03 abril 2006

¡Ya lo verán!



"Chile es un país de arribistas" me dijo el otro día un amigo extranjero para sacarme pica, claro que es cierto, yo no me enojé para nada y al contrario, le dije que tenía mucha razón. En mis aporreados años de vida he conocido a toda clase de chilenos y jamás entre ellos alguno que pueda llamarse aristócrata, basta con "mirar para atrasito" como decía mi abuelo y en unas pocas generaciones aparece el inmigrante muerto de hambre, el comerciante enriquecido o el contrabandista suertudo en el origen de cualquiera de las actuales fortunas.

Sin embargo he conocido peruanos cuya familia tiene alta posición social desde la colonia, y para que decir argentinos, aunque no conozco a ninguno personalmente -nunca he llegado a esas alturas- sé que las oligarquías allá también son más que rancias.

Fíjense en lo que es nuestro jet-set criollo: Juanito Yarur, Hites, Lucsic ¡tantos nietos de comerciantes abulantes!, a un buen amigo mio, millonario en dólares de primera generación lo conocí en los setentas vendiendo relojes con un maletín en la calle, seguramente sus hijos serán del próximo jet-set ariqueño como en su época fueron los hijos de los Gutierrez, Cavada, Freire, Pudu, Peric y tantos más y así como sigue girando la rueda de la fortuna son muy pocas las familias en Chile que logran clavarla, la movilidad social es hacia arriba y tambien hacia abajo. En fin, solo nos queda tratar de alargar el ciclo. Mis bisabuelos campesinos, mi abuelo fue millonario, mi papá se murió en la ruina, yo me he ido levantando de la clase baja a pesar de mi flojera, vamos a ver como le va al Tomás Jr aunque parece que ese es igual -o más- flojo que yo, veremos.

Como buenos arribistas somos una sociedad muy clasista pero sin clase. O sea todos roteamos y nos jactamos de los antepasados que han tenido plata o supuesta alcurnia, pero en el fondo sabemos -secretamente- de que clase venimos así es que nuestra capa de clasismo es mucho más delgada que la de un peruano o argentino de clase alta, por decir dos ejemplos. Por algo hasta las fiestas más estiradas terminan con todos bailando cumbia y hablando garabatos. Que hacer, si solita se nos asoma la ojota.

Hoy en la tarde fuí a ver el Colt, el soldador le hizo una máscara de fierro y biseles de latón ¡que horrible! dirán ustedes, pero se equivocan, quedó perfecto, y el pobre que se atreva a chocarme de frente con esa máscara -aparentemente inofensiva- va a destrozar el auto. Falta poco, el miércoles si el maestro no me falla le están dando las últimas manos de pintura y después de eso ¡nuevo auto habemus!. Ya lo verán, ya lo verán...

3 comentarios:

  1. Tomás:
    Conoces mi Blog. Te invito a enviarme un texto que consideres pertinente para la línea que llevo y mantengo, y lo publico como un post nuevo, con la imagen que gustes colocarle.
    Es probable que dentro del mismo post lo comente y le de una perspectiva desde mi punto de vista; hablo de tomar tu escrito como un punto de partida. Todo respetuosamente.
    Saludos y mucha suerte.-

    ResponderBorrar
  2. Hecho Sergio! te voy a mandar un texto, buena idea

    A ver que se me ocurre ahora!! jajaja

    Saluti!

    ResponderBorrar
  3. Estamos a la espera entonces

    ResponderBorrar

"Send me a postcard, drop me a line
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me
When I'm sixty-four"