hasta el día de hoy siempre me he hecho la misma pregunta ¿para que diablos puede servir estas cosas?

Con los años han ido apareciendo cientos de miles de usos y aplicaciones, recuerdo cuando prendí por primera vez un Radio Shack TRS-80 y apareció algo así:


Cosa que me decepcionó bastante, a lo menos esperaba algunas lucecitas parpadeando. Han pasado muchos años y pareciera que las killer apps no han avanzado mucho que digamos, todo parece ser refritos del Wordstar, Visicalc y Dbase3. Algo parecido ocurre con Internet, desde que se inventó la web y el e-mail todo lo que ha venido después parecen ser refritos. Claro que pueden haber cien mil aplicaciones pero ninguna realmente revolucionaria.

Pequeños negocios
La cosa es que estuve muchos años escribiendo programas de control de inventarios, cuentas corrientes, contabilidad, punto de venta y cosas por el estilo para pequeños negocios, pero me parece que ese nicho está estancado desde hace muchos años. Y me parece que los negocios pequeños y medianos son el campo de aplicación más importante de los computadores, en sus inicios, los computadores personales se usaban solo para eso, sin embargo hoy apenas sirven en los negocios como máquinas de escribir y para que algún empleado sacador de vuelta chequee el Facebook.y mande memes a sus amigos.

Los computadores y sus aplicaciones se han trivializado, sirviendo principalmente para pasar el tiempo idiotizándose con juegos, en ese sentido siguen un poco el camino que tuvo la televisión al masificarse. La educación online me parece extraordinaria, lástima que ningún maldito profesor que yo conozca piensa -sinceramente- lo mismo. Las aplicaciones para pequeños negocios bien combinadas con las redes sociales deberían hacer explotar la productividad y las ganancia, pero no vemos nada de eso ¿que pasa?.

Ojala que el uso de las computadoras no se banalice completamente, como pasó con la tele, esa si que sería una tragedia, un final muy triste para mi historia de amor.

19 Comments:

Blogger EDO said...

El problema es que los computadores, algoritmos y aplicaciones son todos hechos en China por gente a la que le pagan una cagada de plata. Y el futuro de los computadores es el Smartphone.

Sobre el talento lo mejor seria potenciar el talento para los negocios y cosas que den plata...al menos eso sirve para algo.

29 de junio de 2017, 22:43

 
Anonymous Anónimo said...

Estimado Tomás, cada vez me sorprendes gratamente.
Yo comencé programando en COBOL, básic, luego Pascal, dBASE, clipper y luego vino el desencanto, o el golpe con la realidad.no existía trabajo para programadores.
Las vueltas de la vida,
Hoy en día trabajo en arquitectura, y descubrí por casualidad que un software de diseño y bim "archicad" permite obtener información adicional y se programa en un lenguaje muy similar al basic. Que increíble. Te lo dejo solo como reflexión, todo conocimiento sirve en algún momento en la vida.

30 de junio de 2017, 01:59

 
Blogger Adelino D. said...

Es muy curioso lo que comentas sobre la relación entre la programación y la escritura Tomás. En un manual de Python que leí (tengo pendiente aprenderlo...la verdad es que a pesar de haber estudiado ingeniería casi no he programado nada en mi vida laboral) que lo más importante para un buen programador era aprender a leer y escribir correctamente.

También reforzaría esa tesis saber que un escritor como Houllebecq se ganaba la vida antes de tener éxito con sus novelas como programador.

30 de junio de 2017, 05:02

 
Anonymous Anónimo said...

Flor de trayectoria! En mi caso sólo hice un curso de Fortran y algo de análisis numérico en la Universidad, pero la demanda de ingenieros con algo de computación era buena y me ayudó mucho con mi primer empleo. Después también cosas para pymes, sin que fuera un oficio full time nunca. Los analistas de sistemas que conozco y trabajan por su cuenta son un compendio de vendedores de equipos, vendedores de insumos, instaladores, reparadores de problemas, revendedores de sistemas "enlatados" y muy de vez en cuando venden un sistema propio. Algunos tienen un "cluster" armado hace años: le vendieron un programa para administrar farmacias a veinte tipos y se dedicaron el resto del tiempo a hacerles mantenimiento mas venderles papel, tinta, etc...
A mi me gustaba el concepto de "Analista de Sistemas", el tipo que desbroza el funcionamiento de "algo" y lo modeliza y hace los programas necesarios para controlar y operar eso. Era una visión idealista, en el mundo de las pyme nadie quiere que le analices nada, quieren el programa para facturar, controlar stock, etc... Ulschmidt

30 de junio de 2017, 08:16

 
Blogger Jose Cornejo said...

