16 noviembre 2022

El reality show del fiscal nacional

Cuando en Mexico uno de los poderosos patrones de un cartel cae, se inicia un proceso de guerra entre las mafias para llenar el vacío de poder que ha quedado. Estas guerras son violentas y se recurre a todos los medios por las cuotas de poder que están en juego. Hoy que estamos en un proceso de elección del nuevo fiscal nacional vemos algo muy parecido, solo que los asesinatos físicos son reemplazados por asesinatos reputacionales, coimas y promesas de lealtad de los candidatos a sus patrocinadores políticos, todo generosamente financiado por los grandes estudios de abogados del país que se pelean por tener a alguno de los suyos en tan codiciado puesto.

La elección de Abbott, el fiscal anterior fue una verguenza y un escándalo tal, que los políticos se apresuraron a esconder todo -rápidamente- bajo la alfombra, asegurando hipócritamente que las cosas que ocurrieron jamás volverían a producirse. Partiendo por la vergonzosa "cena privada" que tuvo Abbott -entonces candidato a fiscal nacional- en la casa del senador Guido Girardi, un tipo cuyo desempeño fue una cadena de hechos escandalosos y corruptos.

La entonces presidenta Bachelet no quiso decir el nombre de quien sería su propuesta, la dejó en un sobre cerrado y salió de país, solo volvió cuando Abbott ya había sido ratificado por el senado. El procedimiento para nombrar al fiscal nacional está lleno de absurdos, y ese uno de los cargos con mayor poder real en el país, no solo por sus facultades, sino por las estructuras mafiosas internas que han ido creciendo dentro del Ministerio Público con el tiempo.

Eso explica la histeria y la inusitada violencia que ha rodeado el proceso. La ministra Vivanco, vocera de la Corte Suprema, tuvo que salir a declarar al respecto:

"y otra cosa es el tema de las descalificaciones, porque, evidentemente cualquier proceso de esta especie, yo creo que la orientación es otra, cual es el mejor, no cual es el peor, o cual es el más malo, o cual  es el más reprobable, y de ese punto de vista, ese debiera ser el enfoque, porque de otra manera muchas veces da una sensación como de algo oscuro, de algo opaco..."

Por su parte Francisco Bravo, el presidente de la Asociación Nacional de Fiscales, dijo que está ocurriendo una guerra sucia que empaña todo el proceso con las descalificaciones que se han producido durante la semana "sin perjuicio que es muy importante conocer, naturalmente cual ha sido la trayectoria de las personas que postulan a este cargo"

Bueno, precisamente en las trayectorias es donde se encuentra el gran problema. Una de las candidatas - Marta Herrera- no tiene ninguna posibilidad de ser ratificada por el senado, ya que viene de ser directora de la Unidad Especializada Anticorrupción y Jurídica durante el período de Abbott, que ha estado entrampado en innumerables escándalos de corrupción y a cada uno de ellos la señora Herrera les ha echado tierra. Tanto es así, que desde la oposición aseguran que la pusieron expresamente para que el Senado la rechace y Boric pueda conseguir una quina más a su gusto.

Otro candidato con trayectoria escandalosa es el actual fiscal regional de Aysen, Carlos Palma, que se dedicó a encubrir y tapar al ex fiscal Luis Arroyo y su asistente, amante o lo que sea, quienes después fueron separados discretamente del Ministerio Público. Bueno, resulta que el señor Palma es uno de los favoritos a ser nombrado, porque en el montaje de fiscalía participó tanto la izquierda como la derecha de esa época. Lo más insólito es que este candidato favorito está siendo enjuiciado ahora mismo por falsificar documento en esa misma causa. U(n dato no menor es que se ha dicho que Palma es el candidato favorito de la PDI.

No hay esperanzas para Chile mientras exista la fiscalía, un organismo que acumula ese poder monstruoso y donde hasta un acusado de falsificación puede llegar a ser fiscal nacional. Y esto no es guerra sucia ni descalificaciones, son simplemente los hechos y la trayectoria, que ni siquiera he calificado para que no se me suba el azucar.

La Fiscalía es un desastre, un monstruo y el proceso para elegir al fiscal nacional es otro desastre. Como mínimo para postular a fiscal nacional debería exigirse tener antes el cargo de ministro de Corte de Apelaciones o de la Corte Suprema, lo que no asegura que lleguen blancas palomas incorruptibles pero al menos evitaría el paso de mafiosos y corruptos, como ha ocurrido con todos los fiscales hasta la fecha. Los minitros por lo menos han debido llevar una trayectoria relativamente libre de escándalos, o por lo menos discreta.

Mientras tanto, nadie ha propuesto en serio eliminar el Ministerio Público, que sigue siendo la peor fuente de corrupción y el problema más grave que tiene Chile ahora mismo.

5 comentarios:

  1. No se como será como fiscal, pero rica rica, la Marta Herrera.

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    1. Ah claro. Por mi parte lo que me gusta en una mujer es que sea natural o poco producida y sobre todo con CdC

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  2. Cualquiera de los bichitos postulando es malo, solo que algunos son peores. Chilito ingreso a un ciclo de tener que optar por los menos peores...hasta que la galla exija una higiene general, de nuevo

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    1. Si, esta vez parece que los que tienen competencias para el cargo se abstuvieron de participar. Seguramente huelen que la fiscalía es un cadáver en descomposición y el que entre allí se pudre!

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  3. Bienvenida la mediocridad, Adiós meritocracia.

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Indicate precisely what you mean to say
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Give me your answer, fill in a form
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Will you still need me, will you still feed me
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