Cuando chico soñaba con ser un integrante de la "patrulla computarizada", en donde pendejos de no mas de 12 o 13 años se peinaban con verdaderos monstruos de computadoras con un rendimiento que ahora son un chiste.

no fue hasta mediados de 1996, ya mejorado de mis rodillas, que decidí trabajar y ponerme a estudiar programacion. en ese tiempo Aprendí Cobol, Pascal (que era entrete aprender ese lenguaje) y unas trazas de C y C++. Pero se venía Windows y Visual Basic a galope, el cambio de milenio supuestamente nos pondría a forrarnos de plata: una total mentira. Terminé finalmente trabajando en mi actual puesto, Salud publica, haciendo pegas "reguleques" en RRHH y por "conflictivo" (decir las cosas a lo Trump, sin adornos) me enviaron a una unidad de apoyo clínico. Esa fue la razón para que volviera a estudiar redes y aprender a hacer paginas web fue una pesadilla. pero a pesar del estrés terminé igual la carrera, pensando en que me iria al dpto de informatica, donde realmente me necesitaban y mi titulo iba a valer algo... las pelotas! no ocurrió ni lo uno ni lo otro. Intenté postular al dpto de informatica en Carabineros... no resultó (bueno al menos me evité terminar siendo cuentacorrentista).

En fin, me habia metido a estudiar informática pensando en ser un Wozniak, o a lo mas un Gates. Lo bueno es que puedo sacar panas de un pc, sin necesidad de llamar a un tecnico ni pagar una chorrada de plata.

30 de junio de 2017, 09:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah he comentado dos veces y se me ha borrado, en fin, la tercera es la vencida, espero.

Anónimo, es verdad, todo lo que aprendemos queda allí y en algún momento dado puede servir, aunque sea para cosas que ni imaginamos, el que sabe Fortran no le cuesta nada aprender Bsic y luego Visual Basic y C# y Python, son todos más o menos la misma cosa y el Python puede ser bastante útil hoy en día, es el nuevo Basic. Todo sirve, nada sobra.

30 de junio de 2017, 11:08

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Adelino, tengo un amigo de USA que es un genio de la programación, trabajó con los pioneros en los años noventa y realmee de de los mejores que hay, resulta que no sirve para trabajar en la industria porque es muy "ingenieroç", tuvo que hacer su propia empresa e inventar una aplicación que vende a una compañía que a su vez la revende a público (es un servicio). Resulta que los buenos ingenieros tienden a ser malos programadores, porque lo que se necesita en la industria desde hace muchos años son tipos que trabajen de manera colaborativa, que no escriban ni una línea de código "ingenioso", que tengan capacidad para documentar muy bien, eso es esencial, todo lo contrario e lo que uno se imagina de un programador. Por eso la gente que ha estudiado linguistica, literatura y cosas así tienen buena cabida en la industria por sobre los ingenieros mucha veces

30 de junio de 2017, 11:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, ahora que mencionas las farmacias yo trabajé justamente en eso en los noventas. Mis últimos trabajos de programación fueron para cadenas de farmacias de barrio, que ya no existen y hacía justamente lo que describes, un híbrido entre programador, vendedor de equipos e insumos, mantenedor de programas y cosas así. Era un trabajo bin gasfiteril, que a mi me terminó de apestar. Esa clase de programación además desapareció hace años, ya no hay en Chile pequeñas farmacias de barrio, sino que están las puras cadenas nacionales que usan SAP. El SAP es un sistema horroroso, alemán y muy eficaz pero la porquería más grande en su concepto. No hay que escupir al cielo pero yo espero no llegar a estar tan hambreado como para verme obligado a integrar aplicaciones SAP en mi vida, lo odio jaja.

30 de junio de 2017, 11:19

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

josé, de la que te salvaste en Carabineros jaja. Ese sueño de la computación como "la profesión del futuro" yo también lo tuve, y el de la electrónica como "profesión del futuro" y la ingeniería comercil y etc etc. No existe la profesión del futuro, solo hay que montar la olay buscar nichos donde uno pueda hacer lo que le acomode, nada más.

30 de junio de 2017, 11:24

 
Anonymous Anónimo said...

Humildemente, creo que también tenía habilidad para programar, pero nunca la exploté del todo. Era bastante chico cuando ya me manejaba bastante bien en BASIC (estoy hablando de la segunda mitad de los 80 y yo tenía 10 años), tras lo cual fui un "usuario aventajado" de PCs y sólo retomé un poco la programación hacia fines de los 90, en unos ramos de la universidad, donde aprendí algo de Pascal, C, C++ y... ¡Scheme! (ahí sí que te pillé). Pero, al igual que a los 10, se me hizo muy fácil y entretenido, así que entiendo muy bien la sensación que describes. Y también redacto bastante bien, según me han dicho. Notable lo que comentas.

Sin embargo, como decía, nunca me dediqué a programar más que como hobby temporal.


Saludos,
El triministro.

30 de junio de 2017, 13:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Triministro, Scheme era una especie de Ada o Lisp ¿no? era interesante en esa época querían hacer lenguajes para inteligencia artificial y terminaron casi igual de enredados e incompatibles como los lenguales naturales. Creo que eso muestra bien por qué la verdadera inteligencia artificial nunca podrá hacerse con computadores, tendría que usar lenguajes naturales! Ahi cualquier computador se queda pato.

Si, es muy agradable darse cuenta que uno sirve para algo y la programación como la redacción requieren habilidades bien parecidas

30 de junio de 2017, 13:47

 
Blogger Adelino D. said...

En realidad, Tomás, y al menos en el sector que trabajo yo (construcción de grandes instalaciones industriales) ya no necesitas a ingenieros "ingeniosos" si se me permite el adjetivo. Necesitas gente ordenada, capaz de documentar las cosas, escribir buenos reportes y capaces de defender una reclamación con los clientes o los proveedores.

De ahí que cada vez vea más importante el aprender a expresarse correctamente en, al menos, dos idiomas (en nuestro caso el español y el inglés). Y es algo en lo que la educación cada vez insiste menos, lamentablemente.

30 de junio de 2017, 14:52

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Adelino, la formación de ingenieros está cada día más disociada de las necesidades de la industria. En losaños 90 la Universidad Federico Santa María en Chile se encontró en una crisis porque a pesar de quellevaban muchos años formando ingenieros "de elite" (era una universidad muy exigente) estos tenían una baja empleabilidad, los contrataban y los echaban luego, alguna vez me contaron que a partir del año 2000 tuvieron que cambiar el enfoque completamente acia lo que tu señalas porque los sansanos ya se estaban haciendo mala fama en el mercado laboral

30 de junio de 2017, 15:02

 
Anonymous Anónimo said...

Así es: Scheme es uno de los "hijos" de LISP, supuestamente orientado a la inteligencia artificial. Y ahí estuvo este pobre y sacrificado triministro batallando con ese engendro del mal y su maléfico editor de códigos, el Edwin.

Saludos,
El triministro.

30 de junio de 2017, 16:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Lo conocí por referencia nomas, pensar que le pagaron a algún profesor y gastaron electricidad y salas de computación para enseñarte eso!

30 de junio de 2017, 17:18

 
Anonymous Anónimo said...

Trimistro, usted también tiene un extenso repertorio !
Y hablando de inteligencia artificial, seguro que cualquier lenguaje que quiera abordarla se complica tanto... como las lenguas naturales. No van a alcanzarla nunca.

30 de junio de 2017, 19:01

 
Blogger EDO said...

Oye Tomas lei que tenias en un amigo que invento aplicaciones y ahora las vende...que tan factible es eso de vender aplicaciones a clientes extranjeros???...

Notable lo de la Santa Maria. Hace unos 20 años no era ni la mitad de lo que es hoy y con un efectivo plan de marjeting y expansion ahora son una de las 3 u top de chile.

30 de junio de 2017, 19:23

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

https://www.esnipe.com/

30 de junio de 2017, 20:07

 
Blogger EDO said...

A proposito de programadores. Me acorde que CORFO este año capacitara mas de 1000 programadores en un plazo de 6 meses. Segun ellos faltan programadores en chile.

Lo otro...y aproposito de los autos electricos. La nasa invertira mas de 600 palos verdes para construir buses electricos en chile.

http://www.eldinamo.cl/tendencias/2017/06/30/investigadores-de-la-nasa-quieren-construir-buses-electricos-en-chile/

30 de junio de 2017, 20:48

 

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